Política
14 de Diciembre de 2025Detrás de la derrota: el grito de “el que no salta es nazi” que incomodó a Jara, la reaparición de Quiroga y una arenga privada de la exministra a los partidos
La frustración de los adherentes por los resultados de la segunda vuelta presidencial no se escondieron. Se volvió a escuchar "el que no salta es paco" y una vez se confirmó el triunfo de Kast gritaron "y va a quedar la cagá". Eso, mientras la exministra del Trabajo presenciaba los cómputos junto a su familia. Una vez asumida la derrota, la exministra del Trabajo bajó del cuarto al segundo piso del Hotel Fundador a dar una última arenga a los dirigentes de la alianza de gobierno. "Vamos a ser una oposición constructiva, pero rigurosa. En Chile no se puede retroceder", comentó en privado.
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Pasadas las 16:00 horas, los dirigentes de los partidos oficialistas y de la Democracia Cristiana llegaron a las dependencias del Partido Socialista, ubicado en la calle París 873, para asistir a una reunión de coordinación. Antes de su ingreso, el secretario general del PS, Camilo Escalona, ofreció palabras a la prensa que estaba dispuesta en la calle, con un toldo y mesas para cubrir la segunda vuelta presidencial entre José Antonio Kast y Jeannette Jara.
“Esta elección es la más difícil desde la transición”, reconoció el timonel socialista al ingreso. Con ello, afirmó que eso no significaba que estuviesen evaluando un escenario de derrota. “Los socialistas no nos ponemos en ese escenario”, indicó.
Las declaraciones de Escalona, por otro lado, contrastaban con la puesta en escena que planificó el comando en comparación con la que se hizo para el cierre de la primera vuelta. El pasado 16 de noviembre, el equipo de la candidata oficialista cerró parte de la calle París, parte de la calle Londres y reservó cuatro pisos en el Hotel Fundador, que se ubica a pasos del comando y de la sede socialista.
Además, se dispuso un escenario en la Plaza San Francisco, de cara a la Alameda, en donde dio su discurso de triunfo y fue acompañada por su familia y distintos rostros políticos como Carolina Tohá, Constanza Martínez y Ana Lya Uriarte.
Esta vez, para el cierre de segunda vuelta, se instaló un escenario más pequeño y el corte de calles comprendió parte de la calle París y Londres, sin una extensión a la Alameda. Una señal, explicaron miembros del comando, de que la esperanza de que Jara resultara electa era escueta. Es más, se esperaba que la derrota tuviese un margen estrecho, de al menos 8 puntos.

La preparación del diseño oficialista
A la sede del PS llegó primero el timonel del PC, Lautaro Carmona, luego la timonel frenteamplista Constanza Martínez con un blazer rojo. Con una prenda similar llegó casi al mismo tiempo la presidenta socialista y jefa de campaña, Paulina Vodanovic. La última en llegar fue la secretaria general de la DC, Alejandra Krauss.
“Tengo plena convicción de que la candidata es la mejor opción presidencial para nuestro país”, sostuvo Martínez al ingresar. “Aun cuando las circunstancias puedan verse adversas, continuaremos trabajando por los intereses populares como siempre lo hemos hecho”, agregó Escalona antes de ingresar a la reunión.
En dicha instancia, comentan asistentes, se plantearon posibles escenarios según los resultados de la elección. Un factor clave para deliberar el rumbo de acción, agregan estas fuentes, era la diferencia de los porcentajes que arrojara la votación.
Según eso, definirían los énfasis del discurso final, que la candidata llevó tres preparados según cómo se dieran los resultados, quiénes se subirían al escenario para acompañar a la candidata en su discurso final y quién sería la persona que acompañaría a Jara a saludar a José Antonio Kast una vez fuese vencedor.
Si bien se evaluó dónde recibiría al candidato Kast en caso de que se impusiera la abanderada oficialista, estas fuentes dicen que no se ahondó mucho en aquello, pues el resultado presidencial “era cuesta arriba”.
Ahí, además, vieron el conteo de resultados en vivo en una pantalla dispuesta en el segundo piso de la sede del PS. Previo al cierre de las mesas electorales, sin embargo, los presidentes de los partidos acordaron los detalles de la reunión que sostendrán mañana a las 9:00 horas en la sede del PS para abordar la nueva sombra que se posa sobre la alianza oficialista: cómo se configura el progresismo tras la derrota y cómo proyecta su papel opositor para el próximo ciclo político.

Quiroga reaparece
Entre aplausos, a 10 minutos del cierre de las mesas que estaba planificado a las 18:00 horas, llegó Jara al Hotel Fundador, ubicado en la calle Serrano con París, en el centro de Santiago. Al bajar de un auto Mitsubishi plateado, y con “la Jaraneta” de escolta, entregó breves palabras a los medios haciendo alusión a lo que ha logrado hasta ahora, entre ellos, la reforma de pensiones.
Por el otro lado de la calle París, por la calle Londres, apareció el exjefe del comité estratégico de la campaña, Darío Quiroga, quien fue marginado del comando luego de que reflotara un video en donde se mofaba de Franco Parisi, del Partido de la Gente, y de la hermana del excandidato, Zandra Parisi.
Si bien intentó eludir las palabras de la prensa, haciendo alusión a que “hay un comando trabajando en esto”, se detuvo un minuto para aclarar su presencia: “Yo estoy aquí acompañando como uno más, como invitado”. Además, agregó que, sea quien resulte ganador, no hay que perder de vista que “Chile tiene problemas complejos”.

El conteo de votos de Jara y su familia
A primera hora de este domingo, Jeannette Jara llegó a la casa de su madre, ubicada en la comuna de Conchalí, para desayunar junto a su familia, hermanos, sobrinos, pareja e hijo, como lo hacen de costumbre. Esta vez, sin embargo, la candidata en la papeleta era una miembro del clan familiar.
Tras desayunar huevos con palta, se dirigió a su local de votación a eso del mediodía. Luego, no vio a sus familiares hasta las 18:00 horas, cuando arribó al Hotel Fundador.
Para la primera vuelta presidencial, el comando había dispuesto cuatro pisos del inmueble para prensa, asesores y para la familia de la candidata. En el cuarto piso solo había acceso para el clan Jara y algunos asesores de confianza, como Ricardo Solari (PS) y Susana González (PC).
Esta vez, sin embargo, el acceso al hotel fue limitado para la prensa y se dispuso de la siguiente manera para el conteo de votos: el segundo piso para funcionarios del comando; el tercero, para las jefaturas de los comités, como Solari, González, el jefe de gabinete Jorge Millaquén y la jefa de contenidos de campaña, Camila Miranda.
El cuarto piso nuevamente se reservó para la candidata y su familia, quienes la acompañaron en el conteo de votos.
Fuera del hotel, en un espacio dispuesto con mesas y sillas cubiertas por un toldo, estaban las autoridades que acompañaron a la candidata. Entre ellas, el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic; el de Renca, Claudio Castro; la senadora electa, Daniella Cicardini; el senador electo, Diego Ibáñez; y los voceros de campaña y senadores Alejandra Sepúlveda y Ricardo Lagos Weber. Esos, entre algunos dirigentes que entraban y salían del hotel, como la diputada Daniela Serrano, del PC.

El comienzo de la caída
A minutos de que dieran las 19:00 horas, el Servel publicó el primer cómputo de las votaciones, con el 4,46% de las mesas escrutadas en el país, y arrojó que José Antonio Kast obtenía el 59,83% de las preferencias y Jeannette Jara el 40,17%.
Entre los mil adherentes de Jara que llegaron al cierre, que miraban una pantalla gigante en la intersección de París con Londres, muchos vestían alguna prenda roja y flameaban banderas de Jara y de Chile, mostraron desazón.
A medida que pasaron los minutos, comenzaron a animar el ambiente gritando “¡Se siente, con fuerza, Jara presidenta!”. Luego, se escuchó “¡el pueblo unido jamás será vencido!” y, entre cánticos, se escuchó nuevamente “¡El que no salta es paco!”, “¡Kast, escucha, ándate a la chucha!” y “la prensa burguesa no nos interesa”.
Con más vehemencia, los gritos demostraron más frustración. Cuando apareció en la pantalla José Antonio Kast como presidente electo, empezaron a gritar “No al fascismo”, “y va a quedar la cagá”.

La arenga privada de Jara tras la pérdida
A las 19:15, el equipo de la ya derrotada abanderada presidencial, anunció que entregaría su discurso de derrota. Los animadores subieron al escenario con el jingle de campaña de fondo y los cánticos menguaron. En cambio, se escuchó: “Dale Jeannette, dale Jeannette, dale Jeannette”.
La abanderada presidencial oficialista subió al escenario minutos después de las 20:00 horas. Antes, sin embargo, tomó el teléfono para llamar a su contendor, felicitarlo y reconocer la derrota. Además, realizó una arenga en el segundo piso del hotel fundador en donde agradeció el apoyo de los partidos que la apoyaron.
Ahí, rodeada de autoridades oficialistas como Tomás Hirsch, Ana María Gazmuri, Bárbara Figueroa, Juan Santana y COnstanza Martinez, entre otros, indicó: “Vamos a ser una oposición constructiva, pero rigurosa. En Chile no se puede retroceder. Vamos a colaborar en lo que sea mejor para país, del caso contrario, vamos a jugar nuestro rol como posición”.
Además, al igual que en su discurso, aseguró que “la derrota será breve”.
Luego, publicó en sus redes el reconocimiento de la derrota: “La democracia habló fuerte y claro. Me acabo de comunicar con el Presidente electo @joseantoniokast para desearle éxito por el bien de Chile. A quienes nos apoyaron y fueron convocados por nuestra candidatura, tengan claro que seguiremos trabajando por avanzar en una mejor vida en nuestra patria. Juntos y de pie, como siempre lo hemos hecho”.
De sus discursos que tenía preparados escogió en el que explicaba su pérdida por un margen abultado.
Al subir al escenario, Jara recibió vítores de sus adherentes y reconoció que “la democracia ha hablado fuerte y claro”. Comentó que en su contacto con Kast le deseó lo mejor para el país. Sin embargo, no eludió la derrota y expresó que “especialmente en los momentos difíciles, en la derrota es en donde más se aprende y es donde más firme debe ser la convicción democrática”.
Jara le agradeció a su familia y afirmó que seguirá en la vida política “para que el progreso llegue a todos lados”.
En esa línea abordó el rol que el actual oficialismo le tocará asumir desde el 11 de marzo. “Nos va a tocar ahora ser oposición y quiero partir diciéndoles que el camino de la unidad es el único camino que vale la pena”, indicó.
En detalle, apuntó a que “no se pueden poner en riesgo los avances alcanzadas para las chilenas y chilenos”. Renglón seguido, se dirigió a Kast: “Presidente electo, en todo lo que sea bueno para Chile encontrará mi apoyo, encontrará una oposición firme democrática y responsable”.
Sus adherentes, tras esa intervención, comenzaron a gritar “el que no salta es nazi. Ante eso, la candidata retrucó: “Nosotros no queremos promover la odiosidad, somos un solo país”.
Dijo Jara que la tarea del sector es a “hacernos las preguntas difíciles, las incómodas, para volver a ser alternativa para Chile”.
En su cierre, prometió: “Nos volveremos a contraer, juntos y de pie por un Chile más justo más digno más libre y más igualitario. Tienen mi palabra, ¡viva Chile!”.
Tras su discurso, el público y la candidata entonaron el himno nacional y una vez la candidata se retiró los asistentes volvieron a gritar: “¡El pueblo, el pueblo, el pueblo donde está, el pueblo está en la calle pidiendo dignidad!”.



