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1 de Julio de 2025Subsecretario de Telecomunicaciones y el futuro de Telefónica en Chile: “Probablemente en los próximos dos años ya va a haber salido”
En entrevista con The Clinic, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, analizó cómo quedaría el escenario ante la eventual salida de Telefónica del mercado, firma detrás de Movistar. Por otro lado, abordó la situación de WOM a raíz de los retrasos en el despliegue de la red 5G, además de analizar cómo se ha reducido la brecha digital en el país. "Nuestro despliegue de 5G hoy día prácticamente no tiene paralelo en Latinoamérica", destaca.
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Desde hace un tiempo a esta parte que las aguas al interior de la filial chilena de Telefónica, firma detrás de Movistar, no están tranquilas. Tanto los rumores de venta como los movimientos que ha desplegado la compañía sugieren que podría estar planeando abandonar Chile -tal como lo ha hecho en Ecuador, Argentina, Perú, Colombia y Uruguay-, o al menos reducir su presencia en el país.
Esto, en medio del plan de desinversión que la multinacional española anunció en 2019, como parte de su estrategia para concentrarse en mercados clave como España, Alemania, Reino Unido y Brasil.
En ese contexto es que se han producido cambios al interior de la cúpula de Telefónica Chile: el pasado 28 de mayo el presidente y CEO de la empresa, Roberto Muñoz, anunció su intempestiva salida, y no alcanzaron a pasar diez días para que el ahora exdirector de Finanzas de la sociedad, Rafael Zamora -quien fuera incluso presidente del directorio de la filial hasta el año pasado-, siguiera sus pasos.
En conversación con The Clinic, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, evaluó la senda de la empresa y recordó justamente la decisión de Telefónica de arrancar un plan de desinversión, para deshacerse de las operaciones que no le resultaran rentables. “Esto, sin urgencia”, precisó.
“En una primera instancia, vendió la operación que tenía en Costa Rica, y ha ido sin prisa, pero sin pausa, en esta línea. Ha tenido bancos que lo asesoran en cuanto a cuál es el precio correcto para vender, y lo que vimos a principios de este año fue una aceleración del proceso. Y esto está asociado por una parte con el cambio económico de Telefónica en España”, indica la autoridad.
Haciendo alusión a lo que ha ocurrido en otros países de la región, Araya menciona que “para una transacción de esta relevancia tiene que haber un vendedor, pero también tiene que haber un comprador”, y que aquella premisa “es más o menos consistente con lo que me han transmitido los controladores de Movistar Chile, en el sentido de que ellos están dispuestos para vender, pero siempre y cuando se alcance el precio”.
“Hoy día, lo que ha pasado en Chile es que no se ha alcanzado ese precio. Y por eso no se ha adquirido, nadie lo ha adquirido”, acota.
A su juicio, existen dos alternativas para zanjar esta situación: que aparezca un comprador dispuesto a pagar el precio, o bien que Telefónica baje la expectativa de recaudación. “Mientras eso no suceda, seguimos viendo expectativas de que va a salir, y probablemente en los próximos dos años ya va a haber salido. Pero si no aparece una oferta pronto, es un temporalmente una oferta”, acota.
Ahora bien, en caso de que no surja un interesado en adquirir la operación de Telefónica, el subsecretario de Telecomunicaciones prevé que se podría producir una suerte de “concentración en el mercado nacional”, y que si aquello ocurriese “evidentemente, nuestras autoridades de competencia tendrían algo que decir en su opinión, porque se podría generar una concentración muy alta en el mercado”.
Junto con ello, Araya advierte que “en un escenario de que compre un tercero nuevo, y se mantengan las cuatro empresas, es poco probable que se produzca una variación. En el caso de una concentración, ahí podría producirse alguna variación, pero siempre en un ambiente de competencia, o sea, siempre habrían ofertas móviles, habrían tres empresas haciendo ofertas móviles, y esas tres empresas estarían compitiendo entre sí”.
Más allá de Telefónica, el caso de WOM
Además de la situación de Telefónica en Chile, otra materia que abordó el subsecretario de Telecomunicaciones dice relación con el duro revés que sufrió WOM la semana pasada, luego de que el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) decidiera desestimar la solicitud de medidas provisionales, presentadas por la firma en julio de 2024, cuando registró su solicitud de arbitraje.
Tal acción tenía como objetivo impedir al Estado de Chile cobrar las garantías de fiel, íntegro y oportuno cumplimiento, por los retrasos de esta empresa en el despliegue de la red 5G, que debía haberse terminado en octubre de 2023. De este modo, ahora la Subsecretaría de Telecomunicaciones podría cobrar las boletas de garantías pendientes, por cerca de US$50 millones, si es que los tribunales en Chile alzan la precautoria.
Sobre esto, Araya explica que ahora “lo que corresponde es ejecutar la boleta de garantía de inicio de servicio, porque la boleta de garantía lo que cautela es que la compañía inicie el servicio en la fecha comprometida. Entonces, dado que eso no ocurrió, lo que corresponde es ejecutarla. Sin embargo, previo a que esto sucediera, WOM presentó un recurso ante un tribunal civil en Santiago. Este tribunal civil le dio la razón, y por lo tanto, generó lo que se llama medida precautoria, que impide la ejecución de la garantía mientras el Ciadi no se pronuncia frente a esto”.
Sin embargo, dado que el Ciadi ya se pronunció, lo que corresponde es comenzar a cobrar las garantías, medida que el Gobierno estaría ejecutando a través del Consejo de Defensa del Estado (CDE), según detalla Araya.
“Es algo bastante infrecuente en los grandes concursos para las generaciones modernas. Para el 3G y para la 4G, no tuvimos situaciones como esta. De ese punto de vista, el proceso ya no es tan limpio como nos hubiera gustado”, asegura.
En este sentido, menciona que la consecuencia más grave del atraso en el despliegue de la red 5G la sufren aquellas localidades donde la única oferta disponible es WOM. “Ahí efectivamente se defrauda la fe pública. O sea, se le comprometió a una cierta localidad para tener conectividad de alta calidad, y eso no sucedió, o no ha sucedido hasta el momento. Y eso, genera una situación de conflicto con esa comunidad, porque ellos están esperando este beneficio”, sostiene.
Tras ello, declara que “WOM tenía que conectar 366, y ahora más de dos años después de su compromiso, todavía le quedan más de 140 por conectar, en todo Chile”.
Brecha digital
Por otro lado, Araya destaca los avances en la reducción de la brecha digital, especialmente en la instalación de fibra óptica, y apunta que “de las 345 comunas del país, tenemos que 343 van a estar o van a estar conectadas con fibra. Las dos que nos faltan hoy son Juan Fernández e Isla de Pascua”.
“Eso, como primer paso nos pone a la par con Uruguay, que desde el punto de vista geográfico y poblacional, tiene desafíos bastante más chicos que el nuestro. Esto, desde el punto de vista de cómo conecto la localidad con el resto del mundo”, remarca.
En cuanto a la etapa de llegar al usuario final, el subsecretario de Telecomunicaciones menciona las soluciones inalámbricas 4G o 5G. “Nuestro despliegue de 5G hoy día prácticamente no tiene paralelo en Latinoamérica. A fines del 2023 y a mediados del 2024 se fueron terminando proyectos 5G, por lo tanto, teníamos al menos una red en el 90% del territorio poblacional. Y eso ha seguido creciendo”.
“Si bajo la exigencia de hoy, ya no es 5G, es 3G o 4G, y lo miro a nivel de hogares, sobre el 96% de los hogares en Chile tienen acceso a alguna forma de conectividad”, agrega.
Con todo, con miras a los desafíos hacia adelante, Araya sí repara en que “falta generar masivamente habilidades digitales en la población, para lograr un uso más productivo de la conectividad. Creo que en ese debería ser como el foco para adelante, dado que la pega de llegar con redes está muy avanzada”.


