Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Reportajes

A 80 años del Nobel, la casa donde Gabriela Mistral aprendió a leer se pudre en Paihuano: techumbre rota, hongos en las paredes y una dilatada promesa de restauración

Mientras Chile conmemora los 80 años del Nobel de Gabriela Mistral, la casa donde vivió los años más felices de su infancia y escribió sus primeras letras lleva más de 11 años en un profundo deterioro, pese a ser Monumento Nacional. Aunque un nuevo compromiso de ser restaurada abre esperanza, el alcalde de Paihuano lamenta el tiempo perdido.

Por 6 de Diciembre de 2025
Compartir

“Fui dichosa hasta que salí de Montegrande; desde entonces no lo fui nunca más”, confesó alguna vez Gabriela Mistral sobre el lugar que marcó su infancia. Allí, en Montegrande, Valle del Elqui, Lucila Godoy pasó de los 3 a los 9 años rodeada de mujeres: su madre y su hermana.

Tras ser abandonadas por el padre, Juan Jerónimo Godoy Villanueva, decidieron dejar Vicuña para comenzar una nueva vida en la pequeña y sencilla casa de adobe que hoy guarda los más lindos de sus recuerdos.

El nombre que hoy lleva el museo —la Casa Escuela Gabriela Mistral— no es una coincidencia. Además de haber sido el hogar de Lucila, fue también el lugar donde su hermana Emelina enseñaba a sus alumnos. Crecer con la figura de una profesora dando clases en su propia casa tampoco resulta casual cuando se piensa en el camino que Gabriela elegiría más adelante.

“Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clases”: así lo dijo Gabriela Mistral, la primera latinoamericana en ganar el Premio Nobel de Literatura en 1845, de cuyo histórico reconocimiento se cumplen 80 años el 10 de diciembre.

Su madre, Petronila Alcayaga Rojas, sacó adelante a sus dos hijas con la ayuda de la mayor, quien colaboraba tanto en los trabajos de costura como en la administración del correo del pueblo. “Ellas asumían estas tareas porque estaban solitas y había que generar un sustento económico”, explica Daniela Gallardo, encargada de Cultura de la Municipalidad de Paihuano y administradora del museo, gestionado por el propio municipio.

La Casa Escuela se mantiene actualmente en el mismo estado en el que vivió Gabriela. Tiene piso de madera, está hecha de adobe y se conserva tal como estaba en esos años”, agrega Gallardo. Aún es posible recorrer el patio alargado lleno de árboles que conduce la vista hacia el río, y apreciar tanto el dormitorio familiar como la habitación donde se impartían las clases. Pero, aunque mantiene su esencia y permite a los visitantes viajar en el tiempo, el museo hoy se cae a pedazos.

“Hemos estado pidiendo ayuda mientras intentamos evitar que el museo se deteriore aún más”

“El techo se nos está cayendo; la cuidamos como más podemos. Cuando llueve, la casa se llena de agua”, asegura ka encargada del museo. Por eso, añade, “hemos estado pidiendo ayuda mientras intentamos evitar que el museo se deteriore aún más”, lamenta.

El 24 de agosto de 1979, la Casa Escuela Rural fue declarada Monumento Nacional. El alcalde subrogante de Paihuano, Pedro Rojas, asegura que el museo lleva más de 11 años “en un notable deterioro”, por lo que su restauración es una deuda que se arrastra desde varios gobiernos.

“Nosotros evidentemente no podemos ni siquiera intervenirlo. Como es un Monumento Nacional, ni siquiera con nuestros propios recursos podríamos hacerlo. Nunca hemos sido Unidad Técnica”, expresa el edil.

“Cuando me dice que están haciendo todos los esfuerzos por cuidar el pequeño museo, el Museo Casa Habitación de Gabriela Mistral, digo, ‘podemos poner un poquito más de esfuerzo de cultura’”, expresó en 2022 el presidente Gabriel Boric en su visita a Paihuano, reconociendo la necesidad de restaurar el museo.

Desde el 7 de febrero de 2025, una nueva esperanza se abre para el museo: la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) anunció que financiará la restauración de la Casa Escuela.

“Con el objetivo de preservar y poner en valor el legado de nuestra poetisa y Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral, y respondiendo a un compromiso del Presidente Gabriel Boric cuando visitó la comuna en el 2022, la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) anunció la aprobación de recursos para financiar el estudio que permitirá la restauración de la Casa Escuela Museo ubicada en la comuna de Paihuano, en pleno Valle de Elqui”, comunicaron desde el Gobierno.

El alcalde valora la medida, pero al mismo tiempo lamenta el retraso en la restauración del museo. “Hubo una deficiencia de coordinación efectivamente entre los distintos organismos sectoriales, lo que nos llevó a una pérdida de tiempo enorme y a posponer un proyecto tan importante”, explica.

“Los proyectos de restauración toman bastante tiempo, se tiene que rehacer todo el diseño y lo tiene que aprobar el Consejo de Monumentos Nacionales. Solo después de eso se tendrían los insumos para poder licitar y ejecutar la obra, que duran en general más de 18 meses”, proyecta el alcalde subrogante.

“Nosotros tenemos un gran sentido de pertenencia con Gabriela Mistral”

“Nosotros tenemos un gran sentido de pertenencia con Gabriela Mistral”, asegura el alcalde de la comuna que vio crecer a Lucila. “Para nosotros Gabriela Mistral es un patrimonio inmaterial, y esa importancia que le entregamos es algo que nos llena el corazón”, añade.

“Ella decidió, y lo expuso en sus distintas obras, poder descansar en su pequeña lomita de Montegrande. Y es aquí donde existe el mausoleo y están descansando sus restos en conjunto a los restos de Yiyin”, comenta. El curioso nombre que menciona el alcalde era el apodo que Gabriela Mistral le dio a Juan Miguel Godoy, el niño al que crió como si fuera su propio hijo. Nunca se aclaró del todo si era realmente su hijo biológico o su sobrino, y hasta hoy pesan más las especulaciones que las certezas.

“Velloncito de mi carne, que en mis entrañas tejí, velloncito friolento, ¡duérmete apegado a mí!”, escribió Mistral en Apegado a mí, un poema sobre la maternidad que refleja el profundo amor que sentía por su Yin Yin, quien murió a los 18 años.

Según relata el alcalde subrogante, fue en esa casa de adobe donde Gabriela Mistral aprendió a leer y escribir, y donde comenzó la historia de la poeta que más tarde sería reconocida en todo el mundo. Aun así, lamenta que hoy “es una de las casas que lamentablemente está en peores condiciones de todo el país”. Por eso, subraya, poder restaurarla “es lo que se merece nuestra Nobel de Literatura, esta niña humilde de Paihuano que llegó a convertirse en una de las mujeres más importantes de Chile y del planeta”.

Temas relevantes

#gabriela mistral#Nobel

Notas relacionadas