Entrevistas
20 de Octubre de 2024Iván Poduje, candidato en Viña del Mar: “El presidente Piñera siempre me decía: ‘usted tiene que meterse en la política'”
El arquitecto defiende su estilo vehemente y controversial que desarrolló desde el estallido de octubre de 2019. Su actitud "dura y frontal" dice que la mantendrá para lidiar con las urgencias que aquejan a la Ciudad Jardín en caso de ganar, y dice que el programa en el que participa, Sin Filtros, "es una terma, una iglesia, al lado de los problemas que tenemos en el país". Eso sí, reconoce que sus cercanos le han pedido dejar de usar Twitter, red que sostiene que puede enajenar el debate público. Aquí también destaca su independencia, cualidad con la que, afirma, "no le deberá favores" ni a los partidos ni a las empresas.
Sigue a The Clinic en Google NewsCompartir
Iván Poduje (56) suele viajar desde hace algún tiempo al menos una vez a la semana desde el litoral central a Santiago con el objetivo grabar el programa de actualidad política Sin Filtros, del cual es panelista.
Es en el marco de una de esas estadías en la capital que el arquitecto y urbanista, inscrito como candidato independiente a la alcaldía de Viña del Mar, recibe a The Clinic en su oficina, ubicada en una casona de Las Condes,para conceder esta entrevista.
Para quienes no lo conocen en persona, lo primero que puede llamar la atención al saludar al autor del libro Siete Kabezas es su estatura, de 1.95 metros. También que siendo las 9.00 am pide una Coca Cola para acompañar la entrevista.
Ya al entrar al despacho de Poduje, también puede atrapar la cantidad de elementos que lo decoran: desde un banderín de Everton en una esquina, un libro de Marx con las manos manchadas con sangre, pasando por figuritas de Condorito y de superhéroes, mientras, de fondo, un completo mapa de la Ciudad Jardín dibujado por él en una pizarra con plumón verde y rojo. También hay un portaclips lleno de monedas, las que en un minuto de esta entrevista serán lanzadas arriba de la mesa, imitando, con reproche y efusividad, a los conductores de micro de la región de Valparaíso.
Otros elementos que destacan en la oficina son una fotografía en recuerdo del expresidente Patricio Aylwin, como también una —tomada por él— de los exmandatarios Sebastián Piñera, Eduardo Frei y Ricardo Lagos durante una declaración en La Moneda. Se trata de los políticos nacionales que, dice Poduje, más admira.
Poduje es un declarado “viudo de la Concertación” que va apoyado por las fuerzas de oposición para desbancar a Macarena Ripamonti (Frente Amplio) de la alcaldía, aunque suele renegar de los partidos y es crítico de varias decisiones de la derecha. Aquí, junto con asegurar que “no le deberá nada a nadie” si es que triunfa el 27 de octubre, también explica su estilo frontal y muchas veces duro que lo comenzó a caracterizar desde el estallido.
“El presidente Ricardo Lagos me recomendó con Sebastián Piñera”
—¿En qué momento tomó la decisión de dar el paso y competir por la alcaldía?
—Había tomado la decisión de entrar a la política después del estallido, no sabía en qué, pero fue muy fuerte lo que pasó. Hice dos libros y sabía la situación en la que estaba el país. Lo que me define a hacerlo es el incendio de Viña del Mar.
—En esos días habló con el expresidente Piñera...
—Claro. Él armó un grupo de trabajo con excolaboradores, el día 2 de febrero. Me pidió que monitoreara los avances del incendio el día 2 y el 3, y ese día 3 me dijo que íbamos a hacer una propuesta al Gobierno. Eso hicimos y se mató en ese contexto.
—¿Él le pidió ser candidato alguna vez?
—No.
—¿Pero lo hablaron en algún minuto?
—Siempre me decía: “Usted tiene que meterse a la política. Usted tiene que dar el paso, no puede estar en lo técnico siempre. Usted es un político”. De hecho, el expresidente Ricardo Lagos me recomendó con él. Pero yo estaba tranquilo así.
“Va a ser un golpe grande para el Frente Amplio perder Viña del Mar, y se lo van a tener merecido”
—¿Cuál sería el simbolismo de que usted ganara en Viña del Mar?
—Creo que hay dos temas simbólicos. Lo primero diría que un candidato independiente logre armar una campaña sin los partidos. Y logre imponerse a una alcaldesa en ejercicio, que es sumamente difícil. En segundo lugar, que yo siempre he sido muy crítico del Frente Amplio y de su gestión. Y, por lo tanto, lo que estamos proponiendo es la antítesis del Frente Amplio para Viña del Mar. Sería simbólico ganarles, porque significaría que culturalmente nuestras propuestas hacen más sentido que las del FA.
Para nosotros es relevante recuperar la ciudad. Está muy dañada. Y nuestro mensaje está orientado a eso. Resolver problemas sociales, porque los que hay en Viña son muchos, agravados por el incendio. Y no a la retórica, a los discursos refundacionales, que terminan en nada, que es la política del Frente Amplio y también este coqueteo con la violencia que fue fatal en octubre.
—¿El resultado de esta elección va a ser un golpe para el Frente Amplio después de tres años de gobierno?
—Indudablemente, si pierden Viña, va a ser un golpe grande para el FA. Y se lo van a tener bien merecido, por el estado en que está la ciudad, por la pésima gestión de la reconstrucción. Por una serie de cosas: no tenemos sistema de basura, no tenemos sistema de cámara. Han metido 450 personas a planta, está reventada, el gasto se fue a las nubes. Han hecho una gestión muy mala. Más allá de nuestros méritos, nosotros vamos a ganar porque el Frente Amplio le ha hecho muy mal a Viña del Mar.
—¿Son justas las críticas entendiendo que Ripamonti recibió un municipio, por parte de Virginia Reginato, que tenía un déficit tan alto y con problemas de corrupción?
—Sí, pero mire. Al final todos los municipios se recibieron así. (Tomás) Vodanovic recibió un municipio con más deuda que el de Viña del Mar. Yo tengo otro candidato en Maipú, pero es evidente que Vodanovic ha hecho una mejor gestión que Ripamonti. Entonces el déficit no es una excusa para no licitar la basura, para no licitar un sistema de cámaras, para no haber previsto un plan de emergencia para el incendio. Y se ha usado mucho de parte de la administración actual, culpar a la administración anterior y a su propio gobierno de la situación de Viña del Mar, lo cual es bastante insólito.
—¿Qué opinión tiene de la administración de Reginato?
—Ella tuvo mucho tiempo. Nunca es bueno estar mucho tiempo en un municipio. En su primer periodo se hicieron proyectos importantes, se extendió el borde costero; en su segundo periodo se inició la restauración de los palacios Vergara, Municipal, Rioja. Pero ahí parte el deterioro y el tercer periodo fue definitivamente muy malo y con muchos casos de corrupción que están siendo investigados hoy. Que no la involucran a ella, pero sí a personas que trabaron con ella.
—¿Usted nunca tuvo algún vínculo con la alcaldía de Reginato?
—No. Nosotros hicimos un trabajo hace muchos años. Nos contrató una empresa canadiense para hacer una propuesta para el estero de Viña. Pero esa propuesta no se concretó porque el costo era muy alto. Ese fue el único trabajo que hicimos, me tocó trabajar con el presidente Piñera en la remodelación del borde costero, Avenida Marina, pero ahí lo hacíamos desde el gobierno nacional.
—¿Pero cree que se le ha intentado asociar?
—Evidentemente que sí. Porque el argumento de Ripamonti siempre es culpar a alguien.

“Si gano, no le deberé favores ni a los partidos ni a las empresas”
Poduje llega a la elección con más una enemistad con las colectividades de la derecha, pese a que Chile Vamos y los republicanos bajaron sus propias cartas para dejarle un camino despejado. La relación, en todo caso, siempre fue tirante.
—Pese a esa distancia con los partidos, ¿se ha sentido acompañado por la derecha?
—Me he sentido acompañado por los vecinos de Viña y militantes de partido que forman parte del equipo. Institucionalmente los partidos no forman parte de la campaña. Esa fue una decisión mutua. Además he tomado decisiones libres con respecto a mi candidato a gobernador y a concejales que no han sido del gusto de algunos partidos, que han manifestado molestia por eso. Pero la independencia la gracia que tiene es poder tomar decisiones en función de lo que consideras mejor y no de lo que dice un partido.
—¿Y se puede ser 100% independiente?
—Sí.
—¿No son necesarias las redes políticas al llegar a una alcaldía?
—No. Porque los partidos son importantes para el financiamiento. Y gracias al Servel, y los créditos -si bien es poco- tú los puedes zafar. Son importantes las redes territoriales, pero lo que nosotros hicimos fue contactar a personas que trabajaron en la tercera línea haciendo campaña en los territorios, como se dice ahora. Además, porque mucha gente descontenta de la administración actual se acercó a apoyarnos. Finalmente los partidos institucionalmente para una campaña no son tan necesarios. De hecho, si ganamos, como creo que será, vamos a demostrar que es posible ganar una elección en una ciudad grande sin tener a los partidos detrás tomando decisiones.
—No le va a deber favores a nadie si es que gana entonces.
—Eso es lo más importante. No deberle favores ni a los partidos, ni a los caciques de los partidos, ni a las empresas, ni a las empresas de servicio vinculadas a los partidos. Si gano no le voy a deber favores a ninguno de ellos.
—¿Su carácter, su personalidad, ha hecho que la derecha no lo haya apoyado como sí lo han hecho con otras candidaturas independientes?
—No. Yo creo que más que la personalidad o el carácter es que para mí la independencia es un valor central. Y cuando tomo una decisión avanzo sobre ella y no me gusta que me impongan cosas. Si me pides apoyar a un candidato y no estoy de acuerdo, no lo voy a hacer nomás.
—¿Intentaron imponerle cosas?
—No…. bueno, sí. Me pedían que apoyara a tal o cual candidato, que incorporara a tal o cual persona al comando, y en ese sentido yo tengo convicciones bien fuertes. No sé si el carácter…
—Pero los partidos hicieron gestos importantes con usted. RN bajó al candidato que tenían, los Republicanos también bajaron una candidata.
—Mire, los partidos no bajaron los candidatos por hacer un gesto de generosidad conmigo. Los bajaron porque las encuestas marcaban bastante menos. Agradezco y apoyo a los siete partidos que me apoyan, pero no soy ingenuo. No creo en el viejo pascuero, si bajaron a sus candidatos fue porque no marcaban más en las encuestas, si no, me hubieran bajado a mí. No pudieron bajarme.

“En la feria nos han hablado del caso Hermosilla, de ‘hasta cuándo roban'”
Durante la semana Poduje fue consultado en televisión si es que apoyaba a alguna candidata en Las Condes. La pregunta fue si tras el escándalo por el sueldo que recibía Marcela Cubillos en la Universidad San Sebastián, la respaldaba a ella, candidata de Chile Vamos. Pero dijo que no. Que si votara en esa comuna lo haría por la independiente Catalina San Martín.
El reto, admite, le llegó en seguida.
—Cuando habla de que le pidieron apoyar ciertas candidaturas, ¿se refiere, por ejemplo, a Marcela Cubillos?
—No. Marcela Cubillos es candidata de Las Condes. Me decepcionó mucho lo que hizo, lo dije con toda libertad. Tampoco les gustó eso. Mire, yo tengo 56 años, trabajé 32 años en oficina. Eso te da una cierta libertad de hacer las cosas que son buenas para Viña, para mi país, y no hacer las cosas para tal o cual cacique, o líderes. Y si yo considero que lo que ocurrió con Cubillos fue pésimo, lo digo con todas sus letras. Lo mismo con Hermosilla, Chadwick… y también con Boric o el Caso Convenios, ProCultura.
—¿Le llegó reto cuando dijo que apoyaba a la candidata independiente Catalina San Martín en Las Condes?
—(Ríe) Sí, no les gustó.
—¿Usted cree que Chile Vamos enfrentó mal los casos como el de Luis Hermosilla o el sueldo de Marcela Cubillos?
—Lo hizo muy mal. En la feria, en sectores populares, nos hablaban del caso Hermosilla, de ‘hasta cuándo roban’. Esa cosa de hastío. Y que pasando los partidos no tomen la decisión de sacar a todas las personas que están involucradas de una vez, eso fue un error estratégico. Y en el caso Cubillos, fue defender lo indefendible. Yo fui profesor 17 años en la Católica, tuve hasta tres cátedras, 33 horas, y nadie ganaba esa plata. Nadie podía viajar, volver y menos ser candidato siendo profesor. Y lo que uno espera de un partido son convicciones. Eso aleja más a las personas de la política.
—Si pierde la elección, ¿va a ser culpa de eso?
—Si pierdo es porque hice una mala campaña y los partidos no tienen que ver con eso.
Iván Poduje: “Mi punto de quiebre con lo que quedaba de la Concertación fue el 18 de octubre”
Poduje afirma que se siente identificado con la obra de la Concertación durante los 30 años de gobierno, aunque menciona solo a Aylwin, Frei y Lagos, mas no a Bachelet.
“Por eso tengo a don Patricio Aylwin atrás. Y bueno, también tengo un gran agradecimiento al presidente Piñera. Por eso tengo esta foto que tomé en la oficina en La Moneda cuando estuvieron los tres presidentes hablando abajo. Eso es lo que me representa”, dice.
—¿Cuál fue el punto de quiebre con la Concertación?
—Es que la Concertación se terminó. Y mi punto de quiebre con lo que quedaba fue el 18 de octubre. El estallido. Cuando vi que algunos se tentaron con botar a un presidente, con empujar la violencia. Se vieron seducidos por esa violencia vehemente. Yo nunca tuve alguna duda de que esto era una mezcla de demandas y también de narcos, barras bravas y violencia política.
—Pero hay medidas del Partido Republicano, del cual usted apoya a algunos candidatos, que se podrían alejar mucho de la Concertación que admira. ¿No va en contra de esos principios?
—Es que depende de cuál candidatura.
—José Antonio Kast, por ejemplo.
—Nunca lo he apoyado.
—¿En la segunda vuelta presidencial no?
—La segunda vuelta era difícil. Pero no me representa José Antonio Kast como candidato, ni la forma en que él piensa, ni menos las posturas conservadoras sobre ciertos temas. No representan la modernidad de lo que Chile necesita.
—¿Y no lo meten a usted a ratos en el saco de los más conservadores?
—Sí, pero también los republicanos me han tratado de comunista en el segundo proceso cuando apoyé el En contra. Cuando en una humorada rompí una constitución… se enojaron mucho.

Poduje y su estilo polemista: “Twitter te hace perder credibilidad”
“La moderación es bien rara cuando el país se está desbordando”, defendió Poduje hace unas semanas en La Tercera al abordar su faceta más polemizadora, la que a veces le ha traído cuestionamientos.
—¿Por qué defiende esa postura?
—Lo que pasa es que me parece raro que los partidos pidan moderación cuando tenemos una ola de homicidios. Con un cuerpo de Carabineros debilitado, requieres mucha más firmeza. Requiere iniciar la construcción de cárceles. Esa moderación, entendida como la falta de convicciones, no es consistente con un país que está en crisis como Chile. Lo mismo aplica para el tema de la reconstrucción. Esta es la peor reconstrucción de la historia y no veo parlamentarios de oposición haciendo los puntos que deben hacer para ayudar damnificados, salvo excepciones.
—Desde el estallido en adelante usted comenzó a adoptar un perfil más polemista, sobre todo por su participación en Sin Filtros. La duda que pueden tener los vecinos es sin van a votar por el Iván Poduje arquitecto o el Iván Poduje polemista.
—Mire, con micreros que no dan un buen servicio, que le tiran las monedas a nuestros vecinos, voy a ser duro y muy duro. Con las empresas de cámaras que tienen el 30% de las cámaras apagadas voy a ser más duro todavía. Con las empresas de basura, que llevan dos años sin contrato, voy a ser más duro. Y los que se toman las calles y revientan trabajo formal, duro. Lo mismo los narcotraficantes, duro. O sea, voy a ser un tipo que hace propuestas, pero que defiende a los vecinos. Con el carácter que tengo. Hoy se ha instalado una anomia en Chile donde cada uno hace lo que quiere. ¿Usted cree que yo como arquitecto voy a permitir que nos rayen la ciudad entera?
—¿Cuando habla de frontal no se confunde con ser agresivo?
—No creo. No creo ser agresivo con nadie, sí soy muy claro en mis puntos de vista. Con el estallido nunca he tenido dos opiniones.
—Fue académico mucho tiempo, de universidades prestigiosas, las cuales que se basan en datos objetivos. ¿No se contradice un poco eso con este rol de comunicador que de repente, a través de X (ex-Twiter), pudo compartir medias verdades? ¿No pierde credibilidad académica?
—Yo creo que Twitter te hace perder credibilidad. (Alfredo) Joignant, que es un profesor también, hace el loco en Twitter y también pierde credibilidad. Twitter es un espacio, una plataforma, que muchas veces me han pedido que la deje, la gente más cercana, porque compartes información muy rápido. Ahora la rigurosidad también está con las propuestas que hemos hecho en Viña del Mar. Pero sí, te concedo el punto de que Twitter es una plataforma que tiende a enajenar y polarizar las discusiones más allá de la cuenta.
—¿Se siente adicto a Twitter?
—Al lado de otros que están ahí, no. Y ahora en la campaña hemos orientado las redes a las propuestas, a los debates. Criticar al Frente Amplio y al gobierno, siempre lo voy a hacer, porque soy de oposición. Lo que pasa es que hoy en Chile las convicciones son muy elásticas. El Presidente es el emblema de eso con sus volteretas. Pero también Kast con la Constitución.
—Sin Filtros, como programa, ¿aporta al debate público?
—Sin Filtros es un programa que aporta mucho al debate público porque es muy popular. A la gente le gusta. Se ve transversalmente desde el punto de vista etario y socioeconómico. Tiene un impacto significativo.
—¿Cómo se hace para cuidar la democracia desde un programa en el que a veces se le permite a personas decir juicios de valor graves?
—Eso es lo que pasa en la calle, en la prensa. En Sin Filtros son más directos nomás. En otros programas uno ve algo parecido.
—No hace mucho hablaron de guatón tal por cual...
—Esas cosas que se dicen en la calle, en las redes. Mire: al lado de los problemas que tenemos en Chile, Sin Filtros es una terma, una catedral, es una iglesia. Cuando tienes personas asaltadas con pistola a plena luz del día, personas decapitadas, cuando tienes una ola de homicidios en el barrio Yungay, donde vive el Presidente. Eso es violento. Me da extrañeza que con un país que se disparó en homicidios, que se desplomó en economía, esté más preocupado de lo que se dice en Sin Filtros que de la pésima gestión en seguridad.
—¿Es consciente de que su estilo puede generar rechazo?
—Lo vamos a ver ahora el 27 de octubre. Yo creo que vamos a ganar la elección.
“No me pagan para ser Miss Simpatía”
“A ver, le voy a decir lo siguiente. Ojalá lo pongan esto”, dice Poduje mirando a la cámara de The Clinic para responder a la pregunta sobre si bajará el tono de su discurso en caso de llegar a la alcaldía de Viña del Mar.
Para ello Poduje toma unas monedas de $10 pesos que tiene en un porta clips. “Voy a reuniones en todos los barrios. ¿Sabe cuál es el reclamo más recurrente que tengo? Cuando los adultos mayores pagan y el micrero hace esto…”, dice.
“¿Usted cree que yo voy a aceptar eso con los adultos mayores? ¿Y no voy a hacer nada? ¿Qué haría usted en mi caso como alcalde?”, emplaza Poduje.
Ahí es cuando toma las monedas y las arroja contra la pared. Una de ellos rueda sobre la mesa.
—Nosotros no estamos postulando.
—Bueno, pero qué haría usted como persona si ve que le tiran las monedas en la cara a una viejita que está intentando pagar su pasaje. Para defender a mis vecinos voy a ser inflexible. Y así mismo para llegar a acuerdos voy a juntarme con el ministro Carlos Montes -tengo una buena opinión de él- para acelerar la reconstrucción. En eso no me pierdo. Lo que yo creo que falta en Chile es que las autoridades defiendan a los vecinos con toda la fuerza que se necesite. Eso algunos dicen que es ser duro, yo les digo que los espero en la oficina si para eso nos pagan. No me pagan a mí para ser “Miss Simpatía”.
—¿Es verdad que estuvo a punto de pegarle al senador Javier Macaya cuando era presidente de la UDI?
—No. Mire, sabe qué, antes la gente era menos sensible, ahora es muy sensible. Curiosamente es sensible con esas cosas y no es sensible con los tipos que decapitan, con el Caso Audios, con el Caso Hermosilla. Me causa curiosidad eso. La candidata del Frente Amplio es responsable por negligencia de un incendio que generó 187 fallecidos y no veo a nadie escandalizado.
—Usted cree que se escandalizan más por lo que pasa en Sin Filtros.
—Absolutamente, porque ven mucho Sin Filtros. Son fans.

“Trump no me gusta para nada. Milei tampoco”
Entre el decorado de la oficina del candidato Poduje, cerca de una figurita de Eugenio, de Condorito, se puede apreciar otra del expresidente de Estados Unidos Donald Trump, hoy en carrera para retornar a la Casa Blanca.
—¿Le gusta algún referente internacional de la política actual? Vemos una miniatura de Trump…
—Pero es que no vio el monito completo.
Poduje se levanta y toma la figurita del empresario. Al voltearla se aprecia que tiene un agujero en la parte de atrás y se revela que, en realidad, tiene una pose defencando. “Trump no me gusta para nada”, aclara.
—¿Y Javier Milei?
—Tampoco. Además tiene fines expansionistas.
—Es un tuitero como usted.
—Sí, pero mire. Milei está haciendo su pega con los argentinos, donde se robaron el país completo. A mí me gusta (Emmanuel) Macron, es un líder importante. Me gusta su forma de ser. ¿Vio cómo enfrentó a los chalecos amarillos? Se requiere carácter para ser presidente.
El futuro de Poduje en la política: “Si pierdo, vuelvo a mi oficina. Al Parlamento no voy ni amarrado”
Para cerrar la entrevista Poduje deja algo claro: de ser candidato no va a volver a postular a un cargo de elección popular. Quiere volver a la cátedra y a trabajar en su estudio de arquitecto. Eso sí, no descarta participar de un gobierno si es que algún presidente se lo pide.
—¿Qué pasa si pierde la elección por Viña del Mar?
—Voy a volver a mi oficina.
—¿No vuelve a la política?
—No.
—¿Decisión tomada?
—Decisión tomada. Porque al Parlamento no voy ni amarrado. Eso representa todo lo que no me gusta. Una fomedad increíble. No voy a ser candidato a gobernador, porque tienen pocas atribuciones. Yo lo único que quiero es ser alcalde de Viña. Si no soy alcalde de Viña, me tocará volver a mi oficina, escribir nuevos libros.
—¿Y ser ministro?
—Eso no depende de mí. Si el Presidente pide ayudar desde donde sea uno no se puede restar. Yo creo que vamos a ganar, pero si no pasara vamos a volver a lo que hacíamos antes.
—¿Le gusta algún precandidato o precandidata presidencial?
—La que más me gusta es Matthei.



