Buscar
Entender es todo
cerrar
Foto: Subsecretaría de Educación.

Ciudad

29 de Abril de 2025

Alejandra Arratia, subsecretaria de Educación por crisis de convivencia escolar: “Una sociedad más vinculada a la violencia se plasma en la escuela”

La subsecretaria remarca que los problemas de convivencia educativa no solo se han replicado en Chile, sino que son un problema universal post pandemia. Si bien descarta hablar de una crisis, reconoce que es un problema y que, efectivamente, las denuncias por convivencia han ido al alza. "Después de la pandemia hay una demanda por una educación más integral. Comunidades, niños, niñas que en el fondo estuvieron mucho tiempo sin esas relaciones socioemocionales, y eso ha tenido un impacto", afirma.

Por
Compartir

Tras la pandemia, se ha normalizado hablar de los problemas de convivencia escolar, producto de las consecuencias que generó el encierro en las comunidades escolares. Cifras recientes de la Superintendencia de Educación dan cuenta de un aumento exponencial de denuncias por convivencia en establecimientos educativos, lo que ha mantenido en alerta a las autoridades.

La subsecretaria de Educación, Alejandra Arratia, ha asumido un papel importante desde la cartera para enfrentar este fenómeno, que entra a la palestra en cada evento de violencia escolar. Si bien descarta referirse a una eventual crisis en la convivencia escolar, remarca que hay un problema. Aunque, destaca que es una realidad que va más allá de Chile.

En su visión “después de la pandemia hay una demanda por una educación más integral. Comunidades, niños, niñas que en el fondo estuvieron mucho tiempo sin esas relaciones socioemocionales, y eso ha tenido un impacto. Pero es importante que hay una parte del fenómeno que tiene que ver con la escuela y con la educación, que se vio de alguna manera como desafiado en el contexto de pandemia, y creo que eso efectivamente ha implicado un desafío mayor”.

La subsecretaria es enfática en remarcar que muchos de los problemas que se ven en las aulas vienen desde afuera. En esa línea, remarca que en una sociedad más expuesta a la violencia, eso se replica en las salas de clase.

Cuando tenemos una sociedad que tiene más temas vinculados a violencia, eso se plasma en la escuela. La escuela no es un espacio impermeable a la sociedad, y los niños y niñas cuando se van a la escuela y se ven expuestos a situaciones más violentas, eso obviamente se plasma también en las dinámicas de la escuela”, sostiene.

“Aquí hay un fenómeno que trasciende a la escuela y que se está plasmando en las escuelas”

La principal medida que han impulsado desde el Mineduc para enfrentar los problemas de convivencias está en el programa “A convivir se aprende”. Este consiste en generar espacios de formación, apoyo y acompañamiento a comunidades escolares particularmente vulnerables. Así, han logrado llegar a más de 156 comunas prioritarias. La idea es fortalecer a los equipos de convivencia escolar en los establecimientos desde diferentes frentes.

La subsecretaria remarca que de momento han tenido un recibimiento positivo de esta medida.

“Tenemos primero una alta valoración del programa. Después las comunidades nos plantean que sienten que tienen más herramientas para ver qué hacer con los problemas, con los desastres o los problemas de convivencia. Ahí, en el fondo, ellos reconocen que el programa les ha aportado positivamente, activamente, a una mejor gestión. Aquí también se ha identificado que la convivencia tiene un carácter formativo bien importante. Y finalmente, también hemos identificado como tercera conclusión, es que ellos pueden como, en el fondo, reconocer mejor sus necesidades”, destaca.

Pero, de todas formas, mantienen las alertas por el alza de casos de violencia escolar, que la autoridad insiste en que es un problema que excede a las aulas.

—¿A qué atribuyen alza de los casos de violencia en recintos educativos?

—Es importante documentar que efectivamente hay un alza. Aquí hay un fenómeno que trasciende a la escuela y que se está plasmando en las escuelas. Estamos viendo algo que se ve en distintos ámbitos de la vida en sociedad, lamentablemente. Necesitamos entender que la convivencia se aprende fundamentalmente a través de tener experiencias de convivencia que van en la línea de cómo queremos formarlo.

Y también es importante relevar que tenemos un desafío importante como sociedad. El cómo nos referimos a los que piensan distinto, da un mensaje. El cómo resolvemos cuando tenemos problemas de diferencias también da un mensaje.

Subsecretaria Arratia sobre deserción en la pedagogía por violencia escolar: “Sería iluso pensar que son fenómenos completamente disociados”

—¿Estos aumentos en casos de violencia podrían generar que haya mayor deserción escolar o también que aleje a quienes quieran ser profesores en el futuro? ¿Hay un temor por ese lado?

—Sin lugar estos temas son relacionados. Sería iluso pensar que son fenómenos completamente disociados. También a través de tener, por ejemplo, profesores y profesoras con mayor formación para cómo abordar estos desafíos, podemos fortalecer el carácter formativo que tiene la escuela para los temas de convivencia. Entonces, creo que aquí es importante mirarlo desde la perspectiva de cómo estos temas se van impactando mutuamente. Por ejemplo, al tener un tipo de liderazgo más distribuido, más participativo, que incorpore más a todos y todas, a los distintos actores de la comunidad educativa, también se van generando mejores condiciones, se van fortaleciendo comunidades educativas más cohesionadas, que puedan resolver sus conflictos de un modo más adecuado.

—Algunas medidas que han tomado colegios han sido instaurar detectores de metales en las entradas, o solicitar aumento de seguridad por casos puntuales. ¿Cómo ven ese tipo de medidas?

—Es importante también entender a las comunidades educativas. Y acoger la preocupación que hay en las comunidades educativas para que la escuela siga siendo un lugar seguro. Hay desafíos, pero las escuelas en general son lugares en los cuales hay cuidado y hay seguridad. Hay una preocupación por el bienestar de los niños y niñas ¿Tenemos más desafíos y más problemas que los que teníamos antes? Claro que sí, tenemos más, pero también esto lo estamos abordando de una forma más intencionada.

Abordamos el desafío del bienestar de las comunidades educativas, que las comunidades educativas sean lugares protegidos. Y abordamos en lo intersectorial con la Subsecretaría de Prevención del Delito aquellas situaciones que ya son un poco más complejas en términos de seguridad y pueden ser incluso constitutivas de delito. De hecho, mandamos el año pasado una cartilla con orientaciones para las comunidades educativas en esta línea, en términos de cómo prevenir y cómo actuar frente a situaciones que son más críticas en esta línea.

Notas relacionadas

Salir de la versión móvil