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Benjamín Salas

Política

4 de Enero de 2026

Benjamín Salas, exasesor internacional de Piñera: “Justificar violaciones al Derecho Internacional porque nos parecen legítimas o necesarias es una tentación peligrosa”

El abogado que actualmente se desempeña como jefe de gabinete del presidente de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), y quien fue estrecho colaborador de Sebastián Piñera en su segundo período en La Moneda, abordó lo sucedido en Venezuela tras el ataque de Estados Unidos y la captura de Nicolás Maduro. "Defender el Derecho Internacional exige aceptar una premisa a veces incómoda: la violación sistemática de las normas por parte de un régimen no habilita a otros Estados a violarlas en respuesta", estableció. En la misma línea, planteó que "abrir la puerta a cambios de régimen impuestos por la fuerza expone a todos los Estados a que mañana se invoquen argumentos similares contra ellos".

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Benjamín Salas Kantor, abogado y quien entre 2018 y 2021 fuera asesor de Sebastián Piñera en materias de Derecho Internacional y Política Exterior, abordó lo sucedido en Venezuela este fin de semana, tras el ataque de Estados Unidos que derivó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Salas Kantor, quien desde marzo de 2025 se desempeña como jefe de gabinete del presidente de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), entregó su análisis al respecto, a través de una carta enviada a El Mercurio.

En su misiva, el exasesor de Piñera partió planteando que “defender el Derecho Internacional exige aceptar una premisa a veces incómoda: la violación sistemática de las normas por parte de un régimen no habilita a otros Estados a violarlas en respuesta”. 

“Ese es precisamente el sentido de tener un Estado de Derecho. Si la legalidad de nuestras acciones dependiera de la simpatía que nos inspire una causa, las normas dejarían de ser un límite y pasarían a ser un instrumento político”, remarcó.

Luego planteó que “Venezuela vive bajo un régimen dictatorial que ha usurpado el poder, ha desconocido la voluntad popular y ha cometido graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo el derecho a la autodeterminación de su pueblo. Nada de ello está en discusión. Tampoco lo está la grave amenaza que supone para la seguridad de América Latina a través del narcotráfico y el terrorismo. Pero ninguno de esos elementos autoriza, conforme a la Carta de las Naciones Unidas, una intervención militar extranjera destinada a tomar control de un territorio, incluyendo sus recursos naturales, y forzar un cambio de régimen”.

Por lo dicho, quien fuera uno de los colaboradores más estrechos de Piñera en su segundo período en La Moneda, sostuvo que “el Derecho Internacional no es neutral frente a las violaciones graves. Permite respuestas unilaterales, incluidas sanciones severas, para enfrentar a quienes violan sus normas. Son instrumentos imperfectos, pero jurídicamente permitidos. La intervención militar, en cambio, cruza una línea distinta: no corrige la ilegalidad, la reproduce”.

Salas Kantor: “Defender el Derecho Internacional no es tibieza”

Benjamín Salas Kantor, quien ha sido apuntado como actor clave en la promoción del viaje de Sebastián Piñera a Cúcuta en 2019, insistió en la relevancia del Derecho Internacional y la prohibición del uso de la fuerza.

“Justificar violaciones al Derecho Internacional porque nos parecen legítimas o necesarias es una tentación peligrosa. Nuestra primera responsabilidad debe ser defender el orden internacional liberal de posguerra, que descansa en la igualdad soberana de los Estados, la integridad territorial, la independencia política y la soberanía permanente sobre los recursos naturales”, manifestó.

Asimismo, afirmó que “la prohibición del uso de la fuerza busca precisamente resguardar esos principios. Abrir la puerta a cambios de régimen impuestos por la fuerza expone a todos los Estados a que mañana se invoquen argumentos similares contra ellos”.

“Para países como Chile, cuya seguridad depende de reglas comunes respetadas por todos y no del poder militar, ese precedente sería devastador. Defender el Derecho Internacional no es tibieza; es responsabilidad”, cerró.

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