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28 de Mayo de 2025Adultos chilenos entre los 30 y 39 años son los que se sienten más solos: “Es una etapa marcada por altas exigencias laborales, económicas y familiares”
El estudio Termómetro de la Salud Mental Achs-UC, que mide la evolución del bienestar de las personas desde la pandemia, reporta un aumento en niveles de soledad. En concreto, un 26.6% de las respuestas de personas entre 30 y 39 años, dice que se siente sola, "esta etapa del ciclo vital coincide con el aumento de la probabilidad de importantes transiciones", sostiene Daniela Campos, una de las autoras del estudio.
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Este 27 de mayo, se publicó el duodécimo estudio Termómetro de la Salud Mental Achs-UC, que mide la evolución del bienestar emocional y psicológico de las personas desde julio de 2020. El objetivo de la investigación es profundizar en los factores asociados a partir de una muestra representativa de la población nacional.
Durante marzo y abril de este año, en una colaboración entre la Asociación Chilena de Seguridad (Achs) y el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, las instituciones entrevistaron telefónicamente a una muestra de 2.315 personas mayores de 18 años.
La presentación de la investigación de salud mental fue transmitida a través del canal de Youtube de la Universidad Católica. Los autores fueron David Bravo, director del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales de la UC; Antonia Errázuriz, académica del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la UC; Isabel Contrucci, directora de Estudios de Achs y Daniela Campos, jefa técnica de Riesgos Psicosociales de Achs.
Personas entre 30 y 39 años se sienten más solas
El estudio arrojó que los mayores niveles de soledad percibida se observaron en personas menores de 40 años, puntualmente en el rango etario entre 30 y 39 años.
The Clinic se contactó con Daniela Campos, jefa técnica de Riesgos Psicosociales de Achs y una de las autoras del estudio para poder explicar la razón esta tendencia, “la soledad percibida se midió mediante la escala abreviada UCLA-R, un instrumento internacionalmente validado que evalúa la experiencia subjetiva de desconexión social”, señaló.
Las preguntas para medir la soledad fueron: ¿Con qué frecuencia siente que le falta compañía?, ¿Con qué frecuencia se siente excluido/a, olvidado/a por los demás? y ¿Con qué frecuencia se siente aislado/a de los demás?
La autora del estudio sostiene que esta etapa del ciclo vital coincide con el aumento de la probabilidad de importantes transiciones, como la crianza activa, alta exigencia laboral, sobreendeudamiento y una posible pérdida de redes sociales mantenidas en la juventud.
“El hecho que el índice de soledad percibida alcance su punto más alto en el grupo de 30 a 39 años, con un 26,6 % de personas que reportan sentirse aisladas o sin compañía es muy interesante, dado que se trata de una etapa del ciclo vital marcada por altas exigencias laborales, económicas y familiares”, dice la jefa técnica de Riesgos Psicosociales de Achs.

“Este grupo de 30 a 39 años suele experimentar una disonancia entre el ideal de ‘tener todo resuelto’, la necesidad de estar consolidándose laboralmente, y una realidad que puede estar marcada por la inseguridad económica y afectiva“, afirma Campos.
Campos dice que en Chile, trabajar implica a menudo largas jornadas, tiempos de traslado extensos y alta autoexigencia, especialmente en contextos de incertidumbre económica. Esto limita los espacios relacionales, disminuye la energía emocional para compartir con otros y naturaliza la desconexión social como parte del “ser adulto”.
“El tiempo libre suele estar absorbido por otras responsabilidades -cuidado de hijos, trámites, segunda jornada doméstica-, lo que hace que el autocuidado relacional, y el tiempo para los vínculos propios, se vea como un lujo. Esa falta de contacto afectivo genuino puede ser una fuente importante de soledad, aunque se esté acompañado físicamente“, comenta la autora a The Clinic.
La pandemia nos enseñó que la soledad no es negativa
En conversación con The Clinic, Daniel Sánchez, psicólogo y académico Universidad Central, sostiene que la razón de que las personas entre 30 y 39 años perciba más soledad que los demás grupos obedece a bastantes factores, “Lo primero tiene que ver indudablemente con la irrupción de la tecnología y como nos ha ido alejando del encuentro real con las personas. Fundamentalmente las relaciones sociales ocurren a través de dispositivos digitales, que es la nueva forma de socializar“.
“Eso hace que las personas se acostumbren a que el encuentro con el otro pueda ser a distancia. Ese espacio a distancia genera más tiempo de soledad o búsqueda interna“, dice Sánchez.
Sánchez explica que “hay un tema que tiene que ver con la salud mental, el autoestima y con la valoración que se hace de uno mismo”. El psicólogo comenta que “el resultado de la pandemia nos dejó en un estado en que aprendimos que estar solo no es tan malo. Hay un factor del miedo al rechazo. La pandemia nos presentó un mundo desconocido de vivencias emocionales, en el que es mejor estar en soledad y en distancia que estar disponiéndonos a que me rechacen“, asegura.
El académico explica que, indudablemente, la soledad es una búsqueda necesaria de las personas, “el encuentro espiritual, existencial y amoroso con uno mismo, ocurre sobretodo en este tramo de edad en el que vamos cerrando ciclos”.
“En este cierre de ciclos se hace importante encontrarnos con uno mismo. La soledad no es mala siempre que sea una opción. Cuando es impuesta, hay que hacer intervenciones intersectoriales que nos permitan ir en compañía de las personas que se sientan solas por obligación. Pero la soledad por opción es un camino necesario, que acomoda la vida a los desafíos que se están viviendo”, cierra Sánchez.
La delincuencia es la mayor preocupación para las personas según el estudio
Según el estudio de salud mental, la delincuencia se mantiene como el mayor factor estresante con un incremento significativo en el último año.

Según la investigación, caen en importancia los cambios político-sociales sucediendo en el país respecto de mayo 2022 en 19.5 puntos porcentuales. A su vez, la situación económica esperada para los próximos meses es un factor estresante para el 45.2% de los entrevistados. Y los cambios políticos y sociales sucediendo en el país preocupan al 43.4%.
En estos dos casos se aprecia un aumento en este factor en los últimos 12 meses. Por último, la preocupación por los efectos del cambio climático afectan al 39.5% de la población.


