Ciudad
24 de Noviembre de 2025Junji amplió vacaciones de su comunidad a ocho semanas y desata polémica: advierten impacto a miles de niños que dependen de jardines públicos
La medida que podrán adoptar los jardines infantiles de la Junji podría perjudicar a más de 360 mil menores, según expertos, entre los que se apunta sobre todo a los de sectores más vulnerables y cuyas raciones de alimentación dependen de la Junaeb, por no mencionar el impacto que tendrá en las familias y mujeres trabajadoras. La institución estatal, por su parte, defiende que "esta programación se define con anticipación para hacer coincidir las mantenciones de los establecimientos con aquel periodo del año donde la asistencia es significativamente menor".
Compartir
Gran molestia generó el debate que se abrió este fin de semana respecto del receso que tendrán los trabajadores de la Junji este verano.
Por ley, los trabajadores de la Junji ya tienen seis semanas de vacaciones anualmente, sin embargo, recientemente se les comunicó que podrían ampliarlas a ocho.
Y es que según lee la circular Nº015 distribuida el 14 de noviembre, se modifica el calendario de enero de 2026 para establecer que el miércoles 14 de enero se finalizan las actividades; y desde el 15 y 16 se realizarán la reflexión y cierre del año lectivo.
Según alertaron Loreto Vial y Rosa Eyzaguirre, representantes de la Fundación Educacional Barnechea, en cartas al director de El Mercurio, esta decisión afectaría a 360 mil niños de 0 a 4 años que dependen de la educación parvularia pública. De ellos, el 63% provendría de los quintiles más bajos, para quienes las raciones de Junaeb que otorgan los jardines de la Junji son su principal ingesta diaria.
No solo se refieren al impacto que tiene en los niños que asisten a estos jardines infantiles, sino que “también afectará a las madres trabajadoras. La participación laboral femenina sigue estancada en 48% y el principal motivo es el cuidado de los hijos”, lee la carta.
Además, puntualizan que “nos preocupa que esta modificación se haya realizado por oficio y no mediante ley, siendo un tema que afecta derechos ciudadanos y que corresponde resolver al Congreso”.
Según explica la directora ejecutiva de la Fundación Escuelas Abiertas, María Teresa Romero, “cuando se proponen extender las vacaciones sin medir consecuencias, no estamos hablando solo de días sin clases: estamos hablando de niños que dejan de recibir la única comida sana del día, de pequeños que quedan solos en barrios inseguros, expuestos a riesgos de violencia y drogadicción”.
“Estamos hablando de madres que podrían perder su empleo porque no tienen con quién dejar a sus hijos. Las familias que más dependen de salas cuna y jardines Junji son justamente las más vulnerables. Si les cerramos esa puerta, no solo afectamos su educación: les quitamos oportunidades reales de salir adelante. Este tipo de decisiones deben tomarse viendo la vida diaria de quienes más lo necesitan”, dice Romero.
Así también la experta en educación e investigadora de Libertad y Desarrollo, María Paz Arzola, comenta que “me parece una contradicción que esta medida se lleve a cabo cuando, en paralelo, el Congreso lleva meses discutiendo una fórmula para una ley de sala cuna universal, que entiende la importancia del servicio que los establecimientos de educación parvularia ofrecen a los niños, pero también a las madres trabajadoras”.
“A priori, esta medida podría afectar a los niños hijos de madres trabajadoras, en especial que no tienen redes ni alternativas de cuidado, y que viven en sectores vulnerables donde podrían incluso terminar en la calle. Cosa que ya ocurre con los niños en edad escolar que salen de vacaciones en diciembre. Ahora, para determinar el efecto preciso, es fundamental que la Junji de a conocer la información que tuvo a la vista para tomar esta decisión: la demanda efectiva por jardines infantiles durante esas semanas y la disponibilidad y cobertura de jardines de verano“, menciona Arzola.

Junji defiende que programación se define con anticipación para coincidir periodo estival con mantención de establecimientos
El mismo domingo, desde la Junji emitieron un comunicado de prensa que asegura que “esta programación se define con anticipación para hacer coincidir las mantenciones de los establecimientos con aquel periodo del año donde la asistencia es significativamente menor, en tanto cualquier suspensión durante el año representa mayores complicaciones para la organización de las familias y los procesos de aprendizaje de niños y niñas”.
Además, puntualizan que “es importante señalar que, en el caso de las unidades educativas Vía Transferencia de Fondos (VTF) -dada su diversidad de entidades sostenedoras-, la circular de Junji es una orientación, por lo que, de existir inconvenientes fundados, es posible no acogerse a ella, tal como ha sucedido en años anteriores”.
Y agregan que “tras el receso de actividades con niñas y niños, es importante señalar que JUNJI da inicio al programa ‘Jardines de Verano’ que, cada año, atiende a las familias que durante el período estival requieren de la entrega del servicio educativo para, luego, comenzar el funcionamiento regular de todo el sistema de educación parvularia pública a inicios del mes de marzo”.



