Opinión
3 de Agosto de 2025
Perfil de Eric Aedo (DC), integrante del comando de Jeannette Jara: Y en el principio fue una cumbia
Por Kike Mujica
Eric Aedo es el protagonista del polémico apoyo de la DC a una carta presidencial comunista, algo nunca visto en la historia de Chile. El diputado pasó de apoyar la candidatura de Frei -mayo de 2025- a sumarse con entusiasmo al comando de Jara -julio de 2025-. Lo explica recordando sus días de novicio: “La formación jesuita me enseñó que a veces tenemos un Papa como Pío XII, y después otro como Francisco”. Esta es la historia del hombre que hoy, guste o no guste, es la principal figura de la DC.
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En el principio, como diría el génesis, fue una cumbia. Para ser preciso “Pedacito de mi vida”, del dúo cubano Celina y Reutilio.
“Todita la noche, cariñito
me la paso en vela mi amor
en ti pensando, y por ti sufriendo”
En el escenario del Centro Deportivo Cultural de Peñalolén, la entonces ministra Jeannette Jara bailaba esa letra. Celebraba la promulgación de la espinuda reforma de pensiones. En medio de las cámaras y de los flash, el vicepresidente de la Cámara, el DC Eric Aedo, sorpresivamente irrumpió en la tarima.
Por lejos el baile más comentado del año.
Para cierta izquierda, la euforia de Jara no se condecía con la salvación y nueva vida regalada a las AFP. Para cierto mundo DC, Aedo olfateaba con astucia -dicho en forma elegante- y oportunismo -no tan elegante- el futuro prometedor de la entonces potencial candidata comunista.
Aedo sabía la repercusión de esas piruetas fiesteras:
“Cuando miré y estaba Jeannette Jara y salí a bailar con ella tenía conciencia de lo que iba a significar ese baile. Era su fiesta. Probablemente sería la candidata. Pero también lo hice para decir ‘a ver ¿cuáles son las diferencias profundas que tenemos yo y ella?’. Sí, tenemos diferencias, pero en lo esencial nos mantenemos casi en la misma línea. Ella formó a su hijo en el San Ignacio (Aedo quiso ser cura jesuita)… o sea, ¿cuáles son las diferencias profundas que tengo con ella? ¿En lo de Cuba? Ok. ¿En lo de Venezuela? Probablemente, aunque creo que ya no… ¿Pero en justicia social cuál es la diferencia que tengo con ella? ¿En el respeto a los derechos humanos cuál es la diferencia profunda que tengo con ella?… Puede ser que haya diferencias en temas económicos, pero en lo esencial de la vida ¿qué diferencia tengo yo con Jeannette Jara? Muy pocas”.
¿Puntada con hilo? Hay de todas las opiniones, pero lo cierto es que ese fue el inicio de un idilio político que terminó a la DC empujando a la candidatura de Jara, obra y gracia, principalmente, de Aedo.
El baile, esa cumbia, fue la versión televisada de una relación que comenzó privadamente en abril del 2022, cuando Aedo junto al entonces presidente de la DC, Alberto Undurraga, visitaron a Jara en el ministerio del Trabajo para presentarle sus propuestas previsionales. “La cosa fluyó bien pues nos dijo “les pido que no se enamoren de sus ideas”. Yo le respondí que compartía eso y que la frase también valía para ella y el Gobierno. Desde ahí construimos una relación bien franca, directa y fluida”, cuenta Aedo.

El general Ignacio
Eric Aedo (1968) nació en Los Ángeles. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1987. Quería ser cura. La figura de San Ignacio de Loyola lo encandilaba (“Cuando uno cree en algo, aunque vaya solo y a pie, esa convicción avanza”-, esa imagen de Ignacio me fascinó, dice).
Trabajó por esos años, con otros novicios, en la población El Castillo de La Pintana, junto a Benito Baranda y su mujer. Les decían “los hermanos”.
“Fue una experiencia que no conocía: la droga, la pobreza extrema. Los días que había protesta contra la dictadura, el Frente Patriótico nos sacaba de la población -porque éramos curas- en camioneta por Santa Rosa hasta Américo Vespucio”.
En 1991 decidió dejar la Compañía. Ya no quería ser cura. “Siempre me preguntan si me retiré porque me enamoré. Pero no: fue la política”.
Entonces ingresó a militar activamente en la DC. Volvía la democracia a Chile de la mano de un excelso camarada: Patricio Aylwin. El joven Aedo comulgaba con ese líder, el mismo que decidió excluir al PC de la naciente Concertación y mantenerlo aparte de ese domicilio centroizquierdista durante décadas.
Estudio Administración Pública y en los años sucesivos fue director regional de Chile Barrios, gobernador de Concepción y seremi de Bienes Nacionales.
En 2022 fue electo diputado. En 2024 escaló a la vicepresidencia de la Cámara.
Cuatro diputados de distintos sectores elogian su habilidad política, lo tildan de serio y que logró ocupar un espacio en poco tiempo. Una hazaña entre tantos ávidos de importancia.
También hablan de su ambición. Como hemos escrito antes, que los políticos critiquen a sus pares por ser ambiciosos, es como si los chef descueraran a sus pares por tener buen paladar.
Guste o no guste, Aedo hoy es la principal figura de la DC. ¿Hasta cuándo? Su primer desafío es que Jara logre ampliar su base de votos hacia la centro izquierda.

¿Disonancia cognitiva?
¿Cómo llega Aedo a Jara?
Contra el tránsito.
Primer acto. Otrora, había en la DC “chascones” -el lote que quería virar izquierda- y “guatones” -el ala que desconfiaba de la izquierda-. Cuando Aedo ingresó al partido en 1991, optó por alinearse con estos últimos. Eran conservadores, moderados y enemigos de cualquier alianza con el PC: hacia la izquierda la frontera, que no se podía traspasar, era el PS.
Hablamos de Aylwin, Gutenberg Martínez, Soledad Alvear, Jorge Burgos, Hosain Sabag -muy cercano a Aedo-, entre otros.
Segundo acto. Aedo confiesa que fue “Colorín”, otro lote DC, que seguía al díscolo Adolfo Zaldívar, no precisamente un hombre de izquierdas y que promulgaba la creación de una “coalición chica”, en vez de la Concertación, porque no le gustaba la influencia zurda en el conglomerado. Zaldívar fue presidente de la DC, se escindió de ella -le quitó mayoría parlamentaria al gobierno de Bachelet- y formó el PRI, que terminó pactando con la derecha piñerista.
Tercer acto. Aedo votó Rechazo en el primer proceso constituyente, contra la decisión de su partido que mandató apoyar el Apruebo.
Ahí se alineó, entre otros, con Ximena Rincón, Ignacio y Matías Walker, Miguel Ángel Calisto, Juan Carlos Latorre y Jorge Burgos.
“Se trata de una Constitución partisana, refundacional y maximalista, que divide a los chilenos y chilenas”, dijeron.
“Si gana el Rechazo finalmente el 4 de septiembre será porque un mundo de la centroizquierda terminó votando Rechazo. Entre un 13% a un 16%. La DC y quienes estuvimos por el Rechazo jugamos un rol fundamental”, añadió Aedo.
De sus compañeros de ruta del Rechazo -la disidencia-, la gran mayoría dejó la DC. Aedo decidió quedarse.
Es sabido: Jara fue una activa y entusiasta proselitista del primer proyecto constitucional. El PC se la jugó completo por su aprobación.
Cuarto acto. No fue Jara: fue Eduardo Frei la primera opción presidencial de Aedo. Luego Tohá. Y por qué no Undurraga.
En mayo de este año, apenas hace dos meses, el diputado levantó el nombre del exmandatario.
“Debo reconocer que no me imaginé lo que iba a significar plantear el nombre de Eduardo Frei, que iba a mover el avispero de la forma que lo hizo. Si en la primaria oficialista gana Tohá, a quien apoyamos aunque no participemos formalmente, sería un gran escenario. Pero si gana Jara o Winter, la derecha va a gritar “¡bingo!”. Con el paso de los años, Frei se ha ido revalorizando. Tiene 82 años, es mayor, pero lo que rescato es el tipo de liderazgo: buscar acuerdos, aunar voluntades, tener una mirada de país y ser capaz de tomar decisiones para que Chile vuelva a crecer económicamente”, dijo en ese entonces.
Tampoco le cerró la puerta a Alberto Undurraga, aunque con bemoles: “Creo que solo sería posible si no gana Tohá. En ese escenario se puede abrir la discusión”, agregó.

¿Por qué Jara?
Le pregunto a Aedo por qué pasó de Frei a Jara, non stop.
“Frei al igual que Bachelet son nombres que logran aglutinar con facilidad. Pero los dos dijeron que no. Entonces nos quedamos sin un liderazgo que aglutinase. Y lo sorprendente es que Jara logró aglutinar rápidamente al mundo del oficialismo”, argumenta.
—¿Pero cómo se entiende pasar de Frei a Jara, dos políticos que están en las antípodas? Le creo entre Bachelet y Jara…
—Porque los liderazgos potentes tienen una característica: son capaces de movilizar a las personas más allá de sus mundos. Las dos veces en que Frei fue candidato, el mundo de la izquierda votó por él. O sea, también votaron por las antípodas. La formación jesuita me enseñó que a veces tenemos un papa como Pío XII, y después otro como Francisco. Para mí no hay contradicción.
—¿Y Alberto Undurraga?
—Alberto marcaba en las encuesta uno por ciento ¿Cuál era la opción entonces? Cuando uno es un líder político obviamente que tiene sueños, pero ya lo decía Max Weber: existe la ética de la responsabilidad. Siempre he valorado el liderazgo de Alberto, pero ese liderazgo para la gente que no era DC decía muy poco.
Cuando se gana con la derecha….
La tesis que sostuvo Aedo en la Junta Nacional es que había tres caminos posibles en el futuro de la DC: el propio, aliarse con la centroderecha o con la centro izquierda.
“Hoy no existe partido político que sea capaz de llevar adelante sus ideas y un programa de gobierno a partir del camino propio. Eso es apostar por desaparecer del parlamento”, dijo para derribar la primera vía.
“¿Aliarnos con la derecha? Es válido discutirlo y creo que era el interés que tenían algunos dentro de la Junta. ¿Pero aliarnos con qué derecha? ¿Con Matthei, con Kast, con Kaiser, con Parisi? Aliarse con ellos sería una traición histórica. Lo que sucedió en 1973, cuando nos aliamos con la derecha, marcó profundamente a la DC. Para mí suena muy fuerte lo que dijo Tomic: ‘Cuando se gana con la derecha, la derecha es la que gana’. Eso lo tengo grabado a fuego”.
Opción para desechar, postuló Aedo.
La opción correcta para el diputado es la que tomó la Junta Nacional por amplia mayoría: apoyar a Jara e ir en lista parlamentaria con el oficialismo.
“Durante 35 años de alguna u otra manera hemos caminado juntos con el Socialismo Democrático. También caminamos juntos con el PC en la Nueva Mayoría. Lo único nuevo en el acuerdo es el Frente Amplio, con quien no hemos gobernado. Hay una historia conjunta, ellos son nuestros socios”, argumenta Aedo.
El diputado dice que Jara “es una candidata competitiva, tiene muy buen nivel de formación, pragmática, con una mirada social demócrata, capaz de establecer acuerdos y con un liderazgo que la gente valora”.
Sus críticos dicen que lideró una asonada que busca solo proteger cupos parlamentarios –“los de Huenchumilla, Provoste y Aedo”, me dice un DC- más que arrear banderas doctrinarias o alumbrar un camino futuro. Dicen que el partido desde hace tiempo agoniza y este es un hilito de oxígeno.
Final
En la geografía electoral, la DC nunca fue centro-centro: siempre se cargó más a la izquierda. Dicho de otra manera: nunca fue derecha, pese a que se alió con ella, por única vez, durante la UP.
Punto para Aedo.
De hecho, la Falange -1937- es la hija rebelde que abandonó al Partido Conservador. “Frei y Leighton en ese momento fueron acusados de ultra izquierdosos”, dice el diputado.
El derrotero que tomó la DC –del cual Aedo es la cara visible- tendrá mucho que ver con las opciones que tenga Jara de llegar a La Moneda.
La política es simple: si Jara cae en las encuestas y pone en jaque la votación de los parlamentarios DC, los que no apoyaron la vía Aedo -y los que la apoyaron también- saldrán a cobrar cuentas.
Si Jara logra llegar a La Moneda, punto para Aedo. Los que lo apoyaron -y los que no lo apoyaron también- le rendirán pleitesía.
“Dios escribe derecho con renglones torcidos”, dicen que dijo San Ignacio de Loyola.



