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Mazda Vision-X

AUTO TEST

3 de Noviembre de 2025

Revolución contra el enchufe: el motor rotativo Mazda captura CO2 y se vuelve negativo en emisiones

La marca japonesa desafía la electrificación total con su icónico motor Wankel, ahora impulsado por e-fuels neutros y equipado con un sistema móvil de captura de CO2 integrado en el escape. Esta fórmula busca un balance de emisiones negativo, prometiendo limpiar el aire mientras el Vision X-Coupe circula.

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El motor rotativo Mazda que captura CO2 está en la base de una propuesta radical para el futuro del automóvil. La compañía japonesa, famosa por ir siempre contracorriente, ha presentado una visión audaz que desafía la fecha de caducidad impuesta a los motores de combustión para 2035 por la Unión Europea. La nueva estrategia de Mazda se centra en un sistema híbrido enchufable de alto rendimiento que no solo aspira a ser neutro en carbono, sino a lograr un balance de emisiones negativo, limpiando el aire mientras el vehículo está en movimiento.

Este avance se presentó con el concepto Vision X-Coupe en el Japan Mobility Show de 2025, un coupé estilizado que combina una nueva generación del icónico motor Wankel con un mecanismo de captura de carbono móvil (Mazda Mobile Carbon Capture o MMCC), proponiendo una alternativa a la electrificación total.

El regreso del motor rotativo y la movilidad neutra

La apuesta central de la firma de Hiroshima es la combinación de dos pilares tecnológicos. Por un lado, el motor rotativo de dos rotores, históricamente asociado a los modelos RX de la marca, regresa en una configuración híbrida enchufable (PHEV). Esta unidad, junto al motor eléctrico, genera una potencia combinada de 510 cv.

El factor clave para alcanzar la sostenibilidad es el uso de combustibles neutros en carbono, como los derivados de microalgas o los e-fuels. Al utilizar este tipo de combustible, el carbono liberado durante la combustión equivale al CO2 capturado durante su fabricación, lo que establece un equilibrio de emisiones netas cero. El objetivo de Mazda, sin embargo, es ir más allá.

Mazda Mobile Carbon Capture: La tecnología que “limpia” el aire

Aquí es donde entra en juego el sistema de motor rotativo Mazda que captura CO2. La tecnología, denominada Mobile Carbon Capture, está integrada directamente en el sistema de escape del vehículo. A diferencia de capturar dióxido de carbono directamente del aire (donde la concentración es baja), este sistema lo extrae del tubo de escape, donde la concentración del gas de efecto invernadero es unas 350 veces mayor, alcanzando aproximadamente un 14%.

El mecanismo utiliza un “adsorbente sólido dedicado” que secuestra el CO2. Un adsorbente hace que las moléculas se adhieran a su superficie. La ventaja clave es que el propio calor residual del escape se utiliza para regenerar continuamente el material adsorbente. El carbono capturado es canalizado a un depósito de almacenamiento reemplazable. La compañía ha señalado que podría ser reutilizado, por ejemplo, en la fabricación de “materiales de carbono de alto rendimiento” o para el cultivo de plantas. Esta combinación de combustible neutro más la captura de CO2 tiene como meta lograr una compensación efectiva del 10% más de carbono que el que emitiría un auto a gasolina convencional.

El Vision X-Coupe: Ficha técnica del híbrido que captura CO2

El Vision X-Coupe es el escaparate de esta tecnología. Sus especificaciones técnicas, aunque de prototipo, son impresionantes. Se trata de un coupé de cuatro puertas con las siguientes dimensiones:

  • Longitud: 5,05 metros.
  • Anchura: 1,99 metros.
  • Altura: 1,48 metros.
  • Distancia entre ejes (batalla): 3,08 metros.

En cuanto a su rendimiento, el sistema PHEV de dos rotores ofrece 510 cv de potencia. La autonomía eléctrica pura (solo con batería) se estima en 160 kilómetros, mientras que la autonomía total combinada asciende a 800 kilómetros. Es un modelo que, aunque conceptual, anticipa la dirección de diseño y la “alegría de vivir” que Mazda busca transmitir con su enfoque de “Jinba Ittai” (armonía entre conductor y máquina) para 2035.

Retos de la captura de carbono y el futuro del motor rotativo

Aunque la promesa de un auto que, cuanto más se conduce, más limpia el aire es altamente atractiva, esta tecnología se enfrenta a desafíos cruciales. El más inmediato es la demostración de su eficiencia en condiciones reales. La marca ha anunciado que el sistema de motor rotativo Mazda que captura CO2 iniciará pruebas este mismo mes de noviembre, al montarse en la parte trasera de un vehículo de carreras Mazda Spirit Racing que competirá en las series de resistencia Super Taikyu en Japón.

El experimento es vital, ya que intentos previos de captura de carbono en el automovilismo (como el de Toyota con su GR Corolla de hidrógeno) han arrojado resultados modestos, capturando solo 20 gramos de CO2 en recorridos de 91 kilómetros y requiriendo un cambio manual de filtros en boxes, una limitación que Mazda debe superar.

Además, el éxito depende de la escalabilidad de los combustibles neutros en carbono. Aunque las previsiones más optimistas sitúan el costo de los e-fuels a largo plazo en aproximadamente $3.250 por litro, en las fases piloto actuales, la producción implica un costo que oscila entre $10.100 y $54.000 por litro, según el método de fabricación. La empresa nipona deberá demostrar que su mecanismo de captura es eficiente y que puede compensar estos costos de manera definitiva, asegurando que el motor rotativo Mazda que captura CO2 no sea solo un prototipo de exhibición, sino una solución viable para el transporte global.

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