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Baby Bandito: la historia que inspiró una serie de Netflix y la sorpresiva fama que condujo a Kevin Olguín a un desenlace fatal

Kevin Olguín Sepúlveda (32) nunca fue un capo del narcotráfico, aunque la atención mediática que despertó lo hizo parecer como tal. Su historia incluso inspiró una serie de Netflix, que lo retrató como líder del millonario “Robo del Siglo”, pese a que jamás ocupó ese rol. Lo que sí lo distinguió fue una extraña fortuna para esquivar condenas mayores: aún cuando fue detenido por disparar en la vía pública o participar en asaltos armados posteriores al atraco en el aeropuerto, siempre logró salir mejor parado de lo esperado. Su apodo, “Baby Bandito”, lo convirtió en un personaje casi mitológico, viral en redes sociales, pero también en un blanco de exposición que pudo haber contribuido a su trágico final. Hoy, su muerte sigue sin responsables.

Por 6 de Septiembre de 2025
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Cadenas de oro, autos de lujo y la pegajosa música del trap urbano. Esa era la combinación perfecta de Kevin Jorge Yerko Olguín Sepúlveda (32). Un nombre no reconocible, pero que se escudaba bajo la chapa de “Baby Bandito”

Así era conocido en el mundo criminal, lo que generaba respeto, admiración, odio y envidia. Todo a la vez. Por lo que su nombre siempre estaba en la lista de sus rivales para “cobrar”. Él lo sabía, por eso se movía con cautela, aunque sus redes sociales decían otra cosa. 

Es que en el “hampa” nada es coherente. Por esencia todo es contradictorio. Siempre hay que mostrar riqueza y grandeza. A pesar que haya territorios con la entrada prohibida.

Así se movía Kevin, líder o no líder de una reconocida banda llamada “Los Ratones” que operaba entre Cerro Navia y  Quilicura. La integraba, principalmente, su clan familiar. Sus delitos en noticiarios eran los portonazos y robos de camiones, pero en las poblaciones los reconocían como “traficantes y asesinos”, de acuerdo a la revisión de testimonios judiciales de casos de homicidios.

Esta olla a presión, lamentablemente para Kevin, decantó la madrugada del sábado en la pequeña calle Los Aromos de Cerro Navia. Era un lugar prohibido, pero ahí estaba esa noche abordo de un lujoso BMW.

Una rafaga de disparos terminó con su vida y la de su joven novia Karina. En pocos segundos se llevó al “Baby Bandito” que inspiró a varios para incursionar en las actividades criminales, según los cientos de posteos que se dejaron ver en redes sociales.      

De los pistoleros aún no hay señales. Pero “Los Ratones” tenían enemigos en todas partes. Los policías saben que detrás del doble crimen podrían estar “Los Polleros”, sus históricos rivales, o “Los Chubis” a quien expulsaron de la población Parinacota cuando se instalaron en Quilicura.

Sin ser un narcotraficante de alto riesgo, las autoridades le dieron ese estatus para definir su funeral y acordonaron el cementerio con policías para evitar nuevos hechos de sangre.  

“Los Ratones” lo lloran, sus rivales celebran. 

Pero avancemos por parte.   

Como “Il Baby Bandito”  fue bautizado por el Corriere della Sera hace una década cuando se enteraron que el criminal chileno era intensamente buscado por haber integrado el “dream team” que perpetró el asalto de cine a un camión blindado en pleno aeropuerto, donde se llevaron más de $6 mil millones. Hasta hoy, según la Fiscalía, sólo se ha recuperado el 10% del botín.

Un robo cinematográfico con propiedad, pues Netflix lo llevó a una serie de streaming, convirtiendo a Kevin en una estrella mundial y en el personaje principal de ese atraco. Sin embargo, no todo fue tan así.

Olguín Sepúlveda, de acuerdo a la que acreditó la investigación del OS.9 de Carabineros, integró la organización, pero tuvo un rol menor. Nunca estuvo frente a frente con los guardias de seguridad con fusil en mano como lo muestra la serie de ocho capítulos. 

Según comentó a The Clinic un miembro del equipo policial, “Baby Bandito” fue fichado para la extracción de los delincuentes. Su misión ese 12 de agosto de 2014 fue abrir una reja con un napoleón y lanzar miguelitos para asegurar la huida de sus compañeros. 

El que es designado para el escape es del último eslabón en una banda. Los que cargan el dinero tienen otra jerarquía”, comentó un policía que participó de la investigación. 

De hecho en una entrevista reciente con un canal, el joven criminal dio a entender que la serie de Netflix tenía bastante de ficción en el guión. “(Fue) más porque yo fui el último que pillaron y donde anduve para afuera y por eso le dieron más color no más”, relató Kevin Olguín, quien agregó que el supuesto robo del plan fue “algo que se inventó no más”

El inicio de la leyenda hasta la extradición 

Tras el atraco, Olguín escapó con su entonces polola Ámbar. De estadías en el extranjero sabía el delincuente, pues había estado en Europa ejerciendo como lanza para su banda “Los Ratones”. 

Su primera escala, eso sí, fue el Caribe. Tenía que relajarse tras el estrés que implicó el denominado “Robo del Siglo”. Lo buscaban todos. En República Dominicana estuvo unos días y después recaló en Milán, según la investigación. Iba con suficiente efectivo para financiar esa vida.

Como tenía conocimiento de sus antiguos viajes, con Ámbar se instaló en dos barrios del norte italiano habitados principalmente por sudamericanos. En Vía Padova y Pioltello, los cuales se caracterizan por ser de bajo perfil por sus austeros condominios de departamentos.

Ahí pensaban no los encontrarían. Sin embargo, Kevin ya estaba con orden de captura internacional y los policías italianos lograron cercarlo sin que se diera cuenta. La revisión de las redes sociales de su novia y posterior visita al ginecólogo, esperaba una hija del asaltante, dieron las pistas.

Pero su captura se frustró momentos antes del golpe policial. De acuerdo a un reportaje de Corriere de la Sera, “Baby Bandito” alcanzó a huir tras enterarse que había un periodista chileno buscando a compatriotas para entrevistarlos por un terremoto que había ocurrido en Coquimbo en septiembre de 2015. De esto se enteró Ámbar y le dio aviso. 

Cuando la policía de Milán ejecutó el allanamiento no encontraron ningún rastro del delincuente. Kevin y su novia escaparon hacia Francia y España, donde se radicaron un tiempo, aunque la convivencia entre ellos empeoró. Por eso, la mujer decidió volver a Chile con su pequeña hija.

Si bien era buscado por la alerta roja de Interpol, nunca se supo exactamente su paradero. Eso hasta que el 16 de junio de 2016, los Mossos d ‘ Esquadra, la policía de Barcelona, lo detuvo en medio de un control policial en una plaza pública

Lo curioso es que Olguín cayó junto a otro chileno, quien era buscado por el robo a una joyería. Al parecer estaban preparando un nuevo atraco en la ciudad catalana.

Con esto se dio inicio al proceso de extradición que lo devolvió a Chile. Se había fugado como un completo desconocido y regresaba como “Baby Bandito”: una suerte de estrella criminal.

El traspié de su captura en Europa no detuvo su ascenso. Diversas circunstancias le permitieron siempre escabullirse de las decisiones judiciales. Nunca recibió grandes condenas y casi siempre estuvo libre.

Agencia Uno

Por ejemplo, en 2017 fue condenado a cuatro años de prisión por el “Robo del Siglo”, pero no se presentó a cumplir la condena, luego de que se le modificara la medida cautelar a firma cada 15 días. Alcanzó a estar más de un año como prófugo en las calles hasta que cayó el 12 de julio de 2018 en Maipú con armas y cargadores de balas

Se estima que en ese período retomó su liderazgo en “Los Ratones” y perpetró varios portonazos. Uno de ellos al que afectó al animador de TV, Rafael Araneda. Pero nunca pudieron acreditar que él haya encañonado al periodista y su familia esa noche.

Ese invierno de 2018, Kevin ingresaba por primera vez a una estadía larga en una cárcel. Fue derivado a Colina II para cumplir con los cuatros años por el asalto al aeropuerto. “Lo más seguro es que presentó su portafolio criminal en la cárcel para tener un estatus y lograr un cierto respeto ahí adentro”, dice una fuente que participó de su persecución en ese tiempo. 

Sus notas, jugador de fútbol y su trabajo de albañil 

En Colina II aparentemente pasó una tranquila estadía. Tras 27 meses en una celda, su abogada solicitó la libertad condicional al cumplir los requisitos establecidos en la ley. Pero la ministra Paola Plaza, presidenta de la comisión que revisa estos requerimientos, se opuso en diciembre de 2020 al detectar “factores de riesgo de reincidencia que desaconsejan, por ahora, otorgarle el beneficio solicitado”.

Entre esos “factores”, los especialistas vieron que “Baby Bandito” tenía tendencia a favor del delito y seguía minimizando las consecuencias de sus actos, además de justificarlos. 

El criminal escaló su petición a la Corte Suprema e increíblemente se la acogieron al rechazar todos los argumentos explicitados por la ministra Plaza. El falló fue firmado el 24 de diciembre, por lo que esta determinación fue el primer regalo de navidad que recibió Kevin.

Para justificar la decisión, los Supremos tuvieron a la vista una serie de documentos de la vida de Olguín. The Clinic tuvo acceso a ese dossier, que incluyó un proceso escolar que realizó en Colina II, informes psicosociales y un certificado de un club de fútbol de barrio. Sobre sus andanzas como jefe de “Los Ratones” nada al parecer.

El asaltante, por ejemplo, se matriculó de inmediato en el Liceo del penal Humberto Díaz Casanueva para terminar el tercero y cuarto medio. Una especie de dos por uno, en el que obtuvo un promedio de 5,4. Destacando en Tecnología y Telecomunicaciones con un 6,2 y Ciencias Naturales con un 5,8. Mientras que sus rendimientos más bajos fueron Inglés con un 4,9 y Estudios Sociales con un 5,0.   

Otro aspecto que analizó la justicia para darle la libertad condicional fue su desempeño desde pequeño en el club de barrio San Sebastián de Sara Gajardo, en Cerro Navia. Según sus entrenadores, evolucionó de buena manera hasta convertirse en “un consolidado lateral izquierdo de excelencia”, logrando un buen comportamiento dentro y fuera de la cancha. 

Pero lo que giró la balanza, finalmente, fue el informe psicosocial que detalló el gran apoyo que podría recibir de sus papás y hermanos, quienes lo describieron como un joven “tranquilo, respetuoso y excelente padre”. Además, informaron no tener problemas económicos, dado que gran parte mantenía un trabajo estable y lo podrían involucrar en las obras de construcción en que estaban contratados.  

“Se observa una red de apoyo familiar contenedora, que ha permanecido en el tiempo con características protectoras. Existiendo un sentido de pertenencia”, se lee en el documento al que tuvo acceso este medio. Sin embargo, lo que no dijo ese reporte, es que sus mismos hermanos eran compañeros de delitos y varios habían estado envueltos en crímenes de sangre.

El regreso a “Los Ratones”: Asaltos y disparos en la vía pública

Esos relatos, claramente, conquistaron a los ministros de la Corte Suprema para dar luz verde a su liberación. Sin embargo, la intuición de la Comisión de Libertad Condicional tenía certezas

Kevin se había comprometido en cambiar y tomar un trabajo de chofer en una empresa constructora. Pero nada de eso ocurrió. 

Tan solo cinco meses después de obtener el beneficio, se vio involucrado en un lío en plena calle, en Cerro Navia. De acuerdo al relato de los hechos policiales, el 4 de mayo de 2021, la fiscal Tania Sironvalle llamó por teléfono a un juez para solicitar otra vez su detención y de carácter urgente dado que la denuncia que pesaba sobre “Baby Bandito” era muy grave. 

Dos meses antes, el delincuente fue grabado disparándole en plena calle a Sebastián Celis para robarle un teléfono. Fueron varios tiros y algunos hirieron las piernas de la víctima. 

La Fiscalía cuenta con la declaración de la víctima, quien luego de relatar los hechos, señala que desconoce la identidad de su agresor pero cree que forma parte de la banda ´Los Ratones´, con quienes tuvo rencillas previas cuando estuvo privado de libertad”, se lee en el documento judicial. 

El Tribunal autorizó la detención y allanamiento de Kevin, quien fue capturado en su estilo: zapatillas Tommy Hilfiger y un cinturón Gucci, prendas que fueron claves para acreditar su participación en los hechos, pues en el video aparece disparando con esa misma vestimenta. Increíblemente, sólo quedó con arresto domiciliario en su casa de calle Roma en Quilicura tras su formalización por lesiones graves y disparos sin justificación en la vía pública. Lo curioso es que no se tomó en cuenta que Olguín estaba con el beneficio de libertad condicional por su condena del “Robo del Siglo”. 

Esta determinación judicial permitió una sorprendente escalada en su portafolio criminal. Kevin no se detuvo ni intentó cambiar el rumbo de vida como prometió al salir de Colina II. 

En sus redes sociales mantuvo una presencia fuerte para acrecentar su leyenda como “Baby Bandito”, donde lucía sus lujos, ropas de marca y viajes por el extranjero. Todo al ritmo del trap que hacían alusión a su hazaña como jefe de “Los Ratones” y protagonista del millonario robo en el aeropuerto

“Yo tengo un ángel que me protege de los envidiosos y ese ángel me protege si yo soy un vicioso, yo tengo un ángel que siempre está detrás de mí”, es la canción que más usaba en su cuenta de tiktok, casi como un mantra para su vida delictual.

Y parece que le funcionaba. Por los disparos contra su supuesto rival en la calle en Cerro Navia, el Ministerio Público decidió no preservar y cerró el caso sin condenas. Lo que se sumó a que en paralelo, la Corte de Apelaciones adelantó el cierre de su proceso del “Robo del Siglo” por buen comportamiento.

Pero no alcanzó ni ha celebrar cuando ya estaba nuevamente en un cuartel policial. Cerrando el 2021, el 2 de diciembre, “Baby Bandito” fue detenido al ser sorprendido en Quinta Normal descargando un camión de Chiletabacos. Ese mañana el transporte había sido interceptado por sujetos encapuchados y armados unas horas antes. Olguín fue capturado junto a un ciudadano venezolano al momento que se iban a disponer a retirar las cajas de cigarro.

Al ser descubiertos por carabineros, ambos iniciaron un frenético escape. El extranjero cayó a la ladera del río Mapocho y gritó que le “habían pagado $100 mil para descargar”. Minutos después, otro policía hizo lo mismo con Kevin, quien fue atrapado con guantes, un cuchillo de 12 cm. y un destornillador. Y su infaltable buen vestir: un polerón Hugo Boss. 

Ese “ángel” que decía tener no lo dejaba. La fortuna estaba de su lado, pues las pesquisas del OS.9 de Carabineros y la declaración del chofer no pudieron acreditar que Kevin haya perpetrado el asalto armado, por lo que sólo fue formalizado por porte de arma cortante y elementos para cometer un robo.

Una vez más, al parecer, “Baby Bandito” se escabullía de volver a prisión, pues sólo quedó con medidas cautelares de baja intensidad.

Un año después, fue condenado a 81 días que se cambiaron por 72 horas de trabajo comunitario. En un momento se había fijado el huerto municipal de Renca, pero Kevin pidió otra comuna, ya que no podía entrar a esa zona porque estaba amenazado por bandas rivales. 

El Bandito sintió miedo.

Finalmente, el vivero de la municipalidad de San Antonio lo acogió a inicios de 2024 donde pudo cumplir la condena. Estuvo casi un mes trasladándose al puerto, donde colaboró con los funcionarios de 9 a 13 horas con el mantenimiento de las plantas y almácigos.

El homenaje en vida de Jairo Vera y la hora de las traiciones

El líder de “Los Ratones” no quizo parar. Sentía que la suerte estaba de su lado. Todo sumado a la explosión de sus redes sociales por el lanzamiento de la serie de Netflix que se titulaba con su apodo.

A esa altura, ya no sólo era una estrella en los espacios criminales, sino que también a nivel mundial. Los capítulos se consumían como espuma. 

El skater Kevin y su banda logran el mayor robo en la historia de Chile, pero el amor y las redes sociales podrían arruinarlo todo. Inspirada en hechos reales”, fue la reseña que escogió Netflix para promocionar la serie, que Kevin nunca avaló.

Pero algo de verdad había en esas letras. Las redes sociales sí podrían arruinarlo todo.

Los dos últimos años fueron intensos. El cantante urbano Jairo Vera, uno de los más escuchados hoy en Chile, le dedicó unas estrofas que quedaron en el remix “Calle, Pistolas y Mambo” que tiene casi 6 millones de visitas en youtube. Y Kevin no se cansó de subirlo en tiktok:  

“Armamento de guerra tenemos, la calle también la tenemos

puras moscas con alas de oro. la trucha de chile ya la conocemos

Baby Bandito pregunta en Italy o dile a tu tío soy un roedor

Pura bebitas cortesito cali´

Le damos brutal y somos menor

Chorro loco, oh”

Si bien Kevin estaba en la cúspide mediática, en la calle empezó a percibir el miedo de la traición. Una década como “Baby Bandito” empezaba a repercutir en su núcleo íntimo.  

En 2023, hubo un espectacular asalto a una bodega en Lampa. Lo de siempre: autos cuatro por cuatro robados para la ocasión, overoles blanco, chalecos antibalas y fusiles de guerra. Los delincuentes sabían por dónde moverse y lo que buscaban. Un millonario cargamento de ketamina, la droga de moda que usan hoy las bandas narcos porque es el elemento central para fabricar el tusy.

El atraco resultó, pero algunos errores, permitieron la desarticulación de los asaltantes, unos meses después. Acorralados decidieron declarar ante el Ministerio Público y sorpresa: revelaron que el líder y cerebro había sido Kevin Olguín, de acuerdo a un reportaje de T13. 

Una versión que podría ser verídica o también una distracción para enredar a la Fiscalía. Lo cierto es que hasta hoy no se pudo acreditar su presencia en ese nuevo asalto de cine. Pero el hampa entregó pistas, pues tres meses después del robo de ketamina, en septiembre de 2023, “Baby Bandito” casi muere en medio de múltiples disparos que recibió su auto en Cerro Navia. Salvó de milagro esa noche. Pero sus sospechas de que algo no andaba bien se multiplicaron.

A pesar de eso, mantuvo arriba y abiertas las ostentosas publicaciones en sus redes. Ahora, ya no era solo las joyas y la ropa. Le sumó la nueva adquisición: un deportivo BMW 320, que seguro generó más odio de sus rivales.

Quizá a Kevin no le importó y con el pasar del tiempo se relajó. No se metió en más líos judiciales, pero sus enemigos comenzaron a estudiar sus pasos. Hasta que llegó la madrugada del 30 de agosto pasado.

Según investiga la policía, Kevin comenzó a ser seguido, otra vez por las calles de Cerro Navia. Lo que antes fue la madriguera de “Los Ratones”, esa noche se convirtió en un peligroso laberinto.

Ni los ángeles que invocaba con las melodías del trap ni la suerte que acostumbró a tener, pudieron ayudarlo a esquivar la ráfaga de disparos que recibió su auto de lujo. A las dos de la mañana, se extinguía la vida de Kevin Olguín Sepúlveda: “Il Baby Bandito”. 

El amado y odiado criminal. Sin ser un capo, logró posicionarse como uno de los delincuentes chilenos más conocidos en el último tiempo. Ninguna banda se ha adjudicado el crimen por ahora, mientras a una semana de su crimen las redes todavía lloran su partida bajo el mensaje #BabyBanditoxsiempre.

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