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2 de Febrero de 2026La advertencia del nutricionista Marcell Leonario sobre el uso de Ozempic: “La evidencia es clara, existe recuperación del peso perdido al suspender el tratamiento”
A dos años de su popularización, expertos advierten que el uso de Ozempic para bajar de peso provoca un efecto rebote al suspender el tratamiento. Estudios recientes indican que la recuperación del peso puede ser incluso mayor que con estrategias conductuales.
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Hace al menos dos años se vivió el boom de un medicamento del que recién se puede tener claridad de sus consecuencias en el cuerpo. Se trata del Ozempic, nombre comercial otorgado para la semaglutida. Se trata de una inyección que ayuda a controlar la diabetes tipo II y por ende provoca una pérdida de apetito en el paciente, lo que como efecto tiene una notable baja de peso.
Sin embargo, tras años de su uso —sobre todo en personas sanas— comenzaron a notarse las consecuencias de su aplicación sin indicación de un médico especializado. Y no solo eso, también se registraron casos en que las personas volvieron a subir de peso cuando dejaron de usar Ozempic.
Uno de los casos más comentados en el último tiempo es el de una influencer chilena que usó el medicamento sin receta médica y debió ser hospitalizada a causa de una pancreatitis aguda. “Si conocen a alguien que use Ozempic, para que le cuenten y le manden esto. Que por favor vayan al doctor, háganse exámenes. No es llegar y tomar el remedio, no somos invencibles”, aseveró en sus redes sociales.
El rebote del Ozempic
Marcell Leonario, académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Mayor, explicó a The Clinic que “la evidencia es clara, existe una recuperación del peso perdido al suspender el tratamiento. Incluso de mayor magnitud cuando se compara con estrategias de disminución de peso frente a estrategias conductuales“.
“Durante este mes se publicó una revisión sistemática de investigadores de Oxford (Reino Unido), que analizó esta situación en fármacos para la pérdida de peso. Existen otros efectos adversos reportados y contraindicaciones, pero son bastante particulares y para grupos específicos de la población”, añadió.
Leonario recalcó que “es importante indicar que el mecanismo del fármaco para reducir el peso se debe a una menor ingesta de alimentos por disminución de apetito y mayor saciedad por retraso del vaciamiento gástrico. Junto con una utilización eficiente de estas (por el aumento de insulina y sensibilidad de tejidos periféricos por esta). Pero al no estar presente en el organismo, la persona volverá a ingerir las calorías que frecuentaba y el metabolismo no será tan eficiente como lo fue al seguir al tratamiento“.
“Estudios en modelos animales indican que al suspender el medicamento, las vías nerviosas centrales que promueven la disminución del apetito, se desregulan completamente. Por lo que la ingesta incluso puede aumentar por sobre los umbrales fisiológicos. De igual manera, los estudios aún son limitados como para confirmar cuál sería el mecanismo particular del efecto de la recuperación del peso perdido, y probablemente sea una mezcla de factores más que una vía metabólica particular”, aseveró el académico.
Los otros efecto del medicamento
Consultado sobre los efectos secundarios frecuentes, el experto señaló que “en pacientes con diabetes mellitus tipo 2, obesidad y enfermedad renal crónica, se ha confirmado que el uso de este fármaco aumenta la posibilidad de eventos gastrointestinales no graves, como náuseas, vómitos y diarrea. Respecto a situaciones adversas más graves, existen reportes de casos clínicos particulares que no pueden ser considerados evidencia como para cuestionar su utilización en humanos”.



