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Negocios

12 de Junio de 2025

La historia de los chilenos que se asociaron con una de las familias más ricas de Perú para expandir su negocio de gimnasios “boutique”

Ignacio Hermosilla y Mauricio Noval son dos emprendedores chilenos que lograron internacionalizar su negocio y llevar su modelo de gimnasios "boutique" a Perú, y que planean llegar a Buenos Aires y Miami.

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Ignacio Hermosilla, un arquitecto de 38 años y Mauricio Noval, profesor de educación física de 32, son dos emprendedores chilenos ligados a la industria de los gimnasios que lograron internacionalizar su proyecto y llevar su modelo de gimnasios “boutique” a Perú.

El año 2021, ambos desarrollaron este concepto en Chile con Inprov, una sala equipada para deportes de interior de alto estándar ubicado en Las Condes, con mensualidades que superan los $300 mil, orientado al segmento premium del mercado fitness. “

“Venimos de mundos distintos, pero compartimos una visión: crear una experiencia de entrenamiento distinta, enfocada en la personalización, el diseño del espacio y un estándar de servicio elevado. Ambos hemos liderado el crecimiento de Inprov desde su origen hasta su expansión internacional”, señala Ignacio Hermosilla a The Clinic.

Hermosilla cuenta que Inprov nació en Santiago “como una respuesta a la falta de opciones premium en el mercado fitness”.

“Queríamos ofrecer algo distinto a los gimnasios masivos, con un modelo centrado en el cliente. Comenzamos con una sede en Lo Barnechea, apostando por instalaciones de primer nivel y un equipo multidisciplinario que acompañara a cada persona en su proceso. La respuesta fue muy positiva desde el inicio, lo que nos permitió consolidarnos y empezar a proyectar el salto internacional”, añade el fundador de la cadena.

¿Qué diferencia a un gimnasio boutique de uno tradicional? Sobre esto, comenta que todo radica en la experiencia, y que “en Inprov, y ahora también en Terrez (nuestra marca en Perú), trabajamos con cupos limitados, sin saturación de espacios, y con atención realmente personalizada”.

“Cada cliente tiene un plan diseñado según sus objetivos específicos: rendimiento deportivo, hipertrofia, rehabilitación o bienestar. Nos preocupamos de que cada persona se sienta cómoda, bien recibida y parte de una comunidad. No se trata solo de entrenar, sino de vivir una experiencia de calidad”, asevera.

El salto internacional

La dupla llegó a Perú en 2024, con una primera sede en La Molina, Lima, dentro de un edificio de la familia Benavides, una de las más acaudaladas de ese país. “Fue un paso clave, y la recepción superó nuestras expectativas: en pocos meses alcanzamos los 200 socios y generamos ingresos mensuales sobre los US$30 mil”, declara.

Actualmente, se encuentran trabajando en una segunda sede que planean inaugurar en Miraflores, y ya están evaluando nuevas locaciones en la ciudad para seguir creciendo.

“Nos asociamos con empresarios jóvenes, con mucha proyección y conocimiento del mercado peruano. Nosotros seguimos liderando el modelo de negocio, la operación y la propuesta de valor, mientras ellos aportan capital, redes locales y visión estratégica. Ha sido una alianza muy complementaria que nos ha permitido crecer rápido y con solidez”, dice Hermosilla.

—¿Están mirando otras ciudades del mundo para instalar más gimnasios? ¿Cuáles serían y cuándo podrían abrir?

Sí. Además de una nueva sede en Santiago, estamos proyectando aperturas en Buenos Aires y Miami para 2026. Son mercados en los que vemos una gran oportunidad para una propuesta como la nuestra, que combina personalización, diseño, bienestar y alto estándar de servicio. Queremos posicionar nuestra marca como un referente del fitness boutique en Latinoamérica y también en Estados Unidos.

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