Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
El presidente electo, José Antonio Kast, .presentó ayer a su gabinete. Foto: Francisco Paredes / The Clinic.

Política

21 de Enero de 2026

Siete ministros en la mira: la artillería que prepara la izquierda contra miembros del gabinete de José Antonio Kast

Defensores de Pinochet, vínculos con la élite empresarial y cuentas pendientes marcan los criterios que tiene la actual alianza de Gobierno -y futura oposición- para poner la mira sobre los miembros del gabinete del presidente electo. Si bien existen evaluaciones e indagaciones en curso, ya se han definido los principales nombres a los cuales se apuntará.

Por
Compartir

24 en total. Ese fue el número de ministros que José Antonio Kast presentó anoche en la denominada “Moneda chica”, los cuales acompañarán al presidente electo que asumirá el próximo 11 de marzo en La Moneda. Con los nombres ya definidos –luego de que en el equipo del líder republicano dieran marcha atrás y retiraran a Santiago Montt como ministro de Minería-, desde la futura oposición ya comenzaron a medir el calibre de cada integrante del equipo y a proyectar posibles ofensivas en caso de ser necesario.

Y es que con el anuncio del nuevo gabinete, la izquierda inició un proceso de revisión de los antecedentes de los secretarios de Estado, con el objetivo de identificar eventuales inhabilidades, conflictos de interés o situaciones que puedan afectar la seguridad nacional, señalan en los partidos.

Por lo mismo, al momento de nombrar a una figura, no solo se ha evaluado su idoneidad técnica, sino también su capacidad de negociación y las cuentas pendientes que pueda tener con la futura oposición.

Se trata, en todo caso, de las usuales planificaciones de los sectores que se preparan para asumir como oposición a un goierno. Así ocurrió, por ejemplo, con el exministro Giorgio Jackson (Frente Amplio), quien asumió la cartera de la Segpres en 2022 bajo el gobierno de Gabriel Boric, con la tarea de hacer avanzar los proyectos del Presidente en el Parlamento. Con el paso de los meses, sin embargo, en La Moneda se evaluó que su nombramiento había sido un error, ya que su figura generaba resistencia tanto en la oposición como en el Socialismo Democrático, a propósito de sus declaraciones sobre una supuesta “superioridad moral” del Frente Amplio y su rol como impulsor de la eliminación del Senado en el primer proceso constituyente.

El propio Presidente Boric lo reconoció hace un par de semanas en una entrevista con El País. “Yo creo que, en el diseño original del gabinete, hoy día, con la perspectiva de los hechos —siendo general después de la batalla—, lo habría diseñado de otra manera”, indicó. Sobre Jackson, agregó: “No lo hubiese puesto en la Segpres”.

En ese contexto, la izquierda —si bien revisa los antecedentes de todos los integrantes del gabinete— ya tiene a algunos nombres bajo la lupa del gabinete del presidente electo Kast.

Cuentas pendientes con Poduje y Arzola

A Iván Poduje Capdeville no hay que dejarle pasar una. Con la vara con que midió, con el tono, el odio y la soberbia con que habló, será medido. Quien hizo carrera deshumanizando al adversario no puede ahora pedir mesura, respeto ni presunción de buena fe”, publicó apenas se conoció el nombramiento del futuro ministro de Vivienda el excandidato a diputado liberal Rodrigo Rettig.

Si bien el liberal no forma parte de las orgánicas del oficialismo, sus palabras reflejan un ánimo compartido en sectores de la izquierda. Durante su participación en el programa Sin Filtros, en redes sociales y en plena campaña por la alcaldía de Viña del Mar contra Macarena Ripamonti, Poduje fue un crítico implacable del Gobierno.

Desde el oficialismo sostienen que, ahora que Poduje deberá asumir la tarea de reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios en Biobío y Ñuble como ministro de Vivienda, revisarán sus críticas pasadas y, de ser necesario, le exigirán rendir cuentas por los cuestionamientos que formuló contra el Ejecutivo, el actual ministro de la cartera, Carlos Montes, y la alcaldesa frenteamplista.

En una línea similar se evalúa el nombramiento de la futura ministra de Educación, María Paz Arzola. Particularmente desde el Frente Amplio, miran con preocupación su llegada, ya que, si bien tiene un perfil menos polémico y público que Poduje, ha sido opositora a la agenda educacional progresista.

Así lo manifestó la diputada frenteamplista Emilia Schneider en redes sociales, donde señaló que Arzola “ha sido abiertamente contraria a reformas como la gratuidad, el SAE y la Nueva Educación Pública”. Y agregó: “La pregunta que queda es: ¿van a retroceder en derechos?, ¿van a perder su tiempo echando para atrás cambios o trabajarán por las necesidades de la educación chilena? ¿Qué hará con la urgencia de poner fin al CAE y a los créditos por estudiar? Muchas preguntas, nula claridad en el programa de Kast”.

La lupa oficialista sobre el gabinete económico de Kast

El nuevo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se transformó en blanco de críticas durante la campaña de segunda vuelta presidencial, a propósito de su perfil, que el oficialismo considera favorable a la desregulación económica y cercano a la defensa del gran empresariado.

Quiroz, con una amplia trayectoria en el debate económico desde la consultoría privada, quedó marcado por dos episodios polémicos. El primero, cuando la consultora que dirigía elaboró un modelo económico que permitió a grandes empresas avícolas dividirse el mercado mediante cuotas de producción, lo que derivó en una sanción del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.

Años más tarde, volvió al centro de la polémica al defender a Salcobrand en el caso de la colusión de farmacias. En esa ocasión negó públicamente la existencia de un acuerdo anticompetitivo, lo que posteriormente fue desmentido por los tribunales.

Tras su nombramiento, los cuestionamientos no se hicieron esperar. La diputada Gael Yeomans (FA) sostuvo que “sabiendo los cuestionamientos por su rol en la defensa de la colusión, es una mala señal para empezar la conformación de su gabinete”. En tanto, el diputado comunista Boris Barrera afirmó: “Me parece impresentable y una muy mala señal que el próximo ministro de Hacienda sea Jorge Quiroz, por el prontuario que tiene”.

También generó atención en el oficialismo la nominación del nuevo canciller, Francisco Pérez Mackenna, histórico brazo derecho del grupo Luksic y exgerente general de Quiñenco, lo que algunos consideran una potencial fuente de eventuales conflictos de interés.

En esa misma línea se sitúa el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, cuyo nombramiento ha generado reparos por su trayectoria empresarial y por haber ejercido recientemente como vicepresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC).

El presidente del PPD, Jaime Quintana, encendió las alertas: “El tránsito de regulado a regulador puede originar conflictos de interés; es algo que no se declara a priori, pero que se puede dar con el paso del tiempo”.

El diputado y senador electo del Frente Amplio, Diego Ibáñez, también apuntó a esta tríada económica: “La élite empresarial queda muy instalada en Economía, Hacienda y Relaciones Exteriores. Ahí el riesgo que se puede ver son eventuales conflictos de interés. Ahora, ojalá escuchen a las pequeñas empresas y a los trabajadores”.

Fernando Barros, el próximo ministro de Defensa. Foto: The Clinic.

La alerta del oficialismo por los defensores de Pinochet

Desde el Partido Comunista, en particular, evalúan con atención el desempeño de dos ministros que en el pasado fueron abogados de Augusto Pinochet: Fernando Rabat, quien asumirá en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y Fernando Barros, futuro ministro de Defensa.

Rabat integró el equipo jurídico que defendió a Pinochet en el caso del Banco Riggs, donde se acreditó la malversación de fondos y la existencia de cuentas secretas del dictador. Barros, en tanto, fue vocero de su defensa durante la detención de Pinochet en Londres, en 1998.

Desde el PC afirman que estarán atentos al actuar de ambos ministros, especialmente de cara a la conmemoración del 11 de septiembre en el gobierno de Kast y a políticas de Estado como el Plan de Búsqueda, que requieren la participación activa de ambas carteras.

El giro de 180 grados en el Ministerio de la Mujer

Otra de las preocupaciones, especialmente en el Frente Amplio, es la llegada de Judith Marín al Ministerio de la Mujer en la administración Kast. Militante del Partido Social Cristiano, Marín representa una visión conservadora que, a juicio de sectores oficialistas, se encuentra en las antípodas de la línea impulsada por la actual ministra, Antonia Orellana.

En 2017, Marín firmó una carta dirigida al Consejo Nacional de Televisión (CNTV) para respaldar públicamente a Arenito, exintegrante del programa juvenil Yingo, luego de que este asegurara haber dejado la homosexualidad tras un proceso de conversión religiosa.

Ese antecedente, consignado por The Clinic, encendió alertas en el oficialismo. La diputada Emilia Schneider fue una de las voces críticas: “Nadie busca ‘fomentar’ ninguna orientación sexual o identidad. Lo que buscamos es vivir con iguales derechos, oportunidades y libertades, combatiendo la violencia y la discriminación que han terminado con la vida de personas de la diversidad sexual. Pésimo la ministra”.

A ello agregó: “Estaremos alertas. No vamos a permitir retrocesos en derechos para las mujeres y las diversidades sexuales. Muy mala señal. Al parecer, Kast no cumplirá su compromiso de no tocar temas ‘valóricos’”.

Notas relacionadas