Política
27 de Mayo de 2025De la toma de 2011 a la primaria: Winter vuelve a la Facultad de Derecho para reactivar el lazo del Frente Amplio con sus orígenes universitarios
Considerando que el público joven es clave para las primarias del oficialismo, Winter llegó este lunes hasta la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile para liderar un encuentro con estudiantes. En medio de una intensa lluvia, se bajó de un Lada 4x4 Niva color blanco antes de ingresar el edificio, en el que fue recibido por universitarios militantes del Frente Amplio. Entre ellos estaba Matilde Salinas, hija de la candidata presidencial de la centroizquierda, Carolina Tohá. El aula se repletó de alumnos que, en su mayoría, apoyaban al candidato. Sin embargo, también se escucharon algunas voces escépticas en los pasillos de la facultad. Suelto y de buen ánimo, Winter recordó un diálogo que tuvo con José Antonio Viera-Gallo en la misma facultad y que, según él, fue clave para la formación del Frente Amplio. Además, apuntó contra los discursos de odio, criticó a los candidatos opositores por ofrecer, a su juicio, propuestas vacías, y compartió sus medidas para anticiparse a los cambios tecnológicos.
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“Si saben que va a perder”, dice en voz baja a sus compañeros un estudiante de Derecho de la Universidad de Chile, visiblemente hastiado, cuando debe cruzar el pasillo de su facultad esquivando a los alumnos que lo repletan mientras esperan al candidato presidencial del Frente Amplio, Gonzalo Winter.
Es lunes 26 de mayo y la lluvia santiaguina obliga a los alumnos a mantenerse dentro del edificio, que esperan una actividad denominada “Winter al Pizarrón”, una charla informal en la que se encuentra con estudiantes universitarios para responder preguntas, hablar de su programa presidencial y, de paso, marcar presencia entre los jóvenes universitarios.
El encuentro estaba programado para las 13:50, pero a esa hora había unos 20 estudiantes esperando bajo los icónicos pilares rojos de la fachada de la facultad, resguardándose de la lluvia capitalina, mientras los demás, cerca de 100 alumnos, hacían ingreso al aula Valentín Letelier para esperar al candidato. Algunos de los que esperaban en el frontis de la universidad eran militantes que portaban banderas con los colores blanco, rojo y verde, y el logo del Frente Amplio o el apellido del candidato. Otros, los menos, se sumaron por curiosidad.
Y es que la llegada del candidato a esta universidad tiene un carácter simbólico importante. Fue allí donde Winter se formó políticamente, conoció a Gabriel Boric —quien años más tarde se convertiría en Presidente de la República— y fundó Convergencia Social y el Frente Amplio, partido que hoy lo levanta como candidato presidencial. En ese mismo lugar, además, ambos protagonizaron el movimiento estudiantil de 2011, cobrando relevancia pública y política tras la toma de la facultad.
El crecimiento meteórico del partido —que en apenas 13 años logró llegar a La Moneda— también trajo costos. La presencia en el Congreso y la disputa en la primera línea de la política hicieron que la universidad, donde se formaron originalmente, quedara relegada a un segundo plano. Por eso, “Winter al Pizarrón” se entiende como un intento de reconectar con los espacios que alguna vez fueron las bases fundantes del Frente Amplio.
La actividad, de todos modos, la estrenó el 8 de mayo en la sede San Joaquín de la Universidad Católica, en Santiago. Luego, el 16 de mayo, la llevó a Concepción, en el Bar Callejón, y el martes 20 estuvo en la Casa de la Cultura de Valparaíso.
En su partido, precisamente, señalan que el candidato tiene buena llegada en el público joven —así lo muestran algunas encuestas—, el cual consideran que podría ser determinante para ganar las primarias del sector si es logran movilizar a ese segmento.
La llegada: el saludo con Matilde y los militantes frenteamplistas
Minutos después de las dos de la tarde, un Lada 4×4 Niva color blanco se detiene frente a la Facultad. Los militantes del Frente Amplio, que esperaban bajo los pilares de la fachada, se acercan a la reja y se exponen a la lluvia para recibir a Gonzalo Winter. Entre ellos está Matilde Salinas, militante del Frente Amplio e hija de Carolina Tohá, la candidata presidencial de la centroizquierda.
Winter y Salinas se saludan con un abrazo y un beso en la mejilla. Luego, el candidato continúa su camino hacia el aula Valentín Letelier, escoltado por los universitarios que coreaban aunque sin mucha coordinación: “¡Se siente, se siente, Winter Presidente!” y también “¡Gonzalo Presidente!”.
Al ingresar al aula, el candidato se topa con una sala colmada de estudiantes, más de 100, que en su mayoría estudian Derecho. Cuando entra se topa a la diputada Yeomans hablando con los estudiantes hablando de su época universitaria en la que compartió con Winter, en 2011. “Fuimos parte de una movilización, estuvimos en una toma aquí en al facultad”, cuenta.

El recuerdo de Viera-Gallo
Una vez frente a los estudiantes, detrás del mesón del profesor y con el pizarrón casi en blanco —solo estaba escrito en rojo: “CSI!!”—, Winter entra suelto y comienza la actividad con un par de bromas.
“¿Eres argentino?”, le pregunta a un joven sentado en primera fila. “No”, responde el estudiante.
“¿Entonces por qué usas el polerón de Boca?”, retruca Winter, provocando risas entre los asistentes. “Cosas que no pasaban en mi época”, remata.
Luego mira al alumnado con las manos en la cintura: “¿Qué les parece si partimos con preguntas altiro? Ojalá de gente que esté en desacuerdo”.
El primero en levantar la mano quiere saber si puede hacer una pregunta específica o debía ser más general. “O sea, esta es la Escuela de Derecho. Son famosos por que les gusta levantar la mano y decirle a alguien: ‘soy mejor que tú’, ¿o no?”, contesta Winter, desatando nuevas risas.
De todas formas, el estudiante formula su pregunta: quiere saber cuál es la propuesta de Winter respecto a la actividad industrial del país y cómo planifica, eventualmente, la participación del mundo privado. En vez de responder de inmediato, el candidato se tomó un momento para contar una anécdota de sus tiempos como alumno.
“Una vez yo estaba en esta misma sala, más o menos donde está el del polar verde (apunta con los dedos), y estaba José Antonio Viera-Gallo”, dice, recordando una charla similar a la que él mismo estaba dando. Viera-Gallo, quien fue ministro de la Secretaría General de la Presidencia en el primer gobierno de Bachelet, es embajador de Chile en Argentina.
“Yo preparé mi pregunta y lo encaré. Le dije: ‘usted y la Concertación, y bla, bla, blá’. Y él me respondió: ‘Mire, lo que pasa es que usted está en desacuerdo conmigo. No me exija a mí que lleve adelante sus ideales. Si usted tiene ese ideario, tiene que tener su propio partido”, relata Winter, alzando las cejas con una expresión de pregunta. Los alumnos ríen.
Y revela: “Hasta el día de hoy, que tengo muy buena relación con él, le reconozco que, de alguna forma, él me motivó a ser fundador de un partido político”.
Los temas en tabla: productividad industrial, agenda internacional y discursos de odio
Si bien Winter responde la pregunta, antes de hacerlo prefiere organizar un listado con todas las inquietudes del alumnado.
Más de quince personas levantan la mano, y en una hoja blanca comienza a anotar las consultas una por una. Productividad industrial, seguridad y migración, política internacional y combate al discurso de odio son las primeras preguntas que se formularon, y las únicas que alcanzará a responder en la hora y un minuto por la que se extendió la actividad.
Sobre la producción industrial, Winter sostiene que buscaría fortalecer la industria nacional, aportando valor agregado a la minería chilena. Además, afirma que esto incentivaría la inversión privada, siempre que contribuyera al desarrollo tecnológico en la producción y refinamiento de materias primas.
También plantea una meta que reconoce como ambiciosa: “Debe ser Chile, y no otro país, quien encuentre el sustituto del cobre”.
Al abordar los temas de seguridad y migración, apunta contra la oposición, acusándola de proponer ideas vacías y populistas. Menciona más de una vez la propuesta de “construir cárceles en el desierto cuando ya existen”, aludiendo a la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei.
“No tengo miedo a que me digan que ando con la agenda woke cuando digo que el problema de seguridad es un problema integral”, sostiene. Acompaña su respuesta con cifras y remarca que “el narco es una dictadura”, añadiendo que es deber del Estado disputar el control territorial al crimen organizado.
Por último, se refiere a los desafíos en educación y uso de recursos públicos. Pide a los presentes que levanten la mano quienes estudian con gratuidad: cerca de la mitad lo hace. “El progresismo busca hacerse cargo de la educación de quienes no tenían cómo pagarla, porque esa es una de las claves del desarrollo”, dice a los presentes. Y remata con una declaración de principios: “No quiero que la educación pública sea el remanente, lo que sobró”.



