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Reportajes

El largo viaje del Ferrari Negro de Maradona a Chile: la historia del testarossa que fue comprado por Jorge Yarur para sumarlo a su colección privada del “10”

Fue el auto deportivo más trascendente en la historia del mejor jugador de fútbol del planeta. La compra y pintado de color negro estuvo a cargo de su mánager Guillermo Coppola, quien se ha encargado de relatar esa adquisición como una hazaña más del zurdo. Tras varias años sin saber del paradero del mítico Ferrari, primero en ser oscuro, The Clinic reconstruyó la historia del testarossa italiano que permanecía en una bodega en Barcelona y cómo llegó al Museo de la Moda, del empresario Jorge Yarur Bascuñán.

Por 15 de Noviembre de 2025
Ilustración: Sandro Baeza / The Clinic
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Hablar sobre Diego Maradona siempre tiene algo de leyenda. No se sabe si es verdad o mentira, las miles de historias y anécdotas que rodearon su carrera como futbolista y su posterior camino que lo convirtió casi en un dios moderno. 

Uno de esos capítulos tiene que ver con su Ferrari negro. Estaba por viajar a Argentina para ponerse a disposición de la selección que iba a disputar el mundial de México 1986. Tenía un deseo y se lo pidió a su representante. Por ese tiempo, el auto de moda era el Ferrari Testarossa. Diego lo quería, pero en negro. Por ello le plasmó ese deseó a su manager Guillermo Coppola, quien con el tiempo ha contado una y otra vez esa misión. 

La leyenda dice que Coppola se contactó con Enzo Ferrari para lograr el anhelo de Maradona. El fundador de la marca se negó a entregar el modelo en color negro, por lo que lo compró de todas maneras y lo envío a pintar a un especialista de nombre Pepe en Nápoles, de acuerdo con la versión del representante. Sin embargo, otros conocedores de la historia, sostienen que el dueño de la firma accedió a la solicitud y le hizo el testarrossa oscuro de fábrica.

Pero lo sorprendente vino después. 

Según el relato del exmanager del futbolista, tras regresar a Italia con la categoría de campeón mundial y mejor jugador del planeta– en la loza del aeropuerto de Nápoles- lo estaba esperando el Ferrari negro, Coppola y el dueño del club de la ciudad, Conrado Ferlaino, quien se sorprendió con el automóvil. 

“Qué buena máquina”, le comentó al representante argentino.

Mientras aguardaban que aterrizara el avión, Coppola y Ferlaino iniciaron un diálogo sobre el Ferrari. Como no había buena relación entre el dirigente y Maradona, el mánager sugirió que le regalara el auto al “10” como un acto de buena fe, bajo el pretexto que a Diego le gustaban los regalos y eso podría mejorar el entendimiento. 

Coppola, según su relató, dijo que había comprado en 470 mil dólares el vehículo, pero que se lo dejó en un millón de dólares al dueño del Nápoles: Había que agregar un “sobreprecio” y el pintado del auto.

Sorpresa le causó el alto valor, pero terminó accediendo para quedar bien con Maradona.

A los pocos minutos, aterrizó el avión y el futbolista se fue de inmediato al Ferrari negro. Entre gritos y euforia, sólo agradecía a su mánager. Pero Coppola le dijo que el abrazo debía ser para Conrado, porque él se lo había regalado. 

“Qué grande Presidente, la máquina que yo quería”, le lanzó el entonces campeón del mundo.

Así, todos ganaron. El 10 su anhelado auto, Ferlaino mejorar la relación con su estrella y Coppola, más de 500 mil dólares de excedentes en la operación Ferrari. 

Diego se subió de inmediato al último modelo. Según su representante no podía creerlo, incluso se le había cumplido el deseo de que tuviera un tapiz blanco. Sin embargo, la desilusión vino a los pocos minutos. 

–”Guille, no tiene radio”. 

–”Pero Diego, es un Ferrari. La música es el motor. Es un vehículo de carreras”.

El mito cuenta que Maradona por ese detalle no quiso el auto y lo usó muy pocas veces posteriormente. Incluso, se le perdió el rastro hasta que llegó a manos de un coleccionista español que habría pagado 250 mil euros por la joya. ¿Qué pasó con el Ferrari negro? 

En estos años fueron varias las celebridades que pidieron tener el mismo deportivo negro: Sylvester Stallone, Michael Jordan y Michael Jackson

El ejemplar de Maradona llegó a Chile hace unas semanas, luego que el empresario y dueño del Museo de La Moda Jorge Yarur lo comprara por una cifra que no quiso revelarse.

Pero antes de llegar a Santiago, el testarossa negro estaba olvidado y empolvado en un taller de Barcelona. Una llamada de alerta que llegó a Argentina a un especialista en autos, permitió después de varios ofrecimientos y chequeos del vehículo, que fuera adquirido por Yarur, quien además posee la colección más importante del ex campeón mundial. 

“Me contacta un dealer de Roma que el auto del Diego estaba a la venta”

Tito Barreiro es un consultor de autos antiguos. Maneja varios garajes de coches clásicos en Argentina, donde tiene a su cuidado más de 100 modelos de colección. Además es colaborador del Museo Fangio en Buenos Aires. 

En ese contexto, en julio de 2024 recibió un llamado desde Roma. Un dealer de autos le avisó que el auto de Maradona estaba disponible para la venta. Supuestamente, el mítico Ferrari negro

“Me dijo que el auto estaba impecable estado, como él lo había dejado. Es decir, tuvo un segundo dueño, pero lo usaba poco y quería venderlo”, comenta a The Clinic, el especialista en autos de esa categoría. 

Así, Tito Barreiro comenzó a realizar llamados a sus contactos en Europa y los que tenían relación con el mundo de Ferrari, pues había que realizar una revisión de los archivos para comprobar que ese automóvil que estaba en una bodega fuera el del “10“. 

“A distancia se certificó que sí era el 0 kilómetros de Diego, mediante fotos de números de chasis y año de fábrica”, sostiene el consultor argentino, quien con esa información decidió viajar a Barcelona para comprobar los datos en terreno.  

“Me fui a verlo a España. El coche realmente estaba bien, pero estaba detenido en el tiempo”, revela. 

Al chequear que correspondía al Ferrari de Maradona, comenzó a realizar llamados para “mover” la posible venta. Los primeros en ser contactados fueron las hijas de Diego y el exfutbolista y seleccionado argentino Sergio “Kun” Agüero, con quien tuvo relación, pues fue su suegro. 

“A todo el mundo le generó genuino interés, pero el valor que pedían por el auto era sinceramente muy alto”, dice Tito Barreiro, quien no quiso revelar la cifra, pero aceptó decir que eran “varios múltiplos del valor” de un Ferrari similar. 

Pero advierte que el número tenía lógica dado que se trataba del “automóvil más trascendente de su carrera”: la posición de estrella mundial permitió doblarle la mano a Enzo Ferrari para cambiar el color rojo por primera vez en la historia de la firma. 

Al pasar la familia de adquirirlo, las conversaciones se iniciaron formalmente con empresarios de alto nivel en Argentina. En especial, con los top 5 que se dedican a coleccionar estos vehículos. Pero la crisis económica del país y otros factores no lograron concretar el negocio. 

“Hubo muchas idas y venidas al cuestionamiento sobre el auto, que era falso. Eso llegó a oídos de sus satélites que tienen los millonarios y desgastó el interés. Hubo uno que honró su palabra, pero no se concretó”, cuenta Barreiro, quien llegó hasta ese punto y no supo más del vehículo. 

Aunque, el consultor trasandino revela una última anécdota.

En medio de las revisiones del testarrossa negro, cuando intentaron activarlo, el motor no arrancaba. Se agarraban la cabeza, pues eso podía hacer fracasar la operación de venta. 

“Salió un poco el ingenio argentino y dije:´Traeme una herramienta y un martillo´. Le pegué tres golpes al motor de arranque y arrancó el coche y ahí lo pudimos probar. Resolvimos todos con esos tres golpes”, asegura. 

Sobre cómo llegó a Chile, no tiene mayor información, pero no le molesta. A pesar de que su cuenta en Instagram se llenó de comentarios críticos por la “pérdida” del Ferrari de Maradona a manos de un chileno. 

“Los empresarios más poderosos, los políticos más importantes. Toda la gente que le podía interesar, se enteró. Y nadie lo hizo. Entonces, que un chileno haya levantado la mano y se haya hecho cargo de semejante tesoro a mí me parece valioso”, afirma Barreiro.  

Jorge Yarur: “Fue negro porque él lo pidió. Ese demuestra el poder que tenía Maradona”

Jorge Yarur Bascuñán es miembro de una de las familias más influyentes de Chile. Su camino no lo quiso recorrer en el mundo bancario, en el cual su padre plasmó su fortuna. Por ello, destinó sus esfuerzos en crear y desarrollar en el tiempo el Museo de la Moda, que ha exhibido varias piezas únicas de la pasarela y el cine. 

En ese contexto, es que mantiene un tesoro que pocos conocen: la mayor colección privada de camisetas y objetos de Diego Armando Maradona. El empresario cree que es por eso que un día le escribieron para ofrecerle adquirir el Ferrari negro. 

“Me contactaron por Instagram y le pedí a una persona que fuera a revisarlo y confirmar que fuera el original. Me imagino que me lo ofrecieron porque en el Museo de la Moda tenemos una de las mayores colecciones deportivas de Maradona a nivel mundial”, comenta a The Clinc, el fanático del “10”. 

Yarur indica que sabía muy bien la historia del Ferrari, por eso no dudó en obtenerlo. 

“Es casi como un mito urbano: Maradona quería un Testarossa negro. Le ofrecieron el rojo y dijo que no y al final se lo hicieron negro”, detalla. 

Aunque para Jorge Yarur, tener ese deportivo, va más allá de que haya sido de Diego Maradona. Para él, la importancia de tenerlo en su colección es porque fue el primer “Ferrari Testarossa negro que se hizo”. 

“El auto tiene una historia paralela al dueño y eso lo hace más interesante aún. Si hubiese sido un Ferrari Testarossa rojo y de Diego, hubiese sido una historia, pero aquí a eso se suma que fue negro porque él lo pidió. Eso revela el poder que tenía Maradona”, destaca.

El coleccionista tampoco quiso entrar en detalles y mantiene muy reservado la ubicación del automóvil, que a su juicio se encontró con un auto “impecable” y que “estaba bien guardado”. Hace pocos días, lo trasladó a Buenos Aires, donde realizó una exhibición de varios vehículos de esa índole. 

Al Ferrari de Maradona, le sumó el mítico Delorean de Volver al Futuro, el Ford Escort de la princesa Diana y un ejemplar de Marilyn Monroe

“En los comentarios de la exhibición aquí en Buenos Aires, algunas personas dudaban que fuera el original. Pero eso está confirmado: es el Ferrari de Diego. Están los papeles, los números y todos los datos”, cierra Yarur, quien por medio de esta investigación recibió una invitación de Tito Barreiro, quien fue el primero en chequear la autenticidad del Ferrari. 

“Si traen la Testarossa ( a su garage), yo les pongo la Ferrari de Menem que me imagino que a él le interesará verla, que estuvo en mi garage varias veces y volvió a la familia Menem”, lanzó el especialista trasandino de vehículos clásicos. 

Habrá que ver que decide Jorge Yarur, también fanático de esos autos.

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