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Gabriel Boric en los BRICS 2025
El Presidente Gabriel Boric en la 17ª Cumbre de los Líderes de los BRICS, en Rio de Janeiro, Brasil. Foto: Presidencia.

Política

7 de Julio de 2025

Intervenciones que excedieron el tiempo designado, una bilateral de último minuto y organización de cumbre en Chile: las 24 horas de Boric en los BRICS

El mandatario pudo concretar tres reuniones bilaterales, uno de los objetivos que de antemano había en La Moneda a raíz de su participación en la reunión de las economías emergentes. Pese a asistir en calidad de invitado, el jefe de Estado pudo hablar más de lo estipulado con antelación. Por otro lado, el Gobierno desdramatizó la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles a los países que integraron la cumbre. El canciller trasladó el foco a la actividad de la que Chile será anfitrión en dos semanas más en defensa de la democracia, y que ya cuenta con tres mandatarios confirmados.

Por Jorge Palacios, desde Río de Janeiro
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En el centro del encuadre, al igual que el jefe de Estado brasileño, Lula da Silva, y del mandatario boliviano, Luis Arce. Ese fue el espacio que la producción de la Cumbre de los líderes de los BRICS le otorgó al Presidente Gabriel Boric en la foto oficial de máximas autoridades presentes que se tomó este lunes a las 8:45 en el Museo de Arte Moderno en Río de Janeiro, la ciudad que hospedó la reunión anual que tiene el grupo —y que se notaba a simple vista el evento ante la alta presencia militar en las calles— compuesto por economías emergentes con futuros promisorios. 

Para el momento de la foto, Boric saludó a Lula, ubicado a la primera altura —la más baja de las tres que había para la foto—, y subió dos escalones más. Ya en su puesto, identificado como la autoridad 24 (de 35) del evento, se encontró a su lado izquierdo con su par uruguayo, Yamandú Orsi, también militante del Frente Amplio, el de su país. 

Las visitas previas a Uruguay para la asunción de Orsi y en la despedida de José “Pepe” Mujica se notaron de inmediato a partir de ese instante: Boric conversó largamente antes, durante, y después de la foto con el presidente de Uruguay, realizando expresiones  e, incluso, reaccionando con un comentario al oído de Orsi cuando Lula tomó las manos de los presidentes que estaban a su lado —el de Sudáfrica y la India—, instando al resto a replicar la acción con el resto de retratados. 

El orden de los líderes en la foto oficial de los BRICS. Desde la producción de los BRICS señalaron a The Clinic que las autoridades que aparecen identificadas con su número entre paréntesis responden al “centro” de la foto.

Así comenzaba lo que era el último día de Boric en Brasil, que acudió a la ciudad carioca con el fin de participar de los BRICS, resistidos fuertemente por la oposición defendiendo la idea de no deteriorar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. 

Lo anterior considerando que en el grupo, además de China, principal rival comercial del país norteamericano, también lo integra Irán, país con quien Estados Unidos, junto a Israel, tuvieron una guerra, de “doce días”, como la terminó denominando Donald Trump al finalizarla con una tregua que se mantuvo en lado iraní e israelí.

Sería el propio Trump el que terminaría otorgando posibilidad de nuevas críticas a Boric por participar en la cumbre. Y es que el presidente estadounidense anunció, ambiguamente, nuevos aranceles para quienes se “alinearan” con las medidas “antiestadounidenses” de los BRICS. 

“Es lamentable la obsesión del presidente Boric de asistir a espacios que pueden ser contradicciones con los intereses permanentes de Chile. El amiguismo con el presidente Lula no puede arrastrar al país a posiciones que lo puedan perjudicar”, dijo a The Clinic el diputado Diego Schalper (RN), integrante de la comisión de Relaciones Exteriores.  

Pero, desde el lado chileno, le bajaron el perfil a las declaraciones de Trump. La perspectiva del Gobierno la otorgó el canciller Alberto van Klaveren. “No nos sentimos aludidos”, respondió tajantemente el ministro, que fue uno de los acompañantes del paso del mandatario en Brasil, junto al embajador de Chile en el país, Sebastián Depolo (Frente Amplio) y Carlos Figueroa, asesor del Segundo Piso en materia internacional de Boric. 

El Presidente en una de los foros que integró en los BRICS 2025. Foto: Presidencia.

Intervenciones de tres minutos solo en el libreto

Chile asistió a los BRICS en calidad de país invitado por parte de Brasil, el anfitrión. En esa condición, resaltada insistentemente por las autoridades del Gobierno en la previa de la cumbre como en ella, las posiciones que marcaban la cúpula de los BRICS, no eran necesariamente vinculantes con Chile, puesto que el país no integró los espacios de discusión de tales documentos. 

La condición de invitado también implicaba distinciones en el papel. Y es que, al ser los que menos jerarquía representaban en la cumbre, a diferencia de los Estados miembros y socios, la palabra que se les otorgaba también era menor. 

De hecho, Boric en los dos foros que participó —uno sobre el fortalecimiento del multilateralismo y otro de medio ambiente y salud— en el cronograma se estipulaba que sólo podría hablar por tres minutos. ¿La razón? Ser país invitado a la cumbre. Los Estados miembros, en tanto, tenían derecho a palabra por cinco minutos, mientras que los socios de cuatro.

Sin embargo, desde Presidencia señalaron que el mandatario se extendió en su primera participación, la de multilateralismo, por cerca de 9 minutos. 

Sus palabras no fueron reproducidas en público, aunque sí apuntaron en la línea de reiterar “la condena a toda invasión que afecte la soberanía de un Estado, que vulnere la paz de los pueblos o los derechos humanos”. 

En el caso del foro de medio ambiente, de cara a la COP 30 que hospedará Brasil a finales de año, la extensión de las palabras del Presidente, a pesar que estaban pensadas que fueran de máximo tres minutos, se extendieron a cinco.

En ese espacio comentó la crisis climática y cómo Chile ha ido en la búsqueda del desarrollo de energías renovables, marcando el punto de que la transición hacia economías verdes “debe considerar a los trabajadores de las viejas energías”. 

Una bilateral de última hora

Luego del último foro, el programa contemplaba una lectura de la declaración de los líderes sobre el financiamiento climático, además del anuncio de una Alianza BRICS para la eliminación de enfermedades “determinadas socialmente”. Esa era la última actividad del Presidente en los BRICS.

Sin embargo —y algo vaticinó Van Klaveren en su punto de prensa— el mandatario concretó su tercera reunión bilateral, luego de que ayer se reuniera con Sudáfrica y la Organización Mundial de Comercio (OMC). Esta vez la cita fue con el primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh. Ambos países ratificaron el interés mutuo en fortalecer sus vínculos económicos.

El canciller había señalado durante la mañana que Chile tenía una especial atención sobre los mercados asiáticos y del golfo pérsico, Allí ejemplificó nombrando a Indonesia, Tailandia y Malasia, además de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, todos países presentes en estos BRICS 2025. 

El protocolo para acceder a reuniones bilaterales en este tipo de cumbres consiste en la solicitud de una reunión por parte de un país hacia otro. Si hay agenda disponible de ambos, se concreta. Al ser consultada la Presidencia sobre si los encuentros fueron promovidos por Chile o por sus contrapartes, no se ahondó en ello y señalaron que se gestionaron de forma “habitual: vía protocolo”. 

La hora de la despedida y una nueva cumbre en camino con sede en Chile

Desde el arribo de Boric a la Base Aérea de Galeao en Rio de Janeiro hasta su retorno al terminal, para volver a Chile, pasaron 25 horas. 

El avión que trasladó al Presidente a Chile se ubicaba justo antes del terminal de carga de la Base Aérea de Galeao. Para llegar a la aeronave gris de la Fuerza Aérea de Chile había que toparse, primero, con el Boeing 747 blanco de Air China, un avión de dos pisos, y un Boeing 787 de Vietnam, que tenía dibujado una flor de loto en su fuselaje. Ambas aeronaves eran considerablemente más grandes que el avión presidencial.

Así pudo constatarlo la comitiva que acompañó a Boric hasta el avión chileno. El mandatario era acompañado por Depolo, quien estuvo presente en la despedida como también lo estuvo en la bienvenida. Un fuerte abrazo entre Boric y el embajador fue el último intercambio entre ambos antes de que el jefe de Estado subiera al Boeing 737.

Es probable que entre las conversaciones que establecieron durante los días que estuvo Boric en el país haya estado sobre la mesa el anuncio oficial que se espera por parte del Gobierno y Cancillería para mañana, sobre una cumbre a celebrarse el 21 de julio —en dos semanas más— en Chile.

La instancia fue delineada por primera vez en septiembre en la última Asamblea General de la Naciones Unidas (ONU). En esa oportunidad, dijo Van Klaveren, Chile se ofreció para ser el anfitrión de un “encuentro de reflexión sobre los desafíos que enfrenta la democracia”.

Hasta ahora los confirmados para el encuentro son dos mandatarios que estuvieron en estos BRICS: el presidente de Brasil y el presidente de Uruguay. Con ambos Boric ha dado cuenta de su cercanía, la que pareciera ser no solo ideológica.

A ellos se sumaría el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuyo partido, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) pasa por una dura crisis que golpea también a su administración.

Van Klaveren, en todo caso, dijo que también está confirmada la presencia “de algunos otros líderes”. Los preparativos del evento están a cargo de Presidencia, pese a que antes hubo una productora privada interesada en la materialización del encuentro.

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