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6 de Agosto de 2025El innovador proyecto con el que la NASA busca medir la calidad del aire en cuatro regiones de Chile y la especial mirada en el Maule
MAIA es el instrumento desarrollado por la NASA que tendrá como misión estudiar la contaminación atmosférica de distintos puntos en el planeta, entre ellos, la zona centro de Chile. "La novedad de este satélite, a diferencia de todo lo que hay al momento, es que está específicamente diseñado para hacer epidemiología de la contaminación del aire", explicó a The Clinic el investigador Sebastián Diez.
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MAIA, acrónimo de Multi-Angle Imager for Aerosols, es un instrumento desarrollado por la NASA. Se trata de un sensor que se instalará en un satélite que tendrá por misión estudiar la contaminación atmosférica y sus efectos en la salud de las personas. Se espera que su lanzamiento ocurra dentro del próximo año y su misión se extienda por al menos hasta el 2029.
Chile es uno de los países en donde se realizarán estudios sobre la contaminación del aire.
Sebastián Diez, miembro del Centro C+ UDD e investigador encargado del proyecto en Chile, explicó a The Clinic que “antes que me radicara en Chile, MAIA tenía una cantidad de sitios en el mundo para realizar las mediciones. Lo que se llaman targets primarios y secundarios”. Los primarios serán aquellos puntos que se estudiarán con más detalle. Diez explica que cuando regresó a Chile desde Reino Unido, Santiago estaba catalogado como secundario.
“No entendía muy bien qué había ocurrido. Entonces, me puse a contactar a los colegas que conocía y que estaban trabajando directamente en NASA y me explicaron un poco qué había sucedido. Lo que empecé a hacer fue golpear puertas para lograr que Santiago fuera un target primario. Bueno, eso lo logramos. Santiago volvió a estar bajo este proyecto que se llama MAIA“, destaca.
MAIA, la NASA y Chile
Diez detalla que “la novedad de este satélite, a diferencia de todo lo que hay al momento, es que está específicamente diseñado para hacer epidemiología de la contaminación del aire. Eso es lo especial que tiene este satélite. Todas las demás misiones anteriores al satélite proveen datos, proveen productos de datos que son usados por la comunidad de los epidemiólogos o como yo que soy químico atmosférico, pero que no son tan específicos como lo va a hacer este satélite”.
“MAIA va a mirar con mucho detalle lo que sucede con la contaminación del aire, específicamente con lo que llamamos material particulado“, recalca.

Con respecto a la capacidad de MAIA, el investigador explica que “va a poder ver la química, cómo está compuesto ese polvo, qué hace que ese polvo sea de una determinada forma, que tenga una determinada estructura y que tenga una determinada composición química. Porque la composición química al final es lo que determina que sea más o menos relevante, más o menos impactante sobre la salud de la gente. Entonces esa es como la otra novedad. Es como el primer satélite específico de calidad del aire. Va a mirar la química de este polvo, del material particulado en el aire”.
“MAIA va a cubrir en Chile toda la región de Valparaíso, toda la región Metropolitana, toda la región de O’Higgins y casi todo el Maule. Ese es el proyecto original y hace poco lo que salió mucho en los medios es este otro proyecto que tiene que ver un poco con MAIA, pero que no tiene el mismo propósito, aunque estén conectados”, adelanta.
En este segundo proyecto, que se denomina Scaling Data Fusion Tools to Support Local Air Quality Managers in Latin America, Diez detalló que se utilizarán “los datos de MAIA, pero que intenta usar todo lo que hay disponible de datos satelitales y modelos numéricos de calidad del aire y mediciones en superficie que son, por ejemplo, los monitores de calidad del aire que tiene el Estado Nacional, que se llama SINCA, es esa red de monitoreo, y otros sensores en superficie para producir predicciones. Por ejemplo, de qué puede ocurrir mañana, qué puede ocurrir pasado mañana, en términos de calidad del aire, y ese proyecto es específico del Maule”.

La especial mirada en la región del Maule
Sobre el Health and Air Quality Applied Sciences Team (HAQAST), Diez especifica que tiene la especial misión de enfocar su mirada en la región del Maule. “El proyecto es de cuatro años, pero desde el sexto a décimo mes, ya vamos a tener resultados para compartir con la gente. No van a ser los resultados definitivos, pero es como un primer vistazo”, comenta.
Asimismo, especifica que “la idea del proyecto es predecir lo que puede ocurrir mañana, lo que puede ocurrir pasado mañana, hasta tres días. ¿Qué pueden hacer los gobiernos locales con esa información? Por ejemplo, pueden emitir algún tipo de aviso, como un pronóstico del tiempo. Entonces, no sé, el gobierno podría decir, bueno, mañana es un día perfecto para salir a hacer deporte al aire libre. No sé, pasado mañana, entre esta hora y esta hora, cuídate. No salgas a hacer deporte, mejor quédate en tu casa”.
“Esto es como un primer paso. Vamos a estar postulando a más fondos, más financiamiento para expandirlo. Para expandirlo me refiero a dos cosas: expandirlo a otras regiones, pero también para hacerlo más profundo, para profundizar el estudio. Por ejemplo, uno podría no solamente predecir qué va a ocurrir en los próximos días. Sino también qué pasó hacia atrás, qué pasó la semana pasada”, recalca.



