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11 de Diciembre de 2025Ferrero sobre el potencial de Chile en la producción de avellanas: “Seguirá consolidándose como actor de clase mundial en este cultivo”
Camillo Scocco, gerente general de AgriChile, filial de la italiana Ferrero Hazelnut Company, destacó que en la última década el cultivo del avellano europeo en nuestro país "ha experimentado un crecimiento extraordinario", convirtiéndose en el segundo proveedor global de avellanas para Ferrero.
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A fines de octubre, la firma italiana Ferrero Hazelnut Company, parte del Grupo Ferrero, anunció una nueva ronda de inversiones en nuestro país, con el objetivo de ampliar su capacidad de procesamiento, limpieza y secado de avellanas.
El plan de la firma, que opera a través de su filial AgriChile, busca construir una tercera planta en el país que estará ubicada en la Región de La Araucanía y se especializará en el descascarado del fruto. Esta se sumará a las que ya poseen en la Región del Maule y en la Región del Ñuble. “Llevamos más de tres décadas comprometidos con Chile y con el desarrollo de su cadena de valor del avellano europeo”, destacó em ese entonces Marco Botta, CEO de Ferrero Hazelnut Company.
La avellana chilena atraviesa por uno de sus mejores momentos. De hecho, en julio de 2025, el país desplazó a Italia y se consolidó como el segundo productor mundial, solo detrás de Turquía, gracias a una cosecha que superó las 100 mil toneladas, impulsada por condiciones climáticas excepcionales y una fuerte expansión de las plantaciones.
En conversación con The Clinic, Camillo Scocco, gerente general de AgriChile, comenta que en la última década “el cultivo del avellano europeo en Chile ha experimentado un crecimiento extraordinario”, resaltando que “el país pasó de menos de 9.000 hectáreas plantadas hace diez años a más de 50.000 hectáreas en 2024, lo que representa un incremento superior al 400%”.
Dentro de ese desarrollo, menciona que AgriChile, filial de Ferrero, cuenta hoy con más de 4.200 hectáreas propias y “ha invertido más de US$30 millones en su operación agrícola e industrial en el país”.
“Este crecimiento sostenido es también el fundamento del nuevo ciclo de inversiones anunciado recientemente, que incluye la construcción de una tercera planta para el procesamiento del avellano en La Araucanía, la renovación de la planta en Alto Camarico y la ampliación de la planta en San Gregorio, reforzando la capacidad de procesamiento y el rol estratégico de Chile en la red global de Ferrero”, rescata Scocco.
La visión de Ferrero Hazelnut Company sobre Chile
—¿Cuál es el nivel de producción de avellana y el nivel de exportación al día de hoy?
—La producción nacional recepcionada en 2025 supera las 100.000 toneladas de avellano europeo. En lo que respecta a nosotros, Chile es hoy el segundo proveedor global de avellanas para Ferrero y parte de un mix que incluye a Turquía, Estados Unidos, Italia y otros países. Esto viene a reflejar la magnitud del aporte nacional al abastecimiento internacional y el rol estratégico que Chile tiene dentro de la cadena de valor.
—¿Cuáles son las competencias o ventajas comparativas que tiene Chile respecto de otro países para tomar un rol protagónico en el mercado global de la avellana?
—Chile tiene condiciones únicas para el avellano europeo. Estamos en uno de los pocos climas mediterráneos reales del mundo, el ecosistema donde históricamente se ha desarrollado este cultivo, con inviernos fríos, veranos secos y una luminosidad excepcional.
A eso se suma la contraestacionalidad, que complementa la producción del hemisferio norte, de países como Turquía y Estados Unidos, y que permite asegurar continuidad en el suministro global.
Chile también combina tecnología agrícola, trazabilidad del 100% en el origen del avellano y un modelo de producción sustentable construido con más de 700 productores. Esa mezcla de clima, estabilidad agrícola, modernización y buenas prácticas es lo que consolidó al país como un origen estratégico dentro de nuestra red global.
—¿Cuál es el potencial de cultivo de avellanas que hay en Chile?
—El potencial del avellano europeo en Chile es enorme. Hoy el país supera las 50.000 hectáreas plantadas y sigue creciendo año tras año, especialmente en regiones del sur como La Araucanía y Los Lagos, donde encontramos condiciones agroclimáticas excepcionales.
Las proyecciones que manejamos muestran un crecimiento anual cercano a las 10.000 toneladas, impulsado tanto por nuevos huertos como por mejoras técnicas y agronómicas. Todo indica que Chile seguirá consolidándose como un actor de clase mundial en este cultivo, con espacio para expandirse de manera ordenada y sostenible en las próximas décadas.
—¿Cómo ven que se ha comportado el mercado de avellana? ¿Consideran que hay una demanda que Chile debiera aprovechar?
—El mercado global del avellano está creciendo y la demanda sigue al alza. Para Ferrero el avellano es un ingrediente estratégico y, por eso, hemos fortalecido una base de suministro diversificada y sostenible.
Las inversiones que estamos realizando, incluida la nueva planta en La Araucanía, responden precisamente a esa dinámica. Nuestro objetivo es acompañar el crecimiento del sector y asegurar que Chile aproveche plenamente esta oportunidad de largo plazo.



