La aclamada Pulpería Santa Elvira anuncia mudanza a Ñuñoa: “Siempre pensé que este iba a ser un gran barrio, pero después de tres gobiernos, no he visto ningún cambio en Matta Sur”
La premiada Pulpería Santa Elvira se consolidó como un verdadero emblema de la gastronomía en el Barrio Matta Sur, desafiando la idea de que la alta cocina solo podía prosperar en el sector oriente de Santiago. Tras siete años de historia en Santiago, se trasladará a Ñuñoa. Una difícil decisión que su dueño y cocinero, Javier Avilés, atribuye al abandono en que permanece el barrio, además de la necesidad de mayor espacio. "Nosotros vamos a seguir siendo los mismos, voy a seguir teniendo mi mismo equipo. Vamos a cambiar la piel, pero vamos a seguir con la misma estética", explica.
Por Colomba Bolognesi 18 de Enero de 2026
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Mientras Javier Avilés, chef y dueño de la Pulpería Santa Elvira conversa con The Clinic, un turista llega a saludarlo. Viene desde México y es un aficionado de la “buena gastronomía”, asegura. “¿Te puedo sacar una foto?”, le pregunta con emoción al reconocido chef, mientras graba con su celular la distintiva decoración del lugar. Cómo él, cientos de turistas reservan a diario para comer en el restaurante.
En 2019, Javier y su mujer, Florencia Velasco, decidieron abrir un restaurante en la misma casa que le arrendaban a un amigo para vivir, ubicada en el Barrio Matta Sur de Santiago. Siete años después, Pulpería Santa Elvira, aún instalada en esa pequeña casa, se ha consolidado como uno de los restaurantes más reconocidos del país, desafiando todas las expectativas al permanecer en un sector de la capital históricamente ajeno a los circuitos de la alta gastronomía. Hoy, ese capítulo llega a su fin: la pareja ha tomado la difícil decisión de despedirse del barrio y comenzar una nueva etapa, trasladando su icónico restaurante a la comuna de Ñuñoa, muy cerca de Barrio Italia.
En estos años, la propuesta de Pulpería Santa Elvira ha trascendido fronteras, siendo reconocida con dos premios internacionales en solo un año: Javier Avilés fue distinguido en The Best Chef Awards 2025 por su “propuesta de barrio con enfoque en el producto chileno y una identidad clara”, mientras que el restaurante se posicionó en el puesto 63 del ranking de los 100 mejores restaurantes de Latinoamérica, según el prestigioso Latin America’s 50 Best Restaurants.
Al llegar a Santa Elvira 475, la entrada de la Pulpería se camufla entre las coloridas puertas del barrio. Sin señalética alguna, es el aroma que escapa por su ventana el que deja claro que has llegado al restaurante. Al entrar, el olor de sus platos elaborados con ingredientes altiplánicos inunda el espacio, mientras la mirada se dirige de inmediato a su detallada decoración.
Tacitas de colores cuelgan de las paredes, un alto estante exhibe frascos de verduras en conserva, del techo cuelgan ramos de flores secas, y retratos antiguos evocan la época de las salitreras, cuando se denominaba pulperías a las tiendas de abarrotes.


Javier observa con emoción el que ha sido el hogar de su querido restaurante por siete años. Permanece contemplándolo un buen rato, y el orgullo de su rostro comienza a transformarse lentamente en nostalgia. “Nos vamos. Llegó la hora de irse del barrio”, dice. “Tenemos mucha tristeza”, admite.
La construcción de su nuevo local comenzó el pasado martes 13 de enero, cuenta el cocinero, y esperan trasladarse a Ñuñoa entre mediados de marzo y comienzos de abril de este 2026.
Permanecer en el Barrio Matta Sur “ha sido nuestra bandera de lucha”, dice. Por esa misma razón, cree que la noticia será difícil de entender para los clientes y vecinos.
—¿Por qué se van de Matta Sur?
—Cumplimos un ciclo en Santiago. Nosotros pasamos a ser un poco alcaldes de Barrio Matta, pero tú a veces no puedes luchar contra cuestiones que van más allá de ti, como la basura en las calles, la delincuencia. Yo he estado con tres gobernaciones de la ciudad de Santiago. Y siempre pensé que este iba a ser un gran barrio, con crecimiento. Pero después de los tres gobiernos, no he visto ningún cambio en Matta Sur. La pelea no puede seguir siendo solamente nuestra. Esa bandera de lucha es de las municipalidades, es del Estado, no tiene que ser de un negocio.
“Barrio Matta es el patio trasero de Santiago”
Al recorrer las mesas del restaurante, se observan turistas de todo el mundo: mexicanos, estadounidenses, japoneses, franceses. Solo una está ocupada por una pareja de chilenos. Parte de su decisión de mudarse de barrio también responde al deseo de acercarse más al público local. “Siempre fue difícil traer al chileno a este restaurante”, cuenta.
—¿Cuál crees que es la razón de por qué no llegan muchos chilenos?
—Por el tema de la inseguridad, por el tema del miedo. Si bien para nosotros es un lugar feliz, siempre he dicho que Barrio Matta es el patio trasero de Santiago. A los turistas les da lo mismo venir para acá, porque están de viaje y no saben a dónde van.
“Llevamos tres años muy lindos, en los que, en nuestros veranos facturamos mucha plata. Pero después viene el invierno, donde yo no tengo ese público que es el extranjero, y tengo que vivir con el público que es de nuestro país. Para captar a ese público, nosotros hemos entendido que tenemos que dar el paso de nuestro lado para crecer”.
El público no es lo único que Javier quiere ampliar en Pulpería Santa Elvira: también necesita un local más grande, capaz de recibir a todos sus comensales con comodidad.
“Todos estos reconocimientos hacen que también necesites tener a la gente más cómoda. Y esto es una casa, que a pesar de que le hemos dado mucho amor y cariño, no deja de ser una casa. Es muy chiquitita en este momento para lo que hacemos”, explica.
“Nuestras cocinas son muy pequeñas. Nosotros necesitamos que nuestra equipo de cocina esté más cómodo”, añade el dueño.

—¿Por qué escogieron Ñuñoa?
—Creemos que Ñuñoa es un barrio un poquito más cool, más hipster, y que la Pulpería puede entrar bien en esa gentrificación que hay en Ñuñoa en este momento. Ñuñoa lo sentimos más cercano a Barrio Matta. No estamos tan lejos, estamos a diez minutos en auto. Nos costó mucho tomar la decisión, hasta que conseguimos un lugar que creemos que va a mantener la esencia de Santa Elvira. Nosotros vamos a seguir siendo los mismos, voy a seguir teniendo mi mismo equipo. Vamos a cambiar la piel, pero vamos a seguir con la misma estética.
Al igual que su local en Matta Sur, la Pulpería Santa Elvira seguirá siendo una “obra de teatro gastronómica”, como ellos mismos la llaman. Desde la entrada, pasando por los platos de fondo y hasta los postres, todo se convierte en un espectáculo. Se inicia con preparaciones como mollejas o tomates fermentados, continuando con elaboradas propuestas como un gran plato de congrio o arroz con algas.
Aunque la decisión fue difícil y triste, Javier confía en que Ñuñoa mantendrá la esencia de su restaurante y confía en que todo será para mejor. “La canción de Cerati es muy clara: poder decir adiós es crecer”, dice Javier.




