Política
24 de Abril de 2025Jorge Sharp: “El problema que tiene la izquierda es que dejó de soñar, de emocionar”
El líder de Transformar Chile insta a que la izquierda y el progresismo amplíe su base de apoyo política y socialmente, integrando a partidos y movimientos a la alianza, como el Partido Popular, el Partido Igualdad y el Partido Humanista. Sharp considera que la elección presidencial y parlamentaria no está perdida para el sector al que denomina ser afín, pero presume que en los partidos de Gobierno no lo ven así. "La izquierda en Chile abandonó la lucha por el corazón y el alma de las personas. El progresismo no tiene un proyecto distinguible de la derecha", afirma.
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“Hay que dejar de perder tiempo en cálculos pequeños”, dice Jorge Sharp, exalcalde de Valparaíso y uno de los líderes de Transformar Chile, movimiento que impulsa y que, además, desea que forme parte de una nueva alianza extraoficialista en donde los actuales partidos de Gobierno puedan sumarse.
Para el exjefe comunal, la izquierda todavía no tiene la carrera perdida en la presidencial, aunque presume que el progresismo lo ve así. Por lo mismo, su llamado en esta entrevista es a que la actual alianza de Gobierno pueda aumentar sus bases sumando a otras tiendas y movimientos, como el Partido Popular, el Partido Igualdad o el Partido Humanista.
Además, llama a una “primaria parlamentaria”, la que le interesaría ser parte como candidato a senador por la Región de Valparaíso, que definirá los 5 escaños con los que cuenta dicha circunscripción en noviembre.
—Ha estado presente en redes sociales impulsando distintas agendas. ¿En qué ha estado estos meses?
—Trabajando como movimiento Transformar Chile en un proceso de discusión para fijar una línea política para el 2025 y, en segundo lugar, trabajando en nuestras candidaturas al Parlamento de este año. Estamos muy preocupados del tenor que ha ido tomando en la izquierda como en el progresismo el debate electoral, porque la impresión que tenemos es que pareciera ser de que la carrera presidencial está perdida y que lo que hay que pensar es en el 2029. Entre tanto cálculo que se hace como cada quien termina parado, perdemos de vista que el nivel de desorden que la derecha ha mostrado en la última semana significa que la carrera no está corrida. Estamos muy pendientes de cómo avancen las semanas que vienen.
—¿Cómo debiera actuar el oficialismo para ganar esa carrera?
—El primer llamado que hacemos es que hay que dejar de perder tiempo en cálculos pequeños y empezar a hablar ya de los temas que le importan a los chilenos. Es bien importante que en la discusión que se genere se le pueda dar una lectura al Gobierno de Boric, porque básicamente levanto muchas expectativas que no se cumplieron. Entonces la pregunta que tanto el progresismo como la izquierda debe hacerse es por qué esas expectativas sí se van a cumplir ahora. Qué es lo que va a cambiar, será distinto… Esas son preguntas más allá de preocupaciones programáticas específicas claves en lo político para poder conectar con la ciudadanía.
Futuro de Sharp: “El desafío de poder abrir y democratizar el Senado resulta muy interesante”
—¿Está disponible para participar en una primaria?
—En una primaria parlamentaria, sin duda. Me gustaría que el Presidente Gabriel Boric empujara con fuerza la idea de primarias parlamentarias para poder tener los mejores candidatos en noviembre disputando la mayoría del Congreso a la derecha. Creo que estar dispuestos a primaria es lo que en un escenario en el que estamos viviendo corresponde.
—¿En qué papeleta aparecería, de diputado o senador?
—Eso es algo que estamos afinando en Transformar Chile. Prontamente vamos a hacer una definición. Hay mucha gente en la región que me ha pedido que empuje una candidatura al Senado, que me parece tremendamente interesante, pensando en que el Senado es una de las instituciones más cerradas y elitistas de la política chilena, el desafío de poder abrir y democratizar el Senado resulta muy interesante. Pero es algo que vamos a ir evaluando en las próximas semanas.
—Si quisiera ingresar al Senado por Valparaíso tendría que conversar los cupos del Frente Amplio, el PS y el PPD.
Bueno, el grupo de partidos que está discutiendo una alianza de nevo tipo para un eventual nuevo gobierno es mucho más amplio que los partidos comentados. Nosotros tenemos na relación muy estrecha con lsos regionalistas verdes, que preside Flavia Torrealba, que tiene su candidato presidencial que es Jaime Mulet. La forma en que se resuelva la anilla parlamentaria o los candidatos al Parlamento es bien indicativo de que si un eventual nuevo Gobierno de la izquierda y el progresismo será capaz de poder responder algunas de las preguntas que hacía: ¿Por qué sí ahora se van a cumplir con las expectativas que se generaron con la llegada del Gobierno de Boric? Lo que consideramos es que el oficialismo como está, como lo conocemos, no basta, ni en el Gobierno ni en el Parlamento. Eso es muy evidente a la luz de los resultados que ha tenido este Gobierno.
—Por lo que dice, ¿no le resulta convincente ninguna de las candidaturas que están presentes en el oficialismo?
—Todas las candidaturas tienen fortalezas. Todas expresan una parte o la sensibilidad de lo que se llama el mundo oficialista. Sí me hubiese gustado que la primaria hubiera tenido más candidaturas fuera del campo oficialista, que involucrara a partidos que no son oficialistas. Me llama mucho la atención de las candidaturas que existen la de Jaime Mulet, por el carácter regionalista y verde que expresa. Eso tiene un tremendo valor. Sin duda sería aconsejable tener una primaria lo más amplia posible, con la mayor cantidad de candidatos posible que expresaran la diversidad de la sociedad chilena para tener una base de apoyo, para un eventual nuevo Gobierno, más amplia, tanto política como socialmente.
Elecciones de noviembre: “El nivel de improvisación y desorden en la derecha nos ofrece una ventana de oportunidad”
—¿Qué nombre le falta a la primaria?
—Lo que pasa es que nosotros proponemos lo que llamamos una nueva alianza, porque la base política del actual Gobierno no alcanzó. Y tampoco alcanzó la base social. Si queremos pensar hacer las cosas distintas en un nuevo Gobierno para tener una capacidad concreta de provocar cambios inmediatos en la vida de millones de chilenos, construir una nueva alianza resulta un paso importante. Más que mirar en términos clásicos hacia la izquierda, la derecha y el centro, lo que pensamos que hay que hacer es mirar hacia abajo, a toda esa capacidad de organización que se puso en marcha en la sociedad chilena durante el terreno constituyente. La primaria como está expresa todavía una alianza que es más de lo mismo. Lo que requerimos es ampliar la base política.
—No se siente oficialista en este momento…
—Me siento parte de la construcción de una nueva alianza donde el mundo oficialista tiene un rol evidentemente importante, pero donde debería existir espacio para más gente, política y socialmente hablando.
—¿Una primaria amplia sería desde lo que está a la izquierda del PC hasta la DC? ¿O involucra a más grupos?
—Sin duda, por supuesto. Desde la perspectiva política hay un amplio abanico de fuerzas políticas que no comulgan con ideas de derecha que van con fuerzas vinculadas al centro política como la DC hasta fuerzas constituidas formalmente como el Partido Humanista, Igualdad o Popular que tienen un peso que jugar. Socialmente hay que mirar más a regiones, al mundo rural, a las universidades, más al mundo sindical. Hay una capacidad en la sociedad que no ha sido convocada por el Presidente ni por ningún partido político. Esos actores deben ser parte de la construcción de un nuevo gobierno de izquierda o progresista, si no vamos repitiendo exactamente lo mismo y sabemos los resultados que se obtuvo.
—El análisis que hace es que no ve a la izquierda en una buena posición para la presidencial.
Está difícil, pero no imposible. El nivel de improvisación y desorden en la derecha nos ofrece una ventana de oportunidad. El problema que tiene la izquierda es que dejó de soñar, de emocionar. Lo pongo de otra forma: la izquierda en Chile abandonó la lucha por el corazón y el alma de las personas. El progresismo, si me permites, no tiene un proyecto distinguible de la derecha. El progresismo en muchos sentidos gobierna desde la derecha. Y ahí hay un tremendo desafío para un eventual nuevo gobierno. Un gobierno de izquierda, progresista, no puede gobernar con ideas de derecha, si no, para eso, que gobierne la derecha. La elección no está para nada sencilla, pero no es imposible.
Ahora, otro problema delicado que existe en la izquierda y el progresismo es que miran más a las instituciones que a la sociedad. La ultraderecha lo que hace es absolutamente lo contrario. La ultraderecha pareciera tener un mejor discurso para conectar con los malestares de la ciudadanía porque mira a la sociedad más que a las instituciones. Si la izquierda y el progresismo no hacen ese giro, la derecha, pese a sus errores, no va a tener muchas complicaciones para ganar no solo la presidencial, sino también la parlamentaria.
—Se ha acercado a los regionalistas verdes y a Acción Humanista.
—Esos partidos, como otros, expresan una vocación democrática por buscar nuevas respuestas antes los desafíos que existen. Hay que asumir que el Gobierno de Gabriel Boric generó muchas expectativas que no se cumplieron lo que generó mucha frustración. Y hay que tener un análisis sobre aquello. No podemos proponer una nueva alianza si es que no somos capaces de darle un cauce a esa tremenda frustración que existe en la gente por los cambios que no hubo. Ahí los regionalistas verdes, Acción Humanista y seguramente otros partidos y movimientos están haciendo un aporte interesante de decir que con la alianza oficialista no nos basta para poder gobernar Chile; y en segundo lugar pedir que gobernemos con nuestras ideas, con las propias de nuestro campo y no tomar de forma ajena ideas que son de derecha.



