Tiempo Libre
9 de Abril de 2025El quiebre entre Santo Remedio y los vecinos de Providencia: desmienten acusaciones de dueño del bar y aseguran que “la convivencia se volvió insostenible”
Kabir Engel, dueño del bar Santo Remedio, aseguró a The Clinic que "Providencia es el corazón de la ciudad: dos millones de personas pasan por la comuna todos los días. Entonces, pretender que sea una comuna dormitorio es una estupidez".
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Vecinos de la comunidad Román Díaz de Providencia desmintieron las declaraciones del dueño del Bar Santo Remedio, Kabir Engel. Además recalcaron que la convivencia se ha vuelto insostenible por los ruidos excesivos, basura junto con el consumo y venta de drogas en la calle.
Engel aseguró a The Clinic que el Concejo Municipal de Providencia quiere “restringir los horarios, una visión bastante apocalíptica y poco realista con el mundo en que vivimos. Providencia es el corazón de la ciudad: dos millones de personas pasan por la comuna todos los días. Entonces, pretender que sea una comuna dormitorio es una estupidez“.
Los vecinos acusan que si bien el local tiene 27 años de existencia, “el problema surgió cuando comenzaron a operar, de forma sostenida, como si contaran con una patente de cabaret que nunca poseyeron. Realizaron fiestas y eventos con música en vivo de martes a sábado, extendiendo su funcionamiento más allá del marco legal permitido”.
En ese sentido, señalaron que durante años esto “generó serias consecuencias para nuestra comunidad: ruidos excesivos hasta altas horas de la madrugada, estacionadores ilegales, peleas en la vía pública, gritos, basura, consumo y venta de drogas en la calle. La convivencia se volvió insostenible. Por ello, valoramos profundamente el compromiso del Concejo Municipal de Providencia, con pleno respaldo legal hiciera valer la normativa vigente y no renovara una patente que venía siendo reiteradamente infringida”.
“Muchos de los habitantes del sector afectado son adultos mayores, quienes tienen mayores dificultades para informarse por redes sociales o participar activamente en estas discusiones, pero que se han visto igualmente afectados por el ruido, la inseguridad y las incivilidades generadas por el funcionamiento irregular del local. Sus voces, aunque más silenciosas, también deben ser consideradas”, agregan los vecinos.
Las declaraciones del dueño de Santo Remedio
Engel afirmó que su relación con los vecinos del sector estaba en buen pie. “Nosotros siempre hemos tenido una excelente relación con los vecinos, muchos de ellos son clientes habituales“. Además, apunta que el edificio que está justo en frente del local —y que es parte del reclamo— llegó cuando Santo Remedio ya llevaba 18 años de funcionamiento. “No se pueden hacer los sorprendidos”, dice sobre aquellos que compran en un barrio con alto flujo nocturno.
Al respecto, los vecinos aseguran que “también resulta falso que haya existido una relación cercana o diálogo entre la administración de Santo Remedio. Durante años intentamos denunciar las irregularidades y no vimos intención alguna de parte del local para modificar su conducta. El funcionamiento como discoteca o bar nocturno sin contar con la patente correspondiente fue una decisión empresarial sostenida, no un error puntual ni un malentendido“.
“Lamentamos, como cualquier ciudadano, la pérdida de empleos que esta situación ha generado. Pero este desenlace no fue responsabilidad del municipio ni de los vecinos, sino de quienes decidieron operar fuera del marco legal durante años. La ley es clara: un restaurante no puede funcionar como cabaret. Y si se actúa al margen de ella, hay consecuencias“, recalcaron.



