Negocios
26 de Abril de 2025En medio de caída mundial del consumo de vino, Concha y Toro apuesta por el mercado de los sin alcohol: estiman crecimiento de hasta 30% de la demanda
Pese a que el consumo mundial de vino cayó el año pasado, desde Viña Concha y Toro señalan que Chile sigue creciendo a paso firme, y que incluso han apostado por productos con menores niveles de alcohol, para responder a las nuevas demandas de mercado. "Hemos visto ahí oportunidades para este tipo de productos bajos en alcohol y sin alcohol, el tema es encontrar esas nuevas ocasiones de consumo, y yo siento que como compañía hemos sido muy rápidos en eso", dice Mariella Magnolfi, consumer insight de Viña Concha y Toro.
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El consumo mundial del vino cayó en 2024 a su nivel más bajo en más de sesenta años, de acuerdo al último reporte de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). En cifras, el organismo reportó que las ventas mundiales de uno de los productos estrella de nuestro país retrocedieron un 3,3% respecto a 2023, a 214,2 millones de hectolitros. Con todo, en Viña Concha y Toro destacan que en el caso de Chile, el ritmo se ha mantenido.
Así lo plantea Mariella Magnolfi, consumer insight de Viña Concha y Toro, quien comenta a The Clinic que, como país exportador de vinos, Chile crece a paso firme.
“En el caso de Chile en particular, según el mismo informe de la OIV, Chile como país exportador crece de hecho a doble dígito, que es algo que en general no le pasa al resto de los orígenes. Queda en cuarto lugar a nivel global después de grandes productores como Francia, España e Italia, entonces es un logro para Chile”, declara.
Junto con ello, Magnolfi dice que “Chile, de alguna manera, está aprovechando una mejor performance, y por otro lado, nosotros a largo plazo seguimos viendo esta tendencia de valorización de la categoría”.

En Viña Concha y Toro, cuenta la experta en tendencias de consumo, son conscientes de que el consumo de alcohol a nivel mundial ha tendido a moderarse, sin embargo como empresa han logrado encontrar spots de crecimiento en diversas categorías, como vinos más frutales y dulces, blancos, rosados, y a su vez en el segmento bajo en alcohol.
En Europa y Estados Unidos, por ejemplo, el atractivo de los vinos sin alcohol o bajos en alcohol ha experimentado un auge, mientras que en sectores más tropicales, como Brasil o México, lideran productos más frutales, ligeros y dulces.
A este respecto, Magnolfi sostiene que la globalidad que tiene la viña “se transforma en una ventaja competitiva también para nosotros, al tener acceso a información de Asia, de Europa, de Estados Unidos, y nosotros vemos que en esos mercados los vinos bajos en alcohol o sin alcohol ya forman parte importante como segmento de consumo. En Estados Unidos, por ejemplo, que es donde la categoría es más grande a nivel global, ya son un 6% de las ventas, y eso nos habla de tendencias que después nosotros vemos que se trasladan a otros mercados”.
A su juicio, la búsqueda por moderar el consumo de alcohol a nivel global tiene que ver con que “hay gente que deja de consumir alcohol por periodos más largos. Por ejemplo, después de ciertas fiestas, en los países de América del Norte, mucho después de Navidad, y acá pasa en octubre después de septiembre, pero hay otras personas que también dejan de consumir en ciertas ocasiones”.
“Hay distintas formas de moderar ese consumo, y nosotros hemos visto ahí oportunidades para este tipo de productos bajos en alcohol y sin alcohol, el tema es encontrar esas nuevas ocasiones de consumo, y yo siento que como compañía hemos sido muy rápidos en eso”, acota.
Las propuestas con bajo nivel de alcohol (o incluso sin) que impulsa Concha y Toro
Belight es una nueva y ligera propuesta de Casillero del Diablo, cada copa posee solo 65 calorías y 8,5% de alcohol. En el detalle, la ejecutiva de Concha y Toro explica que “ha sido un súper lanzamiento en varios mercados como Chile, México y Brasil, con mucho desarrollo de lo que es blancos. Pero ahora también lanzamos un tinto”.
Menciona que “el gran desafío que se ha logrado concretar con estos productos, es que, en general, los productos bajos en alcohol o sin alcohol, tienen una barrera principal de consumo que es el sabor”. Sin embargo, recalca que “en este producto, la gente muchas veces no logra percibir que hay menos alcohol, que implica menos calorías, menos efectos secundarios, algo más fresco de repente, pero sin tener la pérdida del sabor del vino, que es lo que es relevante obviamente cuando uno consume una categoría de indulgencia como vino”.
En cuanto a los mercados en los que predomina este producto, Magnolfi señala que “en general, en México y Brasil hemos tenido muy buena performance, también pasa que son dos mercados que buscan productos muchas veces más frescos, donde el rosé, por ejemplo, ha tenido mucho desarrollo en México, entonces claro son mercados con características un poco distintas. El mercado chileno tiende a ser un poquito más tradicional a veces”.

Concha y Toro también se aventuró con el lanzamiento de Casillero Espumante sin alcohol, una opción para brindar que recientemente lanzaron en Reino Unido y próximamente llegará a América Latina. “Hay una serie de ventajas que se obtienen con estos productos sin alcohol, y una serie de ocasiones de consumo que se abren, y que no son solo para cierto grupo de personas que consume productos sin alcohol, sino que también abre alternativas de cócteles, de mezclarlo con otras cosas”, apunta.
En cuanto a las ventas de este tipo de productos, indica que “vemos, efectivamente, en comparaciones más de largo plazo, tasas de crecimiento relevantes para este tipo de productos, tasas de 30% de crecimiento, y vemos también proyecciones de crecimiento a futuro que son positivas. Entonces, si bien aún son categorías nicho, o no son las más relevantes, sí vemos oportunidades de crecimiento porque llegan consumidores nuevos que hoy no necesariamente consumen vino, o consumen algún producto con un poco de alcohol”.
“Y también llegan a ocasiones de consumo distintas que abren posibilidades a que la categoría se abra a espectros donde hoy no estaba el vino”, concluye Magnolfi.



