
Entrevistas
31 de Mayo de 2025Cancamusa, en medio de su apuesta solista y el éxito con Los Bunkers: “Por mi personalidad es difícil que yo pueda decir: ‘Soy parte de la banda’”
Aunque vive un activo momento como baterista de Los Bunkers, Natalia Pérez se niega a dejar de lado su proyecto propio y afina los detalles del lanzamiento de su tercer álbum. En conversación con The Clinic adelanta lo que se viene para ese trabajo, habla sobre su posible continuidad en la banda penquista y confiesa cómo ha vivido a nivel personal el período más exitoso de su carrera. “Soy una persona que gira en torno a la música y el arte”.
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Con los años, Cancamusa se ha convertido en una experta en cambiar de planes. Cuando a fines de la década pasada decidió dejar la banda de Javiera Mena para ser solista, Mon Laferte la convocó para que tocara con ella y se fue a vivir a México. Cuando su disco debut en solitario por fin estaba listo, llegó la pandemia y tuvo que promocionar esa primera referencia desde el encierro. Cuando ya estaba 100% enfocada en su proyecto, Mauricio Basualto se alejó de Los Bunkers por problemas de salud y los penquistas le pidieron a ella que lo reemplazara. A los pocos días estaban presentándose juntos en el Festival de Viña del Mar.
Justamente la llamada de Los Bunkers llegó cuando Cancamusa, el nombre artístico de Natalia Pérez, había viajado recién a Chile para grabar algunas cosas para su tercer álbum. Era febrero de 2024 y ella esperaba poder publicar ese disco en unos meses más pero la activa presencia que ha tenido en su nuevo grupo demoraron el trabajo. De todos modos, aquel proyecto nunca dejó de estar en su mente y por estos días alista su salida, que será antes del show de lanzamiento que haga en la Blondie el 1 de agosto.
Entremedio, ha publicado varios adelantos, siendo el último de ellos “Dopamina”. Se trata de una colaboración con Gepe que cuenta con un videoclip filmado en Valdivia, haciendo un guiño al origen sureño de Cancamusa, que se crió en La Unión. “Siempre había querido escribir una canción en donde se pudiera reflejar mi identidad. Valdivia es mi ciudad natal y yo quería, de una forma creativa, presentar mi ciudad a Latinoamérica. Es algo que siempre ha estado en mi corazón desde que hago canciones y al ser sureña, es una tarea que yo tenía pendiente”, explica a The Clinic.
Este próximo disco comenzó a gestarse en 2023, el único año que Cancamusa ha podido dedicar exclusivamente a su proyecto solista. Ahí, pudo realizar varios viajes a Estados Unidos, donde comenzó a relacionarse con colegas de allá y donde también reconectó con influencias de su pasado, como Aretha Franklin, Sade o Erykah Badu.
“Son cosas que influenciaron mucho, como en una forma de cantar. Que no quiere decir que yo canto como afroamericana, pero hay ciertas cositas que se mezclan con mi forma de interpretar como cantante pop latina, ciertos giros que vienen de ese mundo y han alimentado mi lenguaje como cantante y las sonoridades también. Hay bastantes sonoridades en el disco más vintage en la batería, los bronces, en el tratamiento de las texturas del disco. Está esa organicidad de esa época, mezclada con sintes y cosas más modernas. Yo siento que hoy existen muchos músicos que están tratando de rescatar esa sonoridad y es superinspirador para mí. Hoy hay una vertiente de música que es mucho más plástica y es bacán que exista esa modernidad, pero también hay esta nostalgia por el pasado, en rescatar eso. Entonces hay muchos elementos a disposición”, dice Cancamusa sobre el disco.
Si “Cisne – Lado negro”, el debut de Cancamusa, presentaba una oscura aproximación al pop desde elementos electrónicos, en “Amor minimal”, su segundo disco, se volcó a la composición desde la guitarra y conectó con un lado más luminoso. Ahora, para su tercera referencia adelanta un “sonido más amplio”
“Este disco también me pilla como en un lugar muy distinto, no estoy en el mismo lugar donde he hecho todo. Eso representa también mucho como hoy transita la música. Hay mucha facilidad para trabajar online, enviándose sesiones, escuchando en programas y trabajando con gente de otros lugares. Este es un disco que se ha hecho así y siento que también mi identidad como baterista está muy marcada en este nuevo disco. Las baterías son más protagonistas que antes. Entonces eso también hace que el sonido del disco, aparte de pop, suene un poco más rock”, sostiene Cancamusa.
Su futuro dentro de Los Bunkers
Con 35 años, el currículum de Cancamusa podría ser el de un músico de mucha más edad. El tono pausado y reflexivo que suele habitar en sus palabras también se aplica a la claridad que tiene para evaluar a los distintos proyectos en los que ha participado y lo que han significado para ella. ¿Amanitas? “Libertad” ¿Joe Vasconcellos? “Profesionalismo”. ¿Javiera Mena? “Claridad”. ¿Mon Laferte? “Pasión”. ¿Los Bunkers? Ahí comienza un largo silencio. Después de un rato, se decide: “Es como un volcán”.
La metáfora no es para menos. Desde su reencuentro, Los Bunkers han capitalizado la reunión más convocante de la historia de la música chilena. Dos conciertos en el Estadio Nacional, la residencia de 25 shows que están haciendo en el Teatro Nescafé de las Artes y los dos Movistar Arena que agendaron para noviembre, son solo una muestra de su masivo y aplaudido regreso.
“Es muy bonito ser parte de un equipo que trabaja de una forma tan comprometida para las personas. Es algo inédito en Chile, en todo sentido. Todo el regreso de Los Bunkers es un hito muy importante para la música en Chile y en Latinoamérica. Y espero que eso signifique un punto de inicio, o de reinicio, para las nuevas generaciones para hacer bandas de música, para que toquen más instrumentos. Al final eso es lo más importante, dejar una huella con todo esto y que nuevas generaciones se inspiren a seguir contando historias”, valora Cancamusa.
El MTV Unplugged que publicaron Los Bunkers en diciembre pasado fue el primer registro de la banda con Cancamusa como su baterista. Ahí, quedó en evidencia no solo cómo se ha integrado al conjunto, sino que también cómo se ha ganado el cariño de su público. En “Rey”, una de las canciones del disco, Cancamusa también participa como cantante y se escucha una ovación espontánea apenas suena su voz.
“Eso es muy bonito y lo más especial de la música en vivo. En ese momento, cuando la gente se expresa sin haber pautado nada, mi voz lo dice todo porque yo me quiebro y mi voz suena muy quebrada al escuchar el cariño de la gente. Son momentos únicos que no se vuelven a repetir y eso va a quedar para siempre. Para mí fue muy emocionante sentir el cariño de la gente en ese momento”, dice.
—Ya lleva un año y medio tocando con Los Bunkers. ¿Siente que ha ido evolucionando su rol en la banda?
—Yo lo siento igual. Desde que llegué he sentido mucha confianza para integrarme y ser parte de todos estos proyectos. Estamos en un momento que es parte de esta vuelta de Los Bunkers, entonces mi rol está ahí, apoyándolos y siendo parte de este regreso.
—¿Siente que su presencia en Los Bunkers se proyecta en el futuro?
—Creo que por mi personalidad es difícil que yo pueda decir: ‘Soy parte de la banda’. Yo respeto mucho todo el camino que ellos han transitado, que son muchos años de mucho trabajo de composición, de buscar identidad, de trabajar en canciones. Entonces yo siempre he expresado que mi camino y mi aporte a Los Bunkers ha sido desde el apoyo, desde el amor y la amistad para ellos y es lo que estoy haciendo ahora, acompañándolos en este momento, que es el mejor momento de su carrera.
Y todavía no tengo claro lo que va a pasar en el futuro. Yo creo que no estoy ansiosa y que las cosas solas se van a ir ordenando y entendiendo y viendo hacia dónde vamos a ir, si yo voy a seguir o no. Para mí también es fundamental mi desarrollo como solista y cantante porque he dedicado muchísimos años a tocar batería y es algo que no voy a dejar nunca, pero creo que la inquietud de un ser humano por expresar sus ideas creativas es lo que mueve al mundo. En mi caso no es la excepción y si esas dos cosas se logran conectar bien, no veo por qué no, pero hay que ver cómo evoluciona todo.
“Mi secreto es disfrutar de los procesos”
Además de todos los hitos que ha acumulado con Los Bunkers, el último tiempo también ha reafirmado el camino solista de Cancamusa, que hace unos meses debutó en Lollapalooza y que gracias a su single “Antes que se apague el sol” acaba de ser nominada en la categoría Canción del Año en los Premios Pulsar, mismos galardones que en 2024 la nombraron Mejor Artista Pop. También, en diciembre pasado fue elegida para abrir el show de Lenny Kravitz en el mítico Palacio de los Deportes de Ciudad de México.
A pesar de todos esos logros, Cancamusa no duda en decir que “el mayor regalo” que le ha dado esta etapa es el de poder convertirse en referente para personas más jóvenes. Esto quedó en evidencia cuando, después de sus presentación en Viña 2024 con Los Bunkers, se viralizó el video de una niña que la veía por TV y la imitaba tocando la batería.
Según ella cuenta, muestras de cariño similares han seguido sucediendo durante todos estos meses. “Todos los fines de semana cuando tocamos, cada concierto, llegan regalos, llegan baquetas para firmar de niñas, de niños, de nuevas generaciones. Y siempre me nombran mucho el concierto en Viña, que marcó la vida de muchos jóvenes. Y eso yo creo que es lo más lindo que me ha dado la vida como música. A veces las carreras de solistas se centran mucho en uno y lo que uno siente y todo es como muy personal, pero cuando uno siente que puede aportar algo a la sociedad, todo cobra mucho sentido. Es bonito ser artista, hacer música y sentirse útil en el mundo en que tú vives, sentir que estás aportando con algo con tu pasión”, recalca.
Cancamusa se reconoce como una persona tímida y muchas veces ha hablado sobre cómo la batería la ayudó a canalizar una energía que no estaba pudiendo expresar socialmente. Por lo mismo, explica que su carrera solista “se ha desarrollado a la par con su personalidad” y que le tomó tiempo atreverse a encabezar un proyecto.
“Todos estos años me los he tomado con mucha calma para aprender a estar delante. También soy muy inquieta entonces cuando era niña mi sueño siempre fue ser baterista y estoy cumpliendo mi sueño. Y ahora que soy adulta, mi sueño es ser cantante también”, expresa Cancamusa.
—El ascenso escalonado de su carrera contrasta con los casos de éxito explosivo que uno ve ahora. ¿En algún momento eso fue frustrante?
—No tanto, porque siempre me ha gustado mucho disfrutar los procesos de las cosas. Como soy tan apasionada en esto me gusta mucho como idear, escribir y ver cómo lo voy a hacer, cómo voy a contar la historia. Todas esas cosas me gustan incluso más que el resultado final. Como te decía, mi sueño era tener una banda y ser baterista. Todas las demás cosas han sido como regalos, entonces no hay una frustración por no haber alcanzado algo. Nunca estuvo en mis planes la fama o algo así. No estoy diciendo que eso es malo, pero creo que yo me conecté con la música desde el lado del refugio. La música llegó más como una necesidad que como una forma de expresión hacia afuera.
La música fue el canal que tuve para desarrollarme con mi personalidad y aprender a contar cosas hacia afuera. Yo siento que también uno necesita transitar, caminar para obtener el reconocimiento, pero no que ese sea el motor de tus ideas. Obviamente todos queremos ser escuchados, pero para mí el secreto ha sido disfrutar de los procesos. Quizás si alguna vez estuve más desesperada era por un tema más económico, como nos pasa a muchos, pero siempre he podido vivir de la música.
—Y con respecto a todos los hitos y éxitos que se han acumulado en el último tiempo. ¿Se han reflejado también en un buen momento personal o ha sido confuso lidiar con todo?
—Es una buena pregunta. Yo creo que todo lo que he vivido con Los Bunkers y todo el año pasado me pilló en un muy buen momento personal. En un momento de estar bien emocionalmente y de entenderlo todo, después de estar años en muchos escenarios, de todo tipo. Ha sido muy bonito eso y me ha reconectado con Chile después de los cinco años que había estado en México. Debo admitir que soy una persona que gira en torno a la música y al arte. Yo me despierto pensando en ideas y me duermo con lo mismo, entonces para mí eso es la mayor motivación de mi vida. Entonces eso influye mucho en mi estado de ánimo y mientras yo tenga proyectos yo me siento muy viva y emocionalmente me influye. Personalmente para mí ha sido demasiado aprendizaje y eso me ha hecho muy feliz.