Crónica de un barrio al que el descenso le respira en la nuca: cómo la casi inminente caída de Unión Española a la B impacta al Santa Laura
Los hispanos viven un momento crítico: a dos fechas del final del Campeonato Nacional, el equipo hispano roza el descenso y mantiene en vilo al Barrio Santa Laura. Locatarios y vecinos de Independencia relatan cómo la incertidumbre deportiva afecta al comercio, la seguridad y la vida cotidiana en torno al Estadio Santa Laura. "Para la gente que vive el fútbol es un impacto negativo que Unión descienda. Es triste que un equipo tan importante esté en esta posición. Es triste ver llorar a los hinchas, les rompe el alma", cuenta Bastián Farías, locatario del sector.
Por Sebastián Molina 30 de Noviembre de 2025
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“Me da pena recordar esa noche“, dice Carla Torres, quien es dueña de Hispanito Gourmet, un local temático de Unión Española ubicado a un poco más de 100 pasos del Estadio Santa Laura. Torres se emociona al recordar el partido frente a Deportes Limache, donde los hinchas hispanos se congregaron en el icónico local del barrio para ver al equipo de sus amores.
El gol de Facundo Pons a los 80 minutos fue un balde de agua fría para todos los presentes. “Todos quedamos con lágrimas. Quedamos en shock. Generalmente la gente que ve el partido en el local alienta como si estuviera en la misma barra. Con ese gol hubo un silencio muy grande“.
La hincha de Unión Española recalca que todos querían asistir al Estadio Lucio Fariña a la “final” frente al cuadro tomatero, pero las entradas eran limitadas e Hispanito Gourmet fue el punto de encuentro de los fanáticos que se quedaron en Santiago. “Ese día incluso habían familiares de ‘Pablito’ Aránguiz en el local. Nos mirábamos todos a los ojos y estaban llorosos. El gol nos dejó un nudo en la garganta, porque también había una esperanza de tiempo. Con el pitazo final vi gente con la cabeza en las mesas, llantos y abrazos, porque Hispanito es una familia. Nos pegó muy fuerte“.

Carla Torres conoció a su amigo Felipe Sandoval viendo a Unión Española en el Estadio Santa Laura. Ambos compartían una pasión inquebrantable por el club, por lo que en marzo de este año decidieron abrir Hispanito Gourmet, un local temático del Unión Española que congrega a hinchas hispanos de todo Chile. Torres cuenta que con la apertura de Hispanito Gourmet le hizo honor a la tradición de su padre, que le inculcó desde pequeña ser hincha del cuadro de Independencia.
“La idea es ser el punto de encuentro de los fanáticos del club para los partidos en el Santa Laura o fuera de Santiago. Hacemos la previa y el post partido. Y los que no pueden ir al estadio ven los partidos acá“, destaca.
El negocio ubicado en calle Santa Laura se inspiró en los locales argentinos que están cerca de los estadios. En ese sentido, Hispanito Gourmet es pionero en Chile: no hay otro local inspirado en un equipo de fútbol que esté a 130 pasos del estadio. “Hacemos comunidad”, asegura Carla Torres.

Pero la pasión de la Furia Roja se ha visto mermada por la mala campaña. “Nosotros hemos vivido cómo ha evolucionado del hincha que ha visto a Unión desde enero de este año hasta la última fecha. Partimos con un hincha muy emocionado por la llegada del ‘Coto’ Sierra, con la esperanza de estar peleando los primeros cuatro puestos. En el camino nos fuimos dando cuenta que nuestro maestro, nuestro gurú no funcionó en Unión”.
“La mayoría de los hinchas quedaron en shock con la llegada del ‘Cheíto’ Ramírez. ¿Cómo puede llegar un entrenador que dejó tan mal a otro equipo? No se entendía. Tampoco era muy agradable con la hinchada, y nos dejó decepcionados. Como hinchas le suplicamos a los jugadores que mojaran la camiseta. Esas cosas no se muestran“, remarca.
La mala campaña de los hispanos que impacta a todo el Barrio Santa Laura
Aun así, Torres no pierde la esperanza, y pone sus fuerzas en el destino para que se den los resultados y el club que tanto quiere pueda permanecer en Primera División. “Este domingo vamos con mucha esperanza, pero con los pies en la tierra de que dependemos de otros resultados y hay que estar con calculadora. Yo creo que todos vamos a despedir a nuestra Unión a nuestro estadio“.
Si Unión Española desciende, su presencia en Primera B traería inmediatamente un efecto colateral para Hispanito Gourmet. Carla Torres lo sabe. “En mi caso como local sí nos va a afectar. Yo creo que menos gente va a ir al estadio, que es una forma de castigar al equipo como ocurrió en el 97. Como somos un lugar temático de Unión Española, claramente nos afecta que bajen a Primera B. Yo no sé cómo va a reaccionar el hincha. Eso que se formaba los sábados y domingos de ir a compartir al barrio con las camisetas quizás disminuya un poco“.

“Acá vienen jugadores del fútbol masculino y femenino y cadetes. Incluso Sabino (Aguad) conoce Hispanito Gourmet. Cristián Rodríguez también lo conoció. Unión Española es una familia, e Hispanito Gourmet es la casa“, afirma.
El dolor de los vecinos del Estadio Santa Laura
“Es súper triste”, dice Bastián Farías -locatario de Martín Panadería, ubicado a unos pasos de la estación Plaza Chacabuco-, sobre momento que vive Unión Española. El negocio lleva más de 20 años abierto e irradia el espíritu hispano tan tradicional del sector. Son cerca de las 11 de la mañana de un jueves y la Calle Santa Laura, que está llena banderas españolas, y que sus postes, murales y bordillos están pintados con rojo y amarillo, sufre con el inminente descenso del cuadro de Independencia.
A solo dos fechas del fin del Campeonato Nacional, están en la penúltima posición de la tabla. Y ya no dependen de ellos mismos para mantener la categoría. “No soy hincha, pero se cacha harto en el sector que le afecta a la gente, todos quieren mucho a la Unión“, cuenta Farías.

Es una herida abierta que duele, sobre todo para un sector que respira fútbol y que muchos vecinos son hinchas de los hispanos. La campaña de Unión Española ha sido, con todas sus letras, un fracaso. Y uno que nadie pronosticó: ni la directiva, ni los jugadores, ni sus hinchas. Ni José Luis Sierra, que renunció en mayo de este año.
Hasta la fecha 28, Unión Española suma solo seis triunfos, tres empates y 19 derrotas. Un año que está lejos de ser el que la institución esperaba. Un año para el olvido, solo superado por la temporada de 1997, cuando el equipo perdió la categoría y estuvo dos años en Primera B.
Bastián Farías también sufre con la mala campaña de los hispanos. Aunque no es un fanático acérrimo de la institución, siente el pesar de los hinchas por el trágico momento del equipo, uno de los más antiguos de Chile y que ha sido 7 veces campeón de Primera División: “Está bien mala la cosa, ahora dicen que quieren vender el club. Yo en particular no soy hincha pero entiendo la rabia de la gente“, afirma.
A pesar de que trascendió en la prensa de que el controversial dueño, Jorge Segovia, tenía intenciones de vender el club, la institución desestimó la información a través de sus redes sociales. “Unión Española informa que las versiones que han circulado en distintos medios y portales de noticias durante los últimos días, respecto a una supuesta venta de la institución, son absolutamente falsas. Estas informaciones carecen de sustento y no representan la realidad del club, cuyo compromiso con su proyecto deportivo e institucional se mantiene firme”.
Farías recalca que el Barrio Santa Laura es una cuna del fútbol en Santiago, y el deporte es medular para el sector donde está ubicado “La Catedral” del fútbol chileno: el Estadio Santa Laura. “Viene harto futbolero al barrio. Este un barrio futbolero. Es una situación bastante compleja porque es uno de los clubes con más años. Es importante porque tienen un estadio, no cancha de barrio. Unión debería repuntar pero hay cosas que no han estado bien”, recalca Farías.

Y agrega: “Para la gente que vive el fútbol es un impacto negativo que Unión descienda. Es triste que un equipo tan importante esté en esta posición. Es triste ver llorar a los hinchas, les rompe el alma”.
El impacto en el comercio y en los vecinos de la comuna
Martín Panadería abre todos los días de la semana excepto los domingos. Y para ellos los días de partido en el Santa Laura traen un impacto muy positivo al local, que está justo a la salida del metro: “Viene harta gente al negocio; de Colo Colo, de la U, de la Católica y los mismos chicos de la Unión a comprar su empanadita y sus sandwiches. El impacto del fútbol para nosotros es súper positivo. Los días de partido se aprovechan de todas maneras, excepto los domingos que cerramos”, comenta Bastián Farías.
Consultado sobre el posible descenso de Unión Española y las ramificaciones que podría traer para su negocio, el locatario no vislumbra un cambio muy grande en su clientela, que se constituye principalmente de vecinos de la comuna. “Nosotros tenemos nuestra clientela establecida. Puede que tengamos días más populares pero eso no quita lo bien que le va al negocio. Vamos a seguir funcionando igual. Pero es triste; yo tengo amigos que son de la Unión y les duele mucho lo que está pasando”.
En la vereda contraria, Francisco Cantoya, quien es el jefe de tienda “La Veguita” Santa Teresa -que está a solo unos metros de “La Catedral”-, asegura que su negocio sí se vería afectado si Unión Española pierde la categoría. “La Unión siempre trae mucho público, y cuando el estadio se presta a otros equipos de fútbol también viene mucha gente. Yo realmente nunca he tenido inconvenientes con los hinchas, siempre ha habido alta seguridad y mucha presencia de Carabineros. Ojalá que Unión pueda seguir en Primera División. Como negocio nos impactaría mucho que desciendan“.

Según Cantoya, la presencia policial es fundamental para proteger los negocios aledaños al recinto, que muchas veces sufren de la violencia de las barras a la salida de los partidos. Sobre todo cuando terminan de noche. “Mi mayor seguridad es que estamos cerca del estadio. Nunca he tenido algún problema”.
Sin embargo, el sector sufrió por muchos años de la delincuencia que deriva de los partidos de alta convocatoria. Otra locataria, que tiene un minimarket hace dos años en Avenida Independencia -que prefiere mantener su identidad en reserva-, dice a The Clinic que si Unión Española desciende traería un impacto negativo y positivo para su local, puesto que sí acudiría menos gente al sector, pero el barrio estaría más seguro en los días de partido.
Ella sufrió de violencia hace unos meses, cuando unos barristas trataron de ingresar a su local. Desde ese entonces, es mucho más precavida y no abre por completo su tienda cuando se juega en el Santa Laura.
Pero para los vecinos que llevan años viviendo en Independencia, como Manuel González, que reside en la comuna hace 60 años, el Barrio Santa Laura siempre ha sido un sector tranquilo donde el fútbol juega un papel importante. Y cuando juega Unión Española, “pocas veces se ve violencia alrededor del estadio“. Es por ello que teme que ese rol social se esfume si los hispanos caen a Primera B.
Esa apreciación también la comparte Ana María, quien vive a cinco minutos del Estadio Santa Laura y subraya que “este es un barrio tranquilo. Cuando vienen a jugar los equipos grandes como la U y Colo Colo hay más desórdenes. La verdad no me importa mucho lo que pase con Unión, pero si no juegan contra ellos el barrio estará como siempre. Solo cuando son partidos importantes queda la embarrada”.
El futuro de Unión Española en Primera División pende de un hilo. Los hispanos necesitan un milagro para permanecer en la máxima categoría del fútbol chileno. Un milagro que las calles del Barrio Santa Laura suplican que se concrete.



