Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Reportajes

Walmart llega hasta Caleta Tortel: cómo los habitantes de una de las localidades más australes y precarias del país viven la irrupción de una cadena

Caleta Tortel, un pueblo de la Patagonia ubicado en la Región de Aysén que por años estuvo conectado al resto del país solo por mar, comenzó a recibir despachos de supermercado mediante el comercio digital de Walmart Chile. La irrupción de la empresa —a través de un ferry que permite a los habitantes hacer pedidos y recibir mercadería de forma periódica— abrió un nuevo capítulo en la vida cotidiana de una de las localidades más apartadas del país, y también divide opiniones entre vecinos, comerciantes y autoridades locales.

Por 10 de Enero de 2026
Francisco Paredes/The Clinic
Compartir

José Barría (70) llegó a Caleta Tortel cuando tenía siete años y todavía no habían pasarelas, ni escuelas ni caminos. El pueblo era apenas un asentamiento disperso entre los verdosos cerros y el fiordo, y la vida se organizaba en torno al oficio de la madera. A los trece ya había incursionado en el trabajo del ciprés, un árbol conífero nativo de la Patagonia chilena y característico de la zona.

“Era muy sacrificada la vida, no había nada”, recuerda mientras su vista se mantiene fija en el agua turquesa.

Barría se crió sin estudios formales y aprendió la labor con madera en la práctica, hasta dedicarse a la construcción de embarcaciones, una tarea que le toma entre tres y cuatro meses por unidad. La actividad maderera fue primero una faena colectiva entre los vecinos y, más tarde se convirtió en un sustento permanente: del ciprés salieron tablas, utensilios y artesanías que hoy todavía se venden a los turistas. También se fabricaron, con los años, las primeras pasarelas que empezaron a unir el pueblo por sobre el océano.

Enclavado en el extremo sur del país, Caleta Tortel creció lento y aislado, con una lógica propia, históricamente al margen de las grandes rutas y del consumo masivo. De hecho, hasta el año 2003, cuando se inauguró un nuevo tramo de la Carretera Austral, era un pueblo de la Patagonia chilena sin acceso terrestre directo, conectado al resto del país solo por mar, y con una logística determinada por la distancia y un clima siempre desafiante.

Durante décadas, Caleta Tortel fue un pequeño poblado de la Región de Aysén ajeno a la expansión de las grandes cadenas. Hasta ahora.

La llegada de Walmart a Caleta Tortel

La llegada de Walmart —a través de un ferry que permite a los habitantes hacer pedidos y recibir mercadería de forma periódica— abrió un nuevo capítulo en la vida cotidiana de una de las localidades más apartadas del país. El sistema permite acceder a artículos de primera necesidad sin tener que viajar a ciudades como Cochrane o Coyhaique, trayectos largos y más costosos para los habitantes de la comuna.

A través del comercio digital de Walmart Chile, los tortelinos pueden recibir despachos directamente en la localidad, operación que inició tras consultas realizadas por vecinos de la zona y tuvo su primer pedido el 27 de noviembre, con salida a ruta al día siguiente. Desde entonces, se han enviado 57 compras en cuatro viajes, beneficiando principalmente a familias de Caleta Tortel y, en el último despacho, también a Puerto Edén y Caleta Yungay.

Los despachos están compuestos mayoritariamente por productos de la canasta básica —arroz, fideos, aceite, azúcar y otros abarrotes—, aunque el catálogo también incluye artículos no alimentarios, como bicicletas. El servicio, eso sí, por el momento no incluye artículos refrigerados, debido a las condiciones logísticas del trayecto.

El proceso de despacho combina transporte terrestre y marítimo: los pedidos se preparan con un día de anticipación, viajan por tierra hasta Puerto Natales y luego son trasladados por vía marítima durante cerca de 48 horas hasta su destino final. Actualmente, la operación considera una capacidad de hasta 15 compras semanales, con un modelo de crecimiento gradual.

Alonso Sotomayor, gerente de Operaciones de Walmart Chile, explica a The Clinic que la iniciativa surgió a partir de solicitudes de la propia comunidad. “Los vecinos hace un tiempo ya nos venían pidiendo que llegáramos con nuestros servicios allá. Esto está alineado con nuestro propósito de llegar a todo Chile con nuestra canasta básica, pero también con un surtido amplio de productos y con marcas propias que aportan mucho valor”, señala.

“La logística es bastante compleja, porque combina transporte terrestre y marítimo, pero al final busca generar impacto por ahorrar dinero y también por llegar donde lo necesiten”, añade Sotomayor.

Las divisiones entre los habitantes de Caleta Tortel

María José Farfán llegó a Caleta Tortel en 2015, como parte del programa Servicio País de la Fundación para la Superación de la Pobreza. Venía desde la Quinta Región, específicamente de Casablanca, y el cambio fue brusco. “Tortel no es un lugar fácil de llevar ni adaptarse. La gente es muy amable, pero es un lugar difícil cuando tú vienes de muchas comodidades. Yo vengo de Casablanca, donde yo me podía trasladar en auto al lugar que yo quisiera”, cuenta a este medio.

“En cambio, aquí todo se hace caminando, y para ir a distritos, tenemos que navegar, y son navegaciones que a veces son de cuatro horas de ida y cuatro horas de vuelta. Es un lugar que igual es rudo y que todavía no cuenta con el acceso para todas las personas”, agrega.

Trabajadora social y funcionaria de la Dirección de Desarrollo Comunitario del municipio, Farfán ha ido y venido del pueblo, pero suma cerca de seis años viviendo en la localidad. Desde su experiencia, la vida en Tortel está marcada por la distancia y las dificultades en los trayectos. “En invierno las pasarelas se escarchan, las personas mayores en el invierno se restringen y prefieren estar en sus hogares, y nosotros los vamos a visitar para evitar cualquier tipo de accidente”, explica.

“Hay que estar en alerta de en caso de emergencia también en nuestro territorio. Es rudo vivir en Tortel, hay que trasladar todo a pulso, o con embarcaciones, para que sea más fácil” reconoce. Por lo mismo, considera que la llegada de Walmart viene a cubrir una carencia histórica sin reemplazar del todo al comercio local.

“Es un beneficio”, afirma Farfán, especialmente para quienes antes debían encargar compras a terceros o viajar largas distancias para acceder a ciertos productos. Destaca, además, que el nuevo sistema facilita el acceso a bienes difíciles de trasladar —desde alimentos hasta electrodomésticos— y puede aliviar el alto costo de vida en una comuna donde todo llega por mar.

“No significa que vaya a quitar la oferta local. Es más bien una alternativa que complementa”, sostiene. En particular, considera que el impacto puede ser relevante para las familias, adultos mayores y también para quienes trabajan en turismo.

En la misma línea, la alcaldesa de Caleta Tortel, Marisela Jiménez, asegura que el impacto para la comuna es positivo, ya que con Walmart tendrán “acceso a diferentes productos para abastecer el comercio local con más variedad. Esto permitirá abaratar costos y resulta llamativo también para nuestros hospedajes, restaurantes, supermercados y para la gente particular, que también puede hacer sus pedidos a través del ferry”.

Distinta es la mirada de Benjamín Miranda, quien vive hace seis años en Tortel y es uno de los responsables del primer supermercado que se fundó en Caleta Tortel, reabierto hace apenas dos meses. Para él, la vida en el pueblo “es precaria”, y la llegada de Walmart a través del ferry tiene dos caras: por un lado, reconoce que puede beneficiar a la comunidad al facilitar el acceso a productos específicos y, eventualmente, a precios más bajos.

Sin embargo, como comerciante local, admite que existe riesgo de una baja en las ventas. “Como comunidad yo creo que sería bueno, pero los que tenemos negocios podríamos tener un par de bajas, en general en todos los negocios, porque nosotros somos los que surtimos al pueblo”, advierte Miranda.

Así y todo, no habla de temor, sino de adaptación, y considera que las compras a Walmart serán más bien puntales para la semana o para productos específicos, y que el comercio local seguirá siendo clave, sobre todo fuera de temporada alta, cuando el ferry reduce su frecuencia. “La gente igual vuelve. Para lo urgente, viene acá”, desliza.

Para Rodrigo Mansilla, artesano y biólogo marino del Laboratorio de Oceanografía Costera Tortel, la estrategia de Walmart responde principalmente a una lógica de marketing. “Está bien que llegue Walmart, pero no lo hacen porque les interese Tortel en sí, sino por la idea que empujan de querer llegar a todos los lugares”, comenta, aunque reconoce que con la irrupción de la empresa “los precios son un poco más baratos”.

Eduardo Velásquez —conocido como “Yayo”, uno de los artistas más destacados de Caleta Tortel— ejemplifica el impacto económico de esta alternativa. “Si una estufa cuesta $500 mil, en realidad termina saliendo $650 mil, e incluso un poco más si la traes de Coyhaique, considerando todos los gastos que tienes que hacer”, menciona.

“Para una comuna apartada como Caleta Tortel, mientras más comercio haya, mejor para el poblador. Y mientras más competencia, mejor todavía”, expone.

Notas relacionadas