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10 de Mayo de 2025Las esquirlas de Mega en Viña: cómo la crisis y los despidos del canal remecieron al Festival e incomodaron a la Municipalidad
Para los organizadores del Festival de Viña 2025, el certamen fue un éxito: números azules y alta sintonía respaldaron el trabajo de la sociedad entre Mega y Bizarro, que organizaron por primera vez el Festival. Sin embargo, la salida del director ejecutivo Javier Villanueva, seguida por el posterior despido de sus hombres de confianza ligados al evento, cambió el panorama. Hoy, los ánimos respecto al próximo certamen no son los mejores. La relación entre las partes involucradas está tensa. La razón: varios creen que se está ensuciando injustamente la gestión del Festival debido a un problema interno de Mega.
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La tarde del martes 29 de abril, en un comunicado oficial firmado por los representantes de Mega, Bizarro y la Municipalidad de Viña del Mar, se oficializó lo que ya se intuía: Rafael Araneda y Karen Doggenweiler repetirán como animadores del Festival de Viña 2026. Era una señal de continuidad para un proyecto que este año cerró con buenos números de audiencia y una evaluación económica favorable. Pero no todo era entusiasmo. Durante una reunión, celebrada el día anterior a la publicación del comunicado, la alcaldesa Macarena Ripamonti dejó entrever su incomodidad con Mega, uno de los socios estratégicos del evento.
En dicha reunión se ratificaron las fechas del certamen —que se realizará entre el 22 y el 27 de febrero— y participaron los ejecutivos Antonio Escobar (Megamedia) y Daniel Merino (Bizarro), junto a tres concejales y la propia alcaldesa. Allí, Ripamonti expresó su preocupación por una serie de despidos recientes en la estación televisiva, incluyendo al exdirector ejecutivo Javier Villanueva, al exdirector del Viña 2025, Rodrigo Norambuena, y al director televisivo Álex Hernández, quien fue despedido la semana pasada. Según fuentes con conocimiento del encuentro, la alcaldesa apuntó que este remezón interno proyectaba una imagen confusa respecto a la valoración del Festival. La sensación en el equipo de la edil fue que los esfuerzos por capitalizar las buenas sensaciones que había dejado el evento, fueron frustrados por la crisis del canal.

El ruido en Mega comenzó justamente en febrero, en los días de cierre del Viña 2025, cuando el canal se aprestaba a ejecutar un reordenamiento de rostros: Rodrigo Sepúlveda pasaría a las mañanas junto a Doggenweiler; José Antonio Neme asumiría el noticiero central; y José Manuel Astorga saldría de pantalla. Pero el 7 de marzo, sin previo aviso, la estación canceló la operación.
La decisión desató tensión en el canal y, poco después, la salida de Villanueva. Según trascendió, el ejecutivo impulsó los cambios sin consultarlos con Carlos Heller, presidente del directorio, algo que él desmintió públicamente. Dijo haber sostenido reuniones con la plana ejecutiva y que incluso tuvo un encuentro virtual con Heller, el 11 de febrero, justo en la antesala del festival. Allí, asegura, recibió luz verde para los cambios.
Más allá de las versiones, en la reunión del 29 de abril la alcaldesa fue clara: si bien el evento había sido exitoso, los conflictos internos en Mega generaban una imagen pública ambigua. Según relató el concejal Carlos Williams, la preocupación fue expresada en el Concejo a raíz de la promoción del Festival de Viña, donde manifestaron inquietud por el hecho de que se relacionen los despidos de ejecutivos con el certamen.
Eso sí, Williams asegura que debe entenderse como parte de un cambio mayor: “Cuando sacas a un director técnico y llega uno nuevo, ese nuevo técnico tiene su propio ritmo, genera confianza y empieza a hacer cambios. Es lo mismo que pasa aquí: cambiaron al director ejecutivo del canal y, luego de eso, seguramente viene la decisión de ir corrigiendo errores importantes en la orgánica del canal de televisión”.
Consultados por The Clinic, el municipio declinó referirse al malestar y frustración que existió en torno a cómo las reestructuraciones en Mega opacaron su buena evaluación de esta edición, la que incluso catalogan mejor que la de años anteriores.
Sobre este punto indicaron: “La evaluación de la alianza entre Mega, Bizarro y el Municipio ha sido muy positiva, destacando el éxito de la versión 2025 del Festival de Viña del Mar. El evento logró reposicionar al festival a nivel latinoamericano, tanto por la calidad de su parrilla artística como por la diversidad de estilos musicales presentados, que permitieron atraer a públicos de todas las edades y gustos”.
Desde el municipio añadieron: “Uno de los aspectos más destacados fue la alta visualización posterior a través de YouTube, especialmente en el canal Canal Histórico, lo que refleja el atractivo sostenido que tuvo Viña 2025. Las noches del festival fueron muy bien estructuradas, con competencias internacionales y folclóricas que alcanzaron niveles de audiencia inéditos en los últimos años, consolidando nuevamente al certamen como un referente cultural y televisivo internacionalmente”.

Un problema de imagen
La pregunta que quedó dando vueltas es: ¿Qué es realmente lo que está mal evaluado del Festival de Viña? Fuentes que participaron en la organización de la última edición señalan que se están mezclando, como en una juguera, diversos temas de Mega que terminan por empañar la gestión. En ese sentido, los despidos de Javier Villanueva y Rodrigo Norambuena opacan un Festival que debiese cerrar con números azules, a la espera de la auditoría que se está realizando.
La salida de Rodrigo Norambuena, según conocedores de la interna del canal, se da en medio de una reestructuración impulsada por la llegada de Patricio Hernández, histórico ejecutivo de Mega, quien fue uno de los gestores del rumbo que hoy tiene a la estación de Vicuña Mackenna como el único canal que cerró con cifras positivas en su gestión de 2024.
Los hombres de confianza de Villanueva salieron con la llegada de Patricio Hernández, algo que comentó el propio Álex Hernández, quien en una entrevista con La Tercera aseguró que su salida se dio en buenos términos y que era normal que la nueva administración trajera a su propio equipo de confianza. A los despidos se han sumado varios productores de programas como “Only Fama” y “El Antídoto”.

Más allá de las palabras del despedido director de televisión, su salida no cayó bien ni en el municipio no en Bizarro. La duda sobre la evaluación vuelve a surgir, y su salida se interpreta más como una vendetta al interior del canal tras el regreso de una ejecutiva.
Se trata de Lorena de las Heras. La periodista salió de Mega en octubre de 2024, pocos meses antes del Festival de Viña, donde ejercía como productora ejecutiva. Quienes ejecutaron el Festival tuvieron una mala evaluación de su desempeño, tanto en la organización del certamen como en el departamento de prensa, incluso se dijo que su salida se debió a diferencias con el equipo compuesto por Villanueva, Norambuena y Álex Hernández.
Con su regreso, en el equipo a cargo del Festival se empezó a sentir el olor a despidos. Tras la vuelta de la ejecutiva, Álex Hernández era el tercero en la lista luego de las salidas de Norambuena y Villanueva.
La relación al interior de Mega se mantuvo tirante, ya que el nuevo cargo de De las Heras incluye, entre otros roles, supervisar las coberturas y los programas de noticias. A ella deberá reportar la Dirección de Prensa del canal, encabezada por Dazzarola, uno de los involucrados en el fallido enroque de rostros y el único sobreviviente del equipo que conformaba junto a Villanueva, Norambuena y Hernández. Fuentes indican que Dazzarola sería el cuarto en la lista, pero que se mantendrá en su cargo al menos hasta las elecciones presidenciales, aunque la relación con la nueva plana ejecutiva no es buena.
De cara a lo que será 2025, la llegada de Patricio Hernández también trajo consigo el arribo a Vicuña Mackenna de otros dos nombres: Juan Pablo González y Carlos Valencia. El primero se desempeña como director de programación de Chilevisión y, tras su llegada, aún no se comunica oficialmente su nuevo rol. Aunque muchos lo proyectaban como el próximo director del Festival de Viña, y conocedores del certamen lo confirman “off the record”, aún falta el visto bueno para que asuma ese cargo.
¿El regreso de los realities a Mega?
Este nuevo sello del director ejecutivo apunta con fuerza al entretenimiento, lo que podría generar una tensión interna con el área dramática de Mega, que en los últimos meses ha entregado un balance positivo de la mano de Nuevos amores de mercado y Los Casablancas. Esto, porque Mega estaría evaluando competir con un reality show, el cual debería emitirse en horario prime, franja que actualmente está reservada para las teleseries del canal.
Para conocedores de la industria y de la interna de Mega, hacer un reality show no es rentable si se emite solo los fines de semana, por lo que sí o sí debería salir al aire durante varios días de la semana en horario estelar, lo que provocaría ajustes que impactarán en el área dirigida por María Eugenia Rencoret. La misma área que la semana pasada despidió a las acrtrices María Gracia Omegna, Francisca Imboden y Carmen Zavala.
No solo se despidió a actrices, el director de segunda unidad de la teleserie El jardín de Olivia, Matías Stagnaro, hermano del también director argentino Bruno Stagnaro fue desvinculado. Su despido se dio el mismo día en el que su hermano estrenó la aplaudida serie de Netflix El Eternauta, protagonizada por Ricardo Darín.
La sociedad entre Mega y Bizarro sin duda no atraviesa por su mejor momento. De hecho, algunos creen que la organización de cara al próximo certamen será, al menos, incómoda, debido a los despidos y cambios en un equipo que hasta hace poco se mantenía compacto incluso en los momentos difíciles como las pifias a Rodrigo Sepúlveda en la Quinta Vergara o el manejo de crisis tras el show de George Harris. A la espera de la confirmación de los nuevos roles, fuentes anticipan que los desajustes internos podrían terminar impactando en el producto final.
Este cambio en la dirección del Festival no es la primera polémica que envuelve a la alta dirección de Mega. Según distintas fuentes consultadas para este artículo la alianza de Mega y Bizarro pudo haber tenido otro socio. Un hecho desconocido —hasta ahora— es que, en el periodo previo a la licitación del Festival de Viña del Mar, se sostuvo una negociación entre Canal 13 y Mega con la intención de presentar una propuesta conjunta. Sin embargo, esta fracasó cerca de un mes antes de su presentación: el acuerdo se disolvió debido a diferencias en la estrategia de postulación.
Mientras Canal 13 proponía avanzar con una carta de intención, Mega optó por formalizar una oferta, lo que generó la ruptura del entendimiento original.
Tras esa separación, Mega presentó una propuesta que no se ajustaba completamente a las condiciones estipuladas en las bases de la licitación. La situación motivó a Canal 13 a presentar una demanda, en la que se argumentó que, si no se cumplían todos los puntos establecidos en el proceso, la licitación tenía que quedar desierta y convocarse nuevamente.

La principal razón detrás de la acción legal radicaba en que la licitación, en los términos en que se encontraba, no era económicamente viable para los canales interesados. Además, Mega habría cambiado criterios durante el proceso, intentando establecer condiciones fuera del marco legal, lo que reforzó la postura de Canal 13 respecto a la necesidad de invalidar la licitación.
Finalmente, fueron Mega y Bizarro quienes, en una inédita alianza, se hicieron cargo del Festival de Viña 2025 mediante un contrato que quedó definido por cuatro años. El organigrama para continuar con el Festival es claro: desde la Municipalidad esperan conocer a la brevedad quién será el nuevo director del certamen, para comenzar a trabajar de cara a lo que será una nueva edición, la cual, en sus primeros meses, ha estado marcada por los despidos. Desde el Municipio y parte del Concejo solo piden que ya no se vinculen más los problemas internos de Mega con su Festival.



