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20 de Marzo de 2025Adiós a los capibara: Labubu, la nueva moda que se impone en redes sociales y que todos quieren tener
Nacidos de la mano del artista Kasing Lung (53), los "Labubu" se convirtieron en un objeto de colección casi obligado por aquellas personas que siempre buscan estar a la moda. Ya sea en llavero o como figura de colección, estos "monstruos" le quitaron su trono a la fiebre del capibara.
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Poco duró el reinado de los capibara, los que se volvieron un regalo obligado en Navidad para los más pequeños o incluso más grandes. Ahora, el reinado lo ocupa uno solo: los Labubu. Se trata de criaturas con enormes sonrisas, dientes puntiagudos, enormes orejas y peludas. Los fanáticos buscan todas sus colecciones, además de comprarles distintos accesorios como mochilas y tenidas de ropa.
Según explica el medio Bangkok Post, el padre de los Labubu es el artista Kasing Lung (53). Nacido en Hong Kong, fue criado en Países Bajos, donde se inspiró para la creación de estas criaturas gracias al folclore de la zona.
“Cuando era niño, me gustaba leer libros de cuentos y estaba influenciado por antiguas leyendas del elfo europeo. En ese momento, no había consolas ni computadoras. Tuve que dibujar muñecas con un bolígrafo, así que tuve la idea de pintar cuentos de hadas desde que era un niño“, señaló Kasing en una entrevista rescatada por Bangkok Post.
Lung trabajó como ilustrador de libros para niños y en 2012 regresó a Hong Kong para publicar distintos cuentos y crear figuras coleccionables. Sus dibujos rápidamente se volvieron virales. Finalmente, los Labubu nacieron en 2015.
Labubu es un integrante de “The Monsters”, donde lo acompañan Zimomo, Tyccoco y Spooky. Todos tienen dientes puntiagudos y una sonrisa enorme. Según explica su propio autor, son de buen corazón y siempre quieren ayudar, pero por alguna razón siempre terminan haciendo mal las cosas por accidente.

De Labubu a Chafufu
La licencia de “The Monsters”, es decir, de las criaturas conocidas como Labubu, la tiene la tienda PopMart en Estados Unidos. Los valores van desde los 17 dólares hasta algunas figuras que superan los 200 dólares.
Algunas tiendas en Chile dicen vender las figuras originales a valores que fluctúan entre los $20.000 y $30.000. Pero, como siempre, se puede encontrar la figura “alternativa” que es conocida en redes sociales como “Chafufu”.
El valor de los “Chafufu” es un poco más accesible, pero algunos compradores se han encontrado con sorpresas al encargar sus Labubu en Aliexpress. Algunos vienen con la cabeza volteada o poco tienen que ver con el diseño original.

Los Sonny Angels
Los Sonny Angels comenzaron a conquistar redes sociales casi a finales del año pasado. Se trata de pequeñas figuras de querubines que, generalmente, se pegan en la carcasa de celulares o en computadores.
Tienen una cara adorable y existe una colección de animales, flores e incluso frutas. Comenzaron a ser populares gracias a que influencers en todo el mundo comenzaron a ocuparlos y a publicar los suyos en redes sociales. Incluso, la cantante española Rosalía fue vista con una de estas figuras en su teléfono celular.
¿Por qué siempre queremos estar a la moda?
El sociólogo y académico de la Universidad Central, Rodrigo Larraín, explica que “el ser humano siempre ha sido coleccionista. Hay gente que colecciona cajitas de fósforos, estampillas, cajetillas de cigarrillos, latas de bebida. El ser humano siempre necesita, de alguna manera, divertirse haciendo un esfuerzo y poniéndole orden“.
“Cada generación quiere ser original y la generación original se expresa en la estética. El ejemplo más típico son los hippies, que cambiaron toda la estética de su tiempo”, agrega.
Sobre por qué las personas buscan tener las mismas cosas que los famosos, Larraín señala que se debe a que se sienten identificados por esas figuras. “Los líderes de opinión que generan admiración, por alguna característica, tiendes a extenderlo al resto de su personalidad”, asevera.
“Ahora Lisa, que es la cantante de Blackpink, empieza a mostrar el Labubu. Entonces, si me gusta el K-Pop, me siento identificado con esta música y quiero tener lo que ella tiene porque eso me acerca. Quiero ser como ella en al menos un rasgo, tener mi propio Labubu, en lo posible tener más de uno, tener muchos”, ejemplifica el académico.




