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El Presidete Gabriel Boric se enteró de la polémica con EE.UU. durante su gira en Rapa Nui . Foto: Agencia Uno.

Política

24 de Febrero de 2026

De la contención a la ofensiva: el rediseño de La Moneda sobre la polémica con Estados Unidos tras la arremetida del embajador Brandon Judd

En un comienzo, el Gobierno había optado por limitarse a responder de forma técnica a la controversia por el cable submarino que viajaría desde Hong Kong a Concón. Sin embargo, tras las declaraciones del embajador de la Casa Blanca en Chile, el Ejecutivo no tuvo más margen que pasar a la ofensiva. A pesar de la planificación de la estrategia, el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, ha tenido que hacer frente a versiones contradictorias que ha entregado su ministerio sobre la polémica.

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“Creo que es bastante ridículo, porque no hay amenazas, no estamos amenazando, no estamos haciendo ninguna amenaza”, dijo ayer en una conferencia de prensa el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, al referirse a los dichos de la vocera de Gobierno, Camila Vallejo, sobre la cancelación de la visa a altas autoridades a propósito de la iniciativa de la fibra óptica que el Estado chileno negociaba con la empresa China Mobile.

Minutos antes, la ministra había señalado en su tradicional vocería de los lunes defendió que sus decisiones las toma de manera “soberana” y que “no toma decisiones bajo amenaza o presión de ningún país ni de ninguna empresa, y así ha sido la trayectoria en distintas oportunidades”.

El discurso de La Moneda, señalan desde su interior, buscaba no escalar las tensiones con el gobierno de Donald Trump. En función de ello, se planificó entregar respuestas técnicas sobre el caso, como sostener que el proyecto se encuentra en estado de evaluación y que aún faltan distintas etapas para que se materialice.

Sin embargo, afirman desde Palacio, las palabras de ayer del embajador Judd en contra de la ministra y el hecho de calificar de “irrisoria” la sorpresa del Gobierno del Presidente Gabriel Boric frente a la noticia, dejaron a La Moneda sin más opción que coordinar una ofensiva encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren.

El ministro de relaciones exteriores, Alberto Van Klaveren, en el Patio de los Naranjos del Palacio de La Moneda para referirse a la revocación de las visas oficiales del ministro Muñoz. Foto: Lukas Solis / Agencia Uno.

La ofensiva de La Moneda

Así, una vez terminada la conferencia de prensa del embajador estadounidense, el canciller realizó una declaración en el Patio de los Naranjos, en La Moneda, con un tono más duro que en los días previos. “Como Gobierno rechazamos absolutamente las imputaciones y declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, señor Brandon Judd”, aseveró.

Luego, dijo lamentar que se alimente una discrepancia que, a juicio de La Moneda, “se funda en una premisa falsa”, ya que, dijo el ministro, “ningún funcionario del Gobierno de Chile, ningún agente del Estado, ha colaborado en acciones o medidas que pongan en riesgo la seguridad de nuestro país“.

Tras la aparición de Van Klaveren, fue el propio ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz —a quien se le revocó la visa diplomática que otorga Estados Unidos—, quien asistió a 24 Horas para explicar su versión.

El ministro siguió la orientación de La Moneda al referirse a los aspectos técnicos de la tramitación de la iniciativa. Detalló que el proyecto ingresó a la Subsecretaría de Telecomunicaciones el 26 de noviembre del año pasado y que, desde entonces, comenzó el proceso de revisión junto a otros organismos del Estado.

“Iba bastante avanzado porque hasta ahí pensábamos que debía ser considerado como una posibilidad de mejorar la capacidad”, explicó Muñoz.

A fines de enero, sin embargo, relató que “nos llega un mensaje desde la embajada de EE.UU. con un documento con antecedentes que mostrarían que habría una amenaza de este proyecto contra la seguridad de Chile y para Estados Unidos, en que nos muestran información de ciberataques hacia empresas de telecomunicaciones y de construcción”, antecedente que el propio Judd expuso en su punto de prensa.

Según Muñoz, tras recibir esa información decidió revertir el avance del proyecto y levantar más antecedentes. “Antes de seguir avanzando, necesitamos buscar información más profunda. Pero eso yo no se lo digo a él, solamente le agradezco la información que me da y que la vamos a ocupar con la mayor seriedad posible”, reconoció.

Si bien Judd sostuvo que había comunicado su preocupación en múltiples ocasiones, Muñoz aseguró que solo se reunieron una vez para abordar el tema, cuando ya se había retrotraído el avance de la iniciativa. En esa reunión, dijo, no le informó al embajador que el proyecto se había revertido, pero sí le señaló que “este proceso no se ha tramitado completamente”.

El ministro agregó que el trámite contempla 13 etapas, que dependen de otros ministerios, como Defensa, u organismos como el SHOA, y que aún no había llegado a Contraloría.

El ministro Juan Carlos Muñoz es uno de los secretarios de Estado que se ha mantenido en el cargo desde el 11 de marzo del 2022. Foto: The Clinic.

Los flancos de Muñoz y las contradicciones con el subsecretario

Con todo, el ministro debió hacerse cargo de dos grietas en la narrativa que complicaron el diseño comunicacional de La Moneda.

El sábado, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya (PC), señaló a El Mercurio que las observaciones sobre el proyecto habían sido subsanadas y que se estaba en la etapa de confección del decreto para autorizar la concesión. “Si se cumplen los elementos técnicos, debería autorizarse”, indicó.

Consultado por esos dichos en 24 Horas, Muñoz desconoció esa versión. “En ese momento eso no era así, porque el proyecto estaba en una etapa más bien de solicitud de mayor información a una serie de organismos del Estado, relacionada con temas de defensa y ciberseguridad”.

Además, aseguró que había conversado con el subsecretario, pero prefirió no entregar detalles. Con todo, sostuvo que con Araya “tenemos una mirada similar y que esa declaración no se ajusta a la realidad de lo que estábamos viviendo. Porque en ese momento estábamos en un proceso de búsqueda de más información (…). Cuando hablamos de ciberseguridad, de seguridad nacional y de elementos que trascienden a la subsecretaría, era importante tener esos antecedentes y eso es lo que levantamos para tomar la mejor decisión posible”.

A este episodio se sumó una publicación de El Mercurio de esta mañana, que reveló que Muñoz había aprobado el proyecto del cable submarino desde Hong Kong a Concón, pero que 48 horas después se revocó esa decisión a solicitud del jefe de gabinete de Araya, Guillermo Petersen (PC), por “razones de error técnico en su tipeo”. Esto contrasta con la versión de Muñoz, quien sostiene que el proyecto se retrotrajo por los antecedentes entregados por la Casa Blanca.

La revelación ya generó reacciones en la oposición. “El manejo de esta crisis ha revelado una preocupante falta de coordinación y transparencia en el tramo final de este gobierno”, arremetió el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez.

“Cuando uno ve al Presidente y a los ministros con versiones contradictorias, al embajador de Estados Unidos diciendo que esto fue advertido, contratos que se firman y luego se anulan, eso le hace un daño gigantesco a la imagen de Chile”, agregó.

Desde la oposición, precisamente, citar a los ministros Muñoz y Van Klaveren a la comisión de Relaciones Exteriores, al tiempo que RN y la UDI han planteado la posibilidad de impulsar una comisión investigadora.

Por su parte, el diputado y exprecandidato presidencial de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, anunció que solicitará que tanto el ministro como el subsecretario sean citados a la Sala de la Cámara. “Creo que es importante que se sepa todo: ¿qué pasó?, ¿quién está impulsando esto?, ¿qué consecuencias tiene?, ¿quién se hace responsable?, ¿se firmó un decreto?, ¿después se retiró?, ¿por qué?, ¿estaba bien hecho o mal hecho?, ¿engañaron al ministro?, ¿qué hizo el subsecretario?”, cuestionó.

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