Réplica desde ANEF a columna de Enrique Mujica
Compartir
Les saluda José Pérez Debelli, presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, ANEF, que con 82 años de vida sindical en el Estado, hemos liderado una organización democrática, inclusiva, transparente y que trabaja por las funcionarias y funcionarios públicos de cara a todo el país, donde abrazamos los principios de Clotario Blest Riffo, el sindicalismo sociopolítico, que nos obliga a observar más allá de las demandas laborales y la vigencia de los derechos fundamentales y colectivos, mantenemos vigente la opinión de lo que pasa en el mundo y en Chile, tenemos experiencia, capacidad de analizar y proponer propuestas en materias coyunturales y estructurales.
Como dirigente sindical, soy enfático en declarar que, bajo mi gestión sindical, ANEF en todo momento, circunstancia o conflicto de orden laboral, no solo ha estado disponible para dialogar con los gobiernos de turno y autoridades de todo orden, sino que también se ha hecho cargo de denunciar cualquier tipo y/o atisbo de corrupción, donde asumimos la capacidad de abordar los conflictos y proponer soluciones, evitando profundizar las crisis. Concurrimos donde nuestras afiliadas nos requieran, asumiendo con responsabilidad ordenar la agenda sindical, para evitar la dispersión.
Esto, no solamente para todas las funcionarias y funcionarios, sino que, desde las prácticas antisindicales y maltratos laborales por parte del empleador, el Estado chileno, como a su vez, las acciones y/o prácticas desleales entre las y los dirigentes sindicales, quienes hayan hecho un uso ilegal o ilegítimo de sus facultades y sus atribuciones como representantes de los trabajadores.
Coincido con el periodista Enrique Mujica en que Chile hoy es un país cooptado, pero por la relación que existe entre el dinero y el poder de la clase política, empresarial y algunos medios de comunicación social que han perdido objetividad, y no han informado, ni menos investigado a fondo una gran cantidad de propuestas técnicas elaboradas por ANEF, y su alta presencia en las discusiones en muchas de las comisiones de la Cámara de Diputados y Diputadas, como en el Senado, y sus sesiones plenarias, donde acompañamos a nuestras bases sindicales y al debate parlamentario.
La ANEF viene hace años proponiendo la necesidad de avanzar hacia un NUEVO MODELO de EMPLEO PÚBLICO, pensando la urgente modernización del Estado, incluso en este periodo aportando en el Consejo Asesor Permanente para la Modernización del Estado, instancia que fue invitación directa del Presidente Gabriel Boric, siendo el único representante sindical del sector público, junto a los consejeros del sector empresarial, la academia, las Pymes y organizaciones de la sociedad civil.
Y esta postura de ANEF tiene más de una década de ser una de nuestras propuestas y exigencias, y en este espacio hemos planteado encarecidamente la necesidad de diseñar mecanismos eficientes y efectivos para la incorporación al Estado, cuyos datos realmente midan y asimismo fiscalicen, conocimientos, idoneidad, niveles de compromiso y competencias para asumir las complejas tareas que se deben enfrentar en el servicio público y en particular quienes ejecutan las políticas públicas, las y los funcionarios del Estado de Chile.
La ANEF, desde los tiempos de Clotario y con Tucapel, mantenemos los principios del ejercicio del trabajo sindical con autonomía de todo poder político, movimiento o credo religioso, sin embargo, respetando la determinación de adscribir con el libre albedrio que consagra la libertad individual, se respeta, pero no puede limitar o condicionar nuestro trabajo sindical. Como ciudadano es conocida mi militancia política, y que, en ningún momento, eso significa “compadrazgo” o “amistad interesada” con alguien o algunos de los militantes del Partido Socialista, hoy también autoridades.
Siempre he ejercido mi labor política sindical desde la autonomía y la independencia que me ha dado el respaldo en las urnas sindicales, y por ende, he representado las ideas y peticiones de las y los trabajadores del Estado. Somos elegidos por votación universal, legitimando nuestro trabajo sindical y vigentes con la legalidad con nuestra Ley de Asociaciones de funcionarios del Estado. Nuestro Estatuto, señala que es presidente es el candidato más votado de la lista más votada, hecho que no ocurrió, cuando presente la primera vez a disputar la conducción de la ANEF, súpere en votación a todas y todos los candidatos en forma individual, pero nuestra lista no alcanzo los votos suficientes, en cambio las seguidas elecciones logramos alcanzar la lista más votada con este sindicalista más votado de forma individual.
La columna de opinión del señor Mujica, quien ni siquiera tuvo la deferencia de hablar algunos minutos conmigo antes de escribirla, siembra un falso manto de incertidumbre sobre mi trabajo sindical, dejando fuera el contexto del trabajo preliminar que realizamos en la ANEF, con toda la fuerza somos dialogantes y firmes en nuestra convicción que nadie nos regala nada, asumimos el desafío de proponer un diseño sindical que se consagra en el protocolo de trabajo “actos de confianza entre las partes”, donde se establecen los contenidos a trabajar, con responsables y umbral.es de tiempos, para rendir cuenta de los acuerdos y diferencias identificados. Por lo tanto, primero agotemos el diálogo y después utilizamos las herramientas sindicales universales como la movilización o la huelga. Como ejemplo, puedo señalar que el Servicio Civil de nuestro país surge de una “negociación sectorial” ANEF y Gobierno del ano 2003, incluso en plena crisis MOPGATE, es así como reconocemos el valor del diálogo y la propuesta sindical, asumiendo con las contrapartes el desafío de abordar todo sin dificultad, donde por supuesto enfrentamos la disputa ideológica relacionada con el rol de la función pública y el Estado que queremos para la ciudadanía.
Para ser rigurosos con la historia y entregar nuestra versión frente a las reiteradas menciones, que señalan a la ANEF somos refractarios a la Modernización del Estado, efectivamente con el segundo Gobierno del presidente Pinera rechazamos la iniciativa de avanzar en proyecto de ley en este sentido, no por capricho, por responsabilidad, nadie puede pretender imponer un modelo empresarial en el Estado y a espaldas de las y los funcionarios públicos, como fue ingresado al Congreso Nacional el último día del mandato de gobierno y sin estudio financiero. Esta no es la forma de proceder. En la actualidad mantenemos tres niveles de negociación, un nivel organización sindical base con la autoridad local, otro sectorial y un superior la Mesa del Sector Público, en cada uno mantenemos mesas de trabajo regulares y permanentes. Esta es la forma de asumir los desafíos y los cambios estructurales en el Estado para servir mejor a la ciudadanía, que es nuestro objetivo final.
Nuestro trabajo sindical permite mostrar una Confederación que mantiene su apego a los valores históricos del sindicalismo de clase, incluso cuando realizamos la negociación del sector público, nuestras conquistas sindicales son referentes para quienes no tienen Sindicato. En esta línea de trabajo, mantenemos la responsabilidad de cuidar la unidad de acción, la organización sindical y la movilización como un medio para avanzar, cuando no hay certezas o abandono de los compromisos suscritos.
Bajo ningún punto de vista negamos la realidad que ha sido expuesta en el mal uso de las licencias médicas. Y por el contrario, nos hemos hecho parte de la necesidad de levantar una investigación profunda, y como sabemos quiénes trabajamos para el Estado de Chile, tenemos procedimientos administrativos que entregan la posibilidad del debido proceso, incluso de probarse el uso fraudulento de las licencias médicas, tenemos la máxima sanción, que es la destitución por “falta a la Probidad” que conlleva a la pérdida del empleo y la imposibilidad de volver trabajar en el Estado.
No obstante, este tema tiene una raíz más profunda, el ausentismo es un tema más estructural y complejo, donde está siendo abordado con el trabajo sindical público, en las propias negociaciones con el gobierno, y este contexto surge una modalidad de trabajo denominado Comité Nacional de Ausentismo, una política permanente que permita ocuparse del ausentismo, como una metodología de acompañamiento, incluso próximas semanas conoceremos la Guía que está elaborando el Servicio Civil, que contiene cuatro ejes, diagnostico, prevención, gestión y monitorear de forma permanente las licencias médicas, respetando el carácter legal que estas tienen.
En la misma línea, nos parece un error grave el atribuir al presidente de ANEF la responsabilidad de fiscalizar o corregir el tema del uso ilegitimo de las licencias médicas. Este gigantesco problema corresponde, a todas luces, a una responsabilidad del Estado, y de las autoridades que toman las decisiones a nivel país acerca del funcionamiento, administración, fiscalización y recursos que se invierten para garantizar su correcto funcionamiento.



