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Marco Enríquez-Ominami: “Estamos frente a dos ofertas: una derecha dura autoritaria y, por otro lado, un cuento de hadas”

El cuatro veces candidato presidencial y cineasta busca su quinta aparición en la papeleta para llegar a La Moneda. Aunque aún le faltan 8.000 firmas para cumplir con los patrocinios requeridos por el Servel, asegura que esta vez tiene una posibilidad más clara de imponerse en los comicios de noviembre. "Estamos frente a dos ofertas: una derecha dura, autoritaria, y, por otro lado, un cuento de hadas", sostiene. Además, destaca que a diferencia de elecciones anteriores, hoy no compite con expresidentes ni figuras históricas del poder, y que eso —junto con una elite que, según dice, ha intentado bloquearlo— le allana el camino: "Soy la piñata mediática de la elite, que es la que a todo el mundo le pega", afirma.

Por Rodrigo Córdova y Eduardo Monrroy 13 de Julio de 2025
Marco Enríquez-Ominami
Marco Enríquez-Ominami
Fotos: Francisco Paredes/The Clinic
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Marco Enríquez-Ominami, también conocido como ME-O, invita a pasar por un pasillo estrecho con unas escaleras que dan a un piso subterráneo. Las paredes están colmadas de fotos familiares, algunas pinturas y cuadros antiguos del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, con la figura de Miguel Enríquez, en varias de ellas. Al final, se abre el espacio hacia el estudio del precandidato presidencial e hijo del rostro que luce en el pasillo antes de llegar a lo que se podría llamar su refugio.

En dicho lugar se encuentra una pared repleta de cintas de películas guardadas en cajas redondas metálicas. Otras están en cajas más pequeñas, plásticas, un poco más grandes que las fundas de los cassettes. Al lado opuesto, un estante con libros ordenados a la inversa, de manera de no conocer a simple vista de qué tratan. En la otra muralla, una imagen de la biblioteca pública de París, Francia —donde ME-O vivió el exilio— y, frente a ella, una foto de su abuela, Marta Rivas, la misma que su otro nieto, Rafael Gumucio, usó para la portada de su libro sobre la vida de ella.

En ese lugar es donde suele trabajar y elaborar sus videos para redes sociales, al punto que frente a su escritorio tiene una luz led circular, típica de los youtubers. Allí es donde el también académico recibe a The Clinic para esta entrevista, para la cual aún no se puede llamar candidato: está en busca de patrocinios para llegar a la papeleta de las elecciones presidenciales y ha conseguido, hasta ahora, 27 mil de las 35 mil firmas necesarias para inscribirse en el Servel antes del 18 de agosto.

Si bien la carrera ahora parece ir contra el tiempo, las elecciones primarias le dieron aire. Antes de esa jornada tenía 18 mil patrocinios; sin embargo, una vez conocidos los resultados, sumó 3 mil más en solo 24 horas, afirma. Esta vez, sostiene que, de las cuatro ocasiones anteriores en que ha sido candidato presidencial, hoy tiene más posibilidades: “Nunca he visto a la centroizquierda más debilitada que ahora. Solo la mala fe, la negación de la realidad, te permitiría creer que la centroizquierda oficialista está más fuerte”.

Marco Enríquez-Ominami.

—¿Por qué una quinta candidatura presidencial a La Moneda? 

—Por amor a Chile. Tengo una historia accidentada con mi país. Quedé preso a los cinco meses y de ahí en adelante me quitaron mi pasaporte y mi RUT. Soy hijo de alguien que murió por este país. Fui exiliado dos veces, a la ida y también a la vuelta, porque mi primer idioma era otro. O sea, una historia muy difícil, muy dolorosa. Cada uno tiene sus dolores, el mío es de la muerte, de los tíos, hermanos, primos, torturados y desaparecidos.

Una respuesta más actual, menos moralizante, es la perseverancia. Perseverar en latín significa buscar la verdad. Y yo persevero. Me parece rara esta imputación que se hace. Como soy la piñata mediática de la elite, se me pega y también por otras de las acusaciones como cuando dicen ‘es obsesivo’, y ‘es raro’.

La última respuesta es porque el país está demasiado frágil y porque estamos frente a dos ofertas: una derecha dura autoritaria y, por otro lado, un cuento de hadas. Nadie saca ninguna lección de lo que ha pasado y lo que se me pide es: “No veas la realidad ni la adjetives, no te posiciones, hagámonos los locos”. Somos una voz que nos prohibió entrar a la primaria y hoy día estamos reuniendo los patrocinios. 

—En 2009, uno podría decir que en ese momento había un espacio para una candidatura como la de ME-O. ¿Por qué ahora, en 2025, también está ese espacio? ¿O ya no está?

—De la piñata mediática, esa es la otra. Nosotros, en la última elección subimos en preferencias y sacamos casi un 8%, a pesar de que estuvimos 45 días proscritos, por una locura de situación, que habiendo sido absueltos en juicio, se nos prohibió ser candidato. No había pasado nunca en la historia de Chile que alguien se inscribiera y después lo sacan de la papeleta y después dicen: “Ups, nos equivocamos, hay que reinscribirlo”.

La verdadera oportunidad para ganar fue el 2015 porque el 2009 era muy difícil. El país no quería un presidente tan joven, competimos con dos liderazgos muy importantes, el cambio lo tenía Piñera y había un expresidente llamado Frei. Era muy difícil y todo fue muy acelerado. El 2013 hubo una señora llamada Michelle Bachelet que tenía 80% de popularidad el día que aterrizó en Arturo Merino Benítez . Tampoco quisieron primarias, te subrayo, y aún así sacamos casi 11%.

En 2015, teníamos 42 puntos de intención de voto, hasta que me inventaron 13 causas penales. Y nos fuimos muy abajo en la popularidad. En 2017 nos fue muy mal, pero muy mal: 5,6%. Y en 2021 pasó lo de la proscripción y, por tanto, parecería que esta es la elección —te lo doy de vuelta— donde probablemente una voz como la nuestra tiene más espacio.

—¿Por qué?

—Nunca he visto a la centroizquierda más debilitada que ahora. Solo la mala fe, la negación de la realidad, te permitiría creer que la centroizquierda oficialista está más fuerte. Creo todo lo contrario, están más débiles que nunca. Tampoco estoy por eximir a la derecha dura, y también creo que están más débiles que antes, porque nunca he visto tanto rechazo, en voto, a la derecha dura. Diciembre del 2023, fue la mayor masacre electoral que vivió la extrema derecha. Se llama el plebiscito: 55-45 con 85,4% de participación.

—¿Qué le dice su familia cuando habla de una nueva carrera presidencial?

—Somos un grupo humano lleno de cicatrices en nuestra familia. En esta familia hay una herencia de familiares que lideraron diez partidos políticos. El Mapu, la Izquierda Cristiana, el PPD, la DC, el PRO, el MIR, Partido Conservador, Partido Liberal, Partido Radical y Partido Socialista. De ahí venimos en esta familia. Entonces, mis hijas se dan cuenta que somos una familia republicana y rebelde, una mezcla de la institucionalidad, pero profundamente rebelde. Creo que mis hijas también se dan cuenta que ellas son hijas de un padre que es rebelde, dentro de las reglas de las instituciones. Ese es mi problema con Kast, que creo que no respeta las instituciones. 

ME-O defiende su perseverancia en política para justificar su quinta candidatura.

ME-O: “Soy la piñata mediática de la elite que es la que a todo el mundo le pega”

—Mencionó muchas cifras, pero si uno va a sus números en las encuestas actuales hay algunas que le dan un 1%…

—Lo mismo hicieron en 2021 y obtuvieron casi el 8%. Yo vi una encuesta el domingo que nos daba 8,9%. No me asusta. Estamos frente a una enorme manipulación de dos liderazgos políticos, que nos quieren hacer creer que el país está fascinado. Yo solo sé esto porque no hablo de encuestas, hablo de votos. Desde que hay voto obligatorio, todos los que gobiernan, todos los que asumen responsabilidad, son execrados por su pueblo. Entonces, yo propongo lo siguiente a mis adversarios: decídanse. Si soy un candidato al 0%, entonces, ¿por qué tanta pasión? Lo curioso es que devela su miedo. Saben que somos una fuerza de influencia. Que en nuestro peor momento, con 28 fiscales sin ética encima mío, sacamos un 5,7% de los votos.

Yo soy la piñata mediática de la elite, que es la que a todo el mundo le pega. Son imputaciones que van dando vueltas una por una y van entrando. Ahora leí otros, como que estoy solo. O sea, las 27.000 personas son todos locos. Entonces, quiero desactivar un poco esa idea, porque en el fondo nosotros incomodamos a la élite, porque le estamos haciendo ver en su cara su enorme fracaso.

—¿Pero cómo interpreta el hecho de que Jeannette Jara obtuvo más votos en esta primaria que usted en la elección presidencial pasada del 2021? Ella consiguió 800.000 y usted 534.000 y en ambas oportunidades fue con voto voluntario. 

—Bueno, no sé si retuviste lo que te conté, que estuve proscrito 45 días. ¿En algún momento vamos a instalar en la conversación de que el sistema jurídico chileno hizo un acto oprobioso? ¿Por qué crees tú que terminé inscrito? Le puse una querella criminal a Servel diciéndole que no está obedeciendo el mandato constitucional. Tú no sabes lo que dijo el Servel, que no me podían reinscribir porque los votos ya estaban impresos. ¿Quiénes son los consejeros del Sevel? Entiendo que usted tiene una dinámica como periodista que es, y le debo mucho respeto, repetir un poco la agenda de mi adversario, pero los hechos son los hechos.

—¿Y cuando se dice que su profesión es ser “candidato”?

—Eso es una imbecilidad, es de vago.

—Porque José Antonio Kast dijo que él solo va a llegar a su tercera candidatura, porque si no ya sería ser ME-O…

—Yo le propongo algo: que él aclare primero en qué trabaja.

—A usted también se le suele preguntar en qué trabaja.

—Que se metan a Twitter, no sean flojos. Dato publicado. Google. Está todo escrito.

—¿Cree que a propósito de ser “la piñata de la elite”, se ha desprestigiado su figura política?

—De eso se trata y la prensa colabora con sus preguntas. Hacen eco de afirmaciones del adversario que no tienen fundamento. Son imputaciones que terminan en juicios. La prensa publicitó mucho, con mucha liviandad, que era yo quien estaba acusado por el avión. ¿Usted sabe que nunca fui a juicio por eso? 

“Hace 25 años que en Chile gana el cambio”, dice ME-O sobre las opciones del oficialismo en la presidencial.

—¿Cuánto le pegó eso?

—Mucho, brutal. Porque si a alguien le inventas 13 causas penales… Yo vi que la elite fracasó en Chile y la rechazan los chilenos mayoritariamente. Yo sé esto, que en las últimas cuatro elecciones con votos obligatorios fue una masacre. ¿Por qué no me dejan entrar en la primaria si tengo tan  poca votación? ¿Por qué estuvo Jaime Mulet en la primaria y no yo? ¿Qué lógica tiene? ¿Cuál fue la lógica? ¿Quién me impidió que yo estuviera en la primaria?

Se nos está diciendo que está todo bien, sigamos para adelante. Es un chantaje irresponsable de la elite chilena de no aceptar la realidad que es el voto obligatorio y hay un Chile que impugna la democracia del Estado, una élite que dice llevamos ocho días desde la primaria con un cuento de hadas  y nunca más hubo problemas de homicidios, no hay problemas de desempleo. Vamos a repetir lo que le pasó a Kamala Harris que creyó que iba a ganar y Sergio Massa creyó lo mismo. Hace 25 años que en Chile gana el cambio, pero en esta elección me están diciendo que hay un cuento de hadas que no existe y es que va a ganar una exministra del Trabajo que dejó un aumento de cesantía. 

“Si alguien quiere derrotar a la derecha dura y no es una persona de izquierda, que firme por mí. Cero problema”

—¿Cómo recibió la noticia de que Jara resultara electa? ¿Fue algo más positivo o negativo, de cara a las elecciones presidenciales?

—Primero, sobre la primaria, es una de continuidad. Es una primaria que niega la realidad y que el arco, el volumen de la centroizquierda viene bajando. Quiero mandar un mensaje al pueblo socialista del que fui parte por 19 años. Desde el año 2000 en adelante hemos ido achicando nuestra cancha, sistemáticamente. Los partidos tienen 40 mil militantes y en su interna votan 1.800 personas, además la primaria fue más chica que la anterior. Ahora estamos tratando de discutir en el margen si el hecho de que hay una candidatura comunista representa algo de ruptura y tratando de negar el dato de que fue ministra del Trabajo con una reforma de AFP que no resuelve el problema de la previsión. 

Entonces, tienes el problema de la negación de la realidad y tienes el autoritarismo a la derecha dura, que tiene un atributo: el cambio, porque no están gobernando. El encanto, el impulso estos nueve días del cuento de hadas de que Jara es encantadora, no va a resistir el debate sobre la credibilidad. Porque la disputa por el cambio con transformación, a mi juicio, la va a hacer pasar muy mal porque el punto de partida de Jara, que la encuentro encantadora, es el balance del Gobierno, algo que no es muy seductor. Ella dice que es un buen punto de partida, yo creo que no, porque este Gobierno achicó nuestro mundo. 

Jeannette Jara es “encantadora”, reconoce ME-O.

—¿Para usted fue una mala noticia el hecho de que ganara Jeannette Jara? Había analistas que decían que si ganaba Carolina Tohá su candidatura podría verse beneficiada al ser capaz de convocar a un sector más a la izquierda.

—Lo dije antes, y tengo cuenta de ahorro en eso, lo dije públicamente, que una primaria de continuidad no tenía destino. ¿La participación es indicativa de algo? Yo lo que vi es la primaria más triste en los últimos 13 años y el punto de partida es el balance de un gobierno y de candidata que fue ministra del Gobierno. Los constituyentes volvieron a hablar, están con Jara, pero yo les pediría un poco de pudor si ellos faenaron el proceso más importante de Chile. ¿Qué lección deja la primaria? 

—¿Pero cree que Jara le impide aparecer a usted como el candidato de izquierda?

—No lo veo así ni en la calle ni en las firmas. El día pos primarias juntamos 3 mil firmas.

—Se ha dicho que hay sectores de derecha que están promoviendo que se firme por usted de manera de dividir al electorado de izquierda.

—Sí, lo leí. De nuevo, la piñata. Delicioso (sonríe).

—¿Pero lo ha escuchado?

—O sea, me dicen que no vaya a la primaria y ahora que junto firmas, las van a invalidar diciendo que son firmas de la derecha. Esto es cualquier cosa. Ahora, tengo un recado. Si alguien quiere derrotar a la derecha dura y no es una persona de izquierda, que firme por mí, cero problema. Sepan que yo voy a enfrentar duramente a la derecha dura. Si alguien de derecha sabe que con esas firmas nos vamos a inscribir para confrontar e impugnar al incompetente de Kast, que nos debe 75 mil millones de pesos tirados a la basura en el plebiscito constituyente, cero problema. Estaba esperando esa pregunta, si yo soy la piñata. 

“Sepan que voy a enfrentar duramente a la derecha dura”, dice ME-O

“Si paso a segunda vuelta van a estar todos con nosotros y van a ser recibidos con mucho respeto, pero no nos tomen por tontos”

—¿No siente que es instrumentalizado por la derecha? 

—Acuérdate que en 2009 se decía eso. Hay que asumir las consecuencias de las primarias. La izquierda oficialista quiere instalar la idea de que Frei Ruiz-Tagle iba a ganar la elección con Piñera y que yo soy el hombre más poderoso del país, porque yo lo impedí. 

—¿En Chile podría ganar la presidencia alguien que es comunista?

—Yo soy candidato a juntar los patrocinios, no soy comentarista. Imagínate si tuviera que responder esa pregunta, tengo que volver a las 27 mil personas a decirles que les pido disculpas. 

—¿En qué lugar se ubica hoy día ME-O en el espectro político? ¿En la centroizquierda? 

—Total y en confrontación absoluta de los que odian al Estado y los que dieran al mercado. Yo quiero más Estado y más mercado, exactamente lo contrario que dicen Kast y Jara. 

—Entonces se le ubicaría en el centro…

—No sé si el centro. Creo que ese fue el error de Andrés Velasco, a quien respeto. Es el error de Mayne-Nicholls, es el error de gente que cree que el centro es un punto de partida. No, yo no creo en eso. Creo que el que hable de crecimiento, con rigor, que tengo una propuesta de crecimiento económico, que es una palabra súper ausente del debate público, va a convocar a un electorado llámalo de centro, moderado, pragmático, que busca ganar algo en la elección. Una sociedad no de mercado, una sociedad con mercado. El mercado como esclavo es un gran esclavo, no como amo. 

—¿Con quién gobernaría usted si es tan crítico con todos los sectores?

—No, no he disparado. Solo datos, ningún adjetivo todavía. Salvo que llamé incompetente a Kast. Pero mire, si me permite, la respuesta tiene cuatro años de antigüedad. El candidato Boric le dijo al Partido Socialista, al PPD y a la DC: “Métanse sus primarias en el bolso”. Y les dijo “fuera” porque tenía problemas éticos con ellos. 

¿Tuvo coalición Gabriel Boric? Sí. O sea, si paso a segunda vuelta van a estar todos con nosotros y van a ser recibidos con mucho respeto, pero no nos tomen por tontos. En este minuto hay 13 partidos políticos que ahora no están preocupados de la Presidencia de Chile ni del crecimiento económico, sino de la gobernabilidad, de los cupos parlamentarios, porque hay cinco partidos que van a perder su legalidad: el Partido Radical, Partido Liberal, la DC, Populares y la Federación el Regionalista Verde Social.

¿Tú crees que me va a costar armar una coalición? Pasamos a segunda vuelta, la coalición va a estar en dos minutos y yo voy a gobernar como Patricio Aylwin. Que me manden una quina y entre ellos yo elijo. Así llegó un DC a Interior, un socialista marxista a Economía y un radical a cancillería.

—¿Fueron ciertos esos acercamientos en un momento con el Partido Radical?

—Sí. Aquí mismo. 

—¿Y por qué no sucedió?

—Te confirmo todo. La DC también. 

ME-O junto a su perro Benito, al que invita durante la sesión de fotos.

—¿Y qué pasó?

—Son casos distintos. El PR sacó el cálculo legítimo, que yo no condeno, que era mejor una primaria sin nosotros para asegurar sus cupos parlamentarios, supongo yo. Salió mal la apuesta, porque su candidata perdió, con lo cual van a tener que participar ahora, pero yo respeto la decisión del Partido Radical.

—¿Y con la DC?

—La DC yo creo que está en un problema mayor, porque apoyó a una candidata sin ser parte de la primaria y la candidata cortó su teléfono. Yo les pedí a todos que no me apoyaran, que me inscribieran, que no es igual, porque esos partidos no tenían candidatos. 

ME-O y sus acercamientos con Jadue: “Hemos sido adversarios, de toda mi vida. Pero no ha tenido derecho a un debido proceso”

—¿Y en qué se enmarcan estas conversaciones y acercamientos que tuvo con Daniel Jadue?

—Soy adversario de Daniel, de toda mi vida. Entré a la Cámara de Diputados peleando con él, en 2005. Fue candidato contra mí porque el Partido Comunista le pidió que yo no fuera diputado. Él quería ser candidato por Recoleta y el Partido Comunista le dijo que tenía que ir a reventar a Marcos. Lo dice él mismo, públicamente.

Se le dio la misión de que yo perdiera. Gané. Con Daniel nunca me llevé bien, nunca. Sí creo que lo que he visto en su caso en el tema penal, me quejo por el debido proceso, creo que hay filtraciones completamente ilegales y me parece que él no ha tenido derecho a un debido proceso. Hay fiscales superhonestos, por cierto, en ese contexto expresé mi solidaridad con él.

Ahora, tengo clarísimo que él finalmente es de este Gobierno, porque él expresa un punto de vista crítico, pero sigue siendo parte del Gobierno que yo considero decepcionante. Es de un gobierno que no va a poder enfrentar a la derecha dura.

—Si no resulta esta postulación, ¿cuál es su futuro? ¿Una sexta candidatura?

—Con 27.000 firmas en 45 días lo veo un síntoma fabuloso. No me lo esperé, nosotros pensamos que esto sería muy difícil, no digo que sea fácil, pero estamos a razón de mil firmas al día, mil, mil. 

—¿Pero es esta su última candidatura?

—Con 27.000 firmas a esa velocidad es indicativo que después de 10 años de estar debajo del agua estamos ofreciendo un camino que convoca a 27.000 personas. El Partido Comunista tiene 40.000 militantes, tiene 150 años, nosotros en 6 semanas 27.000, sino 28.000 a esta hora a lo mejor. 

—Pero no ha contestado la pregunta…

—Esa es mi respuesta. Yo creo que esta es una oportunidad con 27.000 patrocinantes. Esa es mi respuesta.

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