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5 de Agosto de 2025Las dudas sobre la seguridad en Codelco tras la tragedia: “Es razonable cuestionar si tomaron todas las medidas que se podían tomar frente a señales tempranas”
La Corporación Nacional del Cobre (Codelco) decidió suspender sus operaciones en El Teniente, tras el lamentable accidente ocurrido en la construcción del proyecto Andesita. Esto, mientras la cuprífera lleva adelante investigaciones para analizar lo ocurrido y acudirá a una investigación internacional.
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El lamentable accidente ocurrido en la construcción del proyecto Andesita de El Teniente, la mayor tragedia reciente en la historia de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), no solo dejó el saldo de seis trabajadores fallecidos y nueve lesionados, sino que también llevó a la estatal a suspender sus operaciones y procesos productivos en la mina.
A través de un hecho esencial enviado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la cuprífera informó que la “División El Teniente ha debido suspender sus operaciones y procesos productivos a raíz del lamentable evento sísmico ocurrido el día 31 de julio del presente año, el cual afectó gravemente dicho yacimiento”.
El escrito, firmado por el presidente del directorio de la cuprífera, Máximo Pacheco, indicó que “Codelco está comprometida con el restablecimiento de la operación tan pronto como las condiciones de seguridad lo permitan”, y agregó que “los efectos de esta paralización aun no es posible cuantificarlos, ya que dependerán de los alcances y extensión de la citada paralización, por cuanto, en tanto se disponga de mayores antecedentes se procederá a actualizar esa información”.
¿Es seguro que El Teniente vuelva a operar?
“Este caso representa un límite del conocimiento en minería profunda es particularmente relevante”, señala Yesenia Marulanda, directora de Ingeniería Civil en Minería de la Universidad del Desarrollo, considerando que la profundidad de los túneles es cercana a los 700 metros, utilizando un método de explotación masivo (140.000 toneladas de material/día) y un escenario en el que el comportamiento de la roca se vuelve altamente impredecible.
Es más, a nivel global, Marulanda destaca que existen pocas minas comparables, tanto en términos de profundidad como de escala de la extracción. A juicio de la académica, “el accidente ocurrido en la mina El Teniente, una de las más profundas y complejas del mundo, plantea serios interrogantes desde el punto de vista de la mecánica de rocas y la seguridad minera”.
Sobre la seguridad de reiniciar operaciones en la mina, menciona que “es un tema que requiere un análisis exhaustivo” y que “lo que queda es la necesidad imperante de evaluar críticamente las lecciones aprendidas y las medidas correctivas implementadas”.
“La viabilidad de operar de manera segura, al menos en la zona directamente afectada, dependerá de la capacidad de Codelco para integrar estos elementos y fortalecer una cultura de seguridad proactiva, más allá del cumplimiento normativo básico. Además de lo anterior es importante notar que existen otros subniveles en régimen de extracción con condiciones propias diferentes a las de Andesita, que podrían reiniciar actividades en un periodo mas cercano”, acota Marulanda.
Por su parte, Francisco Rivas, director de carrera de Ingeniería Civil en Minas de la Universidad Central, comenta que “este tipo de eventos no son desconocidos para la minería chilena ni para Codelco, que tiene décadas de experiencia operando en profundidad y una enorme cantidad de datos geotécnicos”.
Dicho eso, el experto en minería opina que “lo ocurrido sí obliga a revisar si los protocolos establecidos estaban activos y si los datos que se monitorean, como microsismicidad o deformaciones mostraron alguna anomalía en los días previos. Puede haber ocurrido un ‘relajo’ o una pérdida de sensibilidad ante ciertos indicadores. No quiero ser tajante en esto, porque no conozco la información interna, pero es razonable cuestionarse si se tomaron todas las medidas que se podían tomar frente a posibles señales tempranas”.
Tras ello, Rivas comenta que antes de retomar cualquier operación subterránea en el proyecto Andesita y otros de similares características en la división El Teniente, “es imprescindible revisar con los protocolos de seguridad, los sistemas de monitoreo, y sobre todo los umbrales que se utilizan para generar alertas. No basta con tener instrumentos de medición activos; lo relevante es cómo se interpretan los datos y qué decisiones se toman cuando se superan ciertos niveles críticos”.
“También es importante evaluar si los procedimientos actuales de trabajo siguen siendo adecuados para una mina de esta profundidad y complejidad. Probablemente haya que cambiar el método constructivo en este proyecto, lo que puede implicar reducir al máximo la exposición de trabajadores en los túneles de desarrollo”, concluye el académico de la Universidad Central.



