Ximena Rincón: “Muchos en la centroizquierda están arrepentidos de haber ido a una primaria con el PC y hoy ven a Matthei como alternativa”
"No he dejado de ser la que era, sigo defendiendo las mismas cosas", asegura la presidenta del Partido Demócratas, quien en esta entrevista ahonda en el respaldo que entregó a la candidata presidencial de la derecha tradicional para las elecciones de noviembre. La senadora reconoce que el escenario político actual podría haber sido distinto si la primaria la hubiera ganado Carolina Tohá, pero dice confiar en que la carta de Chile Vamos pase a segunda vuelta. También cuestiona las opciones de la postulante oficialista: "De los expresidentes, solo una ha salido a apoyar a Jeannette Jara, y eso habla mucho de esa candidatura".
Por Eduardo Monrroy 14 de Septiembre de 2025
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Una agenda apretada tiene la senadora y presidenta de Demócratas, Ximena Rincón, luego de su inscripción para buscar la reelección en el cargo y decidir apoyar junto a su partido la candidatura presidencial de Evelyn Matthei.
Entre viajes a su Región del Maule, coordinaciones con el comando de la abanderada de Chile Vamos y compromisos personales, la exmilitante DC encuentra un espacio para dialogar con The Clinic y ahondar en los motivos para sumarse efusivamente a la postulación de una carta identificada con la derecha tradicional, como la exalcaldesa de Providencia, pese a haber sido ministra del segundo gobierno de Michelle Bachelet.
“No soy de derecha. Esto de las derechas y las izquierdas dejó de ser un tema”, insistirá Rincón durante la conversación.
Y es que la abogada ocupó un papel protagónico el pasado 1 de septiembre cuando Matthei realizó un relanzamiento de su campaña, en su comando, ubicado en Las Condes. Se ubicó al costado de la exalcaldesa cuando esta dio su discurso y se tomó distintas selfies con las figuras de la coalición.

Pocos meses antes había sido la opción presidencial de Demócratas en caso de ir directo a la papeleta de la primera vuelta. La idea se desechó luego de que el partido no lograra reunir las firmas necesarias para ello en el plazo legal.
—¿No le quedó una espina clavada por no haber podido competir por La Moneda? Ya lo había intentado en 2021, pero la DC lo impidió al terminar nominando a Yasna Provoste.
—Más que la DC lo impidiera, eso fue una confabulación entre el PS, el PPD y la DC. A ratos se olvida que yo gané una primaria abierta y ciudadana. Pero fui vetada por el Partido Socialista, que dijo que no haría primarias con nosotros si yo era la candidata. Creo que eso era parte de una operación. Pero la vida es como es.
La vida quiso que no lográramos tener las firmas a tiempo para consolidar este proyecto que está tratando de recuperar el hacer bien las cosas, ese espíritu que tenía la socialdemocracia con el socialcristianismo que eran capaces de ponerse de acuerdo en pos del país.
—¿Le hubiera gustado de todos modos?
—Más que eso, diría que hoy Chile necesita que seamos capaces de reconfigurar las fuerzas, entendiendo que estamos en un momento crítico que no se ha cerrado. Lo que hemos vivido los últimos tres años en Chile nos debe llevar a ser capaces de volver a armar un proyecto donde nos pongamos de acuerdo y resolvamos los problemas de la ciudadanía.
En ese sentido, fue bueno lo que pasó. Nos hizo analizar y tomar decisiones en un momento crítico de Chile. Nunca pensé que mi antiguo partido iba a terminar apoyando una candidatura presidencial comunista. En ese escenario donde hay polos que se enfrentan, con la ultraderecha y el PC, por lejos la mejor alternativa era Evelyn Matthei.

“No he dejado de ser la que era, sigo defendiendo las mismas cosas”
Ximena Rincón explica que el pacto que alcanzó su partido con Chile Vamos tiene tres dimensiones. Una es la programática, ya que el respaldo implicó concordar urgencias ciudadanas y propuestas, como la que plantea fijar un pie cero para acceder a viviendas, o la que busca reponer el control fronterizo en manos del Ejército con la policía de frontera.
El segundo es el acuerdo parlamentario con RN, la UDI y Evópoli, del cual Rincón asegura que Demócratas se vio beneficiado, al conseguir 40 cupos. “Hay personas que han estado en negociaciones del pasado que me llamaron para felicitarme por lo que habíamos logrado. Eso habla de un nuevo trato”, asegura.
El tercero, en tanto, es la gobernabilidad, es decir, ser parte de un eventual gobierno.
—¿Era el camino natural terminar apostando por Evelyn Matthei si habían estado unidos con Chile Vamos en la opción Rechazo de 2022.
—No necesariamente, pero creo el oponernos a un texto refundacional como el de la Convención, hizo conversar a quienes nos encontrábamos en veredas distintas. Me gustó la frase que usó la candidata Matthei en el debate, en la que dice que vamos todos en el mismo auto, con unos que miran por el espejo retrovisor de la izquierda y otros por el de la derecha. Porque al final todos debemos mirar el futuro del país y buscar cómo sacamos adelante las demandas y dolores sociales, de los que habla siempre nuestra diputada Erika Olivera.
—¿No hay vuelta atrás con la centroizquierda?
—Esto de las derechas y las izquierdas dejó de ser un tema. No podemos seguir enfrascados en eso, porque las urgencias del país demandan que seamos capaces de ponernos de acuerdo en las soluciones. Creo que ahí poder construir un espacio donde socialdemócratas, socialcristianos y el mundo liberal sea capaz de confluir, es algo que es desafiante. Cuando miras quiénes están en este acuerdo, hay gente que viene de la socialdemocracia, como Jorge Tarud, Ricardo Brodsky y Carlos Maldonado, con personas que vienen del socialcristianismo, como yo y Joanna Pérez.
Entonces, la pregunta no es si es con retorno o no, la pregunta es qué país queremos construir y dónde queremos estar. Yo al menos, y creo representar a Demócratas, queremos estar en un país donde recuperemos el hacer bien las cosas, como nos dice Eduardo Frei.

“Cuando era parte del gobierno de Bachelet, en la derecha me decían que yo era comunista. Esa caricatura poco le importa a la ciudadanía”
—¿Cómo se explica su incorporación habiendo sido parte de un gobierno como Bachelet y habiendo sido cercana a ese mundo?
—Hay dos mundos. Hay un mundo de gente fanática que me lo dice cuando me ve, pero que todavía los cuento con los dedos de la mano. La inmensa mayoría ve mi trabajo y sabe que yo sigo siendo la misma. No he renunciado a las cosas en las que creía y en las que creo.
Pero mi antiguo partido, mi antiguo entorno dejó de defender las cosas por las que trabajamos. Y hoy día son el vagón de cola del comunismo y el frenteamplismo renunciando a las ideas de la socialdemocracia y el socialcristianismo. Eso me parece grave. Yo no he dejado de ser la que era, sigo defendiendo las mismas cosas. Cuando me opuse al texto constitucional, lo hice porque si no, era renunciar a lo que éramos nosotros.
—¿Pagó costos?
—Esto tuvo costos, por cierto. Pero también tuvo esperanza y abrió desafíos. No me arrepiento. Si hay algo que agradezco a mis padres es tener la capacidad de defender las cosas que uno cree, aún arriesgando la posición, el estatus o los amigos, que al final no son tan amigos si no se dan cuenta que lo que uno sigue defendiendo son las convicciones.
—En redes a veces se recuerda cuando en un debate rumbo al plebiscito constitucional de 2022 la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, la ubicó a usted dentro de la derecha. “No soy de derecha. Deja de meterme en ese grupo”, le respondió. ¿Sigue sosteniendo lo mismo ahora que está en un pacto con Chile Vamos y apoya a Evelyn Matthei?
—Lo sigo sosteniendo exactamente. No soy de derecha. Y si hay algo que es virtuoso en la candidatura de Evelyn Matthei es que logra congregar a mundos que estaban en posiciones distintas en el pasado y hoy se ponen de acuerdo en pos del país.
La caricatura fácil se las dejo a quienes no tienen la capacidad de pensar o proponer. Cuando yo era parte del gobierno de Bachelet, los de derecha me decían que yo era comunista. La verdad es que esa caricatura poco le importa a la ciudadanía.

“Creo que el escenario político habría sido distinto si hubiese ganado la primaria Carolina Tohá”
—¿Qué piensa del rol del Socialismo Demócratico, sus antiguos socios, en el gobierno de Boric?
—Los veo absolutamente subsumidos y anulados por el comunismo y el frenteamplismo. Renunciaron a defender cosas que eran importantes. Uno podía tener libertad y justicia social, y esta cosa de imponer un sobreestatismo o sobreideologización, creo que es algo que no teníamos en la época gloriosa de la Concertación.
—Usted que conoce parte de ese mundo, ¿cree que todos los ministros del presidente están convencidos de votar por Jeannette Jara?
—No lo sé. Pero he conversado con varios de mis colegas y muchos de ellos se arrepienten de ir a esa primaria. Y no los entiendo; hombres y mujeres inteligentes que no hayan advertido que era inevitable que en una primaria con el PC, ganara la candidata comunista.
Entonces, lo que veo es que hay muchos de la centroizquierda que lamentan haber ido a una primaria con el PC y que hoy ven como alternativa a Evelyn Matthei, donde estamos nosotros
—¿El escenario político habría sido muy distinto si hubiera ganado Tohá?
—Creo que habría sido distinto.
—¿Habría apoyado a Tohá?
—No lo sé, pero habría sido distinto. Pero bueno, hacer análisis sobre algo que no pasó no sé si tiene mucho sentido.
—Ocurre que después del debate y el desempeño de Jeannette Jara, varios comenzaron a recordar cómo sería el escenario de hoy si hubiese ganado Tohá.
—Uno siempre puede hacer análisis, pero el escenario es el que es. Y los líderes del PS, el PPD y los radicales tienen que hacer una autocrítica del escenario al que llevaron a sus partidos.

“De los expresidentes, solo una ha salido a apoyar a Jeannette Jara, y eso habla mucho de esa candidatura”
—Mencionó a Eduardo Frei en un momento. ¿Cree que él terminará apoyando a Evelyn Matthei?
—Lo más relevante es que de los expresidentes que hoy existen solo una ha salido a apoyar a Jara, y eso habla mucho de esa candidatura.
—¿Ha podido hablar con Eduardo Frei?
—Hablamos permanentemente con el expresidente.
—¿Qué cree que hará?
—No me adelanto a lo que el vaya o pueda decir. Es evidente y público que él no va a estar con Jara. Eduardo Frei es una persona coherente y sólida. Créeme que si yo hubiese sido DC todavía, no hubiese apoyado a Jara. Es impensado.
—¿Tiene convocatoria el centro?
—Sí, tiene convocatoria. Es mucho más silenciosa que la fanaticada de los extremos. Creo que donde primero se expresó, y por eso es tan importante el voto obligatorio, fue en los procesos constitucionales, frente a posturas que eran más radicales, a pesar de que la segunda no era tan radical como la primera. La moderación y el centro se expresaron ahí y dijeron “no”, y se expresaron porque hubo voto obligatorio.
—Hoy las encuestas la lideran Jeannette Jara y José Antonio Kast.
—Son encuestas. El voto real se expresa de manera distinta, qué mejor ejemplo que lo que pasó en Bolivia hace pocas semanas. Al final, los populismos y posiciones extremas terminan siendo expuestas por la ciudadanía.
Rincón: “Nosotros no tomamos la decisión de la noche a la mañana de apoyar a Evelyn”
—¿Cree que la estrategia por capturar al voto del Rechazo de 2022 es la que podría hacer ganar a Matthei?
—La estrategia de una posición que es capaz de aunar, de convocar, que tiene trayectoria conocida y probada es la que puede hacer ganar a Evelyn Matthei.
—“Es un error pensar que esta elección es como la del Rechazo y que el rol de Demócratas y Amarillos es relevante”, dijo hace unos días el experto en marketing político Daniel Pérez Pallares, que venía del propio comando de la candidata.
—Mira, no lo conozco. Leí esa entrevista. Quizá por eso se terminó yendo, porque su estrategia no era la que estaba haciendo que Matthei se consolide y empiece a avanzar.
—Él dice que si esto no se ve reflejado en una visión de país y en ideas concretas, no se hace gran diferencia.
—La virtud que tiene este acuerdo entre Chile Vamos y Demócratas es una idea país. Nosotros no tomamos la decisión de la noche a la mañana de apoyar a Evelyn. De hecho, fue un largo proceso en que revisamos la propuesta programática, revisamos las condiciones. Este no era un acuerdo exclusivo de cupos parlamentarios, involucraba muchas más decisiones.
Entonces, creo que el expublicista de Evelyn Matthei no la estaba llevando por el camino que aunaba. De hecho, él salió y empezó a cambiar la curva de aprobación de Evelyn.
—¿Le alcanza el tiempo a Matthei para repuntar?
—Creo que sí, alcanza. Hoy el objetivo es pasar a segunda vuelta. Esta tensión instalada en los extremos entre Jara y Kast, además de la rudeza de Kaiser, permite que esa moderación, los acuerdos y esa visión de país, conocimiento y experiencia, comience a instalarse. Logrado ese objetivo, más de la mitad de la tarea estará hecha.
—¿Cree que ya se tomó la decisión de apostar al centro y dejar de buscar votos en la derecha?
—Creo que el voto duro de derecha está definido, no va a cambiar: o está con los extremos o está con ella. Y lo que Evelyn tiene que ser capaz de mostrarle al país es lo que está haciendo hoy día, que ella es una persona que aúna y que suma. Que ella es capaz de ir hacia ese mundo que no va a estar con el comunismo, porque no los representa.
Esto no se trata de un sentimiento anticomunista, se trata de una mirada en la que la persona, las libertades, el desarrollo económico, las oportunidades y el mérito, importan. Eso no lo ofrece el PC.
—Teniendo a Kast, Kaiser, Parisi, ¿no cree que terminará siendo necesario fijar un discurso más duro y que mire más a la derecha?
—Evelyn lo dijo el otro día: hay que ofrecerle esperanza al país. Eso es lo que ha faltado. Esta sensación de que todo es negro o blanco no nos ayuda a levantar la mirada y pensar que podemos recuperar ese país que hacía sentirnos tan orgullosos.

“Nadie recuerda que si no es por el papá de Matthei, no sé cuál es la historia que habríamos escrito en Chile”
—¿Se despejó cualquier duda en torno a la posición de Matthei con la dictadura?
—Mira, nunca he entendido por qué nadie lo recuerda. Pero ese 5 de octubre de hace tantos años, si no es por el papá de Evelyn Matthei no sé cuál es la historia que habríamos escrito en Chile. Él fue bien decisivo, si no clave.
Suponer que todas las decisiones del país van a seguir estando en el Sí y en el No, en el 11 de septiembre, en el antes y en el después… A mi papá lo persiguieron en la UP y lo persiguieron en la dictadura. Y yo no quiero eso para el país, porque nos destruyó y nos enfrentó. Eso no es bueno, y hoy uno lo siente.
—Fue conocida la entrevista en Radio Agricultura donde defendió el golpe…
—Me quedo con la respuesta a Sebastián Edwards en una carta, en la que es clara y contundente.
—¿Pero no cree que tardó mucho en no despejar eso y pudo confundir al electorado?
—La verdad es que no tiene mucho sentido seguir pegados en el pasado. Mis hijos, que tienen clarita las cosas, no vivieron eso, pero sí están viviendo lo de hoy. A mis nietos y a los nietos de nuestro país hay que ofrecerle esperanza y futuro, y tener clara la historia porque no se puede repetir nunca. Para que nunca más, como dice la canción.
“La reflexión que debieran hacer en los republicanos es si están dispuestos a sumarse al trabajo de este Chile grande y unido”
—¿Se logra ganar a José Antonio Kast con esta estrategia?
—Se le gana con propuestas, con capacidad de aunar, mostrando su experiencia. Sabe lo que es gobernar, puede mostrar trayectoria. Eso marca diferencia. Se para de una mirada distinta.
—¿Qué opinión tiene del proyecto republicano?
—No me interpreta. No me interpretaba tampoco en el pasado. Cuando tuve que ir a votar en la segunda vuelta entre Gabriel Boric y José Antonio Kast, el voto lo doblé y lo deposité. Estoy trabajando para que ese escenario no se repita. Tenemos que ofrecer esperanza. Mire lo que está pasando en el mundo, en Brasil, en Estados Unidos donde mataron un político. Tenemos que recuperar la forma de hacer política en la que éramos capaces de conversar y ponernos de acuerdo. Pero las miradas de los polos en Chile, de Jara y Kast, no creen en los acuerdos.
—¿Le cree a Kast cuando dice que en un gobierno de él no revivirá discusiones “valóricas”?
—Mi tema es ganar esta primera vuelta para después ganar la Presidencia de Chile. En eso estamos trabajando.
—Recordó el escenario de 2021, cuando finalmente prefirió no votar ni por Kast ni por Boric. ¿Ese escenario se puede repetir este año si Matthei no pasa a segunda vuelta?
—No, porque vamos a tener a Matthei en segunda vuelta.
—¿Este pacto con Chile Vamos no implica apoyar a cualquier candidato de oposición que pase a la segunda vuelta?
—Estamos trabajando con convicción con Amarillos y Chile Vamos para que Evelyn Matthei sea presidenta del país.
—¿Qué le parece que la mayoría de los dirigentes de Chile Vamos diga que no tendrán problema en apoyar a Kast si Matthei no pasa a segunda vuelta?
—Cuando uno se involucra en un desafío, nunca tienes que perder el foco. Si pierdes el foco, te caes. Yo voy a cruzar la meta, porque creo en el proyecto en el que estamos y no tengo un segundo para desviarme.
—Los republicanos han dicho tener disposición para convocar a un gobierno a toda la oposición, desde Demócratas hasta los libertarios.
—La verdad es que la reflexión que debieran hacer en los republicanos es si están dispuestos a sumarse al trabajo de este Chile grande y unido en el que estamos trabajando.
—Si gana Matthei, ¿estaría de acuerdo en que los republicanos sean parte de ese gobierno?
—Esa no es una definición mía. Creo que si gana, y va a ganar Evelyn Matthei, tenemos que ver cómo le ofrecemos al país soluciones urgentes. Espero que todas y todos se sumen.
—¿Le dolería la guata ser parte de un gobierno junto a los republicanos?
—Insisto, vamos a tener nuestro propio gobierno. Vamos a ganar.



