De rivales a aliados políticos: el cauteloso desembarco del “piñerismo” en el futuro gobierno de José Antonio Kast en el segundo aniversario de la muerte del expresidente
Pese a sus severas críticas hacia el exmandatario en el pasado, el republicano optó por convocar a personas que colaboraron estrechamente con Sebastián Piñera. En el entorno del futuro presidente explican que esto responde a la apuesta de sumar a todas las fuerzas del Rechazo y descartan los apelativos de "neopiñerismo" o un gobierno de "Piñera 3.0". En la centroderecha, de todos modos, algunos plantean que ha existido un "veto" hacia figuras del núcleo piñerista y que los nombres más cercanos al expresidente quedaron en cargos "fusibles".
Por Eduardo Monrroy 1 de Febrero de 2026
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“Le quiero pedir a Dios que nos dé a todos, y también a mí, la sabiduría, la prudencia, el coraje, para liderar a nuestro país. Como ustedes se lo merecen, como Chile se lo merece… Que Dios los bendiga a todos. Muchas gracias. ¡Y viva Chile!”. La frase pertenece al expresidente Sebastián Piñera y fue emitida en la parte final del discurso de cierre de su exitosa campaña presidencial de 2009, realizado en el Movistar Arena.
El video que captó ese momento comenzó a circular en noviembre del año pasado en chats de la derecha, luego de que José Antonio Kast realizara su acto final en el mismo recinto, a pocos días de la primera vuelta presidencial. Se trató de un hito marcado por los guiños al exgobernante: desde el color de la corbata (roja), hasta el posar sobre una estrella, o tomar emblemas del mensaje.
“Fue una copia del Movistar Arena de 2009, pero más moderno, con mejor pantalla”, dicen categóricamente algunos excolaboradores del exmandatario.
La inspiración, en todo caso, no era casual. Según reconocían miembros del Partido Republicano por esos días, el acto de Piñera fue revisado con atención al tratarse de un hito político clave para el retorno de la derecha al poder. De este, así, se tuvieron en consideración sus símbolos y los ejes del discurso, de manera de tenerlos sobre la mesa a la hora de que Kast preparara su propio hito político, con diseño y estilo republicano.
La influencia no pasó inadvertida para algunos de los que compartieron de cerca con el expresidente y que recuerdan cómo José Antonio Kast y los republicanos mantuvieron una férrea distancia de lo que fue el segundo gobierno de Sebastián Piñera, al punto de declararse opositores a su gestión. La decisión quedó en la retina y pocos la olvidan.
Por lo mismo, es que dentro de la derecha que gobernó el país en dos ocasiones bajo los mandatos de Sebastián Piñera —a quien rendirán homenaje este viernes, a dos años de su trágica muerte— algunos dicen ver con buenos ojos la apertura de José Antonio Kast a convocar a distintos sectores, incluso con quienes en el pasado tuvo serias diferencias.

Los nombres ligados al expresidente que ingresarán al gobierno de Kast
Dentro de la derecha identifican distintos nombres ligados al piñerismo -o al menos admiradores de las gestiones del expresidente- que serán parte del gobierno de José Antonio Kast que se instalará a partir del próximo 11 de marzo.
En el gabinete de ministros, por ejemplo, se mencionan personas que ya ejercieron esos cargos bajo el mandato de Sebastián Piñera, como son Claudio Alvarado (UDI, futuro ministro del Interior) y Catalina Parot (independiente, futura titular de Bienes Nacionales). El primero ocupó cargos clave durante la segunda administración del expresidente, tanto como jefe de la Segpres, como de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere). La ex-Evópoli, en tanto, se desempeñó como ministra de BB.NN. en Piñera I y luego fue designada como presidenta del CNTV en 2018.
En el caso del futuro ministro de la Segpres, el RN José García Ruminot, se trata de un senador que fue cercano y que es un admirador del exmandatario.

Otros, en tanto, destacan la nominación para el Ministerio de Defensa de Fernando Barros, un histórico abogado del exmandatario, participando en directorios vinculados a la familia y en círculos de asesoría estratégica. Por su parte, si bien el futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna, mantenía diferencias políticas con Piñera, ambos eran amigos y este último fue su jefe en Citicorp.
Iván Poduje, futuro ministro de Vivienda, es otro declarado admirador de Sebastián Piñera. El arquitecto, que colaboró en propuestas en materia habitaciones durante su segundo gobierno, declaró a The Clinic que este fue clave para saltar a la política. “El presidente Piñera siempre me decía: ‘usted tiene que meterse en la política’”, dijo en 2024. Además, fue uno de los nombres que Piñera llamó en los días antes de morir, para ayudar en la reconstrucción por los incendios de Viña del Mar y Valparaíso.

Otra persona del futuro gabinete que conoció de cerca al exmandatario fue Francisca Toledo —ex-Liertad y Desarrollo—, futura titular de Medio Ambiente. La ingeniera, de hecho, trabajó directamente con Cristián Larroulet en segundo mandato de Piñera. Además, en el primer gobierno asesoró a la Segpres y otrad reparticiones.
El futuro ministro de Obras Públicas, el republicano Martín Arrau, por su parte, fue intendente de Ñuble tras la designación de Sebastián Piñera en 2018 y luego lo nominó delegado presidencial de la zona.
Pero a nivel de subsecretarios —que se espera que se nombren durante la próxima semana— también se identifican otros nombres ligados al expresidente.
Uno de ellos es Máximo Pavez, quien se perfila para la subsecretaría del Interior y que mantuvo fluido contacto con el exgobernante hasta sus últimos días. Pavez, de hecho, participaba de reuniones con el exmandatario para discutir y ponerlo al tanto de la coyuntura política. Fue, asimismo, uno de los redactores de su programa de gobierno para el período de 2018-2022.

También eran considerados cercanos nombres como el de Álvaro Bellolio (UDI), que ha estado a cargo de la revisión de antecedentes de futuras autoridades en la Oficina del Presidente Electo (OPE), Constanza Castillo (RN), quien asumiría como subsecretaria de la Segpres. O Pablo Eguiguren, encargado de la agenda de autorizaciones sectoriales del próximo gobierno y que en sus redes sociales se describe como “piñerista”.
“Coincido en que las personas vinculadas al piñerismo, que fueron vinculadas por el expresidente para ser parte de su gobierno, están integrándose al gobierno de José Antonio Kast”, dice a The Clinic otro declarado piñerista, el exministro de Salud Jaime Mañalich.

Para el médico cirujano, la entrada de figuras ligadas con el gobierno de Sebastián Piñera responde a una mirada pragmática de José Antonio Kast. “El presidente electo ha estado dispuesto a renunciar a una hegemonía política estricta y rígida para incorporar personas de otros sectores que puedan ayudarle a hacer un buen gobierno”, plantea.
De férreo opositor a su gobierno a destacar su patriotismo
“El peor es Allende, y le sigue Piñera”, dijo José Antonio Kast en julio de 2021, cuando incursionaba en su segunda candidatura presidencial y el Partido Republicano se había manifestado opositor al gobierno de turno.
Se trató de un período cargado de cuestionamientos por el control del orden público durante su mandato en el estallido social, en el que el exdiputado acusó a Piñera de “falta de carácter” y de que su administración no ha sido de derecha.

Esa mirada, sin embargo, comenzó a quedar atrás durante su tercera campaña a La Moneda. Al tiempo que la figura del expresidente se revalorizó en las encuestas, sumado a una probabilidad cierta de liderar el país, el republicano optó por dar un giro en su mensaje. Su tono pasó a ser más conciliador, valoró el aporte al país del exmandatario y destacó la experiencia adquirida en esos gobiernos.
El reencuentro se consolidó con el apoyo de la familia Piñera Morel tras su paso a segunda vuelta. “Pudimos haber tenido diferencias, pero claramente la historia va ocupando su espacio y va destacando a quienes se la jugaron por la patria. No solamente lo hizo el Presidente, sino también su familia”, dijo Kast el 24 de noviembre al visitar la casa de la familia del exmandatario.

Desde ese giro, muchos dieron como un hecho el desembarco de parte del piñerismo en el posible gobierno de Kast.
No se trata de un neopiñerismo ni de un Piñera 3.0, aseguran en el futuro gobierno
Hoy, en el círculo del futuro presidente, defienden la decisión. Explican que el gobierno de Piñera respondía a una lógica previa al plabiscito del Apruebo y del Rechazo de 2022, y si bien reconocen luces y sombras durante su gestión, destacan que en sus gobiernos se formó un grupo de gente valiosa que puede ser considerada para esta nueva etapa. “No se puede llegar a improvisar”, recalcan algunos, que recuerdan de mala manera el ingreso al gobierno por parte del Frente Amplio.
En todo caso, descartan de plano que esto signifique el gobierno de Kast sea un tercer gobierno de Sebastián Piñera, y rechazan apelativos que a ratos se ven en las redes como la llegada del “neopiñerismo” o un “Piñera 3.0”.
Por el contrario, destacan que la decisión de Kast responde a un nuevo escenario político en el que se buscó convocar a todas las fuerzas que estuvieron por el Rechazo y que lograron un 62% de los votos. De hecho, sostienen que el presidente electo ha logrado formar una coalición más amplia incluso de lo que fueron los dos gobiernos de Sebastián Piñera, al ingresar institucionalmente a fuerzas como Demócratas y Amarillos, que provienen de la centroizquierda.

En Chile Vamos, precisamente, algunos ven ese intento como otra inspiración en el expresidente, que también buscó conformar gabinetes amplios y representativos.
Un exministro lo grafica así: “Si nosotros hubiéramos nombrado a Jaime Campos en 2018, Kast habría ido a protestar a la Plaza de la Constitución. Aquello que le sirvió para generar una masa crítica que se opusiera desde la derecha a su gobierno, por considerarlo entreguista con la izquierda, es algo que él ahora toma de otra forma porque necesita alcanzar mayorías”.
¿Veto al núcleo del piñerismo?
Si bien son varios los nombres que fueron parte de los gobiernos de Sebastián Piñera que serán parte de la administración de José Antonio Kast, en el núcleo del denominado “piñerismo” hay quienes aseguran que existe una distancia con quienes ejercieron los roles de mayor liderazgo o cercanía con el exmandatario.
En esos grupos, de hecho, hay quienes postulan que existe un “veto” con quienes son más auténticamente piñeristas y que pertenecían al círculo de hierro de Sebastián Piñera. Otros lo grafican en la marginación de los equipos que acompañaron la candidatura presidencial de Evelyn Matthei (UDI).

Por lo mismo, consideran que en el diseño del gabinete Kast puso a las figuras más ligadas al expresidente en cargos más expuestos -algunos mencionan los casos de García Ruminot en Segpres, y de Alvarado Interior-, mientras que a su círculo más cercano lo ubicó en áreas menos desgastantes.
En el entorno del presidente electo, no obstante, descartan que exista un veto hacia ciertas figuras y explican que el diseño de la elección del gabinete responde a una lógica de seleccionar en su comité político a las personas de mayor confianza, funcionales y que jueguen de memoria con el futuro mandatario.



