Tiempo Libre
27 de Febrero de 2025Edo Caroe revalida su título de mejor comediante de Chile en Viña 2025: peak de sintonía, chistes de George Harris, Sebastián Piñera y su yerno Martín
Con un look rockero y una entrada lenta, Edo Caroe se adueñó poco a poco del escenario en la tercera jornada de Viña 2025, logrando el peak de rating de la noche. A lo largo de su rutina, el comediante contó chistes negros, bromeó con la muerte del ex presidente Sebastián Piñera y también refrescó clásicos tópicos de la comedia como los chistes sobre relaciones familiares y vida sexual, pero con un giro más filoso y actual.
Sigue a The Clinic en Google NewsCompartir
Edo Caroe irrumpió en el escenario de la Quinta Vergara con un look rockero y al ritmo de una canción del mismo estilo. Su apariencia lo hacía parecer más una estrella de rock que un comediante. Una vestimenta tan negra, como la que marcó gran parte de su show.
Caroe comenzó con un tema contingente: el apagón. “Se demoró más en llegar la luz que los remates de George Harris”, lanzó como primer chiste, en alusión a la fallida presentación del humorista venezolano en Viña. Luego insistió con Harris, ironizando sobre los Movistar Arena que él ha llenado y burlándose de la actitud fanfarrona de Harris al jactarse de su éxito.
Más tarde, se comparó con Luis Miguel y soltó el primer chiste negro de la noche: “Al menos me fue a ver mi mamá”, en referencia a la desaparición de la madre del Sol de América.
El show de Caroe se basó casi íntegramente en su última gira, Peligrosamente bien, incluyendo su paso por el Movistar Arena, salvo el arranque, que tuvo un tono diferente.
Siguió relatando una anécdota ocurrida en España, donde un indigente supuestamente golpeó a su esposa. La historia se extendió sin un remate claro y sus nervios iniciales quedaron en evidencia.
“Me puse nervioso”, reconoció en el escenario. Aunque el desenlace tardó en llegar, el público lo apoyó con aplausos hasta que finalmente cerró con una reflexión cruda: “Al final, todos nos olvidamos de la gente en situación de calle”.
Tras un inicio titubeante, Caroe fue ganando confianza y se adentró en el humor negro, incluyendo una broma sobre la muerte del expresidente Sebastián Piñera, que provocó risas nerviosas en el público. Luego, centró su rutina en su experiencia como padre a temprana edad, manteniendo el tono oscuro de sus chistes. “Se googleó apendicitis. Ahí los cuicos no se ríen”, lanzó, desatando carcajadas al hacer una referencia al aborto. También bromeó sobre la posibilidad de tener otro hijo: “Nacería en el éxito y sentiría resentimiento por eso”.
Las risas por la salud mental y el humor más ácido de Edo Caroe
A medida que avanzaba su presentación, Caroe retomó el guión de su última gira. Uno de los momentos más altos de la noche llegó cuando ironizó sobre la creciente preocupación por la salud mental y los clichés en torno a la diversidad sexual.
“Mi hija se quejaba de que no mostraba mis emociones. Tiene razón, soy un hombre heterosexual criado en los 90”, bromeó. Luego habló sobre las sesiones psiquiátricas con su hija y sus intentos por conectar con ella. “No quiero ser un viejo funado… quizás si me pongo una camisa de leñadora, se ofende”, dijo, haciendo alusión al estereotipo asociado a las lesbianas.
Los chistes negros continuaron. Se rió de los rugbistas uruguayos que sobrevivieron al accidente en la Cordillera de Los Andes y cruzó el tema con una broma política: “Es malo comerse a los amigos, a menos que estés en el Frente Amplio”.
“Este era el último chiste de este bloque, porque sé que son difíciles de digerir”, comentó filosamente antes de cambiar de tema.

Las parejas y el humor más íntimo
Caroe también incursionó en un clásico de la comedia, pero con un tono más fresco: las relaciones de pareja. Habló sobre los intentos por reactivar la vida sexual y las dudas morales que surgen tras experimentar cosas nuevas en la intimidad.
En un giro delirante, ironizó sobre fantasías sexuales y simuló una escena en la que interpretaba al presidente Gabriel Boric en la cama. También abordó las dificultades de mantener una vida sexual activa con hijos en casa y recreó una conversación con su hija:
“Si la puerta de nuestro dormitorio está cerrada, no interrumpas, simplemente huye (…). Porque las cosas que estamos haciendo, las aberraciones… no hay terapia que te saque ese trauma”.
Finalmente, cerró con una broma sobre los juguetes sexuales de su pareja: “Tu mamá está loca con los juguetes que está comprando… Tengo uno puesto”, provocando carcajadas en el público.

El yerno perfecto y el cierre triunfal de Edo Caroe
A medida que avanzaba la rutina -que marcó 41,9 puntos siendo lo más visto de Viña 2025 hasta el momento- Caroe se enfocó en situaciones domésticas. Habló sobre la incontinencia de su esposa e interactuó con el público, preguntando a las mujeres cuántos días habían pasado sin ir al baño, llegando a un total de siete. “Diosito las detestaba. Diosito, alto misógino: que tengan el parto más doloroso y que no caguen”, bromeó, desatando risas.
Luego retomó el tema de la bisexualidad de su hija y habló sobre la relación con su yerno. “Es como perfecto”, comentó con ironía, quejándose de su fascinación por el gimnasio. Su yerno, Martín, se convirtió en el eje central del segmento, el más “blanco” de la noche, pero igualmente efectivo en términos de risas.
Tras un sólido segundo bloque, Edo Caroe recibió las Gaviotas de Plata y de Oro, convirtiéndose en el segundo comediante en recibir ambos galardones en Viña 2025, después de Chiqui Aguayo. “Martín, tú no tienes esto”, bromeó, volviendo a molestar a su yerno, quien –efectivamente– se encontraba en el público.
Luego de la entrega de premios, Caroe realizó un bis el que comenzó con una frase que ha repetido en Viña del Mar como un mantra: “El humor hace más liviano el peso de la existencia”.
Su frase cobró sentido cuando comenzó a contar chistes sobre el cáncer que padeció su hermana.
“Yo le mostré la rutina varias veces y se moría de la risa… no es la mejor expresión”, ironizó Caroe causando las risas del público.
Luego bromeó sobre la música urbana preguntándose si tienen tantas relaciones sexuales como dicen tener. En ese pasaje molestó a Kidd Voodoo, quien es miembro del jurado. Luego pasó a analizar las letras del cantante Jordan 23, en una rutina que causó risas.
Su chiste de la música urbana dio paso a varios chistes blancos contados con autotune, un efecto de voz digital que hizo aún más graciosas sus ocurrencias sinsentido. La noche de Caroe partió lenta, pero tuvo un final acorde a las expectativas que generó como el comediante chileno que más personas convoca en el país.



