Tiempo Libre
8 de Abril de 2025Kabir Engel, dueño del bar Santo Remedio, acusa boicot político de concejales y asegura estar al borde del cierre definitivo: “nos quieren apagar”
En noviembre de 2024, el Concejo Municipal de Providencia decidió revocar la patente de alcoholes del Bar Santo Remedio, y en febrero de este año rechazó el recurso de reposición. Desde entonces, el local se encuentra cerrado, intentando mantenerse a la espera de recuperar la patente, algo que no ha sido posible. Kabir Engel, dueño del local con 27 años de historia, apunta directamente al concejo municipal por utilizar las patentes como una medida de presión contra el alcalde Jaime Bellolio.
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Santo Remedio comenzó con los despidos de sus trabajadores luego de dos meses sin patente de alcohol, lo que obligó a Kabir Engel, dueño del bar de Providencia, a bajar las cortinas de manera indefinida. Desde su cierre, hicieron un llamado por redes sociales en busca de firmas para apoyar al icónico local. En total, fueron más de 10.000 en pocas semanas. Sin embargo, eso no ha sido suficiente para que el concejo municipal devuelva el permiso, lo que tiene a Engel al borde de poner punto final a tres décadas de historia.
En conversación con The Clinic, el dueño de Santo Remedio dice que la situación es insostenible y culpa directamente a los concejales de Providencia. El locatario afirma que el caso es tan insólito, que incluso representantes del Frente Amplio y Republicanos han encontrado puntos en común para perjudicar la gestión del alcalde Jaime Belolio, quien ha declarado abiertamente su compromiso con la vida nocturna de la comuna como uno de sus activos, pero con el equilibrio justo para la sana convivencia con los vecinos.
“Hoy somos el jamón del sándwich y no es solo contra nosotros”, dice el locatario. “Hay una pelea interna entre concejales y el alcalde. Ha sido todo bien extraño, porque el alcalde nos ha apoyado todo el tiempo, pero el concejo está en contra del alcalde, no solo en esto, en varios temas. Juegan a ‘hincharle las pelotas’ todo el rato y boicotearlo”, comenta sobre el ambiente que rodea al concejo y que tiene a Santo Remedio a la espera de recuperar la patente.
En cuanto a las motivaciones del concejo, Kabir Engel asegura que lo que buscan es reducir a la mitad las patentes de alcohol en Providencia. “Quieren restringir los horarios, una visión bastante apocalíptica y poco realista con el mundo en que vivimos. Providencia es el corazón de la ciudad: dos millones de personas pasan por la comuna todos los días. Entonces, pretender que sea una comuna dormitorio es una estupidez”, señala.
“En Bellavista está lleno de discotheques narcos y todos tienen patente, y Santo Remedio, que lleva 30 años aportando y que no ha hecho nada distinto en los últimos 24 años, no puede tener patente”, agrega sobre la realidad que vive la comuna en cuanto al cierre de locales nocturnos, tal como el cierre de la discotheque Mito Urbano en Manuel Montt.
Las infracciones de Santo Remedio
El caso de Santo Remedio se revisó en el concejo el 19 de noviembre de 2024, cuando se votó la propuesta de no renovación de las patentes de alcoholes de restaurante diurno y nocturno del local ubicado en Ramón Díaz 152. La razón, según consta en el acta de esa reunión, era un historial de infracciones en los últimos meses que incluían permitir el consumo de alcohol sin ingerir alimentos, gente bailando y espectáculos en vivo sin contar con el permiso adecuado.
Engel asegura que esas infracciones fueron parte de una cacería por parte de la Municipalidad para justificar el cierre del local. “Nosotros tenemos ocho infracciones en 27 años y luego ocho infracciones en seis meses. En algunas jornadas tuvimos tres infracciones el mismo día. Entonces, la persecución fue de seis meses para tener esa excusa y poder cerrar”, dice en relación a lo expuesto en esa votación.

Volviendo a las críticas contra el concejo, Kabir Engel sostiene que las motivaciones son políticas: “Los Republicanos quieren que todo el mundo se duerma a las nueve y los del Frente Amplio quieren hinchar al alcalde Bellolio“. Además, deja sembrada la duda sobre otras motivaciones, como el negocio de las inmobiliarias, ya que los locales cerrados de Providencia podrían convertirse en una oportunidad para levantar más edificios en la zona.
La relación con los vecinos
Una carta firmada por 40 vecinos fue una de las alertas que se levantaron respecto al funcionamiento del local. Las razones: el excesivo ruido proveniente del establecimiento, gente bailando y personas bebiendo en la vía pública; en definitiva, una serie de actitudes incivilizadas que también fueron argumento para debatir la continuidad de Santo Remedio.
Por su parte, Kabir Engel afirma que la relación con los vecinos está en buen pie. “Nosotros siempre hemos tenido una excelente relación con los vecinos, muchos de ellos son clientes habituales”. Además, apunta que el edificio que está justo en frente del local —y que es parte del reclamo— llegó cuando Santo Remedio ya llevaba 18 años de funcionamiento. “No se pueden hacer los sorprendidos”, dice sobre aquellos que compran en un barrio con alto flujo nocturno.
Para dar solución a los requerimientos de los vecinos, se han pactado varias reuniones donde se plantearon una serie de ideas. La principal molestia eran los clientes que salían del local a esperar Uber y se quedaban conversando o gritando. “A mí también me molestaría, pero históricamente, cuando pasaba algo así, los vecinos nos llamaban, algo que últimamente no ocurrió”, dice Kabir, quien no culpa a los vecinos por el inicio del debate para quitar la patente de alcoholes: “fueron un instrumento del verdadero show para cerrar el local”.
“Queremos recuperar la patente de alcoholes”
En cuanto a las infracciones por personas bailando al interior del local, el propietario sostiene que la ley necesita una actualización urgente, ya que fue promulgada en la década de 1950. “Yo no entiendo por qué está tan demonizado que la gente pueda bailar”, dice, en relación con las infracciones y patentes que regulan específicamente esa actividad. “En São Paulo o Nueva York, está de moda ir a un bar con música”, comenta en referencia a lugares con DJ en vivo.
Engel dice que ha solicitado ocho veces la patente clase Q, que le permitiría funcionar como salón de música en vivo. En todas esas ocasiones afirma no haber recibido respuesta, ni a favor ni en contra. “Otras patentes, como la de cabaret, que permite el baile, no se emiten desde hace no sé cuántos años”. En tono más relajado, comenta: “A los chilenos siempre se nos critica que no sabemos bailar, que somos tiesos, ¿y qué vamos a hacer si está prohibido? Bailas para tu graduación, para tu matrimonio, y nada más”.

“Nosotros lo que queremos es recuperar la patente de alcoholes y, con eso, poder optar a la patente clase Q, que no se la quieren dar a nadie en Providencia”, afirma el locatario, quien vuelve a arremeter contra los concejales. “Ganan por mil votos, es patético. Nosotros juntamos 10 mil firmas en pocos días. Es un grupo cero representativo, cero docto y cero capaz que está a cargo de regular la comuna más importante de Chile, o al menos la que mueve más personas y es ícono de la entretención”.
“Si lo que buscan es que Chile se apague por completo, sea una lata, que los turistas no quieran venir, que los brasileños se queden en Argentina, y que la gente esté aburrida en su casa… bueno, lo van a lograr. Pero ¿qué vamos a hacer nosotros al respecto si nadie hace nada? Esta es una batalla inicial: si perdemos esta batalla, vamos a seguir en esa línea”.
El problema no es solo de Santo Remedio
“Nosotros nos hemos juntado con todos los concejales, han sido súper educados, todos nos han entendido y nos han dicho que nos apoyan, que no tienen ningún problema con Santo Remedio, pero no nos dan la patente”. Finalmente, aclara que no se lo toma como un tema personal: “Es una situación en que un grupo de gente sin conocimiento está a cargo de la toma de decisiones en una de las comunas más importantes de Chile, y no debiese ser así. En otros países, si tú cumples con los requisitos que pide una patente, te dan la patente”.
El problema de las patentes en la comuna de Providencia se ha repetido en el último tiempo. Por ejemplo, en Factoría Italia, un millonario proyecto con diversos locales que tampoco cuenta con la patente. En el cierre de la conversación, Kabir Engel afirma que la situación es insostenible y que no puede aguantar más de un mes sin la patente, la cual aún no da señales de ser devuelta.



