
Política
5 de Septiembre de 2025El blindaje del Presidente Boric a ministra Lobos y su estrategia para amarrar multa por voto obligatorio y subir requisitos al voto extranjero
Durante el consejo de gabinete, el Presidente Gabriel Boric se refirió al fallido trámite de la multa asociada al voto obligatorio en la Cámara de Diputados. A pesar de que en la votación se restaron parlamentarios oficialistas, el mandatario insistió en que el Ejecutivo ingresará indicaciones para reactivar la discusión en el Senado. Además, señaló que esta tramitación se hará en paralelo a una reforma constitucional destinada a aumentar las exigencias para que ciudadanos extranjeros puedan votar en elecciones locales. El episodio ocurre en medio de críticas a la ministra Segpres por la forma en que se condujo el debate legislativo.
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A primera hora de hoy, los ministros de Estado fueron llegando uno a uno al Palacio de La Moneda para participar, como cada primer viernes del mes, en el tradicional consejo de gabinete encabezado por el Presidente Gabriel Boric. En sus palabras iniciales, el mandatario destacó la llegada de septiembre, mes marcado por la conmemoración de los 52 años del Golpe de Estado, las Fiestas Patrias, y llamó a la ciudadanía a evitar conducir bajo los efectos del alcohol.
En su intervención, Boric también se refirió a lo ocurrido el martes en la Cámara de Diputados, cuando se votó el proyecto de ley que regula el voto obligatorio. En esa instancia, con votos de parlamentarios oficialistas, se rechazó el artículo 139 bis, que establecía sanciones para los ciudadanos chilenos que no acudieran a sufragar. El proyecto pasó en esos términos al Senado.
La oposición, junto a algunos parlamentarios de la Democracia Cristiana, criticaron duramente al Gobierno y, en particular, a la ministra Secretaria General de Gobierno, Macarena Lobos, por no haber alineado a la bancada oficialista con el supuesto acuerdo alcanzado con la oposición. Este buscaba aprobar las multas para quienes no votaran y, en paralelo, tramitar una reforma constitucional que elevara los requisitos para que ciudadanos extranjeros pudieran sufragar en elecciones locales.
Con la prensa presente, el Presidente envió un mensaje claro a todo su gabinete: “Quiero decir de manera muy explícita que como Gobierno todos respaldamos el acuerdo al que llegó nuestra ministra Macarena Lobos, que hace un trabajo gigante en el Parlamento para alcanzar consensos con distintas voluntades respecto al tema del voto y lo que conlleva también la multa”.
En esa línea, el mandatario aseguró que el Ejecutivo ingresará indicaciones para reabrir la discusión sobre la multa en el marco del voto obligatorio, “porque es lo que corresponde y como Gobierno vamos a honrar este acuerdo al que ha llegado nuestra ministra”.
Respecto al aumento de requisitos para el sufragio de ciudadanos extranjeros —un tema que La Moneda considera prioritario— Boric anunció el ingreso de “una reforma constitucional que eleva los requisitos para el sufragio de las personas extranjeras, porque tenemos la convicción de que el Presidente de Chile lo deben elegir con prioridad los chilenos y chilenas”.
El objetivo, enfatizó el Jefe de Estado, es que ambas iniciativas se tramiten de manera conjunta: “No me cabe ninguna duda de que, si todos actuamos de buena fe, este acuerdo se va a cumplir, y quiero dar esta señal”.
Las críticas al Gobierno tras el tropiezo en la Cámara
El respaldo presidencial se da en medio de críticas al Gobierno por no alinear a los parlamentarios oficialistas en favor del acuerdo. La autora de la iniciativa, la diputada Joanna Pérez (Demócratas), fue tajante: “Hoy hemos visto que el Gobierno no cumple su palabra, hemos visto que lamentablemente se mintió en la Sala por parte de muchos parlamentarios oficialistas”.
En la misma línea, el diputado y vocero de campaña de Jeannette Jara, Eric Aedo, reconoció sus reparos al Ejecutivo: “A veces el Gobierno da estas señales equívocas (…) cuando dice que quiere avanzar en ese tema, pero no va a dar su brazo a torcer en el tema de las multas, por ejemplo. Y en los hechos, si no hay multa, convierte el voto obligatorio en un voto voluntario. Yo ahí sí que tengo una diferencia abismal con el Gobierno”.
El presidente de la Cámara de Diputados, Ricardo Cifuentes, también fue crítico: “El síndrome de pato cojo ya es una cosa que se evidencia en las votaciones de más alto impacto para la democracia y la ciudadanía”. Según él, las confianzas entre el Parlamento y el Gobierno están “absolutamente quebradas, no solamente en la Cámara; ojo, en el Senado también”.
El diseño de La Moneda para recomponer el acuerdo
Tras la caída del artículo en la Cámara, la ministra Macarena Lobos llamó a la calma y aseguró que en el Senado ambas iniciativas se tramitarían de manera integral, resguardando así el acuerdo. Sin embargo, la intervención del ministro del Interior, Álvaro Elizalde, fue considerada errática por la oposición, pues al ser consultado antes de la votación respondió: “Yo no sería tan enfático, pero hay voluntad de llegar a un acuerdo, sí; en términos de resolver los temas que están pendientes”.
Desde la oposición sostienen que esa ambigüedad de los ministros desordenó la votación y que el posterior respaldo del Presidente a Lobos fue, en la práctica, un llamado al orden. En cambio, en el oficialismo atribuyen el quiebre al propio presidente de la Cámara, José Miguel Castro,quien habría puesto en duda el acuerdo horas antes de la sesión.
En conversación con 24 Horas, Cifuentes reconoció que habló con la ministra Lobos sobre la reforma constitucional respecto al voto extranjero y su eventual discusión en el Senado: “O sea, si ellos (el oficialismo) ponen los votos el día de hoy, no está en juego aprobarles otra cosa sí o sí el día de mañana en el Senado”, aclarando que el trámite sobre la multa del voto obligatorio y la regulación al sufragio extranjero “no está condicionado”.
El diputado socialista Leonardo Soto, en conversación con The Clinic, confirmó que esas declaraciones fueron interpretadas por varios parlamentarios oficialistas como una señal inequívoca de que “no hay acuerdo”. A su juicio, la decisión del Gobierno de reponer las indicaciones en el Senado abre un espacio para recomponer confianzas: “Hay espacio para converger en un acuerdo y podamos aprender de estas polémicas artificiales que genera la oposición”.