Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Negocios

26 de Noviembre de 2025

Más allá de la venta: los mitos y certezas sobre la salida de Telefónica de Chile y el futuro de la marca Movistar

Mientras avanzan las ofertas por Telefónica Chile, crecen las interrogantes sobre la permanencia de la marca Movistar, el futuro de la operación y los efectos para los clientes de la empresa.

Por
Compartir

Los primeros días de noviembre, Telefónica, firma detrás de Movistar, oficializó lo que todo el mercado sabía hace meses: que su operación en Chile está a la venta y que ya ha recibido ofertas no vinculantes. De hecho, se conoce una propuesta conjunta entre Entel y América Móvil —controladora de ClaroVTR—, así como otra de WOM.

Pero más allá del proceso de venta, persisten varias interrogantes: desde por qué la española decidió finalmente retirarse de Chile tras más de tres décadas, hasta qué ocurrirá con los cerca de 9 millones de clientes que hoy atiende su operación móvil y fija, y cuál será el destino de la marca Movistar si la compañía cambia de dueño.

“Vamos a salir de Hispanoamérica”, afirmó en una conferencia de prensa el presidente de Telefónica, Marc Murtra. El plan se enmarca en la estrategia global de la compañía, que ya ha implicado la venta de sus filiales en Uruguay, Ecuador, Argentina y Perú.

Para Rodrigo Ramírez, exsubsecretario de Telecomunicaciones, “esta desinversión en Chile, como en toda la región, obedece a una nueva visión estratégica de Telefónica que focaliza sus esfuerzos financieros y comerciales en Europa y Brasil”.

“Hay que tener presente que la industria de telecomunicaciones en Chile y el resto del mundo enfrenta desde hace años una crisis de sostenibilidad financiera, que gatilla este tipo de decisiones. Es un mercado con números rojos, marcado por tarifas bajas, alta exigencia de calidad y tráfico de datos, y una regulación que no ha evolucionado al ritmo del cambio tecnológico”, añadió.

¿Qué pasará con la marca Movistar?

En cuanto al destino de la marca, una pregunta que deberá responder Telefónica, fuentes de la industria comentan que todo dependerá del acuerdo que se alcance entre comprador y vendedor. Esto cobra relevancia considerando, por ejemplo, que la compañía mantiene el acuerdo de patrocinio —o naming right— del Arena Santiago, licencia que permite que el recinto se denomine Movistar Arena hasta el 2027.

Sobre esto, Alfie Ulloa, presidente ejecutivo de Chile Telcos, plantea que “es común mantener marcas consolidadas por su valor comercial, siempre que lo acuerden el dueño de la marca y quien la compre. En su salida de otros mercados como Perú, Argentina, Uruguay o Ecuador, la marca Movistar ha continuado operando luego de la venta. Ahora bien, incluso sí cambia la marca los actuales clientes seguirán recibiendo los mismos servicios contratados, aunque bajo otro nombre comercial”.

Por su parte, Ramírez concuerda en que, en experiencias similares de estos procesos de Telefónica en otros países, “la marca Movistar ha continuado operando tras la venta. Aunque no se puede confirmar que la marca se mantendrá en Chile, sí es posible afirmar que los clientes seguirán recibiendo servicios bajo las normativas vigentes y que, eventualmente como ha ocurrido en Perú, Argentina, Uruguay o Ecuador, se ha mantenido la marca Movistar”.

“La posibilidad de dividir activos o modificar estructuras operativas depende de la estrategia del comprador. Sin embargo, en la industria es común mantener marcas consolidadas por su valor comercial”, agrega.

Sobre la operación de Telefónica en Chile

Respecto del futuro de la operación de Telefónica en Chile, Ulloa dice que “dependerá del comprador”, y de paso destaca que “Movistar es actor relevante del mercado, mantiene una operación robusta y tiene desplegada una infraestructura a nivel nacional tanto móvil como fija, recientemente actualizó su red 5G. Intuyo que quien la compre planea operar esa infraestructura”.

Por otro lado, Ramírez, exsubsecretario de Telecomunicaciones, remarca que “la operación continúa funcionando con absoluta normalidad. Esto es importante aclararlo ya que una venta no implica cierre, reducción de servicios ni cese de actividades. Lo que cambia es el propietario del negocio, no la operación misma. Ahora claramente, eso dependerá de quién sea el nuevo propietario”.

Cabe consignar que Telefónica Chile mantiene el liderazgo en varios segmentos: en fibra óptica, posee cerca del 40% de participación de mercado; mientras que en internet hogar también tiene el primer lugar, según datos de la Subsecretaría de Telecomunicaciones; y también ha ostentado el primer lugar en tráfico de datos y velocidad, según distintos informes. En móvil, en tanto, se ubica en el segundo lugar con 23,5% de participación, según estadísticas de Subtel.

¿Y los clientes de Movistar?

De acuerdo al presidente ejecutivo de Chile Telcos, en procesos de cambio accionario, ya sean de venta o fusión, “los contratos y servicios de los clientes se mantienen en las mismas condiciones. Esto está normado por Subtel y el Sernac. Es decir, no podría el comprador unilateralmente modificar los términos, condiciones o tarifas conforme de los contratos vigentes”.

“Si hubiera incumplimientos, los clientes tienen derecho a compensaciones y a poner término al contrato sin multas. Fiscalizar esto es parte de las atribuciones de Subtel, que ya ha dicho que estará pendiente de este proceso cautelando a los consumidores y sus derechos”, acota.

¿Existe riesgo de concentración de mercado?

En cuanto a la oferta vinculante entre Entel y América Móvil, actores relevantes que buscarían tomar el control de Telefónica Chile, Ulloa comenta que “el mercado determinará sí quedarán tres o cuatro operadores. Lo que sabemos es que telecomunicaciones es un negocio de escala, y que las ganancias de eficiencia reducen los costos y permiten acometer las inversiones necesarias”.

Ahora bien, indica que “de quedar tres operadores nuestra institucionalidad tiene mecanismos para corregir —a futuro— si algún riesgo a la competencia se materializa. Un mercado competitivo no pone barreras a la entrada, ni tampoco a la salida. Por otro lado, un riesgo mayor es tener una industria estratégica sin rentabilidad. Si no podemos sostener la inversión necesaria para mantenernos en la frontera tecnológica, perderemos ese liderazgo en un momento en que el mundo es cada vez más digitalizado”.

Por su parte, Ramírez explica que “lo que está en juego no es solo una estrategia empresarial de una compañía, sino un reordenamiento del sector de las telecomunicaciones chilena. Hasta hoy, el actual modelo ha permitido que Chile sea líder en el despliegue de redes de telecomunicaciones, penetración de fibra óptica (FTTH), la velocidad de sus conexiones fijas y la temprana adopción de 5G. Pero ese modelo no da el ancho para asegurar continuidad en el liderazgo”.

Asimismo, aseveró que “entonces, si existen riesgos o no de concentración, yo me preguntaría como cuestión previa si estamos en condiciones de responder por los factores estructurales que explican la crisis del sector”.

Notas relacionadas