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9 de Diciembre de 2025“Se utilizan como arma para el acoso”: Por qué Australia bloqueó las redes sociales a menores de 16 años y qué tan eficaz es la medida
Australia prohibió las redes sociales para menores de 16 años para frenar acoso, ansiedad y riesgos asociados al uso digital temprano, aunque expertos advierten que su eficacia depende de acompañarla con educación y apoyo familiar. También advierten que una restricción rígida podría terminar afectando a adolescentes que dependen de estas plataformas para socializar.
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En Australia comenzó a regir una ley que prohíbe el uso de redes sociales a los menores de 16 años. Esta nueva legislación busca proteger la salud mental de los menores de edad y provocó que Meta cerrara varias cuentas. Sin embargo, algunos adolescentes ya encontraron bifurcaciones en la normativa para no perder sus perfiles.
“Bloquear las redes sociales para los niños nos salvará a todos“. Así tituló el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, un comunicado en donde explicaba el por qué del ingreso de la ley ante el Parlamento. Albanese aseguró que “las mayores preocupaciones de las mamás y los papás es el impacto que tienen las redes sociales en el bienestar de sus hijos. No hay vuelta atrás a un mundo sin tecnología. Internet nos ha dado a todos acceso a un mundo de conocimiento y cultura que puede ser una fuerza positiva. Pero con demasiada frecuencia, las redes sociales no son sociales en absoluto”.
“Se utilizan como arma para el acoso, una plataforma para la presión social, un generador de ansiedad, un vehículo para estafadores y, lo peor de todo, una herramienta para depredadores en línea“, agregó.
Otra de las razones del primer ministro para impulsar esta normativa, es que al “establecer una nueva edad mínima nacional para el uso de redes sociales también se establece un nuevo estándar comunitario. Alivia la presión sobre padres y docentes y les otorga la autoridad del gobierno y la ley. Cambiar la dinámica en el patio de recreo es crucial para lograr un cambio duradero en el comportamiento”.
“Queremos que los niños tengan su infancia. Queremos que los padres tengan tranquilidad. Eso es lo que una edad mínima para usar redes sociales de forma más segura ayudará a lograr. Nuestro Gobierno entiende que la gente está bajo presión por el costo de vida y estamos actuando para ayudar”, recalcó en primer ministro de Australia.
¿Qué tan eficaz es la medida tomada por Australia?
Carolina Pezoa, directora de la escuela de Psicología de la Universidad Central, explicó a The Clinic que “una medida restrictiva de este tipo puede tener efectos protectores en ciertas etapas del desarrollo, específicamente en la niñez, en la adolescencia temprana. Periodo en los que aún se están consolidando ciertas habilidades claves como para la autoregulación emocional, la construcción de la identidad y también el pensamiento crítico”.
“Reducir la exposición temprana a las redes sociales puede disminuir ciertos riesgos asociados a las respuestas rápidas que tienen vinculación con la ansiedad, la sobre comparación o la comparación social. También a temas como el ciberacoso, la sobre estimulación que existe respecto a estar los niños enfocados a distintos estímulos”, añade. Sin embargo, apunta que “esto no viene a depender tanto de la prohibición del uso de las redes sociales, sino que también tiene que ver sobre cómo consideramos los entornos que rodean a los niños, a los adolescentes, en las familias, las escuelas, la comunidad. Si la restricción no va a ser acompañada de una orientación clara, puede resultar contraproducente en algunos grupos“.
Por otro lado, Verónica Pantoja, directora del Magíster en Neurociencias de la Educación de la Universidad Mayor, puntualiza que “la evidencia apunta que lo que genera mayor riesgo es el uso problemático, no la existencia de redes sociales. Es decir, cómo se usan las redes sociales, pero no la existencia de redes sociales. Chile es un país que tiene muchas brechas digitales, entonces, una prohibición rígida podría afectar a adolescentes que dependen de las redes sociales para apoyo social. Por ejemplo, hay muchos adolescentes que usan las redes sociales para tener contacto con otras personas, para poder comunicarse mejor. También para acceder a información y también poder mantenerse en contacto y participación con las comunidades”.
El efecto temprano de las redes sociales
Pantoja afirma que “la evidencia muestra que cuando niños, niñas y adolescentes usan redes sociales antes de tiempo o usan con mucha intensidad, se han observado que hay mayores niveles de ansiedad, síntomas depresivo, problemas del sueño y baja autoestima. Esto ocurre porque el usar redes sociales estimula mucho la comparación social y el cerebro social en adolescentes está muy activo porque está relacionado con las emociones que están reactivas”.
“En otros procesos como lo cognitivo, lo que va a suceder es que cuando se usan redes sociales muy temprano y durante muchas horas. Va afectando la atención. También afecta la memoria de trabajo y también hay evidencia que hay bajos resultados de lectura y el uso de vocabulario”, recalca la académica.
¿Usar la misma medida de Australia en Chile?
A juicio de Pezoa, “en Chile una medida similar a la que se está tomando en Australia debe ser analizada con cautela. Siempre en la esfera de lo situado, en la contextualización. Nuestro país tiene, en las distintas etapas del desarrollo, una alta penetración de tecnologías digitales, pero también tiene importantes brechas de acompañamiento, de alfabetización digital, de salud mental infanto-juventil. Replicar una prohibición extricta sin una política integral, podría dejar algunos vacíos que son complejos de abordar respecto a una cultura u otra“.
“Más que copiar el modelo, Chile debe hacer un proceso de aprendizaje de las experiencias que se vayan dando para ir haciendo regulaciones que no sean un proceso, sino que un progreso. Combinadas con educación, ciudadanía digital, fortaleciendo las competencias parentales y un rol más activo en las comunidades educativas, de manera tal que el uso de las tecnología, las redes y prohibición de éstas sea consciente y responsable”, recalcó la académica.
“Las prohibiciones nunca van a regular ningún síntoma”
La académica de la Universidad Central asevera que “las prohibiciones nunca van a regular ningún síntoma. Ese no viene a ser el problema de fondo, el núcleo del desafío está en cómo, dependiendo en la etapa del desarrollo, están construyendo su identidad, su autoestima y cómo esos vínculos con el entorno digital muchas veces, sin la mediación adulta ni marcos educativos claros, igual resultan un poquito complejos. El problema de raíz se aborda cuando las regulaciones tienen o se articulan con la educación socio-emocional, el desarrollo del pensamiento crítico”.
“La medida o la experiencia de Australia abre una discusión necesaria. El foco no debería estar únicamente el prohibir, sino que también en proteger, educar, acompañar. Las regulaciones o las prohibiciones si bien vienen a ser muchas veces una medida o una herramienta súper importante, pero deben estar acompañadas siempre por políticas públicas más integrales”, destaca.



