
Política
8 de Mayo de 2025Los distintos caminos de Cardumen, el extinto lote DC: mientras Alberto Larraín es investigado, Claudio Castro y Pía Mundaca lideran campaña de Tohá
La intervención telefónica a Josefina Huneeus, expareja de Alberto Larraín, generó que la PDI tuviera acceso a una conversación del Presidente Boric con ella. Huneeus también compartió espacio en Cardumen, grupo juvenil de la DC, del que uno de sus líderes era el psiquiatra y que contaba con la organización del alcalde de Renca y de la ahora nueva jefa del comando de campaña de Carolina Tohá.
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Senadores, diputados, alcaldes y exministros. Con esas categorías se podría resumir la presentación de su comando de campaña que hizo esta mañana la candidata presidencial de la centroizquierda, Carolina Tohá. En el papel, la jefatura de su campaña quedó en manos de Pía Mundaca, su exjefa de gabinete cuando fue ministra del Interior, y quien ya actuaba como coordinadora de campaña. En tanto, el alcalde de Renca, Claudio Castro, asumió un rol en el comité estratégico. Ambos, Mundaca y Castro, comparten algo en común: un pasado en la Democracia Cristiana (DC) que los vincula con Alberto Larraín, el cuestionado exdirector de ProCultura.
Larraín fue militante de la Democracia Cristiana. En las juventudes de la DC tuvo un rol crucial hace poco menos de diez años, siendo parte del movimiento Cardumen, una de las corrientes de las facciones juveniles de la DC. El nombre del grupo nacía motivado por una frase del ahora exdiputado Iván Fuentes, que llamaba a actuar a sus militantes como un grupo de peces. “Creamos Juntos” era su lema.
Cardumen estaba compuesto, en su mayoría, por jóvenes que rondaban entre los 20 y 30 años. Gran parte de ellos tenían afinidad con los jesuitas, los ignacianos y también eran frecuentes colaboradores de Un Techo para Chile. El grupo tenía la intención de darle un nuevo aire al partido desde la vereda de las bases. Y también tenía el desafío de aportar a la candidatura presidencial que levantaba la tienda por ese entonces: la de Carolina Goic.
Larraín era uno de los liderazgos que cobraba atención en ese grupo, que tomó relevancia cuando logró un hito a finales de 2016: uno de los suyos alcanzaba una alcaldía en Chile. Se trataba de Castro, quien, con un cupo de la DC, se convertía en el alcalde de Renca.
Por su lado, Mundaca tenía participación en la conformación de las propuestas programáticas de la corriente. Existen registros de ella siendo parte de las jornadas nacionales que preparaba el colectivo. Por ejemplo del “Plenario de la Hoja de Ruta 2017“.
El grupo Cardumen fue relevante en la DC. De hecho, provocó una crisis interna durante la candidatura de Goic en 2017. Y es que otro lote, los “G-35” los apuntó como los responsables de la infructuosa candidatura a la Presidencia de la entonces senadora. Los “G-35”, grupo más tradicional de la DC, acusaban a Cardumen de encapsular a Goic en la campaña de sus socios de centroizquierda, afiliación natural que, decían, ha tenido la falange nacional en su historia.
El dispar presente de Larraín
Actualmente, Mundaca y Castro son exmilitantes de la DC. Castro ha señalado sentir más cercanía con el Partido Socialista (PS) en la actualidad. Mundaca, en tanto, tomó cercanía con Tohá, histórica militante PPD, cuando arribó al Ministerio del Interior como su jefa de gabinete.
Larraín, por su lado, también dejó la DC. Eso sí, su brújula política no se aproximó hacia la centroizquierda como en el caso de con quiénes compartió en Cardumen. Se reconfiguración fue hacia el Frente Amplio, donde tomó cercanía con el entonces diputado Gabriel Boric.
Larraín se encuentra siendo seguido de cerca por la Fiscalía, que investiga la fundación que creó, ProCultura, por presunto fraude al Fisco. Tal causa ha provocado la investigación de personeros cercanos al Gobierno. Tal ha sido el caso, por ejemplo, del ahora exjefe de asesores de Presidencia, Miguel Crispi, quien aparece como entre los investigados por haber sido subsecretario de Desarrollo Regional (Subdere) cuando se visaron los convenios que beneficiaron a la fundación.
Desde 2021 a 2022, año en que asumió Boric la Presidencia, ProCultura pasó de recibir como aportes del Estado de $300 millones a más de $3 mil millones.
De Cardumen también era parte Josefina Huneeus, exesposa de Larraín, y cuyo celular estaba intervenido para la investigación de la arista ProCultura. Ese “pinchazo” fue el que provocó, de acuerdo a Ciper, que la Policía de Investigaciones (PDI) obtuviera un intercambio telefónico del Presidente Boric con Huneeus en octubre del año pasado. Huneeus también es psiquiatra, y fue quien atendió al mandatario cuando era diputado.