
Tendencias
17 de Junio de 2025“Veo a papás con mucho miedo”: las claves de la psicóloga Jose Lacámara para abordar la adolescencia de los hijos
"Es una generación que, aunque parezca fuerte, se siente profundamente vulnerable", plantea la autora del libro de autoayuda #Adolescencia, María José Lacámara. La psicóloga entrega una guía a los padres para conectar de mejor manera con sus hijos.
Compartir
“La adolescencia es, por excelencia, una etapa llena de desafíos, cambios y contradicciones. Una época de transformación y descubrimiento, tanto para nuestros hijos como para nosotros. Ellos están en un proceso de reconstrucción y construcción de su identidad, y nosotros necesitamos hacer lo mismo como padres para acompañarlos en su camino“. Así comienza María José Lacámara su libro #Adolescencia que busca ser un oasis en el desierto para aquellos partes perdidos en la inmensidad de dicha etapa de sus hijos.
La psicóloga clínica de la Universidad de Los Andes presenta una guía para aquellos padres que quieren entender a sus hijos y no perder ese vínculo que lograron en la niñez. Este libro de autoayuda plantea cómo abordar a un adolescente para obtener respuestas claras y en él también se pueden encontrar testimonios de padres e hijos.
En conversación con The Clinic, Lacámara contó que decidió escribir este libro porque sintió que “hacía falta levantar la voz del adolescente y de los padres. Dar un poco más de esperanza para esta etapa además de ir a cambiar la narrativa de que la adolescencia es difícil. Quería entregar un libro que no viniera desde el juicio o el miedo, sino desde la experiencia, la cercanía y la realidad de lo que veo cada día como psicóloga y como mamá de adolescentes”.
“Quise escribirlo porque veo a papás con mucho miedo que desde ese lugar se van alejando de sus hijos adolescentes sin quererlo. Quiero que este libro sea una invitación a reencantarse y conquistar esta etapa desde otro lugar”, añade.
“Necesitan más guía que nunca, pero no desde el control”
A juicio de Lacámara, esta etapa ha cambiado radicalmente. “Los adolescentes no sólo están creciendo en un mundo más rápido, sino también más expuesto, más comparativo y más exigente. Las redes sociales no solo les muestran vidas ‘perfectas’, también les dictan cómo deberían verse, actuar y sentir. Eso ha intensificado sus miedos, especialmente al error y al rechazo. Antes uno se equivocaba y el error quedaba ahí. Hoy, un error puede hacerse viral. Y eso cambia todo. La presión por encajar y pertenecer nunca ha sido tan intensa. Los adolescentes de hoy están híper informados, pero emocionalmente más confundidos. Necesitan más guía que nunca, pero no desde el control, sino desde la presencia real y la compañía de nosotros como papás”.
Junto con eso, señala que los adolescentes enfrentan muchos desafíos que antes no existían como “la exposición constante, la necesidad de validación inmediata, la sobreinformación, la autoimagen distorsionada. También enfrentan un nivel de exigencia brutal. Tienen que ser exitosos, felices, sociales, ecológicos, empáticos y perfectos. Todo al mismo tiempo. Además, lidian con una salud mental en crisis: más ansiedad, más soledad, más autolesiones, más intentos suicidas. Es una generación que, aunque parezca fuerte, se siente profundamente vulnerable“.
“Existe una necesidad de mostrarse fuertes, de ‘no hacer show’ y de ser exitosos. Es una generación que sale menos porque a ratos prefiere quedarse en casa conectados a un mundo virtual que te hace sentir más solo que nunca. A nuestros adolescentes les está costando conectar y establecer relaciones profundas donde puedo ir a decirle al otro lo que necesito o cómo me estoy sintiendo“, recalca.
“La adolescencia es una explosión biológica”
Sobre la salud mental, recalca que “la adolescencia es una explosión biológica, emocional y social. Todo está en cambio, y eso los vuelve más vulnerables. Esta es una etapa que vendrá con errores y caídas que necesitamos estar abiertos a enfrentar y acompañar. Si no damos ese espacio en la casa, nuestros hijos intentarán vivir en soledad y encontrar respuestas quizás en la inteligencia artificial o las redes sociales. Eso los deja en un lugar de mayor sufrimiento sin saber que hacer o cómo reparar. La salud mental es un eje central del bienestar y es por eso que no puede seguir siendo un tema tabú.Necesitamos hablar de ella con naturalidad, abrir espacios donde se pueda hablar de las emociones y donde sean bienvenidos todos los estados emocionales”.
“¿Qué más podemos hacer en casa? regalar presencia real, sin juicio, con escucha activa y con menos miedo. No necesitamos tener todas las respuestas, pero sí mostrarles que estamos ahí, disponibles emocionalmente. Que tengan la certeza de que su dolor no nos asusta y que su confusión no nos aleja. Cuando un adolescente siente que puede hablar y que será recibido con apertura, ya estamos haciendo prevención”, indica.
Consultada sobre los errores que muchas veces cometen los padres, la profesional indicó que “queremos que hablen cuando nosotros queremos. Sermoneamos más de lo que preguntamos. Creemos que decir ‘yo a tu edad…’ ayuda, pero en verdad desconecta. A veces también minimizamos su dolor: les decimos que ‘no es para tanto’ o que ‘todo va a pasar’. Y eso los hace sentir aún más solos. Otro error frecuente es hablar desde el miedo: prohibimos, controlamos, investigamos… y ellos cierran la puerta. Los adolescentes”Veo a papás con mucho miedo”: las claves que presenta la psicóloga José Lacámara para que padres logren enfrentar la adolescencia de sus hijoso que tengan todas las respuestas, necesitan padres disponibles que estén dispuestos a acompañarlos en un camino que estará lleno de caídas y posiblemente de momentos amargos. Que escuchen más que interroguen, que validen sin asustarse y que estén, incluso cuando no los dejen entrar”.