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Imagen: Sandro Baeza/The Clinic

Política

29 de Septiembre de 2025

Traición entre bukelistas: asesor colombiano de Matthei que trabajó con Bukele denunció a candidato a diputado Humberto García (cupo RN) de estafa por $10 millones

En septiembre de este año llegó a la Fiscalía una denuncia insólita. El colombiano Andrés Guzmán Caballero —exasesor de Nayib Bukele, figura codiciada por distintos partidos de derecha y que finalmente terminó trabajando junto a Evelyn Matthei— acusó al candidato bukelista Humberto García de estafa y giro doloso de cheques. Según el denunciante, García se quedó con 10 mil dólares que nunca le devolvió. “Mi presencia en Chile tenía como único objetivo apoyar el proyecto político en el que trabajaba. Este señor me estafó, demostrando ser una persona mentirosa y deshonesta”, declaró Guzmán. El candidato se defiende con que fue un préstamo en confianza, acusa haber recibido amenazas y asegura que siempre contempló devolver el dinero. "Se trataba de un amigo, no de un prestamista", plantea.

Por Martín Browne y Sebastián Palma
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A principios de agosto la presencia del colombiano Andrés Guzmán en Chile generó revuelo entre las candidaturas presidenciales de la derecha. Su experiencia en el gobierno de El Salvador como asesor cercano de Nayib Bukele, para el cual trabajó como comisionado de Derechos Humanos, generó el interés inmediato de los candidatos para la conformación de los programas. El equipo de Johannes Kaiser, de hecho, estuvo en conversaciones para presentarlo como asesor, pero finalmente Guzmán recaló en la candidatura de Evelyn Matthei como asesor.

Pero también en esos días ocurrió un hecho que le generó a Guzmán una profunda decepción de la política chilena: el exasesor de Bukele denunció el 17 de septiembre ante el Ministerio Público de Chile que el candidato a diputado Humberto García (independiente en cupo de Renovación Nacional) lo habría estafado por $10 mil dólares, tras un evento de la candidata de Chile Vamos en el centro de Santiago.

Ambos se conocieron en Colombia ya que García pretende formar un grupo de seguidores de Bukele en Chile, algo similar a lo que había logrado Guzmán en su páis.

“El día 1 de septiembre de 2025 me encontraba en Santiago de Chile como asesor político de la campaña “Evelyn Matthei “Presidente 2026”. En esa fecha, di una conferencia sobre seguridad en el Congreso, la cual fue transmitida por redes sociales y diversos medios de comunicación de la campaña. A dicha conferencia asistió el Sr. Humberto Javier García Díaz, a quien conocía previamente de un encuentro en Colombia, donde él manifestó su interés en establecer un movimiento “buquelista” en Chile y se identificó como político en este país. El Sr. García Díaz estuvo acompañado por el Sr. Fernando Pizano, la Sra. Celsia Barriga y la Sra. Tamara Díaz Arce”, se lee en la denuncia online del asesor de Bukele a la que tuvo acceso The Clinic.

El escrito continúa: “Al finalizar la conferencia, el Sr. García Díaz me invitó a tomar un café. Durante este encuentro, mientras consumíamos alimentos, el Sr. García Díaz se levantó de la mesa y se retiró. En ese
momento, nos encontrábamos con Fernando Pizano, Celsia Barriga y Tamara Díaz Arce. Al regresar, el Sr. García Díaz afirmó haber sido víctima de un robo, alegando que todo el dinero de su cuenta bancaria había sido sustraído y que no disponía de fondos ni siquiera para pagar la cuenta. Ante esta situación, me solicitó un préstamo de dinero, asegurando que le sería reembolsado en un plazo máximo de quince (15) días hábiles, y que el seguro siempre le había pagado en ocasiones anteriores. Le informé que poseía ahorros personales por DIEZ MILLONES DE PESOS CHILENOS, aproximadamente diez mil dólares americanos (USD 10.000), los cuales podía prestarle sin inconvenientes, pero que requería la pronta devolución, ya que no me dedico a realizar préstamos, sino que mi actividad es la política, y necesitaba el dinero en breve. El Sr. García Díaz accedió, indicando que no habría problema y que, incluso, me entregaría un cheque en garantía de inmediato. Confiado en su palabra, me llevó a mi hotel donde le entregué el dinero en efectivo. Él lo recibió, y no le solicité la firma de ningún recibo, ni siquiera el cheque, por exceso de confianza“.

Según narra el exasesor de Bukele en la denuncia, García nunca le pagó. “Ese mismo día, le pedí el cheque, pero comenzó a excusarse y posponer la entrega por aproximadamente cuatro días. Finalmente, dejó un cheque en la portería del hotel donde me hospedaba. El cheque estaba supuestamente firmado por la otra denunciada, la Sra. Leslie Arlette Estay Rojas, quien aparentemente es su exesposa, y el cheque figuraba a nombre de ella. Desconozco si la firma o el cheque son originales o falsos. Posteriormente, el Sr. García Díaz continuó prometiendo el pago diariamente, solicitándome mis números de cuenta. Le proporcioné mi cuenta en Nueva York, ya que soy colombiano y resido en Colombia. Una vez transcurridos los quince (15) días hábiles, comenzó a decir que me pagaría “hoy”. Al intentar cobrar el cheque en el banco, por ventanilla, me informaron que el cheque tenía una orden de no pago desde el primer día de su emisión. Dado que no soy chileno ni poseo RUT, solo podía intentar cobrarlo por ventanilla, no depositarlo en una cuenta. En el banco se me indicó que la orden de no pago había sido emitida por la Sra. Leslie Arlette Estay Rojas el mismo día en que se generó el cheque, y que el cheque “parecía como si yo lo hubiera robado, como para que me metieran a la cárcel”. El Sr. García Díaz persiste en sus promesas de pago, diciendo “mañana le pago”, “hoy le hice la consignación”, “no es que me la regresaron, mañana la tengo”.

Al cerrar, Guzmán relató: “No resido en Chile, sino en Colombia. Mi presencia en Chile tenía como único objetivo apoyar el proyecto político en el que trabajaba. Este señor me estafó, demostrando ser una persona mentirosa y deshonesta, lo cual, a mi juicio, lo inhabilita para ocupar el cargo de diputado”.

The Clinic contactó a Guzmán, exasesor de Bukele, y confirmó los hechos narrados en la denuncia. Además, este medio se comunicó con una de las participantes de la reunión -quien figura como testigo-. La mujer aseguró presenciar el préstamo de dinero y también que el denunciante la contactó para explicarle que habría sido estafado.

Guzmán además envió una carta, a través de correo electrónico, al Comité de Ética de Renovación Nacional el 24 de septiembre. “Estimados miembros del Comité de Ética de Renovación Nacional. Me dirijo a ustedes en mi calidad de asesor político y excomisionado presidencial de Derechos Humanos de Nayib Bukele, con el fin de presentar una denuncia formal en contra del señor Humberto Javier García Díaz, quien se presenta como candidato a diputado por su partido. El motivo de esta comunicación es exponer una serie de actos graves que, a mi juicio, no solo contravienen los principios éticos más elementales, sino que también ponen en grave riesgo el prestigio y la confianza pública en Renovación Nacional”.

En Renovación Nacional aseguran que no estaban al tanto de la acción judicial, pese a que el exasesor de Bukele ya les había enviado el correo electrónico. También señalan que al no ser militante del partido, no pueden impulsar algún tipo de sanción interna. Asimismo, añadieron que al haberse cerrado los plazos para impugnar candidaturas, el nombre de Humberto García llegará a la papeleta.

Las conversaciones de WhatsApp entre el candidato y el asesor de Bukele

Los siguientes extractos corresponderían a parte de la conversación por WhatsApp entre Andrés Guzmán Caballero, exasesor de Nayib Bukele, y el candidato a diputado Humberto García, según la denuncia. En ellos se reflejaría el quiebre de su relación: Guzmán insiste en la devolución de los 10 mil dólares que asegura haber entregado, mientras García responde con evasivas, promesas incumplidas y nuevas excusas que terminan por alimentar la acusación de estafa.

28/08/25, 9:29 – Andrés Guzmán Caballero:
“Buenos días, no se ve reflejado nada… por favor envíeme copia de la transferencia para pedir explicación a mi banco en NY. Gracias.”

Horas después, la frustración escaló:

28/08/25, 10:50 – Andrés Guzmán Caballero:
“Humberto, que cuento con mi dinero, hombre en serio. Jamás pensé que pasara esto.”

La respuesta de Humberto García fue esquiva:

28/08/25, 11:32 – Humberto García:
“Déjame que consulto… oye, sí lo hice. Déjame que pido los papeles.”

Pero los días pasaron y la desconfianza creció.

30/08/25, 12:20 – Andrés Guzmán Caballero:
“Dime qué te vas a quedar el dinero y ya veré qué hago, pero en serio… qué alcance el que tienes.”

30/08/25, 12:55 – Humberto García:
“Andrés, entiendo tu molestia. Pero hice el trámite y estoy viendo enviarte todo para cerrar este tema.”

Al no concretarse nada, la promesa cambió de formato:

01/09/25, 22:49 – Humberto García:
“Me salió rechazado el envío. ¿Puedo mandarlo mañana por Western Union? Me dicen que puedo hacerlo en dos envíos”.

01/09/25, 22:50 – Andrés Guzmán Caballero:
“Todo es mentira… me sirve como sea.”

01/09/25, 22:53 – Andrés Guzmán Caballero:
“Igual mañana se cae la red y seguro llegará menos… en fin, eres un fraude.”

La tensión siguió aumentando hasta el quiebre definitivo:

04/09/25, 9:38 – Andrés Guzmán Caballero:
“Yo creo que te robaste el dinero…”.

La versión del candidato

Al ser consultado por The Clinic, el candidato García respondió que un “préstamo de confianza se convierte en estrategia de presión y amenaza”.

“En los primeros días de septiembre recibí US$10.000 como parte de un acuerdo de caballeros basado en la buena fe y la confianza mutua. A la fecha, dicho acuerdo no ha sido incumplido de mi parte. Sin embargo, la contraparte ha recurrido a múltiples mecanismos de presión y amenaza propias de un prestamista informal, antes incluso de concluido el mes. Apenas transcurridas dos semanas, la persona prestamista inició denuncias en tribunales civiles, exigiendo el pago inmediato de la totalidad del monto”, escribió.

Y agregó: “Paralelamente, se presentaron quejas ante instancias partidarias vinculadas a mi actividad pública, generando un clima de hostilidad que excede lo estrictamente económico. Además, he recibido amenazas directas en los últimos días, comunicadas tanto de forma presencial como a través de terceros, en un intento de coaccionar mi voluntad. Me resulta incomprensible que quien me brindó su respaldo inicial ahora recurra a presiones y amenazas. Nuestra relación de confianza no justificaba este viraje agresivo. Estoy abierto a resolver la situación mediante diálogo civilizado y restablecer la buena fe que nos unió al principio. Se trataba de un amigo, no de un prestamista”.

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