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20 de Febrero de 2026Kamila González y cómo convirtió su experiencia de vivir un exorcismo al interior de un convento en un libro: “Dudé mucho poner el tema de mis visiones”
La autora señala que dudó en poner las visiones de entidades religiosas que tuvo durante el exorcismo que se realizó a una de las monjas del convento. También adelanta que podría escribir otro libro contando cómo su vida después de abandonar la congregación y su proceso en otro convento.
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“Hay muchas cosas paranormales dentro de la historia, hay muchas cosas como súper increíbles. Es mi experiencia, no tengo nada que demostrarle a nadie, solamente lo vengo a contar aquí”. Así comienza un extenso relato en TikTok, dividido en 17 partes, de Kamila González sobre su experiencia al ser aspirante a monja que rápidamente se viralizó en redes sociales.
En las primeras partes de su relato comenta que “era una niña súper normal, iba a carretear con mis amigas, había tenido pololo, iba a misa, iba a un colegio de monjas. Súper creyente desde siempre“. Comenta que fue tras un viaje al sur de Chile llegó hasta un convento, en un principio para un retiro espiritual, pero luego “sintió el llamado” para convertirse en religiosa.
Pese a la férrea oposición de su madre, Kamila —con 18 años— decide iniciar su proceso para convertirse en una monja de claustro dejando todo resto de su vida detrás de las rejas del convento. Sin embargo, poco a poco comienzan a pasar cosas raras, sentimientos oscuros y ruidos inexplicables. Pero eso era solo el comienzo de una experiencia que ahora pasó a ser un libro titulado “El Convento“.
El Convento, de TikTok a las librerías
En conversación con The Clinic, González explicó que “fue muy loco” cuando se viralizó la historia que contó a través de TikTok. “Yo siento como que aún no caigo en el peso de todo lo que está pasando porque fue muy rápido. Jamás me esperé que fuese con tanto alcance, yo pensé que lo iban a ver algunas personas porque, claro, es un tema como extraño, del que no se habla tanto. Pero jamás pensé que se iba a ser viral, jamás pensé que me iban a hablar de editoriales, que iba a convertirse en un libro”.
“Fue todo muy loco, pero igual estoy agradecida porque siento que me ha servido un montón para soltar el trauma que viví”, añade.

“Cuando subí los vídeos y empezaron a ser virales, todo el mundo me comentaba como ‘Kami, deberías hacer un libro‘. Yo ya tenía un Word, como una especie de libro de vida, que tenía 10 páginas con algo escrito de lo que me había pasado y cuando me empezaron a hablar mucho sobre esto, empecé a tratar de ordenarlo como a formato libro por si se daba la oportunidad realmente y concretamente de hacerlo”, recuerda.
“Me hablaron de Planeta y dije ‘tengo que hacerlo’. Les dije que sí, pero que no tenía el manuscrito aún así que me dieron unos días para extender un poco más el texto que tenía para así ver cómo era mi narrativa. Al final les gustó, me contrataron y ahí ya tuve que escribir el libro rapidísimo”, explica la autora.
“El exorcismo es lo que más me costó escribir”
La historia de Kamila González comienza su libro explicando cómo llegó a un convento en el sur de Chile, sin revelar nombres, en donde sintió el llamado de servir a Dios. Estaba en medio del proceso cuando comenzó a sentir presencias extrañas en la habitación donde dormía en el convento. También relata lo duro que fue dejar a su familia para comenzar el proceso del claustro, pero sin lugar a dudas, lo más difícil fue presenciar el exorcismo que un obispo realizó a una de las religiosas.
Escribir nuevamente sobre esta experiencia fue muy difícil para la autora “porque obviamente, a pesar de que ya lo he superado bastante, como que me vuelve a dar mucho miedo acordarme. Sobre todo de todos estos detalles y para escribirlos obviamente tuve que como que hurgar en mi mente, en cada detalle, en todo lo que viví como en ese momento y siento que esa es la parte que más me costó“, apunta.
“Tengo muy grabado todo eso que me pasó, seguramente hay detalles que se me fueron y que ya no me acuerdo, pero todo lo que escribí en el libro es como lo que tengo literal grabado en mi mente. Entonces como irlo escribiendo no me costó tanto porque siento que al final como fue algo que viví, no tenía que estar pensando ‘qué escribo ahora'”, recalca.

Las visiones
Sin adelantar parte de libro, González es testigo de un exorcismo a una de las monjas del claustro. Durante esos cinco días que duró el ritual religioso, ella debió ayudar al obispo que lo realizaba porque ella vio cosas que los demás no eran capaces de presenciar.
“Dudé mucho en poner el tema de mis visiones. Lo dudé harto, mi editor también dudó un poco si dejar todo, pero al final sentí que se iba a contar esta historia tenía que ser 100% sincera y deshaciéndome de todo lo que había en mi mente. Entonces al final está escrito sin censurar nada”, revela.
A su juicio, escribir este libro la ayudó porque “me saqué un peso encima, una carga de encima escribiéndolo. Contándolo también. No solo cuando lo subí a TikTok, sino que cada vez que se lo iba contando como a mis personas cercanas, alguien que era como un nuevo amigo o algo así, sentía que cada vez me costaba menos hablarlo. Al principio, cuando lo contaba, se me formaba un nudo en la garganta y me daban ganas de llorar. Me costaba demasiado y siento que cada vez que lo fui hablando más como que fue un proceso de sanación y ya contarlo, que tanta gente lo viera y después escribirlo, siento que fue una liberación tremenda“, recalca.

La vida después del convento
Consultada sobre si esta experiencia afectó su fe, González sonríe y recalca que “para mí fue aprender que a pesar de que todo este mal existe, Dios es más fuerte que todo eso. Entonces para mí fue casi, y lo digo en el libro, como una catequesis el haber vivido el exorcismo, o sea, muy lejos como de perder mi fe, se fortaleció”.
“Siento que me manipularon demasiado, siento que hicieron todas las cosas súper mal. Por eso me criticaron algunas personas como de que yo estaba en contra de las religiosas o de la iglesia, pero no. Es solamente de ese comento en específico en el que yo tuve esta experiencia mala y que ahora que yo estoy grande me doy cuenta de todo lo que me manipulaban”, añade.
“Me encantó escribir, me gustaría escribir más. De esta misma historia podría tal vez haber una parte 2, porque está todo mi proceso después en la casa, el proceso en otro convento, porque estuve después en otro convento donde la experiencia fue bonita, pero es otro proceso. El contar cómo han sido mis años después, cómo superé, cómo empecé a apagar la tele, empecé a apagar la luz, porque al principio dormía con luz prendida, tele prendida, no podía dormir en silencio, no podía dormir como a oscuras. Entonces yo creo que podría haber una segunda parte”, indica.



