El nuevo libro infantil de José Maza y sus reflexiones sobre el futuro: “Yo salté y me cambiaron el país, porque este país yo ya no lo entiendo”
El astrónomo José Maza presentó Viajando por el Cosmos, su quinto libro infantil, donde busca despertar la curiosidad científica en niños. Maza reflexiona sobre el futuro del país y cómo se debe potenciar la educación desde pequeños. También recuerda las palabras que tuvo con respecto al ahora presidente electo José Antonio Kast y asegura que "uno de los pecados capitales que tiene este caballero, es que no reniega de la dictadura ni ha dicho 'me avergüenzo' como profundo católico", dice a The Clinic.
Por Carolina Mardones L. 24 de Enero de 2026
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Conversar con José Maza en su casa no es fácil: primero se debe sortear a Fiona, una perrita de un año de raza Collie que orbita constantemente en torno a las visitas para exigir cariño a cambio de lengüetazos y pelitos en la ropa. “Es fresca a morir. Tiene un año. Es cariñosa a morir. Creció y no se dio cuenta que era grande, ella juraba que sigue igual de chiquitita”, advierte el astrónomo.
“Viajando por el Cosmos” es el quinto libro de profesor José Maza dedicado a niños y con el que espera despertar la curiosidad de muchas y muchos alrededor del planeta. En él, viaja junto a sus ayudantes Antonio y José Manuel para recorrer y conocer los misterios del universo en una peculiar nave.
“Se complementa con el programa de televisión en NTV ‘El Cosmos del Profe Maza’. Muchos de estos niños de 5 o 6 años me ven ahí, soy un muñeco de trapo con la cara y la pelada. Y claro, son cápsulas chiquititas y los niños me siguen ahí y me reconocen. Estos libros andan muy bien complementando aquello”, explica a The Clinic.
“Este libro fue lo único que hice… Bueno, hice muchas otras cosas, pero en términos del libro, este fue el único que hice en 2025. Porque normalmente yo hacía un libro para adultos y mientras tanto un comité de la editorial los ponía en un lenguaje más accesible a los niños. Los simplificaba, me lo mandaba a mí y yo corregía, Íbamos pimponeando”, detalla el profe Maza.
Sobre el proceso, agrega que después le enviaban las ilustraciones realizadas por Magdalena Pérez. “Yo corregía los monos, pero yo era uno más dentro del grupo. Este libro lo hice yo solito. Bueno, después de que yo hice un primer borrador. Lo mandé para allá, le hicieron unos cambios y Magdalena Pérez hizo toda la diagramación y los monos”.

Viajando por el Cosmos con José Maza
—¿Le gusta como lo ilustraron en el libro?
—Sí, bueno, ya en el libro anterior también me pusieron más pelo del que me va quedando. Una cuestión divertida, es que aparezco con una chaqueta con cuadros y yo no tengo una chaqueta con cuadros. Pero ese ya es el look que me pusieron ahí. Y mis dos acompañantes, que los puedes ver por aquí.
—¿Sus acompañantes en el libro están inspirados en sus nietos?
—Sí y no. Fue en el libro de la Luna donde puse un diálogo con un acompañante que se llama Andrés. Y este que está por aquí (su nieto), le alegó a mi hija que por qué yo andaba con Andrés y no andaba con él. Que él era mi nieto, no Andrés. Entonces en el libro siguiente cambió el nombre del niño que me acompaña. Ahora es José Manuel y Antonia, que es mi nieta. Ahora son los dos los que me acompañan para que no se enojaran, claro. Hay que ponerle velita a todos los santos para que uno esté bien.
—¿Qué lo motivó para empezar a hacer contenido dirigido a los niños?
—Creo que toda la vida uno está fluctuando entre moverse. Por lo menos yo como científico, moverme por los hechos y los datos. Pero también uno se mueve por ciertas ideologías, por ciertas ideas preconcebidas. Hay que tener alguna idea previa, pero la idea previa no te puede llevar para donde la realidad no te acompaña. Yo creo que dicho en orden… Si yo pudiera pedirle una sola cosa a un espíritu benigno, le pediría mucho más educación para Chile. La educación es lo que falta en Chile, pero a nivel profundo y superlativo. Sin educación, Chile no tiene futuro. No tiene futuro.
La educación parte a los cuatro años, en el prekínder. Tenemos que reforzar el prekínder para todos y todas. El kínder y los primeros 8 años de educación básica. Ahí están los cimientos. Ahí hay que enseñarle a leer a los niños y una vez que sepan cómo leer. En Corea dicen que leen los niños un libro a la semana, 50 libros al año, 500 libros en una década. ¿Cuántos libros ha leído un niño que sale de Cuarto Medio? ¿Veinte? ¿Treinta? ¿En Corea? 500 libros. La lectura es lo que te abre camino”.
Construir una educación como un edificio
El profe Maza asegura que “la educación hay que hacerla como los edificios. Haces un hoyo para un segundo, un tercer o cuarto subterráneo y partes desde ahí. Cuando ya está a nivel del suelo, tienes una base muy sólida y de ahí se van poniendo los pisos hacia arriba. Cuando llegamos a octavo, todos los niños tienen que llegar sabiendo todo. Hoy día, ¿Cuál es la situación? La mitad de los niños de quinto básico no saben leer. La otra gran avenida que Chile tiene totalmente perdida es la educación técnico profesional. En Alemania, en Austria, en la República Checa, por cada ingeniero hay cinco, diez técnicos profesionales del área, que son los que empujan todo”.
“¿Cuál es la crisis que tenemos ahora? Se le dio que todos tenemos derecho a ser universitarios. Ser universitario no es un derecho. Uno se va construyendo un currículum y si yo tengo puros 6 y 7 en todos los ramos que he tomado, llego a dar una prueba de selectividad y me va muy bien, sí tengo derecho a ir a la universidad. Pero si no he estudiado nunca, si el colegio me enseñaba nada, si no tengo ni una idea dentro de la cabeza, mejor que no intente ir a la universidad. Porque abrieron las universidades como un negocio, el mejor de los negocios”, afirma.
—¿Hay alguna forma de remediar o cambiar ese panorama?
—Enseñémosle a pensar, lo que yo digo siempre, enseñémosle a pensar a los niños. Porque estos niños van a vivir 100 años más, van a llegar al año 2100. No tengo idea lo que va a pasar en 2100. Pero si yo le enseño a pensar y le pongo situaciones aquí y acá, ‘a ver, José, ¿Qué hacemos si pasa esto y esto?’ Y lo voy llevando a que él vaya razonando. No aprenderse de memoria cosas, sino razonar.

Lo otro que yo creo que es muy importante es que tenemos que darle una oportunidad a todos los niños y niñas, sobre todo a las mujeres. Durante 200 años las estuvieron engañando diciéndoles ‘no, tú eres mala para las matemáticas, cabrita. No te metas en eso’. Diciendo que las mujeres para la casa, que se casen y que críen hijo. Un arresto domiciliario. Las mujeres tienen todo el derecho de hacer lo que les dé la gana y si quieren quedarse en la casa, me saco el sombrero. Las mujeres tienen las capacidades intelectuales y es cuestión de echarle para adelante para que lo puedan ir tomando.
—¿Cómo fue el proceso para escribir este nuevo libro?
Escribo estos libros en un blog con una lapicera de tinta. Escribo y escribo y escribo. Cuando he escrito 40 hojas, paro y lo meto en el computador. Me pongo a teclearlo y lo cambio un poco. Después lo imprimo y ahí me doy cuenta si está bien o mal escrito. Tengo una lapicera con tinta verde, con tinta calipso, con tinta roja, tengo una lapicera gordita con tinta roja. Ahí agarro y empiezo a rayar con tinta roja todos los papeles y entonces la primera pasada parece hemorragia.
Hay una caricatura que me encantó, La del perro. Esa caricatura es genial porque como dicen que es el perro de Orión, la estrella chica es el cachorro de Orión. Entonces el cachorro está dando vueltas alrededor del perro. José me pregunta si el cachorro es la estrella más chica y yo le digo, no, hay una más chica y una estrella neutrones. Lo llevo a la Nebulosa del Cangrejo en la constelación del Toro. Le hablo no sé qué, y llegamos ahí.
Hay que educar a los niños y a las niñas acá, enseñarles a leer. A mí me pasó una anécdota con el libro Somos Polvo Estrella para niños y niñas en Angol. Allí se acercó a una mesa en que yo estaba firmando libros una mamá con un niñito de cinco año, y me dijo: “Tengo que confesarle que este niño me pidió que le comprara su libro. Y yo le dije que no, porque no sabía leer. Y él me si tú me compras el libro, yo aprendo a leer”. El niño tenía el libro en la mano y lo abría y me leía párrafos. Y yo le dije bueno, pero tú ya estás en primero, en segundo. No, me dijo, en marzo próximo entró a primer año. El niño había aprendido a leer de puro porfiado, porque quería leer el libro que yo había escrito.
Aprender desde la curiosidad
Con respecto al estudiar todo el fenómeno de las cosas, Maza utiliza un ejemplo bastante gráfico. “La mayoría de tu cuerpo y el mío es agua. Descubrieron que la molécula, si tú la agarras como el toro por las astas, si tú empiezas a hacerle bullying, la molécula emite energía en microondas. Estudiando la molécula del agua querían ver qué tipo de microondas emite la molécula del agua. Y claro, con mecánica cuántica y con física atómica tú puedes predecir qué frecuencia va a tener esa microondas. Pero mejor hacerlo en vivo en el laboratorio y medirla”.
“Estaban en esa función, estudiando la molécula del agua cuando alguien dijo ‘¿Y qué pasa si lo hacemos al revés?’ La molécula empezó a vibrar por la microondas que le tiraban y como la molécula iba acompañada con un montón de otras en un vaso de agua, las moléculas meneándose cada vez peor, el agua empezó a hervir. Así inventaron el microondas. No porque se le había enfriado la sopa o porque se le había enfriado el café, sino estudiando la molécula del agua. La curiosidad intelectual de entender un fenómeno de repente te lleva a hacer una aplicación práctica de lo que estás estudiando. Y hay montones de otros ejemplos. Pero ese de la molécula del agua a mí me encanta”, destaca.
“Como estoy jubilado leo bastantes libros, estoy leyendo el de Harari que se llama Nexus. Que dice en el siglo XXI más de la mitad de los países del mundo van a ser irrelevantes, van a valer cero. Porque lo que va a estar pasando con inteligencia artificial, con chips que pueden calcular, no sé qué, con las tierras raras, Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, en Europa. Una docena de países y el resto vamos a ser paisajes. Se va a cumplir la profecía de Nicanor Parra que decía en Chile creemos que somos un país y apenas nos da para paisaje”, recalca.

La peor charla de José Maza
—¿Está muy cambiado todo?
—Yo me perdí en alguna parte. Yo salté y me cambiaron el país, porque este país yo ya no lo entiendo. Uno antes era respetuoso de los profesores, porque uno entendía que el profesor te estaba dando algo, algo de su genética intelectual. Afortunadamente yo ya estoy en retirada, en mis cuarteles de invierno, pero yo no podría estar en un Cuarto Medio enseñando historia de Astronomía. Los que están bien formados son pocos y el resto ya se perdieron.
La peor charla que he dado fue en Valdivia. Recolectaron a todos los cuartos medios de Valdivia y los llevaron al aula Magna de la Universidad de Valdivia. Empecé a dar mi charla y todos los cabros arreglándose la corbata y las cabras tocando la falda y riéndose con la del lado. Pasó media hora y yo estaba tan mosqueado. Paré la charla y dije ‘Miren, allá al fondo hay una puerta. Yo entiendo que ustedes tienen cosas muy importantes que conversar, por favor, váyanse. Si se van todos, nos vamos todos a almorzar’. Ninguno se atrevió a irse, pero terminé mi charla y no me hicieron ni una pregunta.
Al día siguiente fui a La Unión y di una charla parecida para niños de Cuarto Básico. Me hicieron como cinco mil preguntas. Yo les decía, ‘tú de la cabeza a los pies, eres un extraterrestre’. Los cabros se miraban los pies. Todos se miraban los pies a ver si habían pisado algo. Y les decía que todos los átomos de tu cuerpo los fabricaron las estrellas y voló el átomo y llegó a la nebulosa solar primitiva y ahora está aquí. Tú eres los átomos de esa estrella. Los cabros chicos agarran papa con este cuento. Pero los cabros de Cuarto Medio son un desastre.
Sus dichos sobre José Antonio Kast
—En una entrevista con Radio Cooperativa en 2019 dijo ‘Seríamos los faraones de los estúpidos al elegir a Kast por votación popular’. A la luz de los hechos ¿Qué piensa de la última elección presidencial?
—La Cecilia Rovaretti me empezó a picar. Yo la conozco, pero siempre me pone al borde para que yo ponga la pata. Tengo un problema mental con los republicanos, porque para mí los republicanos toda mi vida han sido los que pelearon por la democracia en España. Mi padre era republicano de corazón, peleó toda la guerra Civil. Mi abuelo lo mismo. Finalmente terminaron todo acá en Chile, en el Winnipeg.
Entonces, cuando se crea el Partido Republicano, a mí me pareció como que me estaban usurpando un nombre que era muy cercano a mi corazón para designar a un partido que realmente no estaba muy cerca de mi corazón en términos ideológicos. Por eso fui bastante duro en algunas apreciaciones. Me he encontrado varias veces con él, y yo trato de correrme, pero él me saluda muy amablemente. Así que de educado y de caballero no tengo ni una queja.
Desgraciadamente uno de los pecados capitales que tiene este caballero es que él no reniega de la dictadura, ni ha dicho yo me avergüenzo como profundo católico. Yo soy bastante ateo, gracias a Dios, diría mi abuela. El catolicismo te debe dar una visión de amar al prójimo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Y los dos mil o tres mil que mataron y que tiraron al mar encadenado o que lo rajaban con un corvo para que no pudiera flotar y se hundieran. Si yo fuera católico, a quien fuera que le hicieran eso, hasta el Mamo Contreras, yo protestaría. Y eso que es el gallo más malo que había en Chile desde Adán y Eva.
Me voy a quedar calladito los próximos cuatro años. Espero no abrir la boca para que no me empapelen y no le voy a dar más entrevistas a la Rovaretti que siempre me hace pisar el palito porque me pongo a conversar con ella y bueno, ahí converso porque la conozco hace muchos años. Pero después cuando ya estamos al aire sabe cómo buscarme y digo una barbaridad y no he alcanzado a llegar a la casa cuando me dicen oye José, vi que ya está todo viralizado.




