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Isabel Plá
La exministra de la Mujer Isabel Plá. Foto: Francisco Paredes/The Clinic

Entrevistas

27 de Julio de 2025

Isabel Plá: “Hubo un exceso de confianza en la derecha y se minimizó la capacidad que tiene el adversario de ganar la elección presidencial”

La exministra de la Mujer afirma que la competencia está abierta rumbo a La Moneda, aunque sostiene que de cara a una segunda vuelta el sector se va más "a la segura" con la abanderada de Chile Vamos, de quien dice haber visto un notorio reposicionamiento. Plá, de igual modo, reconoce errores en la campaña y marca distancia con Kast y los republicanos. “Decir que un tercer gobierno de derecha será uno más del 'piñerismo' es una falacia, y quienes lo dicen lo saben”, señala.

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En un rol más bien de segunda línea de la política se ha mantenido Isabel Plá luego de ejercer como ministra de la Mujer y Equidad de género por dos años en el segundo gobierno del expresidente Sebastián Piñera.

Plá, de todos modos, ha seguido de cerca la carrera presidencial, al ser una de las colaboradoras en la elaboración de propuestas de su candidata presidencial, Evelyn Matthei, de quien dice confiar que en las próximas semanas consiga un repunte en las preferencias ciudadanas.

Parte de su tiempo también lo dedica a la Fundación Presidente Sebastián Piñera, desde la cual ha mantenido contacto fluido con la hija mayor del exmandatario, Magdalena Piñera Morel. De hecho, Plá revela que en los últimos días la vio muy molesta luego de que su nombre se le vinculara a un supuesto “plan B” ante el momento de Matthei en las encuestas.

“Voy a decirlo públicamente. Vi a una Magdalena Piñera Morel muy molesta por ese rumor totalmente infundado, porque nunca estuvo sobre la mesa. Eso la impulsó a salir a la cancha”, cuenta la también presidenta del directorio de la corporación Somos mujeres por Chile y columnista de Tele13 Radio.

—¿Sabe de dónde venía ese rumor?

—No sé de dónde vienen, pero tengo claro el propósito: debilitar a la candidata presidencial de Chile Vamos.

Isabel Plá, eso sí, defenderá en esta entrevista que la competencia está abierta rumbo a La Moneda y que su abanderada presidencial tiene espacio para recuperar terreno ante José Antonio Kast, aunque reconoce que se han cometido errores, los cuales, sostiene, provienen de un exceso de confianza de toda la derecha para calibrar el potencial electoral de sus adversarios.

“El escenario presidencial está movible, inestable y la competencia está abierta entre Jara, Kast y Matthei”

—¿Se imaginaba hasta unos meses que se daría este escenario? Matthei lideró durante dos años las encuestas.

—El país, durante muchos meses, imaginó una segunda vuelta entre Carolina Tohá y Evelyn Matthei, debido a que se creía que el país venía de vuelta de un escenario de polarización y que volvía a un carril de sensatez y de sentido común. Pero la noche del 29 de junio, con las primarias del oficialismo, todo cambió.

Ahora tenemos a una candidata del PC, que es competitiva y que tiene a una izquierda unida, abrazando a una candidatura, sin ninguna condición y convirtiéndola desde el día siguiente no en una militante del PC, sino en una figura socialdemócrata e incluso se habla de centro izquierda. Y por otra parte, tenemos la posibilidad de que solo una candidatura de la derecha pase a la segunda vuelta.

—¿La competencia está abierta?

—Durante décadas los resultados fueron bastante predecibles en las elecciones presidenciales. Pero se acabó en el último tiempo y los escenarios permanecen más o menos inestables al menos hasta septiembre. Así, todavía el escenario está movible, inestable y la competencia abierta.

—¿Entre Jara, Kast y Matthei?

—Con competencia abierta me refiero por lo menos a los tres primeros lugares. Hoy está encabezando la carrera presidencial Jeannette Jara, luego José Antonio Kast y después Evelyn Matthei. Eso puede cambiar.

—¿Lo más complejo para su candidata es pasar a la segunda vuelta?

—Ese es el primer desafío, porque después viene un desafío muy importante que es ganar esa segunda vuelta. Y no da lo mismo el candidato que pase a la segunda vuelta. Estaba mirando esta semana la encuesta de La Cosa Nostra, que siempre tiene mediciones muy interesantes, y ahí hay un dato a tener muy presente: en segunda vuelta José Antonio Kast suma entre aquellos que están seguros que van a votar y quienes podrían votar por él un 54,2%. Matthei, en cambio, suma 58,5%. Es decir, la amplitud de Evelyn Matthei es mayor y nos vamos más a la segura con Matthei que con Kast. Eso, en términos electorales, porque votaré por ella porque tengo la certeza de que sería mejor presidenta de la República.

Isabel Plá: “Esta semana apareció la Evelyn Matthei de toda la vida”

—Evelyn Matthei venía con una tendencia a la baja en las encuestas desde antes de las primarias del oficialismo. ¿Qué fue lo que pasó?

—No sé exactamente qué es lo que ocurrió, pero sin duda que aun cuando pudiera venir José Antonio Kast subiendo antes de la primaria, no cabe duda que las primarias generaron esta reacción, creo yo, más intuitiva que otra cosa. 

Ahora, a mí no me gusta comentar los temas que tienen que ver con estrategia, pero creo que fue un conjunto de variables. La más importante es que estamos viviendo en un país que está más polarizado. Segundo, el triunfo de una candidata comunista generó una energía que miró y caminó más hacia José Antonio Kast. Sin embargo, esta semana, en la que hubo varios foros y los candidatos tuvieron agendas muy intensas, he visto a la Evelyn Matthei que no había visto hace bastante tiempo.

—¿Cuál es esa Evelyn Matthei?

—Encontró su lugar, se acomodó su chaqueta de candidata presidencial y está mostrando lo que siempre ha sido. Esta semana apareció la Matthei de toda la vida: la que tiene carácter, vocación pública, le importa Chile y que tiene una especie de aversión por el populismo. La Matthei que demuestra las capacidades que tiene para conducir no solo una municipalidad sino también un gobierno es lo que vi esta semana en los dos foros en que participó.

—Evitó la confrontación.

—Claro, ella se sale de la cancha de la polarización. Es una apuesta, vamos a ver. A mí me gusta esa apuesta, pero hay que ver los resultados. Esa Evelyn Matthei es la que tiene una oportunidad muy grande de seguir demostrando a los electores que quieren un cambio, da lo mismo por quién hayan  votado antes.

Porque aquí hay dos proyectos. Uno con más Estado, menos libertad, que cree menos en el crecimiento económico y pone trabas en el ejercicio de la fuerza legítima que representa al Estado y con la representación para frenar el crimen organizado y la violencia. Y otro camino que apuesta más por las libertades, que es muy rígido con el Estado de Derecho y tiene como prioridad frenar al crimen organizado, y con una apuesta por la libertad económica, porque sin ella, no vuelves a crecer.

Para mí, Evelyn Matthei es la mejor representación de ese camino de libertad. Tiene las mejores ideas, capacidad de formar equipo, el carácter y liderazgo para gobernar, porque a La Moneda no se llega a improvisar y no es suficiente el buen uso de redes sociales. 

“La noticia siempre tiene que ser la candidata y lo que está proponiendo, nunca tiene que ser el comando ni las estrategias”

—¿Percibía un exceso de confianza en los últimos meses?

—En general en la derecha he visto un exceso de confianza, un creer que el país se había derechizado porque había votado mayoritariamente por el Rechazo. Este fue un vuelito que vino del plebiscito del año 2022. Hubo un exceso de confianza y se minimizó la capacidad que tiene el adversario de ganar la elección presidencial, siendo la izquierda un adversario potente, que ha ganado muchas elecciones en Chile y que tiene un asiento social distinto al que tiene la derecha. 

Vi ese exceso de confianza hasta el día de la primaria, y esta es una oportunidad de decir que nunca el adversario tiene que minimizarse. 

—¿Cuáles han sido los pecados de esta campaña?

—La base de los errores ha tenido que ver con el exceso de confianza de toda la derecha y la incapacidad de calibrar la potencia electoral y política que tiene el adversario. Pero no haré lo que han hecho otros de revelar estrategias, que me parece una torpeza de nivel superior en una campaña presidencial, ni dedicar el tiempo a lo que se ha hecho mal, cuando yo sé lo que es estar ahí y conozco lo desafiante que es.

—¿Y se logró ordenar el comando? Se decía que es poco usual que una campaña genere tantas noticias por cambios en el equipo.

—Lo veo más encauzado. Estoy viendo que todo vuelve a estar donde todo siempre tuvo que estar, que es la figura de Evelyn Matthei. Me pareció un acierto la incorporación de Paula Daza como vocera, porque tiene ideas, sentido común y representa lo mejor de una mujer que tiene las ideas de la centroderecha. Y hace rato que veo que el comando ha dejado de hacer noticia. Las personas que tienen conocimiento de lo que pasa en el comando tienen que ser conscientes de la enorme responsabilidad que está sobre sus hombros. La noticia siempre tiene que ser la candidata y lo que está proponiendo, nunca tiene que ser el comando ni las estrategias.

—¿A ratos no percibió que hubo un exceso de figuras políticas en la campaña?

—Se van a enojar mis amigos políticos (ríe). La diferencia entre la candidatura de Evelyn Matthei y José Antonio Kast, entre otras cosas, es que la de Kast está sustentada en un partido político, un partido que nace desde su figura, mientras que Chile Vamos lo integra RN, la UDI y Evópoli. Y creo que el desafío más importante en las campañas es conciliar los intereses legítimos de los partidos, que quieren elegir a sus candidatos a senadores y diputados, con el interés legítimo y con lo conveniente para una campaña presidencial. 

En ese dilema, siempre tiene que primar la voz de la candidata y tiene que ver con un interés superior que es llegar al gobierno en marzo de 2023. Los partidos deben adaptarse a eso. 

—¿No se entendió eso en los partidos?

—No se entendió, y por eso es importante tenerlo presente. Lo importante es derrotar a la izquierda, no queremos ver a los partidos presionando o tomando decisiones para pequeñas conveniencias. A los electores les da lo mismo cuál es el partido más grande. Lo que quieren es esta prioridad, y exigen también unidad en la elección parlamentaria, porque sería una torpeza desacoplar la elección presidencial de la parlamentaria. 

Isabel Plá habla sobre Evelyn Matthei.

“Decir que un tercer gobierno de derecha será uno más del ‘piñerismo’ es una falacia, y quienes lo dicen lo saben”

—Pablo Longueira dio un plazo de 15 días para que Matthei posicionara su candidatura. ¿Se logró?

—A ver, poner un plazo así perentorio es poco real también. Si desde 2021 que dejamos de tener resultados presidenciales predecibles. Ignoro las razones por las cuales Pablo Longueira, a quien leo y escucho con atención, porque me parece muy acertado y con experiencia, puso ese plazo. Lo que sí he visto es un pequeño cambio, que se vio la semana pasada en las encuestas. Y he visto también un reposicionamiento bastante notorio de Evelyn Matthei, mostrando sus mejores capacidades.

—El jefe de campaña, Diego Paulsen (RN), también ha hablado de plazos. Mencionó julio para ver repuntes. 

—Bueno, todavía estamos en julio (ríe). Me gustaría mucho que hubiera un repunte, y uno tiene que ser muy honesta, porque he visto candidaturas que hablan muy mal de las empresas que hacen las encuestas cuando los resultados no les gustan, pero dejan de tocarlas cuando los resultados les favorecen. Nosotros tenemos que ser siempre serios.  

—La suerte no está echada, a propósito de la frase del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella.

—Sebastián Piñera siempre decía que en una democracia nunca la suerte está echada, nunca la elección está ganada o perdida.

—“La campaña se transformó en la agenda de un tercer gobierno de Sebastián Piñera”, dijo Sebastián Sichel. ¿Lo comparte?

—(Silencio) Encuentro hay que tener mucha creatividad para decir frases con la intención de que se conviertan en frases para el bronce, y son tan desafortunadas. 

Ignoro lo que quiso decir el alcalde de Ñuñoa, ¿pero cuál es la experiencia de gobierno que tiene la derecha hoy? La derecha llega por primera vez a un gobierno elegida democráticamente en 50 años con Sebastián Piñera el año 2010, y luego en 2018. Esa es la experiencia de gobierno que tiene la derecha. Decir que un tercer gobierno de derecha será uno más del “piñerismo”, es una falacia, y quienes lo dicen lo saben. Lo que tenemos es una experiencia construida en dos mandatos presidenciales.

—Los republicanos han manifestado algo similar, tratando de señalar que representarían una continuidad del segundo gobierno de Piñera.

—Lo han dicho porque ellos han construido parte de su posicionamiento tergiversando la figura del presidente Sebastián Piñera y torciendo el objetivo de las decisiones que tomó. Sebastián Piñera tomó un camino institucional y democrático en pleno estallido y no por el camino de la confrontación, que se habría convertido en un baño de sangre. Esa decisión, hay un sector de la derecha que la convertido casi en una decisión criminal. Se equivocan totalmente. No juguemos con la historia reciente ni con lo que significa gobernar un país.

Y no le digamos a la gente lo que no va a ocurrir: no va a haber un tercer gobierno de Sebastián Piñera, entre otras cosas, porque el presidente Piñera se murió trágicamente y no está. Y porque Evelyn Matthei, siendo una líder que proviene del mundo mundo y que fue ministra del presidente Piñera, tiene sus particularidades y tiene un liderazgo muy personal que ha construido a partir de una historia distinta a la del presidente Piñera. 

Además, quisiera poner un ejemplo. Me ha llamado mucho la atención que un dirigente republicano que construyó una narrativa donde ‘piñerismo’ es una mala palabra, luego señalara en una entrevista que no tendría duda en que los equipos que tiene Matthei van a estar con ellos cuando sean gobierno. A mí eso me parece una frescura. 

“Guerra sucia” en la derecha: “Está claro que las cuentas que insistían en esta mentira contra Matthei apoyan a un candidato”

—¿Cómo evaluó la decisión de salir a denunciar una campaña sucia a través de redes sociales y que Matthei asoció a adherentes republicanos?

—Fue una decisión correcta e inevitable. No tenía otra opción y tengo la impresión de que ella quería hacerlo rato. Estoy segura de que lo hizo con esa combinación que tiene de espontaneidad y frescura, pero muy consciente de lo que quería transmitir. Lamentablemente esto lo vamos a ver muchas veces en esta campaña, porque es un estilo que se ha puesto de moda. 

—¿Se cruzó una línea roja?

—Hay una línea roja que creo que ningún liderazgo puede permitir que se cruce, que es la línea de la mentira. Estoy segura de que todos los partidos que compartimos espacios en la derecha compartimos el código ético basado en no mentir y en no denigrar a una persona. Estoy segura de que los republicanos en su base también tienen ese código ético, pero es importante que cuando tantas cuentas hablan en tu nombre, había que salir a parar esto.

—¿Le consta que adherentes republicanos estaban detrás?

—No lo sé con exactitud, pero sí está claro que las cuentas que insistían en esta mentira son cuentas que al mismo tiempo apoyan a un candidato presidencial. Y además, curiosamente, esa misma semana el presidente regional de ese partido en Los Ríos comentó exactamente la misma falsedad que no mencionaré. No es una persona cualquiera, es el presidente de esa región y aspirante al Congreso.

—¿Sigue observando que a Kast le cueste llegar al electorado femenino?

—Las encuestas no lo dicen tanto así. Lo que sí tengo claridad es que hay un sector de la derecha que le cuesta mucho comprender los problemas de la mujer, que le cuesta mucho reconocer que las mujeres enfrentamos discriminaciones arbitrarias. Y que muchas veces, cuando se ponen temas de violencia de género sobre la mesa, ellos te contestan como diciendo que toda la violencia es mala, incapaces de distinguir que la violencia contra una mujer tiene particularidades muy distintas. 

—Kast también ha tratado evitar volver a entrar en materias valóricas.

—No creo que las personas cambien de ideas, de posición ni de convicciones. José Antonio Kast tomó una decisión electoral, con dos derrotas a cuestas originadas, principalmente, por esas posiciones: la segunda vuelta 2021 y la propuesta del Consejo Constitucional de 2023. Si convence o no convence a los chilenos es otra cosa, queda un buen rato de campaña.

Comparto en lo esencial esa visión, otra cosa es su bajada en una sociedad que exige hoy más libertades y resolver sus asuntos personales en la intimidad, sin la intromisión de la política.

—¿Comparte esa visión sobre que Kast es adversario electoral?

—Aquí estamos enfrentados a un escenario: solo una de las dos candidaturas, Evelyn Matthei o José Antonio Kast, van a pasar a segunda vuelta. Por lo tanto, más que un adversario, uno de los desafíos que enfrenta Evelyn Matthei es pasar a segunda vuelta, y eso la obliga a diferenciarse. No diferenciarse de la matriz política, porque ambas candidaturas comparten una visión y creen que el país debe tomar este camino y no este otro. Pero hay diferencias, y Evelyn Matthei las está marcando. 

No veo a Kast como un adversario, pero sí como un desafío que Evelyn Matthei tiene que superar. Para eso tiene que mostrar las diferencias y ventajas comparativas que tiene ella, que son estas mayores capacidades de construir mayorías sociales y una mayor experiencia y trayectoria para convocar buenos equipos.

“Michelle Bachelet es mejor candidata que Jeannette Jara”, dice Isabel Plá.

¿Entrar a un gobierno de republicanos?: “Hay que mirar lo que está pasando en otros lugares del mundo (…), tienes que estar disponible a desaparecer”

—En el escenario de que Matthei llegue al gobierno, ¿es partidaria de que ella invite a los republicanos a ese gobierno?

—Eso me queda grande hoy día. No es bueno hoy hablar sobre eso. Pero sí como regla general, creo que si sabes que necesitas construir una mayoría social para garantizar gobernabilidad y sacar adelante el país, no me imagino marginando a nadie. Súmense todos aquellos sectores que creen que pueden contribuir y asegurarle a Chile que pueden garantizar gobernabilidad.

—¿Y si fuera el escenario contrario? ¿Chile Vamos debiera sumarse a un gobierno de Kast o se necesita una discusión mayor?

—Tiene que haber una conversación entre los partidos y quienes hemos contribuido a tomar decisiones. Hay que mirar lo que está pasando en otros lugares del mundo también. Por ejemplo, el PRO en Argentina se sumó con la mejor voluntad de Mauricio Macri de arropar y vestir a un gobierno como el de Javier Milei, que no tenía equipos ni experiencia. Y lo que hemos visto desde el punto de vista del posicionamiento del PRO es que tienes que estar disponible a desaparecer.

Y mira, es tanto lo que frenta Chile que me da pudor hablar de posicionamiento de partidos políticos. Es un tema, pero muy por debajo de lo que necesitamos para levantar a Chile de nuevo. Y no creo que Chile se esté cayendo a pedazos, pero sí entró en una dinámica de mediocridad. 

—Kast ha dicho que de no pasar a segunda vuelta, apoyará de inmediato al candidato de oposición que sí lo consiga. ¿Debe plantear algo similar Matthei?

—Es que yo no me imagino que ocurra de una manera distinta. Otra cosa es que estratégicamente las candidaturas nunca quieren poner sobre la mesa el evento de que no pasen a segunda vuelta, pero no puedo imaginar otra cosa. Pero hay que tener presente que el electorado chileno es cada día más independiente y vota como quiere, por lo mismo es que Evelyn Matthei ha dicho que los chilenos son los que tienen que elegir. Pero en la práctica no me imagino un escenario diferente cuando la alternativa es la candidata de la izquierda, de continuidad de este gobierno y del PC. 

“Tengo una diferencia con Joaquín Lavín: Michelle Bachelet es mejor candidata que Jeannette Jara”

—¿Es buena candidata Jeannette Jara?

—La noto flexible, pero ya está agotando su flexibilidad y simpatía. Estuve en un foro esta semana donde ella estuvo, y me llamó la atención su insistencia permanente en decir que no va a expropiar y que no es Maduro, como tratando de convertir en una caricatura los temores que genera su candidatura. Pero esto no es que genere dudas, es que hay certezas respecto de lo que implica. Creo que hay una señal muy potente en la huida de los economistas emblemáticos de la centroizquierda de su campaña y equipo programático, y eso no es poca cosa.

—Joaquín Lavín dijo que es tan buena candidata o mejor que Bachelet. 

—Tengo una diferencia ahí con Joaquín Lavín. Desde el punto de vista de lo comunicacional y lo flexible, claro, pero Michelle Bachelet es mejor candidata porque tenía una trayectoria, una capacidad y un lenguaje muy convocante para todos los sectores de la centroizquierda, algo que no está demostrando Jeannette Jara. 

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