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11 de Julio de 2025La triste historia de los perros que llevan más de cinco años buscando hogar y el centro de Ñuñoa que los cuida: “Todos los perros pueden ser adoptables”
Desde 2009 el Centro de Rescate Canino de Ñuñoa ha recibido perros abandonados o maltratados en la comuna, para cuidarlos y darlos en adopción. El espacio, el único comunal en la RM, ha crecido en cuando a conocimiento en los últimos años, pero mantiene entre sus filas a un número no menor de perros viejos que por años han buscado hogar y no encuentran. Tales son los casos de Cachito y Moana, que llegaron al refugio en 2017 y 2019, y esperan ser adoptados. Recientemente, uno de los caninos que llevaba 10 años fue adoptado, lo que sembró esperanzas en el refugio. Sin embargo, también hay casos de perros que han muerto en el refugio.
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“Adopta un perro viejito y dale una oportunidad de hogar”. Ese es el llamado del Centro De Rescate Canino de Ñuñoa, que este año cumple 16 años desde su fundación. Este espacio, el único centro de rescate y adopción de perros comunal en la Región Metropolitana, y recibe semanalmente perros de todos los tamaños y edades que son abandonados dentro de la comuna.
Pero, tal como advierten en su llamado, este espacio se ha caracterizado en el último tiempo por el rescate de perros adultos. Así, han potenciado los llamados a adoptar perros más viejos, que por lo general son rezagados dentro del mundo de las adopciones. Sin embargo, recientemente han tenido un auge de adopciones de caninos adultos.
La municipalidad financia el espacio, ubicado en Vicuña Mackenna 1590, Ñuñoa, y se hace cargo de los servicios básicos, como mantención del lugar, comida, agua, luz, y atenciones veterinarias primarias. Por otro lado, la ONG Ayuda Patitas Ñuñoa se encarga, mediante sus casi 40 voluntarios, el cuidado del lugar y de los animales, ayuda con el proceso de adopción, paseos, entre otras cosas.
Constanza Mahowski, encargada de voluntarios hace más de 10 años y presidenta de la ONG, resalta que “por suerte, en los últimos meses hemos tenido mucha gente que se ha interesado específicamente por los perros que llevan mucho tiempo acá. Hace tres semanas teníamos un perro que llevaba casi 10 años, y fue adoptado. Fue un proceso largo, sí, porque mientras más tiempo lleven, no es tanto por cómo se ve el perro, sino que por cómo es“.
De todas formas, no siempre ha sido así, y tampoco no siempre se logra. A fines de abril, el CRC despidió a Chave, una perrita que murió esperando hogar, tras nueve años en el refugio. Si bien llevaban años sin pasar por esto, hace un tiempo se daba más que perros fallecían esperando ser adoptados. De hecho, en el lugar guardan las ánforas de los caninos difuntos, y tienen un espacio de fotografías donde los recuerdan.

Las dificultades para la adopción de perros más viejos y los desafíos del refugio
El proceso de llegada de un perro del Centro de Rescate Canino se hace a través de denuncias a los correos de los funcionarios de la municipalidad. Ahí, los encargados revisan los perros que ingresan y los que se van a adoptar también. Dado a que el espacio es acotado, y que tiene un financiamiento fijo de la municipalidad, tiene un límite máximo de 40 perros, que no se puede desafiar.
“Hay semanas donde hay mucha adopción y poco ingreso, o mucho ingreso y poca adopción”, comenta Mahowski. De todas formas, suelen tener de base algunos perros que llevan años en el centro, los cuales se hacen más difícil de dar en adopción. Al lugar, llegan perros por denuncias ciudadanas, y que suelen ser caso de animales maltratados o abandonados.

“Con los perros que lleven más tiempo, se da mucho primero que puede ser una discriminación racial. Que es el tema de los perritos negros, que no suelen elegirlos primero. Y también por problemas de comportamiento, que nosotros como ONG trabajamos con etólogos y educadores para poder trabajar este tipo de aproximaciones. Por lo general para perros agresivos”, agrega.
De todas formas, asegura que los perros en el refugio solo muestran un 20% de su personalidad. Al encontrar un hogar, enfatiza, tienen a acomodarse más a sus nueva vida, y a dejar atrás traumas. Aunque esto, en casos más severos toma más tiempo. Constanza enfatiza que “todos los perros se pueden dar en adopción, pero cada perro dicta la cantidad de tiempo que se puede demorar en tomar esta confianza con el adoptante“.


Bajo esta lógica, en el CRC han logrado encontrarle hogar a perros tras años de espera. Un ejemplo es el de Leo, un perrito que estuvo casi 10 años en el refugio, y fue adoptado este año. De todas formas, aún quedan casos de caninos que llevan más de cinco años buscando ser adoptados.
Cachito y Moana, los casos que llevan años buscando hogar
El mismo día en que The Clinic visitó el Centro de Rescate Canino de Ñuñoa, llegó un perro joven al refugio. Si bien el centro se ha enfocado en la adopción de perros más viejos, no deja de lado el cuidado de perros jóvenes. Al mismo tiempo en que Constanza Mahowski conversó con este medio, en el espacio de juego que tienen para los caninos en el refugio, jugaban Manchas y Simba, dos jóvenes caninos que llegaron hace un mes desde una constructora.
Sin embargo, son comunes en el centro los casos como Moana y Cachito, dos perros que llevan años buscando hogar. La primera es tranquila, y llegó en 2019 al CRC. Si bien, al rededor de Constanza, quien lleva años cuidándola, se comporta tranquila, cuando se acercan desconocidos tiende a alterarse. El segundo caso es más extremo.

Cachito, que llegó en 2017 siendo el que más tiempo lleva en el refugio, por instinto ladra e intenta agredir a los desconocidos, pero ante personas de confianza se muestra calmado y juguetón. Constanza Mahowski explica que “comparten un poco la razón de la cual no se han ido, que es su agresión. No se llevan bien con personas desconocidas de primera mano, pero de a poco nosotros hemos ido ambientando esto”, comenta.
Pero recientemente, si han sido adoptados perros que llevaban años en el centro. Tal es el caso de Audelio, que estuvo ocho años esperando hogar, Jabibih que estuvo seis, Arturo y Terry que estuvieron cinco, entre otros.

La presidenta de la ONG Ayuda Patitas Ñuñoa concluye al respecto que “al final para nosotros todos los perros pueden ser adoptables, da igual la edad o la circunstancia en la que estuvo”.



