Política
29 de Enero de 2026Las conclusiones del FA tras su comité central: llama a recuperar un “lenguaje comprensible” y tilda al gobierno de Kast como una “colonización empresarial”
Tras la reunión del comité central, el Frente Amplio emanó un documento de "presíntesis" que llama, entre otras cosas, a la unidad del progresismo, a ejercer una oposición "propositiva" y a mirar hacia adentro del propio sector. Entre los énfasis, piden evitar la "autocomplacencia, como la negación del camino recorrido". También aseguran que el gobierno de Gabriel Boric permitió "estabilizar el país".
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El fin de semana recién pasado, el Frente Amplio dio inicio a su proceso de análisis y reflexión interna, de cara al término del primer gobierno liderado por la colectividad y tras la derrota electoral de su candidata presidencial, Jeannette Jara (PC). El sábado se reunieron los miembros del comité central y el domingo comenzó el congreso ideológico, un proceso que se inauguró en enero y que se extenderá hasta junio.
A la primera instancia llegaron los 102 integrantes del comité central, quienes se reunieron en dependencias de la Central Unitaria de Trabajadores para abordar análisis más contingentes, referidos a los años de la administración Boric y a la evaluación de la contienda electoral.
Allí, si bien cada “lote” de la colectividad llegó con distintas tesis sobre los énfasis que debían priorizarse, la tienda liderada por Constanza Martínez y Andrés Couble arribó a una “presíntesis de consenso”, expresada en un documento elaborado el martes pasado, de cinco puntos centrales, al que tuvo acceso The Clinic.
Pensar en alianzas más allá del plano nacional, “especialmente en vínculo con el resto de Latinoamérica”
En primer lugar, la colectividad del Presidente Boric planteó que hoy se está frente a un nuevo ciclo político, “marcado por un posible cierre del ciclo abierto tras el estallido social y por un escenario internacional profundamente inestable”. Junto con ello, destacaron que, a nivel global, “se constata el agotamiento del neoliberalismo, acompañado de una crisis de legitimidad de la democracia liberal”.
En esa línea, subrayaron la nueva influencia que despliega Estados Unidos sobre otras regiones del mundo y cómo ello debilitaría el multilateralismo, junto con “la primacía de la fuerza por sobre el derecho internacional”.
Con ello, como definición estratégica, el Frente Amplio determinó “ampliar el prisma de análisis y pensar alianzas y respuestas más allá del plano estrictamente nacional, especialmente en vínculo con el resto de Latinoamérica”.
Evitar la “autocomplacencia, como la negación del camino recorrido”
La tienda expresa que el actual gobierno asumió “en medio de una crisis social, sanitaria e institucional”, propiciando además la formación de una coalición diversa, junto a partidos aliados con trayectorias, culturas políticas y diagnósticos distintos.
Si bien reconocen que fue clave el acercamiento con los aliados del progresismo, también se evidenciaron “tensiones no resueltas en materia de coordinación política, definición de horizontes estratégicos y lecturas de los procesos políticos vividos por Chile en los últimos años”.
En esa línea, se determinó que el desafío del Frente Amplio es “impulsar la construcción de una visión partidaria que recoja estos aprendizajes —incluyendo errores, límites y aciertos— y permita proyectar un nuevo ciclo con mayor claridad estratégica, evitando tanto la autocomplacencia como la negación del camino recorrido”.
Ese diálogo, indican, debe darse tanto al interior de la colectividad como con sus compañeros de coalición.
Un Gobierno que permitió “estabilizar el país”
En función de lo anterior, el Frente Amplio insiste en que fue este Gobierno el que “permitió estabilizar el país tras un período de alta conflictividad social, profundos desequilibrios económicos y saliendo de una pandemia cuyos efectos aún no podemos dimensionar del todo”.
Junto con ello, destacan “avances relevantes” como la reforma de pensiones, el royalty minero, la estrategia nacional del litio, el alza del salario mínimo y las 40 horas, la creación del sistema nacional de cuidados y la transversalización de la perspectiva feminista, entre otros.
Ahora bien, la colectividad reconoce que, pese a esos logros, “nuestro sector perdió la elección, lo que obliga a profundizar la reflexión sobre el momento político”, y plantea la necesidad de “seguir dialogando activamente con la sociedad, con actores políticos y sociales, y ajustar estrategias sin renunciar al horizonte transformador”.
Conformar bloque sin exclusiones
“El escenario próximo estará marcado por un nuevo gobierno conservador que ya muestra una importante colonización empresarial”, se lee en la primera frase de este apartado del documento.
Este perfil del nuevo gobierno de José Antonio Kast, asumen los miembros del comité central, estará orientado a revertir avances en derechos sociales, laborales, ambientales y de género, junto con impulsar una agenda de desregulación y rebajas tributarias favorables a los intereses empresariales.
En este contexto, los integrantes de la instancia determinaron la “necesidad de construir una oposición propositiva, no meramente reactiva”.
En esa línea, se definieron como un sector “capaz de frenar retrocesos concretos en las materias antes señaladas y de proponer alternativas creíbles frente a temas como seguridad, migración, modelo de desarrollo y trabajo”.
En cuanto a la política de alianzas, llaman a conformar un bloque “sin exclusiones de ningún tipo dentro del campo del progresismo y las izquierdas”, en un espacio con márgenes de flexibilidad para que cada partido pueda expresar ideas propias y fortalecer su trabajo, manteniendo siempre instancias de coordinación y acción conjunta para defender aquellas ideas comunes “que creemos que le hacen bien a Chile”, independientemente de las tensiones coyunturales.
La necesidad de “recuperar un lenguaje comprensible”
En su último apartado, el Frente Amplio releva la necesidad de tomarse en serio el proceso congresal iniciado durante el fin de semana. Allí, una de las tareas centrales es superar “la dualidad difusa entre gobierno y organización política que caracterizó parte del ciclo anterior”.
En esa línea, se destaca además la importancia “de recuperar un lenguaje comprensible, fortalecer el vínculo con el mundo del trabajo —formal e informal—, los territorios y las nuevas formas de organización social, y transformar la diversidad interna en producción política y no en fragmentación”.



