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Gabriel Boric
El Presidente Gabriel Boric en la ceremonia de cambio de gabinete por la salida de su ministra del Interior, Carolina Tohá. Foto: Agencia UNO.

Política

21 de Marzo de 2025

Entre renuncias de ministros y asesores de confianza de Boric: el inicio del resistido síndrome del “pato cojo” del Gobierno

Con las recientes salidas de figuras del gabinete, y con un círculo estrecho cada vez más acotado, el Mandatario entró a sus últimos doce meses de Gobierno en un periodo en el que, para los analistas, el Ejecutivo "pierde el timón del barco", atendiendo al año electoral en curso, que trasladaría el control de la agenda a los partidos y a los candidatos.

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Esta semana arribó a la Presidencia el nuevo jefe de asesores del Segundo Piso, Felipe Melo. El exdirector del Servicio Civil llegó a ese puesto luego de que Miguel Crispi (Frente Amplio) renunciara a su cargo el pasado lunes 10 de marzo, un día antes del tercer aniversario del Gobierno. No fue el único en salir de La Moneda ese día. También se comunicó que la ministra de Defensa, Maya Fernández (PS), dejaba su cargo, lo que ocurría en el momento previo en el que la oposición iniciara una acusación constitucional en su contra.

Cerca de 24 horas después, el Presidente Gabriel Boric, desde Renca, comuna que hospedó la actividad en la que se celebraron los tres años desde su llegada a La Moneda, enfatizó que a su mandato le restaba un 25%, con una analogía futbolera de que iban en el minuto 60, y que había partido por jugarse. Ello con la intención de alejar la teoría que ronda en la política y que establece que en los últimos periodos de los mandatos aparece el “síndrome de pato cojo“, que consiste en el ocaso y declive de los gobiernos de la agenda propia y el impulso de iniciativas que resulten exitosas.

En esa línea, a pesar de la contrariedad de Boric de que su Gobierno cayera en estado de irrelevancia, analistas tienen en consideración que, sólo en este año, el Presidente ha perdido a tres ministras: Fernández, Marcela Sandoval (Bienes Nacionales, Frente Amplio), y a su colaboradora más cercana en el gabinete, Carolina Tohá (Interior), para inmiscuirse en una aventura presidencial por el PPD, y a la que podría sumarse la de la ministra del Trabajo, Jeannette Jara (PC), si es que su partido la proclama este fin de semana.

No sólo la primera cara del gabinete ha sufrido pérdidas, sino que también en el Segundo Piso, donde a la salida de Crispi se sumó estos días la de Leonardo Moreno, jefe de proyectos de Presidencia, presionado por la fallida compra por parte del Gobierno de la casa del expresidente Salvador Allende.

“A ningún Presidente le gusta que en el último año de mandato le digan que está de salida. Pero está en los hechos y la realidad eso indica”, dice el analista político Tomás Duval, quien visualiza ese escenario “no sólo por las salidas que ha tenido el Gobierno de ministros o funcionarios, sino también porque la discusión política se trasladó a las candidaturas presidenciales del oficialismo“.

Ese ambiente, sostiene, lleva a que el eje de la política cambie no sólo para el Gobierno, “sino también para los partidos y sus decisiones“. Es en esa circunstancia desfavorable para el Ejecutivo puesto que “tampoco hay una agenda política que pueda ya realizar al interior del Congreso”.

Por eso, resume Duval, “es una etapa en que el Gobierno va cerrando aquellas cuestiones que tenía abiertas y de las que ahora le queda poco tiempo”. Además, señala que el síndrome del pato cojo “es inevitable”, y que sólo podrían salvarse los mandatarios que tengan una aprobación alta.

“El Presidente vive la soledad del poder”

19 ministros han salido del gabinete del Presidente Boric desde que arribó a La Moneda. En ese marco, el analista Mauricio Morales advierte que “poco a poco su círculo más cercano ha salido del Gobierno por distintos problemas”.

Es allí donde alude a Izkia Siches, primera ministra del Interior de Boric —y parte fundamental de su campaña presidencial en segunda vuelta—, Lucía Dammert, su primera jefa de asesores en La Moneda, y que salió tras la derrota del plebiscito constitucional de 2022, Marcela Ríos (Frente Amplio), exministra de Justicia que pagó el costo político por los polémicos indultos otorgados a presos del estallido social y un exfrentista. Por ese caso también salió un cercano a Boric: su jefe de gabinete Matías Meza-Lopehandía.

Morales también contempla en ese grupo a Giorgio Jackson, compañero de ruta de Boric desde la Cámara, que se vio forzado a salir del Gobierno ante la presión opositora por el escándalo provocado por el Caso Democracia Viva y el robo de computadores de su ministerio, Desarrollo Social.

“El Presidente vive la soledad del poder”, afirma Morales, considerando que Tohá y Crispi salieron del Ejecutivo, y que próximamente pueda hacerlo también la ministra Jara. Aunque, en el caso de la extitular de Interior y de la ministra del Trabajo, “lo positivo para el Gobierno es que tiene dos ministras como candidatas presidenciales”.

Pero no todo es bueno en ese escenario: “Lo negativo es que el círculo estrecho del Mandatario ya no existe”. Tal situación dice Morales, contemplando que el mundo parlamentario estará focalizado en las elecciones que viven sus corporaciones este año. “Pondrán más empeño a sus campañas a la reelección que a sacar proyectos que envíe el Ejecutivo“, sostiene.

Y cierra: “No es que sólo haya un ‘pato cojo’, sino que también una especie de reclusión del Presidente a su espacio más íntimo, que es casi inexistente“.

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