Política
17 de Noviembre de 2025Incapacidad de leer el voto obligatorio y votantes del PDG fuera del radar: expertos analizan los errores de las encuestas y cómo los sondeos afectaron a Parisi
Las principales encuestas previas a las elecciones no lograron anticipar correctamente el comportamiento del nuevo electorado con voto obligatorio, ni la irrupción de candidaturas como la de Franco Parisi (PDG). Expertos señalan fallas metodológicas y dificultades para representar a votantes volátiles y sectores fuera del radar tradicional.
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En los días previos a las elecciones presidenciales y parlamentarias, las principales encuestas exponían un escenario similar en cuanto a quiénes serían los dos candidatos que pasarían a segunda vuelta. Jeannette Jara, abanderada del PC, en todos los sondeos se posicionó como la primera opción, mientras que el segundo lugar se inclinaba hacia el republicano José Antonio Kast.
Sin embargo, solo la encuesta Pulso Ciudadano anticipó el tercer lugar de Franco Parisi (PDG)y el quinto puesto de Evelyn Matthei (UDI). De hecho, de las seis principales encuestadoras del país, cinco posicionaban a Johannes Kaiser (PNL) en el tercer lugar, y cuatro a Matthei en el cuarto lugar, sobre Parisi. El mayor desacierto fue por parte de la encuesta La Cosa Nostra, que en su última medición posicionó a Jara en el primer lugar con 33%, y un empate técnico de Kast y Kaiser, seguidos muy de cerca por Matthei.
Si bien hoy algunas encuestadoras intentan restarle relevancia a las imprecisiones, lo cierto es que desde la llegada del voto obligatorio han tenido dificultades para leer el escenario electoral del país. El incremento notorio de votantes se perfila como el principal motivo, aunque también incide la incapacidad de llegar a ciertos sectores.
Consultados por The Clinic, expertos analizaron en qué fallaron los sondeos, y coinciden en las fallas metodológicas para captar el voto obligatorio.
“Una de las principales dificultades que están teniendo las encuestas es que el voto obligatorio moviliza gente que no está tan politizada o tan ideologizada. Eso afecta la representatividad misma de los estudios o de las mediciones, en este caso, encuestas“, comenta Gustavo Campos, investigador del Centro Democracia y Opinión Pública de la U. Central.
Las razones detrás de las fallas de las encuestas
La lectura entre analistas políticos y analistas de datos llega al mismo punto. Hay un voto masivo que las metodologías de las encuestas no están captando.
Danilo Leal, director del Magister de Ingeniería Informática de la UNAB y experto en ciencias de datos sostiene que “las muestras no están captando bien al nuevo electorado con voto obligatorio, especialmente a los votantes volátiles o con baja participación histórica. Además, hay subdeclaraciones, cambios tardíos en las preferencias y sesgos de no respuesta. Fuerzas emergentes como el PDG crecen rápidamente y están fuera del radar tradicional de las encuestadoras”.

Similar a lo que plantea el analista político Felipe Vergara, que sostiene que “hay un voto que se desconocía cómo iba a actuar en una presidencial, porque no había voto obligatorio anteriormente. Eso evidentemente modifica bastante el padrón, lo incrementa en casi al 90%, y ese porcentaje pareciera que las encuestas no lograron detectarlo de manera correcta“.
Otra visión tiene el director del Laboratorio de Encuestas y Análisis Social de la UAI, Ricardo González, quien anticipa que hay problemas metodológicos de raíz. Su postura, es que la mayoría de las encuestas son web, lo que atrae a un grupo en particular de personas, y deja afuera a otros. “Se trata de personas que usan internet con mucha frecuencia, que están disponibles para responder encuestas y, en general, están más informadas y politizadas que el promedio. Al mismo tiempo, están mucho más concentradas en la RM que en el resto del país“, asegura.
Además, postula que tanto las digitales como las telefónicas tienen baja tasa de respuesta. Esto implica que responden las bases más sólidas. Así perjudica, de manera que “subrepresentan a quienes dudan o deciden tarde, que son justamente quienes hoy están inclinando la balanza”, dice.
La incidencia en los votos
Respecto a si inciden o no las encuestas, hay opiniones de divididas, pero punto de encuentro en cuanto a que no son determinantes.
Para Gustavo Campos y Felipe Vergara, el resultado de las encuestas tienen un peso. “Hay cierta tendencia de ir apoyando al que va ganando, al que va más arriba y que sea afín a mi ideología. El no tener certeza de cómo está funcionando la encuesta, hace que se tergiverse un poco la realidad. No es una situación excluyente de Chile”, enfatiza el analista político.
De todas formas, es una posibilidad de que incidan, lo que no los hace determinante.
Para Danilo Leal “influyen más en la agenda mediática y en la estrategia de campaña que en el voto final. Pueden moldear percepciones de viabilidad y de voto útil, pero en un electorado esa influencia es más limitada. Informan, pero no provocan un gran cambio en las decisiones de los votantes”.

Similar a lo que plantea González, que enfatiza “la evidencia comparada es bastante clara, las encuestas influyen mucho menos de lo que suele creerse. (….) La idea de que una encuesta por sí sola da vuelta una elección completa, no está respaldada por los datos”.
¿Afectaron los sondeos en el voto de Parisi?
El candidato del PDG, Franco Parisi, fue de los principales afectados con las impresiones. Él mismo apuntó contra las encuestas en su discurso, calificando de vergonzosas y llamando “terroristas” a los que fallaron con mayor margen.
La postura de si incidió esto o no, para los analistas es clara: pudo incidir, pero no lo suficiente para darlo por ganador.
“Es poco plausible pensar que solo por mostrar a Parisi más arriba en las encuestas, lo habrían llevado a ganar la elección. (…) Además, hay otra cosa que me parece muy importante relacionada al tipo de electorado que suele apoyar a figuras como Parisi. Este electorado es más distante de los partidos, desconfiado de las instituciones, con menor consumo informativo tradicional. Para muchos de ellos, las encuestas forman parte del mismo sistema del que desconfían”, dice González.
“Una medición más precisa probablemente habría reforzado su percepción de competitividad y podría haberle sumado apoyo marginal. Pero difícilmente bastaba para ganar“, agrega Leal.
Cómo fueron las últimas encuestas
Hay seis encuestas que se posicionan como preferentes en la lectoría de expertos y medios de comunicación: Cadem, Criteria, Pulso Ciudadano, Panel UDD, Black&White y La Cosa Nostra. En los últimos resultados compartidos los días previos a las elecciones como confidenciales, solo Pulso Ciudadano le apuntó al orden.
Esta encuestadora constató que Jara obtendría 30 puntos (33-28); Kast 18 (20-16); Parisi 16 (18-15); Kaiser 15 (16-13); y Matthei 12 (14-11).
Cadem publicó a Jara con 30 puntos; Kast 22; Kaiser 18; Matthei 14; y Parisi 13. Criteria a Jara con 29; Kast 22; Kaiser 17; Matthei 16; y Parisi 11. Panel UDD salió con Jara en 29%; Kast 22%; Kaiser 17%; y empate entre Matthei y Parisi con 14%.
Las dos más distantes fueron Black&Whiter y La Cosa Nostra.
La primera estimaba un primer lugar de Jara con 29 puntos; Kast 21; Kaiser 19; Matthei 18; y Parisi apenas 10 puntos. La segunda posicionó a Jara con 33% de las preferencias, seguida por Kast y Kaiser, ambos con 20 puntos, Matthei con 16 y Parisi con solo 5,5.



