Política
14 de Enero de 2026“Nosotros no tenemos ninguna duda de que ella era una defensora medioambiental”: Las frases de Boric y sus ministros en el caso Julia Chuñil antes del giro judicial
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, dijo en octubre tener diferencias con la versión de Fiscalía que establecía que Chuñil no era activista medioambiental. El Presidente Gabriel Boric insistió que lo ocurrido con la mujer de 72 años era "una preocupación muy grande en el mundo de los derechos humanos" y que ello los llevaba a trabajar "hasta encontrarla". La detención de los hijos y del exyerno de Chuñil durante esta jornada, acusados de parricidio, estaría por frustrar la idea de que se trató de un crimen por activismo.
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“Quiero manifestarle a todo el pueblo de Chile que nadie puede ser indiferente cuando desaparece una persona como es el caso de Julia Chuñil, que estamos todos preocupados por su desaparición por saber la verdad, qué pasó, dónde está (…). Es una persona que merece verdad y justicia”.
La declaración es del Presidente Gabriel Boric. La hizo el 2 de octubre pasado, cuando en los medios de comunicación trascendió una llamada telefónica del empresario Juan Carlos Morstadt en la que dijo que Chuñil, mujer mapuche desaparecida desde el 8 de noviembre de 2024, estaría “quemada”.
Por ese entonces, algunos partidos de la izquierda —como el Frente Amplio— y algunas ONG medioambientales —hasta internacionales—, defendían la idea de que la pérdida de rastro de la mujer de 72 años respondía a un crimen contra una activista motivado por presuntos intereses empresariales, a pesar de que la Fiscalía de Los Ríos, encargada de la investigación del caso, dijo no contar con antecedentes para atribuirle esa denominación a Chuñil.
De hecho, el Ministerio Público contaba con dos líneas de investigación: una disputa territorial por un predio para alimentar animales, que pertenecía a la mujer; o la participación de la familia en el caso, dado que en el período de investigación hubo hallazgos de sangre en el último fundo en el que Chuñil fue vista antes de desaparecer.
Con esta última línea de investigación se comprometió la Fiscalía, luego de que la madrugada de este miércoles funcionarios policiales detuvieran a tres hijos de Chuñil, así como también a su exyerno. Los primeros fueron acusados por parricidio, mientras que el segundo por homicidio calificado.
Entre los antecedentes que la Fiscalía tenía a la vista para pensar en un involucramiento de la familia estaba la celebración de un contrato entre Chuñil y uno de sus hijos, en el que le cedía a este un terreno valuado en $8 millones, pero el cual se podría usufructuar solo cuando ella muriera.
Gobierno por el caso Chuñil: “Instamos a que las instituciones funcionen y que se pueda esclarecer toda la verdad”
El 10 de diciembre de 2024, el Presidente Boric firmó un decreto presidencial que creó la Comisión Asesora Presidencial, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos.
En esa instancia, el mandatario se refirió por primera vez al caso Chuñil, cuando la mujer llevaba poco más de un mes desaparecida.
“Quiero aquí aprovechar la instancia para expresar mi preocupación y la ocupación también del Estado por la desaparición de Julia Chuñil Catricura, defensora ambiental de su comunidad, que se encuentra desaparecida hace varias semanas”, dijo el mandatario a los presentes, a la vez que notificó que la Subsecretaría de Derechos Humanos se había reunido con el entorno familiar de Chuñil.
“Hay diferentes acciones de búsqueda que se han realizado. Vamos a seguir firmemente en aquello. Sabemos que hay una preocupación muy grande en el mundo de los derechos humanos y no vamos a cejar hasta encontrarla“, selló el mandatario ese día.
Si bien por parte del Gobierno no hubo una postura explícita en la que se identificara a un responsable por la desaparición, en el sector afín a este reconocen que el caso de Chuñil era llamativo para el progresismo. Lo anterior porque el oficialismo suele defender causas ambientalistas, las que en la región suelen ser identificadas fácilmente por desapariciones repentinas de sus líderes.
Por lo mismo, confiesan algunos, el caso de Chuñil podía transformarse en un caso nacional con el cual se pudiera fortalecer y dar mayores garantías legales a figuras que estuvieran relacionadas con causas ambientalistas. De hecho, en octubre de 2025, avanzó en el Congreso un proyecto de ley que tuvo como fin dictar normas de protección de personas defensoras de la naturaleza y los derechos humanos medioambientales.
Ello a pesar de que la propia Fiscalía dijo que no tenían antecedentes para acreditar esa condición de Chuñil, postura que fue cuestonada por el ministro de Justicia, Jaime Gajardo (PC), quien en octubre pasado dijo que “nosotros tenemos una diferencia en esto con el Ministerio Público (…). El Ministerio Público tiene, al menos lo que señaló la fiscal regional, una opinión respecto a la calidad de Julia Chuñil. Nosotros no tenemos ninguna duda de que ella era una defensora medioambiental”.
Eso, señalan, explica en parte el discurso que tuvo el Ejecutivo sobre el caso.
En octubre, cuando Boric se refirió por última vez al tema, dijo que Chuñil “representa no solo al pueblo mapuche, sino a la gran mayoría de los chilenos. Es una persona que merece verdad y justicia. Y, por lo tanto, instamos a que las instituciones funcionen y que se pueda esclarecer toda la verdad”.
Las declaraciones del mandatario se daban en el marco de la filtración del llamado telefónico del empresario que dijo que la mujer había sido quemada. El Gobierno tuvo una nueva salida comunicacional sobre el tema mediante la vocera de La Moneda, Camila Vallejo (PC), quien un día después de las palabras de Boric, sostuvo que “es el Ministerio Público el que tiene que obviamente aclarar algo que ha sido trascendido y filtrado la prensa en materia de parte de la investigación”.
Y si bien dijo que no era el Ejecutivo quien debía pronunciarse, sí dijo que “esperamos que la investigación dé cuanto antes un resultado para saber efectivamente dónde está Julia Chuñil”. La frase que utilizó la ministra coincidió con la frase con la que se publicitó el caso en las calles y redes sociales, en las que se mostraba un flyer con el rostro de la mujer desaparecida acompañado de un “¿Dónde está Julia Chuñil?”.

En todo caso, el Gobierno no se involucró en la causa con una querella. La explicación de esa decisión la dio la propia ministra de la Mujer, Antonia Orellana (Frente Amplio), quien explicó que al no haber una hipótesis que guardara relación con un femicidio o violencia de género, el Gobierno no formaría parte como querellante de la causa.



